Sharkey Cazarrecompensas

Reseñamos el último estreno del mediático Mark Millar, una historia de acción espacial editada por Panini Cómics.

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Edición original: Sharkey The Bounty Hunter #’s 1-6 USA, Image Comics.
Edición nacional/ España: Panini Cómics.
Guion: Mark Millar.
Dibujo: Simone Bianchi.
Color: Simone Bianchi, Matteo Vattani, Simone Peruzzi.
Rotulación: Peter Doherty.
Formato: Tomo en tapa dura.
Precio: 18,00 €.

Mark Millar, ese hombre. Pocas figuras hay en el panorama comiquero tan veneradas y tan vilipendiadas a la vez. Cuando pienso en Millar se libra una tremenda guerra en mi cerebro, una entre la parte que recuerda la emoción de Los Ultimates o Civil War y otra que no le perdona ese piloto automático de bocetos cinematográficos llenos de gamberradas y poses chulas vacías de contenido que lleva tanto tiempo realizando, una rabia que se acentúa más cuando de vez en cuando saca cosas como Jupiter’s Legacy y te das cuenta de que sigue siendo capaz de darnos grandes cosas. Lo que está claro es que el guionista escocés es a día de hoy una marca que ha trascendido con creces a sus propias obras, y su presencia es ya un reclamo que atrae todas las atenciones y críticas.

Esto por supuesto es algo que Netflix supo ver, y su adquisición de Millarworld es una de sus grandes bazas de futuro ante el feroz escenario que se intuye en el mercado de las plataformas de contenidos. Así, el autor que parecía escribir historias para ser adaptadas contaba de pronto con una compañía que no hace más que gritar “más madera”, un grito que el guionista se ha tomado muy en serio. Frente a otras épocas en las que sus obras se han dosificado con cuentagotas, la producción de Millar ha empezado a tomar velocidad y es raro el mes que no nos llega una nueva obra o una continuación de los títulos del escocés. Para fortuna de sus seguidores españoles, esta nueva efervescencia creativa a golpe de billetes está viéndose acompañada por una gran labor de edición por parte de Panini, una editorial que aunque no suele tratar bien a sus series USA independientes sí se ha esforzado por llevar al día la producción del escritor de Kick-Ass. Hoy vamos a hablar del último de sus estrenos, Sharkey Cazarrecompensas.

Editado originalmente por Image Comics, Sharkey: The Bounty Hunter se publicó al otro lado del Atlántico entre febrero y octubre de 2019. Una más de las muchas nuevas licencias que Millar ha lanzado en estos últimos años, como las reseñadas Prodigy o The Magic Order, con la diferencia de que en esta ocasión se trata de una obra autoconclusiva, viendo que no se incluye ese “volumen 1” con el que tantas veces nos ha prometido continuaciones que no siempre llegan. En esta ocasión el guionista, que nos tiene acostumbrados a verlo trabajar con algunos de los mejores lápices de la industria, se alía con el italiano Simone Bianchi, artista al que hemos podido ver en Astonishing X-Men o la miniserie Thanos: Origen.

Sharkey es un auténtico personaje. Uno de los cazarrecompensas más célebres de la galaxia, pero también uno de los más desastrosos. Colmado siempre de deudas hasta el cuello, Sharkey se mete de lleno en un trabajo que podría cambiarlo todo, atrapar a la terrorista más buscada sobre cuya cabeza pesa una cifra estratosférica que podría solucionar todos sus problemas. Sin embargo, deberá enfrentarse a varios desafíos. El primero es pequeño, verde y tiene por nombre Extra-Billy, un huérfano al que se compromete a llevar con su familia lejana tras terminar el trabajo. El otro es que, por supuesto, absolutamente todos los cazarrecompensas de la zona tratarán de dar con su presa antes que nadie.

Con el tiempo he aprendido a esperar cualquier cosa de Mark Millar. Los trabajos del guionista de Civil War son tan impredecibles que lo mismo me enamora por su originalidad y su gamberrismo que me deja cabreado por su aparente falta de interés en algunas historias. Lo que sí que me espero siempre es la que suele ser una de sus señas de identidad: una idea rompedora y atractiva y una introducción de la historia magnética, independientemente del desarrollo con el que cuente después. Sin embargo, en esta ocasión me he encontrado con la sorpresa de que esas señas están totalmente ausentes en esta obra. El planteamiento de Sharkey Cazarrecompensas no presenta nada que no hayamos visto ya muchas veces, un tipo duro letal pero desastre y con buen fondo a la caza de un temible criminal, acompañado por un inesperado compañero infante que enternezca su ajado y viejo corazón. Una introducción que concluye en su primer número sin ni siquiera establecer alguno de los clásicos cliffhangers molones del escocés a los que solo les falta de fondo la intro de CSI Miami. En su lugar tenemos una historia convencional con un arranque convencional en la que cuesta encontrar al autor.

