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RESEÑAS

Echando la vista atrás

El mago de Oz, de David Chauvel y Enrique Fernández; Ediciones Glénat; 104 págs., color, 18 €.

Cuando Enrique Fernández se dio a conocer ante el grueso de los lectores españoles con la publicación de su obra Libertadores, en la Colección 10 de Ediciones Glénat, muchos se sorprendieron por el virtuosismo de su planteamiento gráfico: rico en texturas, hábil en el retrato de la luz, con un diseño de personajes de enorme plasticidad.

Sin embargo, nos hallábamos todavía ante los inicios de un artista y aquella propuesta adolecía de alguna que otra tara en lo que a narrativa se refiere. El desarrollo del guión era abrupto, por momentos confuso, y la peripecia del protagonista nunca dejaba de sernos demasiado ajena. A su vez, Enrique Fernández demostraba cierta impericia en el diseño de página, provocando que el discurso visual resultase farragoso y que la mirada del lector no fluyese con suficiente naturalidad.

Muchos de aquellos problemas quedaban resueltos en su siguiente trabajo, El Mago de Oz, al tiempo que sus virtudes no dejaban de afianzarse. Su paleta de colores se ampliaba en gama y viveza y el diseño de página se tornaba agradablemente ordenado gracias a una mayor utilización de la parrilla de viñetas, tal vez por indicación del guionista de la obra: el francés David Chauvel. Así, la novela de L. Frank Baum se convertía en una plataforma de lucimiento ideal para nuestro compatriota, puesto que la diversa gama de paisajes fantásticos y el variopinto elenco de personajes suponían el pretexto perfecto para que Enrique Fernández diese rienda suelta a sus mejores virtudes.

Sin embargo – y como por todos es sabido – el trasvase de un relato concreto de un medio narrativo a otro comporta ciertas esclavitudes y ciertos sacrificios, siendo habitual que los resultados no sean del todo positivos. En el case de El Mago de Oz, mientras que el apartado visual es totalmente satisfactorio, la adaptación literaria de Chauvel no parece plenamente conseguida por la omnipotente voz en off del narrador – siempre aclarando las cosas – y por elecciones no demasiado acertadas de qué paquetes de información conviene condensar – sin que se note – y cuáles conviene desarrollar con mayor lujo de detalles.

Así las cosas, esta versión de El Mago de Oz constituye una autentica delicia visual que, a su vez, permite nos acerquemos de forma agradable a una de los clásicos de la literatura de iniciación, aunque al final el cómic no sea todo lo redondo que uno desearía.

La joya de la semana

La isla sin sonrisa, de Enrique Fernández; Ediciones Glénat; 56 págs., color, 12,95 €.

Parece claro que el bagaje profesional de Enrique Fernández en El mago de Oz le ha permitido desarrollar lo suficiente el oficio como para que su siguiente obra publicada en España se haya constituido en su confirmación como autor a tener muy en cuenta.

La isla sin sonrisa es una apetecible golosina para todos los públicos que se nutre del virtuosismo gráfico ya demostrado por Fernández en sus trabajos anteriores y, un tanto, del espíritu fabulador del gran Hayao Miyazaki, del que el autor parece adoptar ciertas temáticas y elementos narrativos.

En su faceta como ilustrador, Fernández demuestra que no deja de crecer, mejorando todavía más su narrativa y sacándole cada vez mejor partido a su estilo evocador y expresivo. Son esas dotes, precisamente, las que le permiten densificar una historia sencilla, logrando de esta manera no embarullarnos como sucedía en Libertadores ni lastrar el desarrollo de la trama como pasaba en El mago de Oz. Eso sí, gracias a su estupendo retrato escenográfico y al apabullante desparpajo de su niña protagonista, esa aparente sencillez argumental vehicula una historia relevante que, a la vez, fluye de forma entretenida y agradable.

Así, este encuentro entre una chiquilla feliz inmersa en un mundo de fantasía – ¿real o imaginario? – y un visitante herido por la vida, captura la atención de grandes y pequeños y – al final – consigue arrancarnos una sonrisa complacida también a nosotros, al reivindicar con habilidad la importancia de nuestros afectos y la necesidad que tenemos de mostrarnos permeables a la alegría que los demás puedan contagiarnos. Porque – parafraseando a La oreja de Van Gogh, aunque caer esté permitido, levantarse es una obligación.

Por todo ello, La isla sin sonrisa es… nuestra recomendación de la semana.

LOS EDITORES PREPARAN…

Nota: En caso de que seas un editor que publique material de autores nacionales y te interese colaborar con esta sección ponte en contacto con nosotros en la siguiente dirección de e-mail: info@zonanegativa.com

Esta semana no disponemos de previa ofrecida por editores.

