Llega película de Supergirl de la mano del pistolero Gunn (ya se que pistola es Gun con una N) y nos sentamos un ratito los redactores de la sección DC para rememorar los mejores momentos de un personaje algo esquinado y desaprovechado de DC.
Esperemos que la película active las ganas de conocer algunos de los muy buenos cómics que ha protagonizado y de algunos de sus mejores momentos, ya que Panini se ha liado la capa roja a la cabeza y se ha dedicado a editar y reeditar tebeos de Supergirl a mansalva.
La peli ya veremos que tal (crucemos los dedos)
SUPERGIRL DE PETER DAVID Y GARY FRANK
La Supergirl de Peter David posiblemente sea el mejor trabajo del guionista en DC. Ha sido editada varias veces en castellano, ahora acaba de llegar la de Panini, Finest mediante.
Aquaman desbarró en una ristra de dibujantes que parecían obcecados en cargarse la colección. Los Titanes adolescentes están muy bien, pero vale. Las Crónicas de Atlantis sí, pero al final es una miniserie rara en una editorial de mini series raras…
Supergirl no era un lienzo en blanco, pero casi. Muerta en Crisis, borrada de la continuidad, recuperada por Byrne, pero en realidad no… la prima del colega era un concepto bastante denigrante y denigrador. La versión femenina (chica) del héroe.
Teníamos el héroe, su versión adolescente, sus versiones malvadas, la chica, el perro, el caballo…
Realmente daba para más.
Peter David respetuoso con la continuidad, la recreó dándole esencia del pasado, presente y guiños a su historia.
La metió en un entorno rico y trabajado rodeada de un misterio muy representativo de los noventa. Una trama con asesinatos múltiples, oscuridad, maldad pura, sexo y una doble vida terrorífica en el aburrido mundo suburbial americano.

Acompañó a David su compinche en Hulk: Gary Frank. El dibujante estaba en su mejor momento (y era un momentazo), con su estilo sintético, limpio y bello. Dio a Supergirl y a su identidad civil (o doble personalidad) un aspecto bello, que combinó la pureza y bondad del personaje con su madurez (algo que necesitaba a marchas forzadas).
La trama oscura con el novio satánico de Linda Danvers, también ayudó a avanzar a un personaje demasiado virginal, aunque no deja de haber una subtrama ahí sobre sumisión, dominio e incluso abusos.
Se trata de un David con su punto de humor, con una recreación de personajes importante y de un entorno rico y estimulante.
La serie avanzó durante muchas entregas y perdió fuelle pero supuso una de las mejores etapas de Supergirl.
Pablo Sánchez, que a pesar de ser marvelita es buen redactor y mejor persona, le dedicó unas líneas a esta colección en el homenaje a Peter David que se le dedicó en esta santa casa. «Disfrutarlo».
CHRISTMAS WITH SUPER-HEROES #2
Supergirl desde su concepción fue un personaje dado de lado, un estereotipo andante, débil y denigrante de la versión de su primo, y siempre había algo para hacerle parecer menos atractiva que su contraparte masculina hasta la llegada de Peter David, donde ya su forma de verla cambió por completo hasta nuestros días. Sí, no era ella «per se», pero lo era y ya.
Mucho antes se intentó de cierta forma darle un final simbólico, recordarla por lo que fue en algunos momentos de destellos editoriales donde sí importaba. Su serie con Infantino, por supuesto, por su camaradería con Barbara Gordon —la cual ha desaparecido ya hace décadas y es una pena— junto a su sacrificio en Crisis en Tierras Infinitas.
Para mucha gente esa última parte fue su punto álgido, pero no dejaba de ser denigrante que un personaje con décadas a sus espaldas y presumiblemente igual de interesante que su primo solo se recordase y se quedase en la memoria de todos por morirse.
Otro ejemplo más del tratamiento que nos daba Simone sobre las heroínas, familiares y novias de ellos.
Por ello me parece que el capítulo corto reunido en el exitoso ya especial Navidad con los Superhéroes #2 fue una forma de intentar darle un mejor cierre al personaje.
