Lo mejor del 2009. X-Men: Magneto Testamento

Elegirla mejor obra de este 2009 es una ardua tarea, sobretodo si tenemos en cuenta que en los últimos meses hemos tenido la suerte de disfrutar de series como: All Star Superman, Fábulas, Criminal, Incognito o Astro City, a pesar de todo, y tras leer hace unos dias X-Men: Magneto – Testamento lo tuve claro, esta seria mi obra a destacar de este año que termina. Antes de que os lleveis las manos a la cabeza ante tal decision deciros que el guionista de la obra es Greg Pak quien se ha convertido en toda una garantia de calidad y le acompaña a los lapices el interesante Carmine Giandomenico quien con un estilo mas cercano al comic europeo que al genero superheroico es sin lugar a dudas el artista perfecto para esta obra.

Pero ¿de que va X-Men: Magneto Testamento y que es lo que la hace tan especial? Esta sería una pregunta de fácil respuesta si nos quedásemos en la primera capa de la obra, y es que esta miniserie de cinco números que Panini ha publicado en un único volumen, es la tan ansiada explicación del origen de Magneto, sin lugar a dudas uno de los personajes más ricos del universo mutante, tanto por sus constantes evoluciones como por sus continuos flirteos con los hombres de Xavier que le han llevado a en más de una ocasión convertirse en parte del equipo. El caso es que, a pesar de ser uno de los villanos por excelencia del universo Marvel tan solo hemos conocido retazos de su pasado y casi siempre de uno de los guionistas que mejor lo entendió, Chris Claremont, quien convertiría a Erik en un superviviente del holocausto judío de ahí su marcado carácter, como os decía, hasta la fecha habíamos sabido de el lo duro de su infancia – siempre a grandes rasgos – y la existencia de un gran y ¿único? amor, Magda. Pocos más detalles nos habían sido desvelados, el resto quedaba para nuestra imaginación hasta que Greg Pak decidió encarar dicha historia a fin de dotar al personaje de un pasado más definido antes de la llegada de la más que probable película que protagonizará en un futuro el personaje.

Entrando ya de lleno en materia, Greg Pak nos presenta los años de adolescencia de Erik, y para darle un mayor dramatismo a la historia se aferra a hechos reales e hilvana de forma cronológica aquellos años en la vida de Erik con lo que realmente sucedió. De esta forma en las primeras páginas vemos como nuestro protagonista era despreciado por compañeros y profesores en el instituto por el simple hecho de ser judío, nos encontrábamos en el año 1935 y el odio hacia una raza considerada como inferior por los alemanes se comenzaba a vislumbrar en pequeños detalles, algo que el guionista Greg nos enseña a la perfección cuando Erik gana a sus compañeros alemanes en un concurso de lanzamiento de jabalina lo cual no está bien visto por el profesorado al tratarse de alguien inferior, incluso, uno de los profesores con los que es más afín Erik, y el cual también es judío le da un sabio consejo:”Los japoneses dicen que [los nazis] el clavo que sobresale lo machacan” es decir, evita destacar, evita parecer o que intuyan que eres mejor que ellos, sino tus dias estarán contados. Es realmente dura esa frase pues te da una ligera idea de como se tendrían que sentir los judíos, el miedo con el que tendrían que vivir por convertirse en el blanco de los nazis.


El lanzamiento de la jabalina y el regalo del collar a Magda

Esto era tan solo el principio y es que como bien nos muestran los autores, el 15 de septiembre de 1935 se aprobarían las leyes raciales de Nuremberg cuyo único objetivo era preservar la raza aria por encima del resto, estas leyes entre otras lindeces, negaban la ciudadanía alemana a los judíos (entiéndase por judíos aquellos que sus últimos cuatro abuelos lo han sido) y negaban el derecho a que los judíos se casasen con alemanes para evitar el mestizaje. Estas leyes lo único que hicieron fue incrementar el odio racial ya existen hasta convertir Alemania en un hervidero de odio y racismo, algo que los mismos alemanes intentarían no enseñar al mundo pues el siguiente año se celebrarían las olimpiadas en su país y lo último que querían era que el mundo fuese testigo de su crueldad. Si las leyes de Nuremberg no eran suficiente humillantes el partido nazi tomó también la decisión de añadir una J bien grande en sus carnets de identidad a fin de que fuesen fácilmente identificables así como “bautizar” con un segundo nombre a los judios que no lo tuviesen, de esta forma los varones serían tildados con el nombre de Israel y las mujeres con el nombre de Sara, de la misma forma también se marcarían los negocios gestionados por Judíos con la estrella de David por parte de la policía a fin de realizar un boicot de los negocios judíos.