LOS AUTORES PREPARAN…

Nota: En caso de que seas un autor nacional y que estés interesado en hablarnos de una obra tuya que se va a publicar en breve por favor ponte en contacto con nosotros en la siguiente dirección de e-mail: info@zonanegativa.com


Nombre de la obra: Julia y la voz de la ballena
Fecha prevista de aparición: 26 de junio de 2009
Autores implicados: Alvaro Ortiz
Editorial: De Ponent

Comentario del autor: Mi nombre es Álvaro Ortiz, y os voy a hablar un poco de mi nuevo álbum “Julia y la voz de la ballena” que acaba de editar Edicions de Ponent, y que estará distribuido por las librerías este viernes 26 de Junio. En “Julia y la voz de la ballena” retomo los personajes aparecidos en “Julia y el verano muerto” ( edicions de Ponent, 2005 ), pero como ha pasado tanto tiempo lo he hecho para que sea perfectamente comprensible e interesante aunque no hayáis leído “Julia y el verano muerto” . Los personajes son los mismos pera la historia es completamente nueva. Y poco más que añadir, que me ha costado acabarlo mucho más de lo que imaginé en un principio, y que, contento con el resultado, ahora sólo espero que lo lea la mayor cantidad de gente posible, y a poder ser, que les guste. Así que a ver si con el previo de estas cinco páginas, os animáis a leerlo.

Sinopsis de la obra: Julia y Will han vuelto a la isla a pasar las vacaciones, es tiempo ahora de descansar y de no hacer nada que no sea mirar al mar y contarse cuentos de piratas unos a otros. También los padres de Julia han vuelto a la isla, pero Matt no está muy contento, un viejo diario ha llegado hasta él cuando ya casi lo había olvidado. El diario habla de desapariciones y de cosas imposibles. “Julia y la voz de la ballena” es una historia tranquila, hay una cabaña en un árbol y torsos tatuados, hay una sirena, y hay cientos de niños fantasma, casualidades, golondrinas que dan la bienvenida y, esta vez, también hay una ballena. Bienvenidos de nuevo a los territorios del verano muerto.


Portada y cinco páginas de Julia y la voz de la ballena
(haced click sobre las imágenes para ampliarlas)


LOS PROFESIONALES RECOMIENDAN…

Raule (guionistaJazz Maynard), recomienda…


Fallos de racord, de Marcos Prior; Diábolo Ediciones; 102 págs., Color 17,95 €.

““El mejor cómic que he leído en lo que llevamos de año, sin duda. Prior, tan desconcertante y complejo como siempre, ha guionizado docenas de cómics para distintas editoriales españolas sin rendirse jamás a lo fácil y comercial. Nuestro autor más coherente e intransigente nos presenta en este libro a un extraño personaje principal que actúa como nexo de unión de distintas y sugerentes historias, conectando además sus muchas referencias en los distintos campos del arte y metiendo el dedo en la llaga sin cortarse un pelo. Destacar también la impecable edición de la editorial madrileña, tal y como nos tienen acostumbrados.
Como sé que al autor le fastidian las etiquetas, aquí va una:

Marcos Prior es el David Lynch de los cómics.”

Jorge Iván Argiz (Editor – Ediciones Dolmen – Línea Siurell) recomienda…


Las aventuras imaginarias del joven Verne: la puerta entre los mundos, de Jorge García y Pedro Rodríguez; Ediciones Glénat; 56 págs., color, 12,00 €.

“Una lectura muy recomendable con una historia muy bien trenzada por Jorge García, que logra algo tan difícil como hacer que una historia interesante parezca sencilla, y excelentemente dibujada por Pedro Rodríguez, que la hace suya con un estilo personal y con un maravilloso trabajo de ambientación. Con unas gotitas de Las Aventuras de Tom Sawyer de Twain, un chorro de lo sugerente de trabajar con un personaje como Verne y una excelente mano en la cocción, les ha salido de cocina una obra que deja con ganas de futuras entregas. Espero que sea todo un éxito porque es de esas lecturas que crean afición…”

Yexus (Divulgador y autor – Sergio Toppi. Un visionario entre dos mundos) recomienda…


Evelyn, de Andrés G. Leiva; Ediciones Sins Entido; 64 págs, color, 13,00 €.

“Horror gótico en blanco y negro, chiquillas siniestras, decadentes caballeros aficionados a la hemoglobina… Y como telón de fondo, un ominoso Londres victoriano de irreales atmósferas cercanas al expresionismo.”

Francisco J. Ortiz (crítico, autor de Abandonad toda esperanza.com y miembro de la dirección de Unicómic, las Jornadas del Cómic de Universidad de Alicante) recomienda…


Burbujas, de Daniel Torres; Norma Editorial; 282 págs., B/N, 24 €.

