Edición original: Superman: Lex Luthor Special One-shot, Superman #24 y #25 (DC Comics, 2025)
Edición nacional/España: All In Superman 4 y 5 (Panini comics, 2025)
Guion: Joshua Williamson
Dibujo: Dan Mora, Jamal Campbell, Eddy Barrows
Entintado: Dan Mora, Jamal Campbell, Eddy Barrows
Color: Jamal Campbell, Alejandro Sanchez
Traducción: Gonzalo Quesada
Realización técnica: Fanhunter, Nuria Moreso y David Carro
Formato: Grapa. All In Superman 4: 24 páginas / All In Superman 5: 56 páginas, All In Superman 4: 3,30€ / All In Superman 5: 6,50€

Aviso de Spoilers: Eso que ves a lo lejos no es un pájaro, ni un avión … es un SPOLIER. Ve con cuidado en este texto.

El dilema del mentiroso

“El mundo necesita a Lex Luthor.”

El sentido común indica que los números redondos deberían ser (de forma exclusiva) aquellos acabados en 0. Está aceptado que también los son los acabados en 5, pero es que la lógica gráfica, hasta al infante más ingenuo, le dice que el número redondo es el acabado en cero (0). Se llama número redondo porque acaba en una redonda (vale, óvalo). Y es que hay una lógica gráfica en el origen de las letras… pero también de los conceptos, y más si nos referimos a conceptos con imagen tan potente como la redonda.

Contribuye a la confusión que en los cómics de superhéroes es la importancia que las editoriales les dan a los números que suponen cuartos de centena, como el 25 o el 75. Y es que es algo muy institucionalizado en la cultura americana, y pocas cosas más yankis hay que los superhéroes (con permiso del western, las hamburguesas y financiar dictaduras fascistas).

Sin embargo, debemos aceptar que los números acabados en 5 también pueden ser denominados “redondos”. (¡Lo dice la RAE!). Que le vamos a hacer. Son los tiempos que vivimos.

No estamos ante un número conceptualmente redondo (ni artísticamente tampoco, ya que nos ponemos) pero sí un número significativo, y debemos decir que sí tiene alguna redondez: la eterna calva de Lex.

Y es que Luthor es el protagonista de estos tres números, el especial y los 24 y 25 de la serie de Superman.

Desde la llegada de Williamson a la colección tenemos un Lex en el lado de los buenos, que busca la redención, el perdón y hacer el bien.

Nadie le cree.

Superman

Y aunque no vemos en ningún momento que vaya de farol, Superman no se fía. Resulta que don perfecto es un desconfiado.

Entre el All In Superman 4 y 5 sabremos la verdad definitiva de lo que hay detrás de la bondad de Lex.

Lo que espera uno es que sea todo una trampa de Luthor, una engañifa, un plan de los de siempre, que vuelva a las andadas. Es lo que espera sin rencores el lector habitual de superhéroes. Mientras esté bien llevado, piensa. La gracia no está en saber si Lex miente (damos por hecho que sí), la gracia está en saber como lo va a desarrollar Williamson.

La sorpresa es que no es un plan maestro, no es sincero, pero tampoco miente al 100%… es todo a la vez.

Williamson, con su estilo apabullante y frenético, lee bien los tiempos que estamos viviendo (no como la RAE), las ambigüedades morales, los discursos retorcidos, la postverdad, el triunfo de seres que admiten mentir y retorcer la realidad por un bien superior (el suyo). Por tanto, nos da una resolución ambigua, matizada, que va más allá del blanco y negro. Williamson empatiza con los villanos, no con sus motivos, pero sí les da derecho a sentir amor y admiración, siente respeto por esos sentimientos.

Todo es cierto. Lex tenía un plan. Lex no dejó de ser malvado. Lex tenía buenas intenciones. Lex se había vuelto bueno.

Superman se sitúa en el margen oscuro de la desconfianza, de no creer en el otro, de no fiarse ni siquiera de los hechos que veía, obligando casi a Lex a ser un villano.

Lex se hizo pasar por bueno… y se convirtió en un héroe. Como un adicto que se ve obligado a dejar las conductas que tanto mal le han causado, pero que puede volver a las andadas, no quiere dejar de “sentirse bien”.

Porque no solo puede ser adicto a sustancias tóxicas, sino también a conductas tóxicas, como la mentira, por ejemplo.

Lex nos mentía… pero cuando lo hacía era bueno. El Lex sincero, el que nos cuenta la verdad es malvado… (y falso a la vez).

