Según afirman la mayoría de rotativos franceses, citando el periódico Liberation, la dirección del Festival de Angoulême ha decidido renunciar a organizar la próxima edición del festival más importante del cómic europeo. El boicot que una gran parte del sector de la bande dessinée estaba planteando hacer al certamen ha tenido un efecto mayúsculo y definitivo. La noticia de que las principales editoriales francesas estaban dispuestas a no participar en el evento y la voluntad de las autoras y autores galos de organizar, por su parte, un boicot masivo ha sido definitivo para que la dirección del festival haya tomado esta drástica decisión.
Los motivos de fondo se arrastran desde hace varios años, pero se exacerbaron en la pasada edición cuando la empresa organizadora del evento 9e Art + fue acusada de encubrir la presunta violación de una de sus trabajadoras y despedirla cuando la mujer denunció los hechos. Además varios rotativos publicaron detallados informes donde se demostraba una precarización del festival, con menos exposiciones y de menor calidad, menos eventos culturales y una creciente mercantilización de la muestra.

Además de los editores, una veintena de galardonados con el Gran Prix de Angoulême entre los que se encuentran la última ganadora del premio Anouk Ricard, han pedido la dimisión del máximo responsable de la empresa adjudicataria del evento Franck Bondoux (9e Art +) y de la presidenta de la asociación del Festival, Delphine Groux. La decisión de Groux de mantener la empresa 9e Art + y a su director al cargo del certamen al menos hasta 2027 ha colmado el vaso del mundo del cómic franco belga. También se han sumado a la protesta más de 285 autoras y autores que han respondido a la petición de boicot expresada en un manifiesto por los autores laureados con el Grand Prix.
Desde la edición del año pasado se venía alertando que la figura del director general, ocupada por Franck Bondoux, era rechazada por autoras y autores, editores, estamentos oficiales y asociaciones culturales. Delegado por la empresa 9e Art+, concesionaria de la organización del evento, Bondoux ha sido acusado de mala gestión, de nepotismo, de irregularidades financieras que han encarecido el precio de las entradas y bajado tanto el número como la calidad de las exposiciones y, lo peor de todo, como decíamos al principio, de encubrir una presunta violación de una empleada del festival en la edición del año pasado y propiciar el despido de esta trabajadora cuando presentó denuncia a las autoridades policiales y judiciales.
Ahora queda por ver si los estamentos públicos de la cultura y de la ciudad de Angoulême con los diferentes componentes del medio (editores, autores, distribuidores…) se resignan a no celebrar la edición de este año o por el contrario forman una dirección de emergencia que consiga reflotar el evento de una manera puntual y extraordinaria para que se celebre en las fechas habituales o en otras habilitadas para la ocasión.
Seguiremos informando…










Qué fuerte me parece todo. Eso sí, luego dirán que la movilización no sirve para nada. Pues mira si ha servido. Por lo menos ese asco de empresa que gestionaba el festival se queda sin beneficios.