“La crisis existencial de un hombre anónimo y su empeño en superarla y encontrar un nuevo camino sirven al autor de Opium para volver al campo de la novela gráfica por la puerta grande, con un álbum que aúna la solvencia narrativa de un autor granado en estas lides con una frescura y una inmediatez más propias de alguien que empieza a abrirse paso en un arte cuyos resortes todavía le son desconocidos. Burbujas es un relato delicioso, que transpira emotividad y complicidad en el lector, plagado de homenajes cinéfilos -explícitos como el de Robert Mitchum, sugeridos como los ecos del cine de Fellini-, y a buen seguro llamado a ser uno de los mejores tebeos patrios de este año.”

Melo (Librero – Banda Deseñada) recomienda…


Cristobal Nazareto, de Alex Fito; Ediciones Glénat; 64 págs., color, 15 €.

“El espíritu de los Raspa Kid vuelve a la vida con más vitriolo que nunca de la mano de Alex Fito y su Cristobal Nazareto. En la sociedad de lo políticamente correcto, hacía falta un cómic como este, que refleje en clave de humor negro, las penurias de nuestro día a día. Bajo el bonito y tierno dibujo de Fito, se esconden las peores miserias del ser humano. No te puedes perder las desventuras de Nazareto y su ejército de mamás yonquis. Real como la vida misma. 100% agridulce. ¡Aleluya!”

ENLACES DE INTERÉS
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“Me llamo Toni Boix y soy un DC-Adicto”. A pesar de que mi niñez esté inundada de Sal Buscema y mi adolescencia de Spirit, Metropol, Cimoc y Zona 84. Porque Zinco me devuelve al redil. Zinco y Wolfman y Perez y Moore y Totleben y Gibbons y Miller y Bolland y García López. Después, el ansía. La escasez. La falta absoluta de alegrías. Mueren las revistas de cómics y Zinco vegeta. Mi ilusión se marcha a hacer las Américas. Suerte del Previews… y de los cómics que se malvenden. Le pido a Raúl López que me deje escribir una reseña en Zona Negativa promocionando Fallen Angel… y el resto es esta historia.
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Roberto Corroto
25 junio, 2009 13:51

Raule no llevá la diéresis esa que le habéis puesto…

Un saludo.

guibo
guibo
25 junio, 2009 13:55

… pero “asín” mola más!

El lector de comics
25 junio, 2009 16:17

Leer a Toni siempre enriquece. Gràcies noi!

J. Santiago Martín
J. Santiago Martín
25 junio, 2009 16:18

A quien corresponda:
 Soy lector de comics desde los 7 años, de hecho he de enunciar aquí que el primer comic que cayó en mis manos fue un nº de “La Patrulla X” cuando Bruguera publicaba aquellos retapados en blanco y negro y con portadas de López Espí.
No me importa leer todo tipo de comics, europeo, independiente, americano… pero me he dado cuenta de una carencia que tiene el mercado español… no hay ningún autor que narre buenas historias de Súper-héroes españoles…
No, nos vayamos a tomar como referencia “Iberia Inc”, ( o “Como meter con sacacorchos la estética americana de Marvel y D.C. en ciudades típicamente españolas y con personajes con nombres muy autonómicos.” Todo esto, sea dicho desde el mayor de los respetos a esos grandes profesionales como Fronteriz, Pacheco y compañía, que llevaron adelante ese proyecto pese a los tiras y aflojas de los deseos editoriales de aquellos tiempos) nuestro Súper López de toda la vida o al proyecto “Círculo Justiciero…” en fin, ante el que en el caso de no poder decir nada agradable, mejor opto por el silencio.
Y es que ese el es problema…
No somos americanos, y la estética americana, no cuadra con tipos cargados de esteroides con nombres como “Pedra do Castello”, “Drac de la Barceloneta” o “Duende del Sur”, envueltos en lycra, dándose de guantazos sobre la catedral de León, o por encima de las calles abarrotadas de tráfico de Albacete en un día de mercadillo…
Para que eso resulte, deben ser personajes icónicos.
Batman va a Barcelona?, bien… Kingpin se pasea por A Costa da Morte?… cojonudo. Todo es comprensible, Dos personajes de ficción en dos lugares reales de un país europeo.
Pero cuando Daredevil se parte la cara contra “El Matador”, las coordenadas de la isla semi-atlante en la que vivió la Patrulla X (Bajo el mandato Claremont) corresponde a las Palmas de Gran Canaria, o cada vez que salen 4 viñetas de España aparecen casas mejicanas en vez de patios cordobeses… eso hace que la imagen de España no encaje con el esterotipo súper-heróico de los potenciales personajes españoles…
Por eso me parece indignante… ¿No es posible crear una mitología súper-heróica hispana al estilo Geoff Jons…? ¿No es posible crear una buena historia de base y después, ir rellenando huecos como hizo Roy Thomas con los Invasores?