Pero yendo a la trama, Lex ideó con Mercy Graeves una estrategia para engañar a Superman. Sin embargo, al final solo es la propia Mercy quien se mantiene fiel al plan. Lex quiere ser aliado de Superman. Se vive mejor en el lado bueno del río. Aunque, mantiene trazas de su personalidad anterior, tiene perfil propio y su manera de resolver los problemas es más expeditiva que la del kryptoniano (niano, niano).

Porque hay un segundo Lex, un clon superpoderoso. Es como si Luthor se hubiera desdoblado. Una entidad puramente buena y otra puramente mala. Aunque la buena no sea tan pura, pero ya nos entendemos.

¿Quién es el auténtico Luthor? ¿El original o el que se mantiene fiel (y apegado) a la personalidad anterior de Lex?

Williamson está algo más intimista y “psicológico” en estos números, más moderado, matizado… a pesar de los momentos epatantes…. Y se sale son la suya.

Vemos a Lex sufrir, nos creemos su bondad. Tenemos ganas de decirle a Superman “Tío, relájate. Dale una oportunidad, macho. No se te va a acabar el trabajo. Será por villanos”.

Era un paso obligado y Williamson lo supera con nota. Se marcó un órdago (porque él quiso) y lo ha resuelto de forma eficiente y con contenido, proyectando la colección hacia el futuro, manteniendo el McGuffin más allá de la resolución.

Williamson suele recibir las críticas de que no aplica la lógica de los personajes «tradicional», pero… ¿y si lo que hace, es que evolucionen, les amplía el margen, el campo de juego? ¿Es un autor superficial o un visionario?

También tenemos que decir, que esta trama es deudora de hechos que ocurren en la saga la Casa de Brainiac, todavía inédita aquí. O sea, que si te pierdes un poco, tampoco pasa nada.

Eddy Burrows dibuja la mayor parte de estos números. Su estilo detallado y realista (sobre todo para los personajes y los rostros) ayuda a los momentos más intimistas de la trama. Hace que veamos a Lex (a los Lexs) como personas y no solo como personajes. Los vemos sufrir y dudar de forma sincera.

Da la sensación que Burrows ha dispuesto de todo el tiempo del mundo para dibujar estas páginas porque el nivel de detalle y realismo sobresale. Narrativamente es algo menos llamativo, pero eso sí, siempre eficaz.

Tenemos baile de autores en el especial número 25 (el último de este arco), donde aparece «el rey de los fondos»: Dan Mora, por ejemplo. Todos los autores están a la altura del homenaje, pero es inevitable levantar una ceja al ver los cambios de estilo. En otras ocasiones se usan los cambios en el espacio o el tiempo para cambiar de autor y así tenga todo un sentido narrativo. En este caso no es así.

Se resuelve el misterio de la redención de Lex y Williamson nos lanza hacia el siguiente arco en el que veremos que son esos brotes que asaltan a Superman… y que ha pasado con los poderes de Lois.

Joshua no nos da descanso… y que bien le sienta a esta serie.

Lo mejor

• Puro cómic de superhéores para el superhéroe más puro del cómic.

Lo peor

• Es para lectores de superhéroes.
• Parte de los hechos que ocurren vienen de una saga todavía inédita en castellano.

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7 Comments
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Linkin Boy
Linkin Boy
Lector
4 octubre, 2025 12:17

Tal cual, es un cómic 100% superheroico. Y la etapa de Amanecer de DC también me está encantando por eso mismo.

simplegades
simplegades
Lector
6 octubre, 2025 11:22

Alguien podría decirme de que cómic es la miniatura que ilustra la noticia con Superwoman?supongo que el dibujante será Jae Lee?

Eddie Brock
Eddie Brock
Lector
6 octubre, 2025 18:05

Leo el artículo por curiosidad porque picoteo poquito a DC pero mola estar informado. ¿Lex no fue de los buenos durante una larga etapa a raíz de malvad eterna o por ahí?
¿Y entonces tenemos otro paralelismo con Marvel donde Norman Osborn está en el mismo plan? Ya no me meto de si está contado mejor o peor.

javiercyb
javiercyb
Lector
En respuesta a  Román de Muelas
9 octubre, 2025 11:29

Así de memoria, lo de villanos (o lo que en principio se hacían pasar por villanos algunas veces) sí era común, en Marvel y DC; villanos de 4F, de Spiderman, de Vengadores… de Batman, de Flash, de la LJA, de la SJA
Sí, es muy común que villanos se rediman, luego algunos vuelvan a sus orígenes, otros sigan como héroes, normalmente con historias de redención, etc. Así a bote pronto, me viene a la cabeza El Flautista (Flash), los de Batman que según les pille (Dos Caras..), El Hombre de Arena (Spiderman), El Mayor Desastre (Flash, Linterna Verde, LJI), Sinestro, Black Adam… Doctor Doom, Namor…la propia Medusa…