El robo está que arde
«¿Echamos un cigarrito, Ma?»
Poco a poco y sin hacer mucho ruido, parece que Scott Snyder se está convirtiendo en uno de los autores más prolíficos del cómic independiente actual. Su nombre ha estado íntimamente ligado a DC, no hace falta explicar aquí su importancia en Batman o dirigiendo eventos, e incluso sus obras de creación propia, a excepción de unas pocas (Wytches, Severed o D. M. Después de la Muerte) solían mirar hacia Vertigo y no hacia el indie. Pero los últimos años el tema ha cambiado y Snyder encontró un buen sitio en Comixology, para el mercado digital, con una decena de obras de muy corta duración que luego llegaron a papel mediante Dark Horse, como Clear, Tenemos Demonios o La noche del Gul. Todo ello mientras hace series más largas en Image, Nocterra y Undiscovered Country concretamente. Pero con este Dark Spaces Incendio Forestal ha ido un paso más allá.
Tras el éxito del autor en DC y las buenas ventas que tenía fuera de ella, IDW, la casa de Las Tortugas Ninja o Godzilla, se puso en contacto con él para crear algo nuevo. Así nace el sello Dark Spaces, miniseries diferentes sin más conexión entre ellas que estar ubicadas en un espacio que sea importante para la historia, una historia que, en sus palabras, “sea oscura, emocionante y psicológica, pero sin elementos sobrenaturales”. Junto con el editor Mark Doyle, llevan a cabo esta idea dentro de la línea de IDW Originals, donde se promueve el buen trato económico hacia los autores con respecto a sus creaciones propias y la apuesta por nuevos talentos. Para abrir fuego, nunca mejor dicho, Snyder se lanza con Incendio Forestal (traducción a la española de “Wildfire”) y se une al dibujante Hayden Sherman, con el que había coincidido en DC.


Sherman es un dibujante peculiar con cosas muy interesantes en el cómic independiente, como Coldwar, Chicken Devil o Into The Unbeing (ojalá veamos las dos últimas por aquí). En los últimos años ha evolucionado en su estilo, menos anguloso, quizás menos atrevido, pero ha ganado en narrativa y utiliza muchos recursos interesantes en sus páginas, como pequeños recuadros que nos hacen ver la proporción entre el sitio donde están las protagonistas frente a la inmensidad del bosque. Con ello y muchas otras cosas logra que sus páginas sean dignas de ver. En este caso, tratando el tema que trata, los colores son fundamentales y Ronda Pattison tiene muy buen gusto en su aplicación, dando un ambiente muy interesante. Al final el peligro viene de muchos sitios y esa sensación se consigue transmitir.
Con un apartado gráfico bien cubierto, Snyder y Sherman nos ofrecen un thriller, con algo de acción y algo de planificación, sobre el robo de una casa en medio de un incendio. Ma, Saw, Zinn, Ramos y Brooks son cinco mujeres en régimen penitenciario que pertenecen a un programa especial de la cárcel destinado a ayudar en la extinción de incendios. Ellas son la Cuadrilla 513 y, bajo el liderazgo de Ma, cuidan unas de otras como una familia. No tienen otro remedio, su trabajo no es fácil y el fuego puede ser muy traicionero. Todo va bien, cada una con su condena hacen su trabajo con regularidad, hasta que una de ellas reconoce la zona en la que están, a saber, ahí hay una casa con mucho dinero y ellas tienen la opción de entrar.
Bajo esta sinopsis encontramos una historia que sorprende, no por la originalidad de la temática o sus situaciones, en esos aspectos es bastante típica, sino más por el entorno y la narración.


Snyder opta por una narración en primera persona, donde Ma es la absoluta protagonista. Un recurso que el guionista suele usar mucho y no deja de ser lógico pues puede presumir de una gran verborrea. El ejemplo aquí es sencillo, está continuamente dando datos sobre cómo discurre un incendio mientras lo hila con la vida de las reclusas. Es un autor que con muy poco puede definir bien a los personajes, eso hace que la lectura sea muy ágil, entretenida y que nos metamos bien en la vida de las protagonistas. Con un argumento como este y un entorno tan peligroso, Snyder nos tiene rápidamente comiendo de su mano.
Y eso es básicamente todo, un robo en una casa, que en manos de Sherman y Snyder se convierte en una historia emocionante, llena de buenos momentos y con unas protagonistas carismáticas, lo que no es poco. La belleza en la sencillez bien ejecutada. La pega que se le puede poner es el final, que podía haber sido más atrevido y menos… como es.
A día de hoy Dark Spaces sigue adelante como línea dentro de IDW Originals. A esta serie le siguió Dungeon, también con Snyder, Sherman y Pattison al frente, como obra autoconclusiva. Después han dejado hueco en esta antología para otros autores y autoras, con Good Deeds, por Che Grayson y Kelsey Ramsay también con Ronda Pattison al color, y The Hollywood Special, por Jeremy Lambert y Claire Roe, cumpliendo la premisa de seguir con nuevos artistas pero bajo la batuta del propio Snyder.
Lo mejor
• La historia cumple con todos los elementos que debe tener un relato de robos.
• Snyder es un guionistas con muchas habilidades para definir bien a los personajes.
• Da gusto ver dibujantes como Sherman, que no solo hacen un trabajo bueno sino que se atreve a jugar con las páginas.
Lo peor
• El título en español, entiendo que sea así pero algo más literal hubiera quedado mejor.
• ¿El final? Puede ser.
Guión - 7.5
Dibujo - 8
Interés - 8
7.8
Un thriller de robos muy bien ejecutado.









Tiene buena pinta, la verdad. Snyder suele plantear escenarios interesantes y siempre da una lectura cuanto menos interesante. Pero lo que realmente me llama es el dibujo y, en particular, el color. Habrá que acercarse.
En cuanto al título, igual se podía haber traducido con algo más de poesía jugando con la historia, pero «incendio forestal» es la traducción literal de «wildfire».
Sí, la traducción es esa, a lo que me refiero es a coger las otras acepciones de los términos por separado que podrían haber dado algo más chulo como «Fuego salvaje», que además del entorno, reflejaría bien a los personajes. Por ejemplo.
Y sabiendo cómo conoces a Snyder, si te llama la atención el apartado gráfico no me cuesta nada recomendártelo.