Comprensión mutua
Hay momentos en la vida de toda persona sea niño, adolescente o adulto (sobretodo esa parte) en la que no se sabe cuándo relacionarse propiamente dicho en la sociedad, entre tus allegados, compañeros de trabajo o en tu día a día sin ir más lejos.
Pueden haber muchos motivos. Mala relación con tu familia que te ha vuelto retraído y con el tiempo ha ido a peor hasta hacer que no sepas cómo comunicarte, miedos internos por experiencias pasadas, tu condición sexual o racial que en muchísimos lugares y culturas está mal visto y se te penaliza o se te cataloga según qué cosa por ello o incluso que eres demasiado bocazas no tienes filtro y ya te retrotraes para no fastidiarla en vez de aprender tus puntos negativos y mejorar.
Todo ello es el leitmotiv de este manga que tenemos hoy en la sección.
Shares de TSUYUKI Yuruco nos muestra una realidad como la nuestra pero con la diferencia de que en su mundo existen unas pocas personas que al tener contacto físico contigo (darle la mano) es capaz de leer los pensamientos y recuerdos que le pasan por la cabeza a esa persona.
Este plantemiento tan peculiar tynecesario a dia de hoy por el asilamiento de las relaciones socialses por las redes es el que nos lleva la mangaka en dos tomos cada uno con dos hisptruias distintas con la misma idea.
Este planteamiento tan peculiar y necesario a día de hoy por el aislamiento de las relaciones sociales por las redes es el que nos lleva la mangaka en dos tomos, cada uno con dos historias distintas con la misma idea.
En esta especie de buddy manga entre los protagonistas y la presencia testimonial de dos secundarios que sirve para dar pinceladas a la personalidad de Yujin. Hiroki es un personaje complejo con muchos matices y contradicciones como todes nosotrds por el miedo a relacionarse y los hechos nefastos en la infancia que han borrado parte de nuestra identidad y recuerdos.
En ese aspecto la mangaka hace muy buen trabajo forjando la relación de ambos amigos poco a poco hasta tener un final satisfactorio, nada complaciente la verdad, y te deja con ganas de ver un poco del futuro de ellos.
En el tomo dos cambiamos de personajes, de localización y de dinámica.
Aquí la mangaka lleva la idea a un ámbito todavía mucho más japonés.
Takeo es hombre mayor. El típico oficinista con dos hijos, que no habla mucho y en el trabajo no se relaciona con los compañeros y/o más jóvenes que ellos, lo que le crea un aura de hombre pasota que le da igual todo, hasta la vida de sus congéneres.
Riku y Popoco. Un joven con la misma habilidad de Yujin y su perro que por azares perrunos acaban en el parque junto a Takeo, que está en su hora de la comida. Lo que empieza como una disculpa por el accidentado aterrizaje del esplendoroso can acaba siendo una de las tramas más bonitas entre dos generaciones tan alejadas en años y pensamiento, pero cercanas por la falta de comunicación.
Sobra decir que es aquí donde Tsuyuki saca más contenido a su propia idea.
Riku tiene miedo de tocar a las personas porque ha perdido parte de la confianza en todes, ya que descubrió en el instituto que no todo es tan bonito como lo pintan ni tus amigos piensan en ocasiones de verdad lo que dicen, hay algo más allá, complicaciones las tenemos todos y en esa edad se acentúan por mil motivos que hemos pasado y nuestros allegados pasarán siempre, es ley de vida.
Esto crea una dinámica muy divertida, con un hombre que prefiere guardarse lo que piensa para no molestar y un chaval que tiene el poder de saber qué piensas, pero tiene miedo de que le hagan daño. A raíz de ello, poco a poco se van abriendo y se van dando cuenta de verdad de los defectos de ambos, sus virtudes y cómo han llegado a esa situación.
La parte de Riku es una razón muy habitual en la época de crecimiento del mismo, donde todo se magnifica y el orgullo y el miedo a ser diferente, a no gustar por ser quien eres y el rechazo por todo hace mella. En cambio, la de Takeo, aunque es menos importante o lo parece, su porqué es llamativo, cómico y, en verdad, es entendible porque le llevó a este «boomer» amante de los perros a tomar la decisión de hablar lo justo.
Como apunte final, comentar que la edición de Milky Way sobre este Josei es tan buena como nos tiene acostumbrados, papel de calidad, buena impresión, formato flexible, muy cuidado y una traducción fantástica, con ciertos modismos muy bien traídos.

En definitiva, un par de historias muy bien traídas por la autora de Strange, interesantes, que dentro de la «ficción» nos trata temas que tenemos en el día a día de cualquier persona y quien sabe, quizás sirva deayuda para le joven que lo lea por vez primera y entienda ciertas cosas.
Por eso ya merece la pena.
Lo mejor
• El problema que nos relata la mangaka, tan real.
• La diferencia de protagonistas en cada tomo …..
• Le da riqueza y evita un estancamiento argumental.
Lo peor
• Que por la portada la gente se piense que es un BL.
• Y por ello pase desapercibida.