Es Navidad. Deadman se la pasa invadiendo cuerpos de varias personas para intentar sentir algo en Navidad, cualquier sentimiento de unión familiar, jolgorio y humano, básicamente. Al no conseguirlo se lamentaba y en ese momento aparecía cierta mujer rubia.
Comprendía ese sentimiento de no tener nada, aunque tuviera familia y el mundo a sus pies. Además, estaba ya borrada, olvidada por todos; nunca existió, pero ella era consciente, un destello de vida que no se arrepentía de nada, pues aunque no estuvo mal, hizo todo lo que merecía la pena.
Murió, se le negó la existencia, pero todo lo que hizo sirvió para la gente que la recordara siempre; la querrán por quien era, no a quien pertenecía, y es un mensaje bastante reconciliador por el tratamiento recibido.
Con dibujo y tintas del propio Giordano. Quien le «mató», en cierta forma, le da su descanso.
«Me llamo Kara», dijo, y se fue caminando, perdida entre la bruma de la gente y las frías calles. En paz, ayudando de una forma a la que nunca le hicieron a ella.
SUPERGIRL VOL 7 #19: ONE LIFE
Inspirada tanto en la serie de televisión protagonizada por Melissa Benoist como por el espíritu general de la iniciativa DC Renacimiento, la Supergirl de Steve Orlando nos devolvió una Kara más luminosa y optimista después de toda la angustia y rabia que había caracterizado al personaje durante los Nuevos 52. Lo mejor es que lo hizo sin renunciar a la psicología del personaje hasta aquel momento, Kara seguía traumatizada por la pérdida de su mundo natal y su familia. Pero donde antes solo había tristeza ahora encontrábamos una Supergirl que necesitaba ver lo mejor en la humanidad e inspirarse mutuamente para ser mejores día a día. Prueba de ello es el número #19 de la colección.
Coguionizada junto a Vita Ayala, la historia nos muestra la perspectiva de une joven a quien Kara salvó la vida en la clásica invasión alienígena. Sin embargo, Supergirl nota que hay algo reconcomiendo a le civil y decide hablar personalmente con elle en privado. Un conflicto interno afloraba a la vez que huía por su vida, y, aunque al principio se muestra algo escéptique ante la idea de abrirse a un icono rubio aparentemente perfecto, Kara se muestra capaz de empatizar mediante sus propias vivencias y conflictos internos.
El relato de Orlando y Ayala es el retrato perfecto de los miedos de cualquier adolescente a la hora de salir del armario frente a su familia y entorno social, aplicable a cualquier género o identidad sexual. Lejos de dulcificarlo o prometer soluciones imposibles anima a les jóvenes a reivindicar lo que son porque la alternativa de esconderse siempre será peor. El papel de Supergirl en la historia huye explícitamente del tropo de la salvadora mágica, es simplemente un hombro en el que apoyarse para hablar de los problemas y una amiga que está ahí cuando es necesario. El dibujo de Jamal Campbell es la guinda del pastel, aportando su característica plasticidad y energía en un número sin villanos o superpoderes.
Pequeños relatos como este reflejan la capacidad de los superhéroes para servir de iconos inspiracionales además de entretenernos con sus aventuras. Pero no como ideales imposibles a los que aspirar, sino como personas tangibles con sus traumas y defectos que al final del día hacen todo lo que pueden para ayudar a aquellos que lo necesitan. Y creo que esa es la esencia de Supergirl, una buena persona a pesar de la pesada carga que acarrea.
Supergirl: Red Daughter of Kryton

La historia de Supergirl, como bien ya sabréis, es un poco turbulenta. Entre tantos ser o no ser, reinicios y muertes la confusión era la constante para los nuevos lectores que se querían acercar a sus historias. Los Nuevos 52 trajeron paz para la chica de acero, quizás de los personajes que mejor se valieron para esto. En ese “It’s not a reboot and it never was” de Didio con Johns, pudimos tener la historia de Kara empezar de nuevo. Una chica que había llegado ala Tierra y se sentía perdida con la humanidad, su única familia y motivo por el que estaba ahí no la necesitaba y congeniaban con un lugar que ella era incapaz de llamar hogar. Si le sumabas a que su primer amor adolescente resultó ser un genocida y todo lo que le hizo pasar Superman Cyborg en el espacio, tenemos un cóctel que nos lleva a una joven llena de contradicciones, que se siente sola y está enfadada con el mundo. Un enfado que alimenta Lobo al enfrentarse a ella nada más llegar a la Tierra, propiciando que el anillo rojo de la ira la elija –Porque sí, más allá del guion de Tom King, lo de Kara y Lobo viene de lejos–.
