America’s Got Powers

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Edición original: America’s Got Powers # 1-7 USA (Image Comics).
Edición nacional/ España: Panini Cómics.
Guión: Jonathan Ross.
Dibujo: Bryan Hitch.
Entintado: Paul Neary y Andrew Currie.
Color: Paul Mounts.
Formato: Libro en tapa dura, 216 páginas.
Precio: 19, 95 Euros.

 

America’s got Powers toma su nombre de un programa de televisión muy popular en Estados Unidos llamado America’s got Talent. En él diversos concursantes, artistas de todo tipo como bailarines, cantantes, prestidigitadores, etc., tratan de acceder no solo al premio que otorga su jurado, sino también al estrellato que quizás su aparición allí les procure. La similitud del título del cómic del que vamos a hablar con este concurso no es casual, ya que hay motivos televisivos en el punto de partida de la historia, que trata sobre una mezcla entre un reality show y una Superbowl de gente con superpoderes.

Hace diecisiete años un misterioso artefacto cristalino proveniente del espacio se estrelló en la ciudad Californiana de San Francisco. A raíz de ello, todas las mujeres embarazadas en un radio de cinco millas se pusieron de parto independientemente del tiempo que llevasen de gestación. Milagrosamente, todos los bebés sobrevivieron a los nacimientos prematuros y todos ellos desarrollaron algún superpoder cuando crecieron. ¿Todos? No, el joven Tommy debería haber conseguido alguna capacidad extraordinaria al igual que su hermano gemelo, pero se quedó en humano normal. Normal y corriente, con una vida más o menos mediocre, trabajando en la tienda de souvenirs del estadio. ¿Qué estadio? Aquel en el que se celebra un programa de televisión que consiste en espectaculares combates entre los jóvenes superpoderosos. El mencionado hermano de Tommy murió hace no mucho en una de estas televisadas y muy populares luchas, pero no nos hagamos una idea equivocada: los combatientes no son esclavos gladiadores, sino celebridades con coloristas uniformes que viven una vida de lujo. O eso parece de momento, porque los políticos y militares se están empezando a cansar de esta peculiar manera de tener ocupados en actividades triviales a quienes podrían ser factores desestabilizadores del equilibrio de poder mundial si pensasen un poco y se dedicasen a otras actividades menos frívolas. Así que están pensando en soluciones más radicales. Pero Tommy jugará un papel que nadie podría esperar en el desarrollo de estos planes, y el mundo entero tendrá que aguantar la respiración delante de la pantalla por motivos más acuciantes que los resultados del concurso.

La premisa, expuesta de este modo, parece bastante interesante, y este cruce entre el Rising Stars de JM Straczynski y Battle Royale (o más probablemente Los Juegos del Hambre) podría arrojar fascinantes posibilidades considerando las metáforas imbricadas acerca de ese lavado de cerebro que sufrimos a diario por parte de los medios que nos aparta de nuestro potencial personal y para cambiar el mundo. Pero el guion de Jonathan Ross pasa apenas de puntillas por estas cuestiones, y se abalanza sobre el avance de la trama en direcciones quizás más espectaculares, pero sin duda más vacuas. Y a pesar de los fuegos de artificio y las revelaciones (algunas son realmente sorprendentes, otras muchas sólo consiguen que enarbolemos con cierto escepticismo una ceja) resulta complicado mantener el interés a medida que se continúa con la lectura del tomo.

Los personajes apenas están esbozados, y aquellos que podrían parecer interesantes como la novia objetora de Tommy, terminan actuando de una forma un tanto desconcertante a pesar de la acuciante necesidad en la que se les sitúa. Extraña también es la presencia de una político dibujada a imagen y semejanza de la famosa republicana Estadounidense Sarah Palin, con la que podría dar la impresión de que la historia recorre la senda de la parodia. Pero por lo demás no hay nada en el tono del relato que indique tal cosa, dejándole el uso del personaje en la obra a uno con cierta perplejidad. Tampoco resulta muy creíble la bondad casi mesiánica del hombre que ha montado ese concurso de jóvenes con superpoderes ganando millones de dólares con ello para así “protegerlos de la reacción de la sociedad”, y resulta casi anticlimático que no se explore por ningún lado tan evidente hipocresía.

