Edición original: The Amnazing Spider-Man #12-14 (LGY #976-978) (Marvel Comics, 2025)
Edición nacional/España: El asombroso Spiderman 4 (Panini Cómics, 2026)
Guion: Joe Kelly
Dibujo: Ed McGuinness, Pepe Larraz, Todd Nauck
Entintado: Cliff Rathburn
Color: Marcio Menyz, Erick Arciniega
Traductor: Santiago García
Rotulación: Marina Ariza
Realización: Forja Digital
Formato: Comic-Book con lomo. 80 páginas. 8,5€

En esta cuarta entrega de Spiderman, Joe Kelly, ya con las cartas boca arriba, sigue desarrollando ambas tramas en paralelo de una forma bastante interesante. Por un lado, como ya indiqué en la reseña del volumen anterior, tenemos a Peter en el espacio, donde ha encontrado unos extraños aliados, entre ellos Mapache Cohete. Su retiro en el espacio sirve a modo de catarsis, dejando entre líneas el miedo de Peter a volver a la Tierra tras la paliza que recibió de Hellgate. ¿Se palpa el miedo? Sí, evidentemente, pero lo que nuestro protagonista deja entrever es que asume esta retirada como un entrenamiento en el que va a necesitar ayuda de todos sus nuevos aliados para incrementar su nivel y así poder hacer frente de nuevo a Hellgate en su regreso a la Tierra. Atentos, además, a la entrada en escena de Raelith, que va a dar un juego bastante morboso. De los tres capítulos contenidos en este volumen, el de en medio es el que está destinado a contar la aventura en el espacio y tiene como dibujante a Pepe Larraz; esto de por sí ya sube el nivel de la entrega. Con todo, y quizás por los diferentes temas que pone sobre la mesa, es también el más confuso en cuanto al batiburrillo de ideas que Joe Kelly quiere explorar.

Las otras dos entregas, primera y segunda del volumen, están centradas en las aventuras de Ben Reilly en el rol de Peter Parker y Norman Osborn en el de Spiderman; la primera con dibujos de Ed McGuinness y la segunda vuelve a repetir McGuinness, con algunas páginas a cargo de Todd Nauck, quien poco a poco se está volviendo un habitual en la colección. Es justamente en estos dos episodios cuando el guionista da lo mejor de sí. Un interesante manejo de los diferentes hilos que unen a los personajes secundarios como Brian, el compañero de trabajo de Peter, y Ben Reilly (en su rol de Peter), el de su jefa, la doctora Osmanimilton, Norman Osborn o Roderick Kingsley. A Kelly se le da de fábula mover las diferentes piezas en este enorme tablero y mostrar cómo, aun siendo Peter el nexo de unión de todas ellas, cada una por sí misma tiene el suficiente interés como para sostener la atención del lector durante la secuencia que protagoniza.

Dicho esto, poco a poco va avanzando la trama de las dudas de Norman Osborn. ¿Estará a la altura de la labor de Spiderman? Su relación con los diferentes adolescentes arácnidos —y que más adelante incluso contará con su propia miniserie—, los problemas de la doctora Osmanimilton y su hijo (ojo a esta revelación, que va a sorprender) y las ausencias de Peter y lo muy descuidada que tiene a su tía May, porque, claro, no es Peter, sino Ben.

Resumiendo, estamos ante una entrega con varios puntos destacables, quizás mejor ejecutada la parte en la Tierra que la espacial, y en la que brillan los diferentes personajes secundarios. Por ahora, y a falta de ver cómo se desarrollan los futuros acontecimientos, en los que todo apunta a que Joe Kelly se va a cubrir de barro hasta las rodillas, veremos de qué forma ingeniosa consigue salir de dicho entuerto.

Lo mejor

• El rol tanto de Norman como de Ben Reilly.
• La magnífica gestión de los personajes secundarios, todos importantes.
• El apartado artístico, desde Pepe, pasando por McGuinness o la agradable sorpresa que está siendo Todd Nauck.

Lo peor

• Duele que el guion que mejor funcione no sea el que dibuje Pepe Larraz

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