Al contrario de lo que pueda parecer, la ira de Kara es por sentirse atrapada entre lo que significa La casa de El en la Tierra por encima de la soledad de la desaparición de Krypton. Esta pequeña historia se centra en como el mundo tiende a poner su voz por encima de ella, cuando consigue le anillo al principio deben bañarla en la fuente de sangre de Ysmault, planeta natal de Atrocitus, donde recuperará la cordura (algo así como los Pozos de Lázaro). La gente empieza a ocultarle cosas básicas e importantes. La mayor traición se da cuando descubre que el anillo está ligado, de ahora en adelante, a su vida. Pues si se retira este se muere. Además, Guy, quien era el líder de los Corps, justamente es quien hace de teléfono escacharrado con Superman. Con un fondo bueno y una conversación no tan desastrosa, Kara se marcha para dejar de ser su sombra. Los continuos choques entre los propios paladines de la ira y el resto de caballeros del espectro emocional supuso una catarsis para la kryptoniana, aprendiendo de uno de sus momentos más oscuros que la definía como persona. Había descubierto que el balance de su estado mental está por encima de la faceta mesiánica que proyectaba su hermano.
No será el mejor tebeo, pero el trabajo de Tony Bedard dentro de la serie Supergirl y el Red Lantern de Charles Soule funcionaron muy bien. Consiguieron fusionar a secundarios tan interesantes como a Silver Banshee y a Bleez de forma que todos aportaban a donde querían llevar a Kara. Una identidad bien forzada en unas historias complicadas.
CRISIS OF INFINITE EARTH #4
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Aunque sea para poner dos líneas, no podíamos dejar pasar de homenajear esas 3 escasas páginas que se marcaron Marv Wolfman y George Pérez en el cuarto número de Crisis en Tierras infinitas.
En ellas, una aterrada Barbara Gordon en el papel de Batgirl se reúne con Kara, nuestra Supergirl, para expresarle sus miedos ante este peligro que parece ser el fin de todo lo que conocen.
Y en cuatro frases acompañadas de expresivos rostros Supergirl nos da una lección de lo que significa ser un héroe, que no está relacionado con los poderes que pueda tener, si no con tu actitud ante lo que te enfrentas.
Como le dice al piloto que rescata en mitad de la charla; “Luchamos para vivir tanto como podamos… es el único modo de vivir… y de ser capaces de vivir con nosotros mismos”
Esa misma fuente de esperanza, poder y saber, que ya había vivido la muerte de su propio mundo, nos dejaría tres números más tarde, dejando una de las portadas más desgarradoras y famosas de todos los tiempos.
SUPERGIRL VOL 3 #1-4
Se ha repetido muchas veces que la Supergirl de después de las Crisis era un lienzo en blanco hasta que llego David (incluso en esta misma entrada). Y es cierto que la creación de Byrne no tenía prácticamente nada cuando la abandonó a su suerte tras su espantada de los títulos del Hombre de Acero… pero ahí estaba el super-equipo para arreglarlo.
Bajo el comando de Mike Carlin, diversos dibujantes y, especialmente, guionistas, condujeron a Superman por una era de gloria que, a través en gran parte del poder de los secundarios, consiguió lo imposible, hacer que no se echara de menos al autor canadiense. Entre ellos estaba Roger Stern, un auténtico fan del personaje y un pedazo de profesional de la industria.
Éste le tomo especial cariño a esta Supergirl no kryptoniana, sino fruto de un experimento de laboratorio del mismísimo Luthor de una tierra alternativa. Durante la saga de la muerte de Superman le fue dando protagonismo con el resto de coautores hasta que, tras una pequeña prueba de número unitario compartiendo a Luthor en título, llevó adelante la primera (mini)serie de Supergirl tras las Crisis.