Desde aquí, reclamo más valor y atrevimiento por parte de los editores a ser capaces de cumplir este reto.
Nada más, ale.
Saludos,
J. Santiago Martín 

Visperas
25 junio, 2009 18:26

Yo creo que sí se puede.

Visperas
25 junio, 2009 18:27

Y de hecho tengo pensado una serie de artículos en mi blog sobre cómo crear ese universo de ficción. Pero de momento sólo hay una intro.

John Space
John Space
25 junio, 2009 19:19

“No es posible crear una mitología súper-heróica hispana al estilo Geoff Jons…? ”
El superhéroe no forma parte de la cultura popular española, por eso no la hay. Además, a estas alturas no iban a contar nada nuevo…

John Space
John Space
25 junio, 2009 19:48

“Pepo Pérez”
Y además, no hay razón para darle de comer a quien te cae fatal XD

Roberto Corroto
25 junio, 2009 20:04

Jodo, aquí tiran con bala jajaja…

Me parece interesante lo que expone J. Santiago Martín, pero viéndolo desde el punto de vista de un guionista, el problema está en la demanda que ese tipo de historias puede tener aquí por parte de un público que prefiere seguir comprando las aventuras de la Marvel y la DC, que arriesgar con apuestas de autores nacionales.

Raule
25 junio, 2009 21:13

Respecto a si es posible crear una mitología superheroica hispana, yo, como guionista, os digo que…  ¡Raule no lleva acento, diéresis ni ná de na!
😉
Saludos a todos los que os pasáis por aquí!

Lizzard
Lizzard
26 junio, 2009 11:15

Enhorabuena por la sección, Toni.
Me encanta.

Coincido en el salto cualitativo de Fernandez en La isla sin sonrisa. Un libro estupendo.

Lizzard
Lizzard
26 junio, 2009 13:23

Además, ¿qué me decís de la portada? Creo que una de las más bonitas y mejor compuestas que he visto en mucho tiempo.

Fran J. Ortiz
26 junio, 2009 14:18

Totalmente de acuerdo respecto a la portada de LA ISLA SIN SONRISA, tanto de ilustración como de diseño… Y tiene un toque Miyazaki que le va como anillo al dedo.

J. Santiago Martín
J. Santiago Martín
26 junio, 2009 17:16

Que no existe mitología hispana superheroíca? Que sea yo un madrileño afincado en Albacete y tenga que defender la riqueza de la mitología gallega, vasca y similar…

Qué el super héroe no forma parte de de la cultura popular española?…

Aparte de lo fachas que eran, no recuerdo yo muchas diferencias entre Batman y Robin y dos tipos que se dedicaban a repartir bofetadas por la península contra los enemigos del régimen: Roberto Alcázar y Pedrín…¡Cáspita, Batman! u ¡Ostras Pedrín! lo mismo es …  

Y… Andá… El guerrero del antifaz… llevaba máscara para no ser reconocido!!!
Y El jabato o el capitán Trueno no dejan de ser una especie de los 4 fantásticos pero sin poderes… a ver… el líder listo e intrépido, el forzudo de turno, el joven alocado, la mujer con carácter…

Así que no hay tradición, eh? Lo que pasa es que es más fácil traducir Daredevil por Dan Defensor y caer en la directriz de Miguel de Unamuno: “Que inventen ellos!” a echarle un par de bemoles y ser capaces de crear algo propio y que funcione…

O es que nadie, absolutamente, nadie recuerda uno de los mejores comics de super héroes españoles que se ha editado: “El Supergrupo” en la colección de Superlópez…?
 
 

J. Santiago Martín
J. Santiago Martín
26 junio, 2009 21:50

Pienso, que quizás la solución sea ubicarlos en un entorno estandar, tanto que tenga elementos fácilmente reconocibles por todos… Superman no vive en New York, pero todos asuminos que Metrópolis es un espejo utópico de la gran manzana…

Creo recordar, que Óscar Jiménez en aquel crossover/fusión/loquefuera,  Marvel-Dc, Dc-Marvel… Dibujó a la JLX (Fusión entre la JLA y La Patrulla X) y en una de las batallas por la ciudad se veía un edificio emblemático de Barcelona… 

Reconozco que no es cuestión de hacer barbaridades tipo Misión Imposible 2, donde quemaban la imagen de una virgen al fusionar ignorantemente las fallas valencianas con las procesiones andaluzas, pero creo que ya me entendéis…

Joer, esto podría ser casi una sección a debatir…

Saludos…