Es hora de enfrentarse al mundo, Bruce… No podemos protegerte siempre de él
Confieso que soy un gran lector y coleccionista del sello Elseworlds. Como buen fan del universo DC, me gustan las historias de universos alternativos que nos proporcioan una perspectiva un contrapunto diferente al habitual, y que normalmente suele estar acompañado de una originalidad y un riesgo mayor debido a la libertad creativa que la idiosincrasia del sello le permite a los autores. Cuando vas leyendo y leyendo un elseworlds tras otro, te vas dando cuenta de que, en términos generales, y probablemente si hiciéramos una media o una estadística, la calidad de los mismos no es precisamente muy alta, a pesar de que haya obras muy buenas como Hijo Rojo o Lluvia Roja, por nombrar solo algunas. Y aún así, me encanta coleccionar estas historias, leerlas, olvidarme de la mayoría de ellas por la indiferencia con la que acabas su lectura, y volverlas a recuperar más tarde como si jamás la hubiese leído, mientras me vuelvo a imaginar a tal o cual personaje en un universo alternativo en donde todo habría sido muy diferente al que estoy habituado a leer.
Hoy os traigo dos historias que encajan bastante bien con la definición y experiencia que os acabo de relatar, y que están recopiladas en un tomo en rústica editado por ECC Ediciones, con unos protagonistas y un equipo artístico de lujo.


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En definitiva, lo que nos ofrece estas dos historias que ECC ha recopilado en un mismo tomo, es esencialmente lo que funciona como hilo conductor del mismo: Superman y Batman, los superhéroes más conocidos e icónicos del cómic, en situaciones diferentes que les convierte en seres más oscuros y violentos. El primero por sustituir su bucólica infancia en una granja de Kansas por una traumática en una ciudad oscura y corrupta como Gotham, lo que da lugar a un justiciero con sed de venganza como ha sido Batman en un ser además con un poder extraordinario. Y en el caso del murciélago, lo que vemos es esencialmente a éste con un poder mayor al que ha tenido siempre, es decir, con un anillo de poder, lo que da lugar también a situaciones resueltas con acciones de moral dudosa. No obstante, y a pesar del planteamiento, ni siquiera bajo el paraguas de Elseworlds consiguen ofrecer unas historias atrevidas y arriesgadas, ya que cada personaje vuelve más o menos a su cauce habitual, en vez de ofrecernos unas alternativas verdaderamente oscuras y violentas de cada uno de ellos. Una lástima.


En el apartado artístico tenemos a
Por otro lado, tenemos a Jerry Bingham, conocido sobre todo por ilustrar Batman: Hijo del demonio, realizando la historia de este Batman-Lantern escrito por Mike W. Barr. Y aunque aquí la historia es algo más decente que la anterior, lo cierto es que vuelve a ser el dibujo más protagonista en términos de calidad que el guion. En el caso de Bingham, no obstante, tampoco ofrece las cotas de calidad de Barreto, influenciado quizás por un color no muy acertado, pero que aún así consigue brillar en algunas escenas, en concreto una protagonizada por Sinestro atacando a unos inocentes, y ofrece un diseño de un Batman Green Lantern protector del sector 2814 quizás algo sencillo y poco original, pero que por alguna extraña razón, es bastante molón.