Esto fue tan solo el comienzo, desprecio de una raza, humillación para hacerles sentir inferiores y acoso a sus negocios, pero nada comparado con lo que estaba por llegar… Y es que según nos cuenta Greg Pak el 7 de Noviembre de 1938, Herschel Grynszpan, un joven judío que se encontraba refugiado en Francia decidió tomarse la justicia por su mano y asesinó al delegado alemán Erns vom Rath, con su gesto buscaba denunciar que los judíos no son animales y que debían ser tratados como personas, pues bien, su gesto tuvo como era lógico el efecto contrario pues el gobierno alemán utilizó su gesto para denunciar a los judios como terroristas y azuzar al pueblo para que diesen una lección a los judios en una noche de violencia entre el 9 y 10 de Noviembre, noche que terminaría con infinitos saqueos de los negocios judios, la muerte de 91 judios y lo más grave el arresto de más de 70.000 judios que fueron enviados a campos de concentración. Aquella noche sería conocida como la noche de los cristales rotos ante la destrucción que se produjo, os recomiendo leer más al respecto de Herschel Grynszpan en el siguiente enlace, quizás leyendo su historia os podáis poner en su situación y que le llevó a asesinar al delegado alemán. Para terminar de ahogar al pueblo judío, el gobierno decidió multarlos con 400 millones de dólares por los incidentes, además de a reparar ellos mismos los destrozos así como perder todo derecho a cobrar del seguro por los desperfectos, esta situación llevó a muchos judíos a suicidarse y a otros a malvender sus negocios a ciudadanos alemanes, muchos de los supervivientes optaron por emigrar a Polonia pensando que allí estarían a salvo del acoso alemán, tal y como nos cuenta el guionista Greg Pak este sería el caso de nuestro protagonista y su familia.

El 1 de Septiembre de 1939 los alemanes invadieron Polonia, matando más de 16.000 civiles polacos y judíos, esto llevaría a una nueva inmigración del pueblo judio superviviente hacia Varsovia, más de 150.000 judios llegaron a la ciudad y se refugiaron en pequeñas habitaciones, al menos tenían un sitio donde cobijarse y creerse seguros, y digo creerse porque poco despues, en octubre, los soldados alemanes crearon el guetto de Varsovia donde fueron trasladados la gran mayoría, se trataba de un recinto de no más de 3km cuadrados donde tenían todos que vivir entre murallas. Este aislamiento era una forma suave de exterminar al pueblo judío, pues pronto racionaron su comida hasta las 184 calorías para los judíos mientras que a los polacos se les daba 700 calorías diarias, nos encontrábamos en el año 1941 y la falta de alimentos comenzó a hacer mella entre ellos muriendo 2.000 judíos al mes por falta de alimentos.

Muchos intentarían huir creyendo encontrar un lugar mejor fuera de los fríos muros, y lo que realmente encontraban a la salida del recinto era la muerte fusilados por soldados alemanes quienes no tardaban en localizarlos, este sería el caso de Erik quien a la desesperada intentaría escaparse con su familia, su destino fue la muerte, de todos excepto de Erik quien por primera y única vez en el comic hace gala de sus poderes magnéticos y desvía las balas que tendrían que haber terminado con su vida.

Erik sobrevivió aunque quizás querría no haberlo hecho pues poco después volvería a caer en las redes del ejercito alemán y sería trasladado a Auschwitz donde se encontraría con dos sorpresas, por un lado que en el estaría su viejo profesor judío, aquel que quiso tutelarlo y enseñarle que no se podía destacar, a la llegada a Auschwitz serían preseleccionados, mujeres, hombres, mayores o menores de 18 años, los soldados alemanes no querían a nadie inferior a dicha edad pues no los consideraban aptos para trabajar, así que os podéis imaginar cual sería su destino…


¿Cual creéis que fue el destino de esos niños?

Erik como buen superviviente nato y gracias al profesor fue trasladado al Komando Kanada, por aquel entonces estar en ese komando era un autentico privilegio pues era el encargado de clasificar las pertenencias de los recien llegados, os adjunto un pequeño relato al respecto de dicho komando escrito por Halina Birenbaum: “El hambre, las ínfimas raciones de la acuosa sopa de nabicol y de pan, una vez al día, los continuos golpes e insultos, la suciedad, los piojos, todo tipo de enfermedades por las que se llevaban a uno a las cámaras de gas. Sin poder lavarse ni cambiar la ropa podrida por la lluvia y llena de excrementos. La hostilidad en camastros, en los retretes, ante las calderas de la sopa, el trabajo sobrehumano. Y por encima de todo, el olor a carne humana quemada. Lo inhalé días y noches durante casi dos años. Me cruzaba con los que iban a las cámaras de gas pensando que los llevaban a un “buen” trabajo en el komando ‘kanada’, que abundaba en comida y ropa arrancada a los asesinados. En la rampa se encontraba siempre un sinfín de gente traída de toda Europa a las cámaras de gas, que funcionaban día y noche. No se podía pasar: masas humanas llevadas al gas – y nosotros en dirección inversa, hacia “kanada”, para seleccionar sus pertenencias que iban a ser mandadas a Alemania.



