¿Ya echáis de menos la playa, true believers? O si no la playa sí al menos ese concepto regalado por los dioses a los meros mortales… VACACIONES. Pero no es el momento de mirar al pasado sino fijarnos en el brillante, satinado y probablemente en tapa dura futuro que nos aguarda. Hoy no os adelanto nada, si queréis saber lo que os tenemos preparado este mes, haz scroll-down, amigo lector.
TITULARES MAGAZINE
• Columna de opinión
• Juicio a…
• Novedades
• El cómic destacado del mes
• Quién es Quién
• Clásicos WTF
• Aquellas maravillosas novedades

Columna de opinión
En el apartado de opinión del Magazine Marvel de este mes hablamos del estado actual del relanzamiento mutante

Este mes de septiembre se cumplen 10 meses desde el inicio de la publicación en España del último relanzamiento mutante “Desde las cenizas”. No vamos a engañar a nadie, aquí éramos bastante fans de la era Krakoana, especialmente de los primeros compases al mando de Jonathan Hickman. Pero Hickman se marchó y el final de toda esa epopeya dejó bastante que desear. Incluso los detractores de esta etapa deberían reconocer que lo planteado por el equipo liderado por Hickman se sentía como algo “diferente”, un cambio de rumbo con respecto a lo que en años (o décadas anteriores) nos había ofrecido la franquicia mutante. Por ello, “Desde las cenizas” puede ser interpretado como una vuelta a las raíces o una vuelta a lo mismo de siempre con los mutantes. Como suele ser lo habitual en estos casos, no se puede contentar a todo el mundo.
La historia-río de Krakoa es el pasado y los mutantes están de nuevo repartidos por el mundo, escondidos en muchos casos, y una vez más tratando de defender el bien en un mundo que les odia y teme. El editor Tom Brevoort, es su estreno dentro de la Oficina X se encuentra con el problemón de intentar contentar a todo el mundo; a los lectores clásicos, a los que llegaron con Krakoa/Hickman y a los que solo siguen a personajes sueltos (Lobezno y Masacre principalmente). Y es una tarea prácticamente imposible.

La Patrulla X (MacKay y Stegman) intenta ser la “clásica” colección de los X-Men con unas gotas de modernidad. La Imposible Patrulla X cuenta con el sobresaliente dibujo de David Marquez pero, más allá del buen desarrollo de personajes (Pícara especialmente), Gail Simon le ha imprimido un ritmo leeeento a la serie. Excepcional Patrulla X está pensada para nuevos lectores, creo yo, un tanto aislada del resto de la franquicia pero también de las consecuencias de la caída de Krakoa. Ahora bien, incluso reconociendo el trabajo de Eve L. Ewing y Carmen Carnero, ¿es esto lo que podría atraer a un nuevo lector al mundo mutante?
El resto de títulos, evidentemente, varían mucho en calidad y repercusión. NYX, X-Force y Factor-X han sido canceladas en sus respectivos #10. Con respecto a esta última, un comentario que ya se ha repetido mucho en foros y redes sociales: Mark Russell sigue sin tener suerte en Marvel… Phoenix ha demostrado ser algo distinto, o lo suficientemente distinto como para llamar nuestra atención. Quien quiera más de lo mismo (pero bien hecho, ojo) hay está el Lobezno de Saladin Ahmed. De lo que falta por mencionar, me han sorprendido gratamente tanto Tormenta como Magik (inédita por nuestros lares).
No se puede decir que artísticamente, el relanzamiento haya sido un fracaso. Hay buenos profesionales, guionistas de sobrado prestigio y artistas brillantes. Pero la sensación global del relanzamiento es que se ha quedado a medio gas. Brevoort habla de un plan a 10 años pero no veo eso posible porque A) el mercado y las cifras de venta mandan; y B) el inevitable reboot de los X-Men en el cine afectará a sus contrapartidas en papel. Si seguís las noticias a ritmo USA, ya sabréis que en octubre empieza un mega-crossover que calca/homenajea La Era de Apocalipsis: “Age of Revelation”. Y aunque hay cosas que llaman poderosamente la atención (¡Al Ewing y Ryan North! ¡Hickman y Gerry Duggan!), se siguen cometiendo los errores de siempre: inundar el mercado para tratar de inflar artificialmente las ventas. Octubre de 2025 verá la publicación, dentro de «Age of Revelation», de 17 #1 y un especial. 18 cómics nada menos.

