Atomic Robo y Los Científicos de Acción de Tesladyne

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Guión: Brian Clevinger
Dibujo: Scott Wegener
Edición España: Norma Editorial
Contiene: Atomic Robo Vol. 1 1-6 USA
Formato: Rústica de 184 Páginas
Precio: 16,00€
Previa del primer número 

 

“No fundé esta organización de chalados
para no lanzar misiles nucleares”

Atomic Robo, una de las novedades de Norma Editorial del pasado 28º Salón Internacional del Cómic de Barcelona, es un cómic de aventuras y ciencia ficción concebido por el guionista Brian Clevinger a partir de una idea que le había venido rondando la cabeza desde su más tierna adolescencia. Fue en 2007, junto al dibujante Scott Wegener, cuando su visión cobró vida gracias a la editorial independiente Red 5 Comics. En este tiempo la idea original ha ido evolucionando y adquiriendo su aspecto definitivo gracias a los lápices y las ideas que Scott Wegener aportó a la historia y el personaje imaginado por Brian Clevinger por lo que este ha reconocido a su compañero como co-creador del simpático hombrecillo metálico. Atomic Robo es la historia de un curioso robot del mismo nombre creado por el histórico inventor Nikola Tesla a principios del siglo XX -en un mundo paralelo ligado al nuestro donde los nazis son todavía una constante amenaza- y que tiene la particularidad de ser el único autómata con “inteligencia automática” incorporada. Desde su creación Atomic Robo se ha dedicado a la investigación de sucesos paranormales a lo largo de todo el mundo a través de su organización Tesladyne y sus Científicos de Acción y, ocasionalmente, a salvar el mundo de las garras del malvado científico nazi, el Barón Heinrich Von Helsingard.

Atomic Robo es un cómic fresco y ameno, con un personaje principal entrañable que resulta una suerte de amalgama entre Indiana Jones, el superhéroe marvelita Ironman y el Astroboy de Osamu Tezuka. En relación a esto último Brian Clevinger ha manifestado la inspiración que el anime japonés tuvo en las primeras versiones del personaje que, poco a poco, se fue solapando bajo una ambientación más enfocada hacía el género pulp y la serie B más clásica. Tampoco ha ocultado su autor la influencia, muy palpable en el tono de sus historias, que supuso la llamada “trilogía en cinco partes” de Douglas Adams: La Guía del Autoestopista Galáctico. A parte de todo esto Atomic Robo adquiere la virtud de lo fantástico del Hellboy de Mike Mignola y lo entremezcla con el amor por la ciencia ficción de los años 50 y 60, con un estilo que puede recordar al Tom Strong de Alan Moore, y con un tono desenfadado y marcadamente paródico sobre el género en la línea del Invencible de Robert Kirkman y Ryan Ottley. Estas tres obras podrían ser los principales referentes en viñetas de Atomic Robo que, no obstante, sabe granjearse su propia personalidad a la que contribuye, de manera muy especial, el dibujo de Scott Wegener emparentado con algunos de sus autores más admirados como son Phil Hester, Michael Avon Oeming o el mismísimo Mike Mignola. A los seguidores de estos autores y obras mencionadas Atomic Robo, sin duda, les resultará una interesante propuesta.

Atomic Robo y los Científicos de Acción de Tesladyne recopila los primeros seis números de la serie publicada en Estados Unidos y que su guionista, Brian Clevinger, califica como “el principio de una compleja red de ficción e historia”. Una serie de historias con una continuidad muy ligera en la que encontraremos bases secretas llenas de malvados científicos nazis, hormigas gigantes que arrasan con todo a su paso, enigmáticas pirámides egipcias que cobran vida, “entretenidos” viajes espaciales a Marte y acción, mucha acción, animada por un humor ácido y unos diálogos realmente ingeniosos. También encontraremos homenajes, cuando no cameos, de personajes históricos relacionados con la ciencia ficción o con la ciencia, a secas, como el propio Nikola Tesla, el astrónomo y novelista Carl Sagan o el físico Stephen Hawking, todos ellos atrapados en una versión alternativa de nuestro pasado siglo XX en el qué todo parece posible. Todo esto hace que, aunque Atomic Robo tome prestado muchos de los tópicos del género de aventuras y ciencia ficción, su manera de utilizarlos y de contar sus historias resulte de todo menos previsible, con situaciones que rozan el surrealismo, sin dejar de lado la fantasía y con escenas verdaderamente hilarantes que, en conjunto, resultan toda una diversión en estado puro.

