
Marvel Comics lleva un tiempo con una crisis creativa preocupante. Es cierto que son varias la series que se salvan de la quema, pequeños oasis en el desierto, pero a nivel general son muchos los problemas que se identifican desde fuera y la mayoría giran entorno a la nula apuesta editorial a la hora de captar talento, ya sea consagrado o que comience a despuntar. Por ese motivo, cuando se anunció que el encargado de relanzar Capitán América iba a ser Chip Zdarsky la alegría fue máxima. Zdarsky ha escrito obras muy interesantes en el mercado independiente, en Marvel llevó a cabo una modélica etapa al frente de Spiderman a la que habría que sumar la no-serie de Los 4 Fantásticos, y por supuesto su Daredevil con tantos seguidores como detractores. Es cierto que su paso por DC había tenido algunas sombras, su Batman no consiguió mostrar todo su potencial hasta casi su arco final, pero vista su carrera profesional la suya parece una apuesta bastante segura.
Zdarsky no aterriza en Marvel únicamente para escribir las aventuras de Steve Rogers, sino que la editorial parece que por fin se ha dado cuenta que lo que hizo grande a sus personajes fue el sentimiento de universo compartido, y que toca volver a la fórmula de “arquitectos” para buscar no solo una cohesión que se ha perdido sino también para definir cuales han de ser los pasos en los próximos años. Junto a Zdarsky parece que este rol lo desempeñarán figuras como Jonathan Hickman y es de suponer que más pronto que tarde Joshua Williamson y Stephanie Phillips asuman también galones.
Centrándonos en Capitán América. Son muchos los temas que hay que tratar en lo que atañe a este primer volumen. En primer lugar el cambio cronologico que introduce el guionista. Basicamente, es ubicar su deshielo en vez de en la década de los sesenta hacerlo en una época más cercana que por diversas escenas podemos ubicar post invasión de Irak por parte de Estados Unidos, es decir, post 2003 y también post 11S obviamente, una maniobra arriesgada y que va a dar varios quebraderos de cabeza, ya que no solo “mueve” en el tiempo a Steve Rogers, también a Los Vengadores o Los 4 Fantáticos. Personalmente creo que será un tema sobre el que terminarán pasando de puntillas. Por otro lado, el guionista decide explorar qué siente alguien como Steve al encontrarse totalmente fuera de su tiempo. De esto se ha hablado hasta la saciedad, la diferencia en esta ocasión radica en los pequeños detalles, la acción transcurre con Steve Rogers recién salido de su hibernación, desestimando la oferta de Tony Stark para unirse a los Vengadores pues cree que su lugar está en el ejército. ¿Cual es el problema? Que el mundo, y sobre todo, la forma de gestionar los problemas, es totalmente diferente. En su época asaltaba Alemania para luchar contra los nazis y en particular contra Adolf Hitler, por contra, los altos mandos del ejército le envían de misión a Latveria, no para derrocar a alguien tan peligroso como Dr. Muerte sino para llevar a cabo una misión de rescate de unos rehenes en territorio enemigo. El guionista juega con la entrada en escena de otro Capitán América, quien ocupó su lugar en su ausencia, y que se alistó en el ejército tras los acontecimientos del 11S pasando por el mismo programa renacimiento para conseguir poderes similares. Tendrán que hacer equipo junto el nuevo comando aulladores para terminar con éxito su misión, contarán con ayuda del líder de los rebeldes latverianos a quien prometerá armas americanas para seguir adelante con su lucha pero claro, no se pueden involucrar en su guerra contra Muerte, demasiadas diferencias respecto a cómo se gestionaban estos temas durante la segunda guerra mundial.
Los pasadizos del poder
Los paralelismos con los juegos de política y guerra actuales son más que evidentes y el guionista en pocas páginas ha conseguido construir un relato sólido en el que no tenemos a Rogers luchando contra supervillanos sino contra un intangible que tampoco termina de entender.
Por la información que llega del otro lado del charco, estamos ante una de las series capitales del futuro de Marvel Comics, todo apunta a que el nuevo evento Armageddon se va a cimentar en mucho de lo que suceda en esta cabecera y si el nivel va a ser similar a lo de estas tres primeras entregas estamos de enhorabuena.
A nivel de dibujo, tenemos a Valerio Schiti, uno de los artistas más espectaculares de los que cuenta a día de hoy la editorial y que ha tenido un crecimiento espectacular en los últimos años. Su último gran trabajo fue Dioses junto a Jonathan Hickman donde ya demostró que estaba preparado para proyectos de gran calibre.
Los fans del Capitán América van a estar muy contentos con este relanzamiento, ya no es solo que Zdarsky y Schiti formen un tándem creativo de auténtico lujo sino que juntos nos van a regalar un personaje y unas aventuras acordes al contexto tan complicado que estamos viviendo a nivel socio político demostrando una vez más que cuando los cómics Marvel miran al mundo real a través de la ventana es cuando mejores obras crean.
Lo mejor
- El tono político militar establecido por Chip Zdarsky para esta nueva etapa
- El apabullante trabajo de Valerio Schiti
Lo peor
- Quizás se hecha en falta el uso de secundarios de la vieja guardia.














Pues tengo que decir que a mí no me ha entusiasmado. El dibujo está bien, eso sí, pero la historia… Me huele a refrito de la del Capi de los años 50 actualizando todo.
Me gustó más su arranque en Batman, luego ya el desarrollo peor, pero el primer arco sí me gustó y el último es cojonudo tb. Espero que con el Capi me decepcione al principio y vaya mejorando después
El cómic está bien, pero al enmarcarlo tan claramente en un periodo temporal corre el peligro de no encajar bien en continuidad, tanto con lo que teníamos antes como con lo que venga en el futuro.
Confieso que me lié mucho leyéndolo porque no entendía el marco temporal. Tuve que leerlo una segunda vez para entenderlo bien.
Y no entiendo esa manía con la retrocontinuidad. Independientemente de la época… ¿ahora el Capi no formó parte de los Vengadores cuando fue descongelado…? Ppffffff
Eso que comentas me escuece mucho.
No se si le darán explicación más adelante o no.
Es que, independientemente de en qué época quieran descongelar al Capi, si no se une a los Vengadores, pasa a ser un What If?
Y eso le resta credibilidad a la historia.
Me gusta bastante Zdarsky, así que de momento sigo dentro a ver cómo lo explica. Y sigue siendo mi apuesta principal para guionizar los Vengadores tras el parón.
Bendis ya colocó la resurrección por la Segunda Guerra del Golfo. El Cine manda. No seáis ingenuos.
Más que ingenuidad es respeto por la continuidad. Desde luego si hay que elegir prefiero una buena historia que se tome licencias con la continuidad que no una mala historia que la respete estrictamente. Pero creo que deberían hacerse buenas historias respetandola.
Gran comentario. ¿Cuánto hace que no tenemos en Marvel una buena historia que, además, respete la continuidad?
Ingenuo es al que a estas alturas crea que la Continuidad importa más que las pelis/Disney o el deseo del editor/guionista. Desde Bendis la Continuidad ha dejado de significar algo.
A mi me ha gustado,
«cuando los cómics Marvel miran al mundo real a través de la ventana es cuando mejores obras crean.»
Coincido totalmente
Lo de la continuidad … ya hay 60 años de continuidad, a estas alturas me importa mas bien poco