Creo que a nadie le sorprendería un cambio de rumbo de la franquicia en 2026. ¿Podría intentarse el método Morrison/Hickman de contratar a una gran estrella que ponga patas arriba a los mutantes? O lo que viene a ser lo mismo, ¿puede una de las líneas más exitosas de la historia de Marvel sobrevivir apelando únicamente a los lectores de toda la vida? El tiempo dirá.

Juicio a…la influencia del Universo Cinematográfico Marvel en el Universo Marvel de los cómics
Hoy planteamos un Juicio a… un tanto particular. Este mes se publican dos cómics que muestran cómo el Universo Cinematográfico Marvel impacta en su contrapartida en papel. Si bien es cierto que la nueva serie Lobezno/Masacre no es un concepto que haya surgido de las películas, ni mucho menos, solo hay que ver la portada del especial Sam Wilson: Capitán América para que los lectores de toda la vida levantemos una ceja en señal de “¿Qué está pasando aquí?”. Pues lo que pasa es que tenemos un cómic en el que Sam Wilson como el Capitán América se ve envuelto en una trama conspirativa que afecta a Isaiah Bradley y en la que acabará chocando con el Hulk Rojo. Imposible no recordar Capitán América: Brave New World.
Así pues, le pedimos a nuestros redactores o columnistas favoritos que nos den su opinión sobre este trasvase de ideas entre medios. ¿A favor o en contra?
¡Que comience el juicio!

