
El pasado regresa para perturbar a Pícara
«Es peor de lo que parece»
Arrancamos las reseñas de lo nuevo que está publicando este año Marvel del universo mutante, y lo hacemos con uno de los miniseries más esperadas, la de Pícara de la mano de Erica Schultz y Luigi Zagaria.
Como en la anterior etapa, renacimiento mutante, aquí hay un buen número de miniseries, y en este caso, uno de los más esperados el de Pícara, que parece una especie de spin-off de Uncanny X-Men de Gail Simone, y que enlaza con la que protagonizó Mística de Declan Shalvey meses atrás.
Destacar que a diferencia de lo que ocurría con la miniserie de Emma Frost, ésta no transcurre en el pasado, aunque el pasado de Anna Marie va a tener mucha importancia. Incluso se podría decir que hay como dos líneas temporales: el presente, y el pasado, el cual se explora a través de una especie de pesadillas, algo que también ha tenido una gran importancia en Uncanny X-Men, y a través de una especie de visiones que sufre ella a consecuencia de un encuentro peculiar.
Al situarse en el presente, la historia arranca en una misión que lleva a cabo Pícara, con su marido y los outsiders. La misión en sí no tiene gran importancia, pero es la excusa para que el pasado golpee a Pícara de golpe. Ella se encuentra con alguien de su pasado. Alguien a quien ella no recuerda, pero que sabe que lo conoce. Ese hombre va a jugar una gran importancia en la historia y va a ser el detonante de que ciertos recuerdos que tenía olvidados vuelvan a la cabeza de Anna Marie.
El problema de este inicio, que se alarga más de lo que debería, es que Erica lo aprovecha para explorar de nuevo los miedos e inseguridades de Anna Marie. Los lectores tenemos aún recientes los últimos números de la patrulla de Simone. Y más aún la dinámica construida entre ella y Gámbito, quien es el gran confidente de su mujer, y su gran apoyo. Y esto es un pequeño lastre para que la historia explote. El lector no tiene la sensación de estar leyendo un solo nuevo de ella, sino una continuación de la etapa de Simone. Pese a ello, la dinámica entre ellos funciona. Aunque a veces, a una servidora, le gustaría que se explorase más a Pícara por sí sola, su pasado, por ejemplo, que su historia actual con Gámbito, la cual podemos leer cada mes bajo la escritura de Simone. Y no sólo tenemos la química de Pícara y Gámbito, también su relación con Hotoru. Aunque en este momento la vemos bajo un prisma diferente: la maestra necesitando el consejo, o más bien respuesta del alumno.
Y sin duda lo mejor de este primer número es el juego del misterio con lo que ocurrió en su pasado. Ese hombre misterioso va a jugar un papel clave. Primero, ha conseguido que Anna Marie tenga miedo y ciertas dudas debido a las lagunas de sus recuerdos. Y, además, creo que va a ser interesante recordar aquellos tiempos en los que nuestra querida Pícara era miembro de la hermandad de mutantes. Y ver cómo reacciona ante su pasado, ante hechos violentos que no recuerda. Y esos miedos van a llevarla a buscar consejo en los suyos.
Lo mejor de este número es ese final, que nos enlaza directamente con Mística de Declan Shalvey. Así que probablemente, a partir del segundo número la historia avance y vuelva a dar grandes momentos entre Mística y Pícara, cuya mejor exploración fue en los tiempos de Messiah Complex.
En cuanto al dibujo, destacar la belleza del dibujo: Pícara luce bella, y armoniosa y sus compañeros también. Luigi consigue que no se extrañe mucho a David Márquez. Y en cuanto al color hay un juego muy intencionado de colores claros y cálidos en la etapa presente, cuando el pasado aún no ha azotado ni trastocado la vida de la líder de los Outsiders. Esos colores contrastan con los colores más oscuros, más violentos, casi de pesadilla, de los recuerdos de ella. Y todo con la clara intención de logar diferenciar ambos a simple golpe de vista.
Como conclusión, decir que hay que tener paciencia con este primer número ya que la intención de Erica es enlazar dos historias tan diferentes como son la de Simone, Uncanny, y la de Declan Shalvey, Mística, para explorar más en profundidad a Pícara. Y este número va de menos a más y termia en su pico alto, dejando al lector con ganas de saber que pasará en el siguiente número.
Lo mejor
• El arte de Luigi Zagaria –
• Y la forma de enlazar con el solo de Mística de Declan Shalvey
Lo peor
• El inicio se siente lento, tal vez hubiera sido más enriquecedor no repetir tanto las dinámicas ya conocidas de Uncanny. – Obligatorio.










