Centaurus Núm. 1-5

Un viaje de 400 años para llegar a un nuevo hogar...

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Edición original: Centaurus 1-5 FR (2018-2019)
Edición nacional/España: Centaurus (ECC Ediciones)
Guion: Leo, Rodolphe.
Dibujo: Zoran Janjetov.
Entintado: Zoran Janjetov.
Color: Zoran Janjetov.
Traducción: Isabel Moragón Timón.
Formato: Cartoné (226×298 mm.), 48 págs. A color. 10,95 euros x 5

El hogar está donde queremos estar

La carrera de Leo (Luis Eduardo de Oliveira, 1944) siempre ha estado muy ligada a la ciencia ficción (aunque sus primeros trabajos fueron más terrenales) como herramienta a la hora de desarrollar muchas de sus filias con el medioambiente, la exploración, el misterio, las relaciones entre personas en pequeños grupos, etc. Filias que en Centaurus vuelven a aflorar de lleno, sin disimulo alguno, repitiendo la fórmula que tan buenos resultados le ha dado desde que en 1994 se consagrara con el primer arco de Aldebaran.

En Centaurus hace tándem con Rodolphe, habitual en otros trabajos como Kenia o Namibia, para construir un relato de búsqueda de un nuevo hogar por parte de los últimos supervivientes de la Tierra. Un viaje que encierra una esperanza, la de un nuevo renacer, intentando aprender de los errores cometidos. Para dar forma a esta nueva aventura se une el dibujante serbio Zoran Janjetov, conocido por obras como los Tecnopadres y Antes del Incal.

Centaurus es un trabajo que, al contrario de sus otras obras en nuestro país editadas por ECC, llega al mercado en su formato original y en cinco entregas. ECC ha publicado ya todo lo relacionado con el Ciclo de Aldebarán, así como Kenia, reduciendo el tamaño de la obra agrupándola en un solo tomo integral. Así que es todo un avance el que se pueda admirar el trabajo de Janjetov tal y como se planifico en Francia, añadiendo a la combinación el formato serializado que no deja de enriquecer la lectura.

Centaurus

Sin embargo, los pros también tienen sus contras y si el primer álbum de Centaurus vio la luz en octubre de 2019, la obra no se cerró en nuestro país hasta agosto de 2021, casi dos años más tarde. Toda una prueba a la paciencia con una media de cuatro meses entre álbum y álbum.

Centrando ya la atención en la obra, Centaurus, se erige como un relato en el que la humanidad está en jaque, persiguiendo un nuevo hogar tras un viaje de 400 años surcando la galaxia, con el objetivo de llegar a Vera, un planeta compatible con la vida y en el que esperan poder tener un nuevo futuro.

Este es el activador de la trama que lleva a la microsociedad de la nave arca a mandar un primer grupo de exploración al planeta que debe ganarse el nombre de hogar para todos ellos. Un grupo variopinto con el que el lector va a ir desentrañando el misterio que hay tras la aparente belleza del entorno.

En este punto la obra no se muestra como algo especialmente lucido y original dentro de la obra de Leo y Rodolphe, pues el patrón, como ya se ha comentado, es ampliamente conocido por sus seguidores. La historia recorre senderos idénticos en forma e incluso en fondo a lo que se pueden encontrar en Aldebarán y sus secuelas o en Kenia y sus continuaciones. Es un ejercicio de revisitación de un mismo concepto que sin embargo es capaz de convencer por su meticulosa puesta en escena y ritmo.

Aquí la acción se divide en dos frentes, pues no solo es relevante lo que ocurre en el planeta, sino también lo que sucede en la propia nave arca, con un doble misterio que funciona a dos velocidades, pero que está intrínsecamente ligado el uno al otro. Ese juego dual en la trama es el que permite que la atención del lector nunca decaiga, porque siempre hay suficientes elementos sobre la mesa como hacer interesante la lectura.