A favor… Robbie R.
Algo que ningún fan de los cómics de superhéroes puede negar es que, desde que Marvel Studios estrenó Iron Man en 2008, el Universo Cinematográfico Marvel no sólo cambió la forma de hacer cine de superhéroes, sino que también transformó la relación histórica que había entre los cómics y la pantalla. Sí, la querida y odiada sinergia, a partes iguales.
Durante décadas, las películas se han inspirado en ciertas historias, adaptaban sagas, reinterpretaban ciertos temas o personajes icónicos, pero con la consolidación del UCM esa dinámica se ha invertido parcialmente: ahora también los cómics beben del cine, adaptando diseños, tonos narrativos y hasta caracterizaciones nacidas en el cine.
En mi opinión, este fenómeno no es una amenaza a la esencia del cómic, sino una sinergia que fortalece a ambos medios y los potencia hasta límites insospechados, siempre que se haga bien. El cine expande el alcance de los personajes, los actualiza para las nuevas generaciones y, en muchos casos, humaniza figuras de los cómics que podría costar empatizar. El mejor ejemplo de esto es Tony Stark, cuyo carisma, ironía y vulnerabilidad, interpretado por el actor de renombre Robert Downey Jr. redefinieron totalmente al personaje en el papel hasta hacer que muchos lectores empaticen con él o lo admiren. Otro ejemplo sería Nick Furia, que gracias al porte y la seriedad que transmite Samuel L. Jackson cambió tanto al espía que hoy en los cómics es difícil imaginarlo de otra forma, aunque el Nick Furia original siga conviviendo con el Nick Furia Jr. inspirado en Samuel L. Jackson.
La adopción de estas influencias responde a una necesidad de coherencia transmedia: los nuevos lectores que llegan atraídos por las películas encuentran en las viñetas una continuidad o referencias que pueden reconocer, un puente entre el cine y el cómic que enriquece la experiencia y evita la desconexión. Por poner un ejemplo, un fan novel que ha conocido a Ms. Marvel por su serie se puede sentir más cómodo al descubrir en las páginas que ella también es mutante y que tiene poderes similares (cambio que se produjo recientemente). Aunque a algunos fans más veteranos esto les pueda molestar, esto no resta valor al cómic ni al personaje, sino que lo hace más accesible y atractivo para públicos más noveles y diversos que encontrarán esa conexión con lo que ya conocen.
Por otro lado, el UCM ha conseguido destacar y volver muy llamativos personajes que en el papel eran secundarios, como los Guardianes de la Galaxia, que pasaron de ser un título marginal a una de las franquicias más importantes de Marvel, arrastrando consigo un tono de humor y aventura que revitalizaron también estos cómics. Gracias a esta influencia, se ha diversificado el catálogo de protagonistas, ampliando la relevancia de héroes que antes vivían a la sombra de Spiderman, la Patrulla-X o los Vengadores.
Así, podemos decir que la influencia del cine en el cómic no empobrece al mismo, sino que lo enriquece. El mundo del cómic que todos disfrutamos sigue siendo un centro de pruebas para Marvel: un espacio donde nacen ideas arriesgadas, las ponen a prueba y exploran narrativas que, tal vez, serían imposibles en la gran pantalla.
En conclusión, en lugar de una competencia, considero que existen un ciclo muy beneficioso en el que ambos formatos se retroalimentan, formando un ecosistema narrativo que no sólo entretiene a todo el mundo, sino que también reinventa constantemente a sus personajes y permite que las generaciones más jóvenes descubran los personajes del cómic y se acerquen a las viñetas.
La verdad, nada más que la verdad.
En contra… J.J.J.
Podría dar una docena de ejemplos en los que las películas han influido de forma negativa en el cómic. No lo haré, para no convertir esto en algo tedioso —y además evitar que os incendiéis—, pero sí pondré sobre la mesa dos casos que sirven para exponer mi postura. Por un lado, el cambio de un personaje histórico; por otro, una decisión editorial que marcó el devenir de toda una franquicia. Dos ejemplos que ilustran lo peligroso de esta influencia cuando no hay control.
Corría el año 2002 cuando Mark Millar y Bryan Hitch dieron vida a The Ultimates, la respuesta a los Vengadores del Universo Ultimate, que tan bien estaba funcionando con propuestas como Ultimate Spider-Man o Ultimate X-Men. El guionista escocés ya demostraba entonces una capacidad innata para convertir sus obras en blockbusters, y con este proyecto se desató por completo. Quería que fuese lo más cercano posible a su propuesta cinematográfica de los Vengadores, de ahí que, sin disimulo, se apoyase en actores reales como referencia para sus personajes. El “casting comiquero” resultó de lo más acertado, y curiosamente una de las elecciones más aplaudidas fue la de Samuel L. Jackson como punto de partida para el Nick Furia del Universo Ultimate. Jackson es un actor fuera de toda duda, y con la ventaja del tiempo se confirma que el “casting” de Millar fue sencillamente perfecto.
¿Dónde radicó el problema? En que Samuel funcionó tan bien en las distintas incursiones cinematográficas y televisivas que Marvel Comics vio en su carisma una oportunidad perfecta para captar nuevos lectores. ¿Cuál era la dificultad? De partida, que Nick Furia no era negro. Puede sonar baladí, pero chocaba con la realidad editorial de décadas. Así que, con la necesidad (o más bien las ganas) de que Jackson fuese también su Furia en papel, se sacaron de la manga un hijo secreto en los cómics con sus mismos rasgos quien, ¡oh, casualidad!, terminaba también en S.H.I.E.L.D., mientras el padre quedaba apartado por intereses económicos. Es decir, por querer emular el éxito en la pantalla grande, Marvel se había cargado de un plumazo a un personaje histórico para reemplazarlo por otro sin alma ni futuro.
Y vamos al segundo ejemplo. Recordad que prometí solo dos para no encabronaros en exceso. Una de las decisiones más arriesgadas y torpes de la editorial estuvo relacionada con la franquicia mutante. En esta ocasión fue una mezcla de decisión económica, estratégica y, por qué no decirlo, también de pura rabieta hacia 20th Century Fox, poseedora de los derechos cinematográficos de los X-Men. Viendo que no iba a ser posible sacar rédito económico de dichos personajes, y que 20th tampoco parecía por la labor de cederlos para posibles cameos en el Universo Cinematográfico de Marvel, la editorial tiró de berrinche y optó por quitar protagonismo en el papel a unos personajes que habían sido absolutamente centrales para Marvel. De forma impostada, trasladaron ese rol a los Inhumanos.
¿Cuál fue la consecuencia? Unos años bastante oscuros para el universo mutante y una larga etapa de los Inhumanos que, si bien mes a mes no estaba del todo mal, no ha quedado precisamente para el recuerdo. En resumen: buscando sabotear a 20th Century Fox, la editorial se pegó un tremendo tiro en el pie y acabó siendo la principal perjudicada de una decisión absurda.
Son solo dos ejemplos: uno, de cómo un personaje cinematográfico se carga a otro con historia; y otro, de cómo una decisión empresarial torpe puede lastrar a toda una franquicia. No creo que haga falta más para demostrar lo perjudicial que ha sido, en ocasiones, la influencia del MCU en el universo del cómic.
He dicho.