Por supuesto, esto no tiene por qué condenar una obra por sí mismo. Si algo nos ha enseñado la experiencia al leer historias es que una idea original no vale mucho sin un buen talento detrás que sea capaz de desarrollarla a partir de unos personajes tridimensionales y una narrativa hábil, mientras que la combinación contraria siempre puede merecer la pena. Por desgracia, tampoco encontramos eso aquí. La historia que nos narra Millar no es mala, pero desde luego tiene poco que destacar. Los personajes tienen un desarrollo poco trabajado y no consiguen mostrar química entre ellos, quizás con la pequeña excepción del personaje de Extra-Billy, aunque sin ser gran cosa. En especial se ven muy descuidados los villanos de la historia, que resultan genéricos y sosos, con una presencia tan poco imponente que hacen que resulte complicado temer por los personajes y sumergirse en su historia. Es un problema que va muy de la mano con el que encontramos en la trama, cuya evolución se va condensando demasiado según cruzamos el ecuador del tomo y termina acelerándose excesivamente, con un giro de guion poco sorprendente que además desconecta de la obra al presentarnos nuevos elementos de la historia sin haber colocado previamente las piezas necesarias para que realmente nos importen. Para cuando llega el ruidoso clímax final, uno está tan desconectado que más que expectante por la conclusión está impaciente por quitársela de encima.

¿Y qué hay del arte? Ese apartado suele ser una apuesta segura en las obras de Millarworld, que no escatima en contratar a la crème de la crème, pero qué puedo decir, Sharkey me ha pillado con mal pie. El trabajo que realiza Simone Bianchi es uno con el que no he sido capaz de conectar durante todo el tomo. Al italiano se le intuye siempre una gran calidad, pero la tónica general de la obra es un entintado grueso y poco estilizado que da un aspecto tosco al dibujo, y cuyo mayor damnificado son los rostros de los personajes, en ocasiones excesivamente marcados y con poca expresividad. Para más inri, el color realizado por Matteo Vattani, Simone Peruzzi y el propio Bianchi tampoco consigue remontar el resultado final, quizás en parte por haber tantas manos juntas trabajando en él. Hay grandes variaciones entre algunas viñetas con un color más que notable y otras con un nivel muy precario, usando pinceles que dan la apariencia de haberse pintado con spray. Soy consciente de que puede que esté solo en esta opinión, pues hablando del tema con otras personas he visto que Bianchi suele gustar mucho, pero me temo que en esta ocasión soy la nota discordante.

Sharkey Cazarrecompensas es un trabajo muy olvidable dentro de la carrera de Mark Millar. El escocés siempre ha tenido sus más y sus menos a lo largo de su bibliografía, pero con lo que siempre podíamos contar era con esos argumentos descabellados y esas gamberradas palomiteras de las que ha hecho siempre sus señas de identidad. Esta vez sin embargo nos encontramos con un trabajo que parece hecho sin muchas ganas por cumplir con el cupo de historias nuevas para la gran N roja. No ofenderá a nadie, pero tampoco quedará en su recuerdo.

Edición original: Sharkey The Bounty Hunter #'s 1-6 USA, Image Comics. Edición nacional/ España: Panini Cómics. Guion: Mark Millar. Dibujo: Simone Bianchi. Color: Simone Bianchi, Matteo Vattani, Simone Peruzzi. Rotulación: Peter Doherty. Formato: Tomo en tapa dura. Precio: 18,00 €. Mark Millar, ese hombre. Pocas figuras hay en el panorama…
Guion - 5
Dibujo - 5.5
Interés - 5

5.2

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Alejandro Ugartondo
Autor
7 septiembre, 2020 10:26

Gracias por la reseña Edu, aunque no comparto tu valoración del trabajo de Bianchi que me parece notable y la mejor baza de esta obra.

Lo que me gustaría comentar es que en las últimas obras de Millar, en los extras, aparecen bocetos y diseños que vienen directamente del departamento de diseño de Netflix, lo que me llama mucho la atención. Me pregunto cuál debe ser el proceso de creación de estas obras y hasta que punto son originales de Millar y sus colaboradores gráficos y cuanto hay de los productores de Netflix