La mini, sin ser ninguna maravilla o trascendente, es de las que encandilan a los que amamos el curro mensual de los autores pijameros. Un trabajo de artesano que coloca las piezas necesarias para aupar a la protagonista, coordinarse sutilmente con el resto de los títulos de la factoría y contarnos una historia con las suficientes pinceladas de intriga, aventura y cotidianeidad para hacerla redonda.
Supergirl comenzará como una inocente y crédula superheroína bidimensional al servicio del taimado Luthor II (sí, era la época del clon que se hacía pasar por el hijo del original). Recibirá consejos paternos (ay, los Kent), ayuda inesperada (una ex de Luthor) y usará su propio potencial para ir deshaciendo la madeja con la que la tenían engañada. Y finalmente despertará una furia sin igual nacida del engaño, el despecho amoroso y la propia frustración.
Una de esas pocas joyitas noventeras que una vez empiezas no puedes parar de leer hasta el desenlace final, aunque te lo imaginaras desde la primera página. Un juego de engarces entre las cartelas justas y los bocadillos precisos que te deja un sabor de boca delicioso para querer saber más de nuestra superheroína del mes.
Dark Knights of Steel

Quizás quien haya leído este Otros Mundos le sorprenda la elección. En ningún momento la llaman Supergirl – bueno, técnicamente no llaman por sus apodos de superhéroes a la mayoría -, incluso aquí se llama Zala Jor-El porque es la hermana pequeña de Kal-El en vez de su prima. Ni siquiera es la protagonista, a diferencia de su hermano o de Bruce Wayne.
Para entender esta elección, hay que ver como a raíz del estreno de la película de Supergirl de Milly Alcock, gran parte del colectivo LGBTIQ+ ha estado recordando lo importante de la figura de Kara Zor-El. Supergirl, a diferencia del hijo de su primo, no ha sido canonizada como bisexual. Algo que a la actriz le encantaría que pasara, y que difícilmente veremos. De hecho, fantasean más abiertamente medios cuyo rechazo al colectivo es más que notorio que los propios aficionados de la superheroina.
Por dicho motivo hemos elegido Dark Knights of Steel. Porque aunque DC diga «Esta no es Supergirl», cualquiera que lea la obra sabe que ES Supergirl. Y en este Otros Mundos, es la novia de Diana, la princesa de las amazonas. Wonder Woman si es reconocida como bisexual, pero al igual que Kara, sólo se atreven a explorar su completa sexualidad fuera del canon principal.

Supergirl se ha estrenado en el fin de semana del Orgullo. Seguramente en muchas de vuestras ciudades se celebre un Pride más comercial en otras fechas, pero para el colectivo la lucha y la reivindicación siempre será el 28J.
Posiblemente sea Warner Bros intentando hacer queerbaiting, pero quienes están picando el anzuelo no somos precisamente la gente del colectivo. Y dado que hicieron a Máxima bisexual en los Nuevos 52 cuando conoció precisamente a Supergirl, quien sabe si la narrativa oficial dentro de un año es distinta.
Quizás no lo sea. El clima político no augura nada bueno en los últimos años. Pero si algo acompaña siempre a la Casa de El es la esperanza y la bondad para un futuro mejor. Hasta que llegue, al menos tendremos obras así donde creer que otras formas de ser y de querer son posibles, sean en la época que sean.
Hasta aquí una muestra de buenos momentos editoriales del personaje. Como siempre, podría haber más, pero estos nos han parecido suficientemente signaficativos.
Esperemos que os gusten.
Y ahora, toca proponer los vuestros.
















Pues aunque sólo fuera por el dibujo (y la historia también me gustó), yo metería a Woman of tomorrow, que para mí da 100 patadas a muchos de los cómics mencionados
Gracias por comentar Manin. No se trataba de escoger las mejores, sino precisamente de rebuscar un poco entre detalles y lo menos conocido.