Novedades

El cómic destacado del mes
Aliens vs Vengadores

Tenemos una extraña sensación de déjà vu. Marvel Comics nos recuerda poderosamente a esos años calamitosos de falta de ideas y de colecciones que nos dan hoy en día un poco de urticaria. La única diferencia con la situación de hace treinta años es que hoy en día Marvel no está en bancarrota, aunque ha vendido su alma a Disney.
Este pacto supuso cosas buenas, pero también cosas malas, muy malas. Últimamente nuestros queridos héroes parecen vivir a la sombra del Universo Marvel Cinematográfico, o cuanto menos conviven en una relación más bien parasitaria, siendo los cómics el ente que sufre las consecuencias negativas de una forma de vida que está chupando la esencia de lo que nos gusta a los lectores de toda la vida.
Esta colección que señalamos hoy es, ese claro ejemplo, de “hemos vivido esto, ¿verdad?» Sí lo hemos vivido, con colecciones en la distinguida competencia que en muchos casos fueron un despropósito. No todas, pero muchas de ella son carne de Wallapop. Hoy, en pleno 2025, es la hora de que Marvel sufra a los seres más terroríficos de lo más profundo del universo, a las criaturas más letales, al ente perfecto; los xenomorfos.
Cuando surge una tormenta perfecta de circunstancias, como ocurre en este caso, se dan situaciones que pueden sorprender a muchos y pasar inadvertidos a otros. Lo que sí es cierto es que esa confluencia de eventos que están fuera de nuestro control son la fuerza impulsora de proyectos como Aliens Vs. Los Vengadores. Marvel posee actualmente los derechos de franquicias de 20th Century Fox, desde El Planeta de los Simios hasta Depredador, y, cómo no, del organismo asesino perfecto favorito de todos, los Xenomorfos.
Este cruce tan rocambolesco no puede ser dejado pasar. Son Los vengadores, ni más ni menos, los que se partirán la cara con “los aliens” (sí, son “los aliens”, para los de la casa la denominación xenomorfa vino después). Sorprendentemente, Jonathan Hickman, guionista afamado y arquitecto del universo Marvel (así gustan muchos de calificarlo a pesar de que muchas de sus construcciones no suelen perdurar, ejem, ejem…) se ha inspirado en las películas más recientes de Alien: Prometheus y Alien: Covenant, no sólo en Alien y Aliens. Veremos un golpe de efecto que no queremos destripar en esta aventura que nos llevará de bruces con la creación de los Xenomorfos, plato de mal gusto para muchos, y que parece que el bueno de Jonathan quiere traer a la mesa para, o bien atragantarnos o degustarlo con paladar fino.
Esta historia de Alien, decide expandirse más allá de su universo y adentrarse en el Multiverso. En este caso la Tierra fue atacada y la humanidad ha sido prácticamente despojada de sus huesos. Muchos héroes han caído y sólo unos pocos van a ponerse en el rol de Ellen Ripley y los marines coloniales para, como última defensa de la Tierra, salvar a la humanidad.
La decisión de Hickman de llevar la historia a un ámbito cósmico, y de inspirarse en las películas de Alien más criticadas, es audaz. Entre nosotros, sabemos que el ego de Jonathan da para eso, y más. Sin embargo, no podemos desdeñar la buena labor que hace el guionista, puesto que consigue entrelazar grandes ideas y las desarrolla muy bien.
Otra gran sorpresa ha sido ver cómo, la trama se aleja por completo de lo que sería la forma típica de ver a Los Vengadores luchando contra los Xenomorfos. Hickman supera con creces este tópico hasta el punto de que los Xenomorfos tampoco son el eje principal de la trama. En cambio, sirven de transmisión constante de una sensación de fatalidad que impregna todas las decisiones que los héroes deben tomar. Saben que están constantemente rodeados de Xenomorfos, y eso es la esencia de Alien.
En cuanto al trabajo de Esad Ribíc sólo podemos decir que su trabajo es notable, como casi siempre. El dibujo consigue que percibamos a los Xenomorfos, ágiles y letales, pero también que se mimeticen como es propio de su naturaleza. Siempre hay muchísimos detalles y profundidad en cada viñeta. Al mismo tiempo el dibujante juega con nosotros con efectos borrosos sin detallar completamente el fondo. De esta forma nuestra mente se detiene para ver quién será en mutante o super héroe que ha sido huésped de un abrazacaras.
En definitiva, sin ser la obra del año, sin tener que llevarse un Eisner como suele ser lo normal los últimos años donde Marvel arrasa (se oye por fonde de la nave espacial una risita malvada), tenemos una entretenida aventura que nos va a hacer pasar un buen rato sin rompernos la cabeza. Pasad, subid a la nave del miedo (parecemos Iker Jiménez) e intentad no gritar, puesto que en el espacio nadie va a oír vuestros gritos.