Las camaras de gas y crematorios

Una vez nuestro komando se detuvo al lado de un matrimonio con un bebé en brazos. Nos preguntaban cuánto quedaba hasta la colonia judía porque había que darle de comer al niño. Callamos. Les faltaban pocos metros para parar en la última colonia en su vida – en el cielo, adonde iba el humo de las chimeneas. En “kanada” trepaba sobre montones de ropa mezclada con fotografías, cartas, paquetes de comida ¡y ya no podía hablar más! Las palabras habían perdido todo el sentido. Me parecía que reunieron aquí y desnudaron a todos los hombres –que el mundo ya no existía y que después de ordenar los equipajes, a nosotros también nos echarían en la hoguera. “Kanada”, es decir Keine da, ¡ya no hay nadie! Siempre decía que tenía 17 años, como me lo enseñó mamá en el gueto. En el campo se abrió un bloque especial para los niños. Ahí repartían pan blanco, leche, mantequilla, y no mandaban a trabajar. Se presentaban ahí también algunas mujeres que con sus cabezas rapadas y su ropa inverosímil parcecían niños. Las habían tentado las buenas condiciones de ese paraíso infantil. Se burlaban de mí diciendo que no quería ir ahí para no separarme de Hela. A ella también le podrías ayudar, me reprochaban… Al cabo de unas semanas los metieron a todos en camiones y los llevaron a las cámaras de gas. ” Si habeis sentido curiosidad podeis leer el relato completo en el siguiente enlace, es sencillamente desgarrador.


La vida en Auschwitz un relato sencillamente estremecedor.


Llegada a Auschwitz y despojo de todo signo de identidad

No todos serían penas para Erik y es que entre tantas desgracias, tantas penas, tantos cadáveres incluído el de su amigo y mentor, el profesor, una luz llegó para iluminar tanta tristeza y es que en el barracón de las mujeres, Erik vio como si fuese un ángel al amor de su adolescencia, al amor de su vida, Magda, quien aun conservaba el collar que el mismo le había regalado años atrás, ella le amaba aun y aferraba con fuerzas dicho collar como si fuese su propia vida, tengo que reconoceros que a pesar de ser una escena de lo más bonita, el autor se toma una importante licencia al respecto pues a la entrada de los judíos al campo de refugiados eran desnudados para despojarlos de todas sus pertenencias valiosas, sea como fuera, este pequeño detalle sirve para dar un poco de vida a tanta tristeza de la que estamos siendo testigos.

Desde el reencuentro de ambos, Erik tuvo claro su objetivo, escapar de aquel infierno junto a su amada, algo que finalmente terminaría consiguiendo poco antes de que llegasen los aliados para rescatar a los pocos supervivientes que habían dejado los alemanes, os adjunto un video de lo más ilustrativo al respecto.



El momento de la liberación de los apresados en Auschwitz

Como podeis ver al igual que hizo Greg Pak he preferido mezclar mi reseña de Magneto testamento con hechos históricos, desde ya pido disculpas si encontráis algún error o falta de información pues no soy historiador y la información que he detallado ha sido a base de buscar pequeños detalles en internet, a pesar de todo, supongo que a medida que buscaba esta información he tenido la misma sensación que el guionista, encontrarme con detalles espeluznantes que TODO el mundo debería conocer para evitar que algo así vuelva a suceder, nos encontramos ante uno de los mayores errores de la humanidad así que esperemos que jamás se vuelva a repetir.

Volviendo sobre la obra, X-Men: Magneto Testamento me ha emocionado y atrapado hasta la última página, hacia tiempo que una obra no era capaz de transmitirme tanto, nos encontramos sin lugar a dudas ante uno de los mejores comics del año y quizás de la década, eso si, a pesar de ser una obra excelente, queda muy por detrás del mejor cómic jamas publicado, MAUS, único cómic ganador de un premio Pulitzer y que al igual que esta miniserie trata del holocausto, o mejor dicho, de un superviviente del mismo, el padre de Art Spiegelman creador de la obra. Pero no me quiero ir por las ramas, esta miniserie es un relato crudo, real como la vida misma pero es una historia que vale y todos deberíamos leer, una historia que sirve para profundizar un poco más en el pasado de Magneto y que nos hace desear que la futura película beba de esta obra, si esto es así, muy probablemente nos encontraremos ante una de las películas más destacadas del año.