Por todo lo que venimos comentando, puede dar la impresión de que queremos decir que America’s Got Power es una obra mala, que insulta la inteligencia del lector o algo así. Pero aunque resulte complicado no resaltar todos estos puntos bajos, tampoco es así, y la historia no transcurre de forma abochornante. Simplemente, y es difícil saber qué es peor, el interés se diluye en las idas y venidas de la trama y las diversas peripecias de los personajes.

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Pero seamos sinceros, la estrella de la función no es otro que Bryan Hitch. Dudo que haya mucha gente que se haya visto atraída a America’s Got Powers por la sinopsis o por el nombre de Jonathan Ross. Sabíamos que íbamos a comprar un tebeo dibujado por el artista de Authority, de The Ultimates…pero también por el de la comiquera saga titulada La era de Ultrón (no confundir con la película que sirve de secuela a Los Vengadores de Joss Whedon). Hitch suele ser un sinónimo de espectáculo, pero ni siquiera sus incondicionales podemos negar que últimamente no está en su mejor momento. ¿Qué tal se comporta en esta obra? Bueno, pues es un alivio decir que el pilar sobre el que en realidad reposa la misma, sale bastante bien parado. Quizás los uniformes no tengan diseños brillantes (algo que ya le sucedía en The Ultimates) y esas caras que pretenden emular los rasgos de la mencionada Palin resulten algo forzados, pero en general Hitch, favorecido por el entintado de Paul Neary y Andrew Currie -y por el color de Paul Mounts– ofrece al aficionado lo que había venido a buscar.

Es una pena que no se pueda decir nada más destacable de esta obra que esperábamos desde hacía tiempo (su primer número apareció en EEUU en abril de 2012) y que pasó de los seis entregas programadas a contar con siete, todas ellas recopiladas en este tomo editado por Panini. El final, por otro lado, queda abierto para una posible secuela cuyo interés, visto lo visto, a priori resulta dudoso.

  Edición original: America's Got Powers # 1-7 USA (Image Comics). Edición nacional/ España: Panini Cómics. Guión: Jonathan Ross. Dibujo: Bryan Hitch. Entintado: Paul Neary y Andrew Currie. Color: Paul Mounts. Formato: Libro en tapa dura, 216 páginas. Precio: 19, 95 Euros.   America’s got Powers toma su nombre de…
Guion - 6
Dibujo - 7.5
Interés - 5

6.2

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Sergio AguirredhaldonWinter Widowerwizardigverni Recent comment authors
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Mr. Cesar
Lector
Mr. Cesar

Coincido con tu crítica en casi todo, Sergio. La única parte que me chirría es la que menciona el arte del bueno de Bryan.
Recuerdo esperar este tomo desde que se anunció en… ¿febrero? y la ilusión que me recorría cuando, finalmente, pude hacerme con él en mi tienda habitual. Al llegar a casa comencé su lectura con verdadera pasión, pero ésta fue decayendo a medida que pasaba las páginas. El supuesto buen hacer de Hitch se vuelve “confuso”, sobretodo en las “espectaculares escenas de combate”, donde cantidad de personajes con uniformes casi similares se disparan todo tipo de energías. Todo es tan lioso que te cuesta saber quién lucha con quién o dónde comienza el cuerpo de uno y termina el de otro.
Con la historia no me meto porque ni es historia ni es nada. La premisa inicial daba para mucho más (simplemente “Rising Star” es muchísimo mejor obra partiendo de un concepto idéntico) y el desarrollo no deja de distraerte y confundirte, llegando al punto de pensar que tal personaje es bueno y al momento se convierte en un cabrón sin sentimientos. Todo esto unido a que no llegas a empatizar con ninguno de los personajes (incluído el supuesto protagonista) hace que desconectes de la obra en un momento dado y que termines de leerla de mala leche y con el único aliciente de acabarla por los casi 20 euracos que has soltado para hacerte con ella.
En definitiva, un chasco más y ya van…
P.D.: ¿a nadie más le parece que el personaje del general está basado en un Paul Newman talludito?