En la edición de Norma Editorial, además de los seis primeros números de la serie regular, encontraremos como extras un conjunto de historias cortas con guión del mismo Brian Clevinger pero con lápices de diferentes artistas que nos presentan un crisol de diferentes estilos muy alejados, en general, de la aportación de Scott Wegener y que por su brevedad funcionan más como curiosidad o complemento que como historias paralelas del personaje. De esta manera tenemos la historia titulada Los Cohetes Son Un Arma de Doble Filo con Joshua Ross a cargo del apartado gráfico; Atomic Robo Vs. Rasputín con Zack Finrock, un relato en el que además del mencionado Rasputín del título hace acto de presencia el inventor Thomas Alva Edison y sus “servicios psicofónicos”; Atomic Robo y La máquina de Sueños Electromática, donde encontramos a un lisérgico Christian Ward en una historia ambientada en la mente de Atomic Robo y, por último, en la única narración que tiene cierta repercusión en la continuidad habitual de la serie, El Superviviente, con lápices de Nic Klein para contarnos un escueto relato sobre la Dimensión Vampírica y el personaje secundario de Jenkins.


Completan la edición de Norma Editorial algunos bocetos de Scott Wegener comentados por su compañero Brian Clevinger, en la línea de los extras que habitualmente incluyen los cómics de Invencible de Robert Kirkman publicados por Aleta Ediciones y Dolmen Editorial, y alguna otra curiosidad que siempre es de agradecer. En definitiva una edición elogiable, a un precio ajustado, para una serie que se merece, desde ya, una oportunidad y que difícilmente defraudará a los amantes de la ciencia ficción, la fantasía y el género de aventuras. Atomic Robo aporta grandes dosis de entretenimiento con un personaje “fanta-científico” realmente carismático y un sentido de la acción y del humor sorprendentemente fresco. En nuestro país se han publicado hasta la fecha tres tomos recopilatorios de la serie siendo el primero Atomic Robo y los Científicos de Acción de Tesladyne al que han seguido Atomic Robo y Los Perros de la Guerra y Atomic Robo y la Sombra de Más Allá del Tiempo. En Estados Unidos ha aparecido recientemente el cuarto recopilatorio de la serie que lleva por título Atomic Robo and Other Strangeness (Atomic Robo y Otras Extravagancias). Llegados a este punto lo mejor que se puede decir de Atomic Robo es que resulta un cómic completo, divertido y una de las obras más adictivas que hemos visto en los últimos tiempos (con permiso de Los Muertos Vivientes de Robert Kirkman). ¡Domo Arigato Mr. Roboto!

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Raul Lopez
Admin
3 febrero, 2011 8:04

Bienvenido a bordo Jordi, una forma excelente de estrenaras con una grandísima serie.

Clavos
Clavos
3 febrero, 2011 10:49

Mmmm, llevaba tiempo pensando en si empezar esta serie o no. Soy fan tanto de Hellboy como de Tom Strong, pero casi siempre que he preguntado o leído si merece la pena, me he encontrado con un recurrente ‘es una mala copia de Hellboy’. Ahora tendré que volver a replanteármelo…
Por cierto, bienvenido Jordi…

José Torralba
3 febrero, 2011 15:06

Estupendo debut, Jordi, y bienvenido a Zona Negativa. Es para mí un honor compartir por fin contigo y con Isabel el espacio de esta web. ¡Un abrazo!

reecom
reecom
3 febrero, 2011 16:53

Me ha gustado la critica y mas aun cuando se trata de una de esas series que siempre tengo en “me llama la atencion pero no estoy seguro de comprarla”, me parece que al final va a caer aunque me esperare a la critica del segundo tomo no sea que la cosa decaiga.
 
Buen trabajo Jordi y un saludo.

Millerista
Millerista
Lector
3 febrero, 2011 16:59

Jordi, bienvenido y felicidades por un magnífico post. Y además acabarlo con esa cita te da puntuación extra…

Sara
Sara
3 febrero, 2011 18:00

Una crítica estupenda, me alegro mucho de que hayas empezado con uno de mis comics favoritos, Jordi. Creo que Atomic Robo es inteligente, divertido, adictivo, diferente y una sorpresa muy agradable.
Espero con ganas la 2ª parte!!

HERRERO
HERRERO
3 febrero, 2011 20:33

Soy fan de Hellboy y por culpa de las comparaciones (este no es el caso) que decian algunos, me compre este comic, solo decir que ni lo pude terminar.

Sara
Sara
3 febrero, 2011 21:39

De las que dices, Jordi, me falta Invencible, que no la he probado. Los Muertos Vivientes la estoy siguiendo, pero a pequeñas dosis, que si no luego no duermo…
 

Musa
Lector
3 febrero, 2011 22:24

Qué bien escrito, Jörg. Plas, plas, te has lucido 😉 Y enhorabuena por el puesto.