Quien es Quien

En 2009, el cross-over que “arrasó” Marvel fue Invasión Secreta. Muchos lectores recordarán que la consecuencia más conocida de aquella historia sería Reinado Oscuro, con un Norman Osborn en la cúspide de su poder dentro del Universo Marvel. Pero hubo otras historias e incluso otros cross-overs que también surgieron de la obra de Bendis y Yu. Y pocas tan estimulantes como esta Guerra de Reyes. Los skrulls han intentado apoderarse de la tierra así que la pregunta sería: ¿en qué punto se encuentran las relaciones/conflictos en la Marvel galáctica? Pues en el punto de una guerra a varias bandas entre los Kree, los Inhumanos, los Shi’ar y otros actores que no spoilearemos aquí.
Dan Abnett y Andy Lanning continúan haciendo un excelente trabajo con la Marvel cósmica. Guerra de reyes es una historia épica, divertida, llena de acción y drama; y este mes tenemos la serie principal recopilada en formato Marvel Essentials.

Figura fundamental en Guerra de Reyes, Vulcano es, al comienzo de la historia, Emperador Shi’ar merced a su matrimonio concertado con Ave de Guerra. La característica principal de su reinado será su ansía de expandir los territorios de su Imperio, sin importar las consecuencias, amenaza de guerra incluida. El tercer hermano Summers, rescatado para la continuidad Marvel en Patrulla X: Génesis Mortal, es un mutante nivel Omega y un peligro para toda la galaxia que aprovechará en su propio beneficio el atrevido movimiento de los Inhumanos dentro del Imperio Kree.

El líder de la Guardia Imperial Shi’ar, Gladiador ha vivido en primera persona los convulsos cambios dentro de su raza que han ido aconteciendo durante décadas en el Universo Marvel. Y el peor de esos cambios sin duda sería cuando Vulcano se convirtió en Emperador Shi’ar. Bajo las órdenes de Vulcano, Gladiador ha seguido, con reticencias, al mando de la Guardia Imperial y ha cumplido con su deber a pesar de que su deseo sería tener a Lilandra como Emperatriz. Al inicio de Guerra de Reyes, Gladiador liderará la respuesta Shi’ar al ataque al statu quo galáctico por parte de los Inhumanos.