Ianu
Lector

Me parece muy extraño que cada vez que se nombra a Bryan Hitch (que aún no tengo claro si me gusta como dibujante o no), el párrafo no cite a Alan Davis. Poco a poco se despega de su influencia (en algunos casos fue hasta plagio) pero no siempre lo consigue. Dicho esto y dado que ambos han compartido entintadores, me encantaría que Neary volviese con Davis, porque a Farmer lo veo un poco descuidado últimamente.

Tachuela
Lector

“podría arrojar fascinantes posibilidades considerando las metáforas imbricadas acerca de ese lavado de cerebro que sufrimos a diario por parte de los medios que nos aparta de nuestro potencial personal y para cambiar el mundo. Pero el guion de Jonathan Ross pasa apenas de puntillas por estas cuestiones”

Apenas pasa por esas cuestiones… porque no son el tema de este cómic. Esta historia no va sobre un tema tan manido, es una reflexión sobre otro asunto diferente que creo que no has mencionado en la reseña.

Igverni
Lector

Buenas a todos!
Gracias Sergio por tu crítica, coincido bastante con ella.

En mi caso, tenía bastante “mono” de Hitch tras la superdecepción de AoU, y en cuanto a dibujo bonito, creo que cumple bien con lo que esperábamos.

Coincido en que el gran problema de esta obra es el guión, que no se sabe si va o si viene, o qué pretenden contar. “Fallo” achacable a ambos creadores, ya que aunque el guión es de Jonathan Ross, creo que Hitch metió mucha baza en el argumento…

Aunque artísticamente hablando, labor exclusivamente achacable de Hitch, sus fotoreferencias como la de Sarah Palin son un error monumental, ya que aunque el sentido está claro, identificar automáticamente a la “mala” de la película, lo único que consigue es descentrarte de la lectura… En lugar de pensar en la historia, estás más pensando en ¿En qué actor se ha inspirado para dibujar al profesor?

Obra solo para los muy fans al trabajo de Hitch, entre los que me incluyo, lo reconozco…

Saludos!!

wizard
Lector
wizard

Gracias por la reseña señor Aguirre, la verdad, esperaba este cómic con ganas desde hace mucho tiempo, sobre todo (o casi exclusivamente) por el dibujo de Brayn Hitch, pero, después de tenerlo en las manos he visto un dibujo (el guión por que no decirlo, no me importa lo mas mínimo) que no es tan espectacular como me gustaría, hay muchas desproporciones y mucho batiburrillo de gente, y eso que sólo le di un vistazo rápido. Esperaba bastante mas calidad de un trabajo personal del señor Hitch, donde, además tuvo mas de año y medio para hacer 7 números, así que no creo que pueda decir que le metían prisa por terminar.
Como resultado de todo lo anterior ahí se quedó para una segunda oportunidad, pero después de ver aquí el precio que tiene (se me metió en la cabeza que eran 15,95€)creo casi con toda seguridad que ahí se quedará.

Winter Widower
Lector
Winter Widower

Pues tenía dudas de hacerme con esta obra porque en un principio me llamaba mucho la atención, pero tras leer la reseña y la opinión de Mr. Cesar lo tengo totalmente claro, paso totalmente de comprarla y eso que me ahorro.

dhaldon
Lector
dhaldon

Coincido punto por punto con la opinión del artículo, de una premisa que promete (aunque fusilada de Rising stars) la historia pierde interés número a número,desaprovechando las muchas posibilidades y niveles de lectura que podía tener. Una decepción.

La otra obra de Hitch, la de los actores de pelis de supers si que me gustó bastante.