La radiografía que esta historia dual le permite poner en marcha a Leo y Rodolphe es la de como las sociedades, por pequeñas que sean, se cimientan sobre pilares básicos que operan a niveles muy complejos. No importa mucho si hay diez individuos o cien mil, en lo básico todo opera a un mismo nivel. Sin embargo, lo que subyace en el fondo de la obra queda muy deslucido por el tratamiento superficial al que se somete a la historia. Tan tangencial en algunos momentos que todo ese mensaje queda aplastado por la fuerza inercial de la trama más adscrita a la ciencia ficción del relato.

Una ciencia ficción que asume un discurso muy trabajado por el género y lo retuerce hasta tal punto que se ven las costuras. Unas costuras que se ven reflejadas en como en algunos momentos los autores pierden el control de su propio trabajo, supeditando todo a sus propias apetencias y las del dibujante, pues abren tramas que, aun siendo resueltas, resultan poco cohesionadas.
Esto hace que se pierda esa sensación de historia compacta que si se puede ver en Aldebarán en la que el todo se impone a lo puntual.

Centaurus no se trata de una obra fallida, pero si se queda lejos de lo que podría haber dado de sí de no haber incurrido en estos errores. La trama se mantiene muy fiel a su ritmo, para luego acelerar mucho cuando se va intuyendo el final. Un final que se construye con un fondo demasiado artificial, muy mundano, como si no se deseara aportar más información y se planteara una continuación en sucesivos trabajos posteriores. Pero que se quiera continuar algo no implica que deba cerrar en falso o en medio falso, sin concretar bien algunas de las cuestiones que la obra plantea y que está obligada a resolver. Si se escribe una obra de este tipo y se desea dejar puntos abiertos, se debe construir el escenario de tal forma que no sea relevante para el conjunto y que sea el lector el que defina la importancia que desea darle a esa información que escasea o simplemente no está. Pero en Centaurus no existe tal vocación y el conjunto pierde fuerza.

Los cinco álbumes se devoran con fruición, con personajes interesantes, bien construidos, lo esperado en un trabajo de Leo y Rodolphe, con una historia en la que se increpa al lector lo justo y necesario para que vea a lo que puede llevarnos la irresponsabilidad ecológica actual, en un trabajo que Janjetov dibuja con su ya conocido estilo de línea fina y clara, con elegantes despliegues gráficos en lo que arquitectura se refiere, sin perder el sello de Leo en estas historias en las que la fauna y flora son reinterpretadas de manera muy excitante. Por poner un pero a dibujo, se le puede acusar de cierta rigidez en las composiciones y de falta de expresividad en algunos momentos en los que hubiera sido necesario un mayor grado de pasión trasmitida a los lectores.

Centaurus en una obra apasionante, que se diluye en su propia propuesta, fiel a las filias de sus autores, que cumple con su objetivo, pero que no es capaz de dejar huella en el lector más allá de la lectura puntual de la misma.

Lo mejor

• La potente propuesta que plantea.
• Lectura voraz gracias a l misterio que rodea a la historia.

Lo peor

• Su repetitiva propuesta.
• Cierta rigidez en el dibujo.

Edición original: Centaurus 1-5 FR (2018-2019) Edición nacional/España: Centaurus (ECC Ediciones) Guion: Leo, Rodolphe. Dibujo: Zoran Janjetov. Entintado: Zoran Janjetov. Color: Zoran Janjetov. Traducción: Isabel Moragón Timón. Formato: Cartoné (226x298 mm.), 48 págs. A color. 10,95 euros x 5 El hogar está donde queremos estar La carrera de Leo (Luis…
Guion - 6
Dibujo - 7.5
Interés - 7.5

7

Inconsistente.

Un trabajo continuista, que no descubre nada nuevo, pero es capaz de satisfacer con una lectura ágil, entretenida y apasionante. Una lástima que no haya un punto extra de innovación o profundización en algunas de sus propuestas.

Vosotros puntuáis: 7.36 ( 5 votos)
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