La primera década del siglo XXI no fue benévola con Kaos. La aparición de su hermano desaparecido, Gabriel Summers o Vulcano llevó a la muerte del padre de ambos (y de Cíclope/Scott Summers), Corsario. Alex sustituiría a su padre como líder de los Saqueadores Espaciales, llevándole (y a Polaris) bien lejos de la tierra en el proceso. Juntos se aliaron con Lilandra para tratar de deponer a Vulcano como Emperador Shi’ar pero, llegado el inicio de Guerra de Reyes, todos sus esfuerzos han sido en vano. Al final de la Guerra Civil Shi’ar, Kaos derrotó en combate a Vulcano, pero decidió perdonarle la vida prefiriendo proteger a sus compañeros saqueadores.

Clásicos WTF

En 1982, Frank Miller abandonaba la serie de Daredevil, cabecera donde no solo se había hecho un nombre en la industria sino que le había catapultado al éxito. 3 años después, en 1985, volvería a la serie para realizar su aclamada saga Born Again. Estos cómics han sido reeditados infinidad de veces (y con razón), pero… ¿qué ocurrió en esos 3 años de separación? Este mes Panini salda una deuda con los lectores españoles y reedita por primera vez en 20 años el Daredevil escrito por Denny O’Neil. Y no nos olvidemos de su principal compañero en la parte artística, un tal David Mazzuchelli cuyo estilo evolucionará número a número hasta llegar a maravillarnos con su labor en Born Again. Tanto si nunca habéis leído estos cómics como si fuisteis de los afortunados que los leyeron como complemento de la serie de Spiderman de Forum o en el coleccionable de 2003 dedicado al cuernecitos… todos estamos de enhorabuena.
Aviso de Spoiler |

Aquellas maravillosas novedades
Llegamos al final de esta edición del Magazine y toca mirar al pasado porque no solo de Novedades vive el lector de Marvel. Compañeros y amigos de Zona Negativa, ¿recordáis que pasó…
…hace 10 años?
En Septiembre de 2015 la editorial empezaba a carburar de camino al tramo final de un año que había demostrado ser movido después de las modernas Secret Wars. Marvel celebraba los 50 años de SHIELD, la agencia de espionaje por antonomasia de la Casa de las Ideas, con varios números especiales centrados en Furia, la Agente Carter, Temblor, Pájaro Burlón y La Caballería. Por otro lado, se comenzaba la reedición del Miracleman de Neil Gaiman y Mark Buckingham después de que Marvel adquiriera los derechos del personaje. Pero si hay que destacar una novedad de este mes fue la reaparición de Capitán América: Blanco la cuarta serie para Marvel del equipo creativo de ensueño que formaban Jeph Loeb y Tim Sale que regresaba de un largo letargo después de un número 0 publicado en 2008.
… hace 20 años?
Marvel regresaba del verano de 2005 sin demasiados aspavientos, con un ritmo más bien calmado. Tras tan solo siete números en dos años, la serie NYX original, hoy vista por algunos como una extraña ambición del entonces editor en jefe Joe Quesada, llegaba a su fin. Una serie que será para siempre recordada por ser la introdución a la viñeta de X-23, personaje creado originalmente para la televisión y que aparecía en la serie X-Men: Evolution. Por su parte, Bendis completaba su curiosa reinvención de El Vigía en Los Nuevos Vengadores con el mencionado superhéroe uniéndose al supergrupo ante los ojos de un alter ego del que fuera su creador Paul Jenkins. Ese mismo mes, el Paul Jenkins real relanzaba un nuevo volumen del personaje ya como miembro de pleno derecho del universo Marvel junto a John Romita Jr.
…hace 40 años?
A mediados de 1985 la Marvel encabezada por Jim Shooter continuaba embriagada por el éxito de las primeras Secret Wars y permanecía enfrascada en la aparentemente interminable epopeya del Todopoderoso con más y más ‘tie-ins‘. Claremont juntaba a la Patrulla-X con el equipo superheroico canadiense por execelencia en la serie limitada X-Men/Alpha Flight, Walter Simonson expandía y tapaba huecos en su épica del Dios del Trueno con la miniserie Balder the Brave, mientras que en Thor éramos testigos de un último acto de resistencia por parte del Verdugo y el segundo volumen de Caballero Luna llegaba a su tempranero fin con su sexto número de la mano de un joven Christopher Priest (entonces Jim Owsley) y Mark Beachum.


























