Cuatro vidas entrelazadas por el horror.
«Entiendo su interés en esos dos hombres, pero ¿acaso no sería mejor que le preguntara a su abuelo? ¿Acaso no es él quien más le importa?»
Por desgracia, hoy en día estamos muy familiarizados con los términos “genocidio” o “crímenes contra la humanidad”, pero son dos conceptos jurídicos que no se emplearon hasta los juicios de Nürenberg en los que se emplearon por primera vez. Unos juicios en los que se juzgaron por sus atroces crímenes a los principales dirigentes del régimen nazi que habían sobrevivido a la Segunda Guerra Mundial. Las dos personas que estaban detrás del uso de ambos términos fueron los juristas judíos Rafael Lemkin y Hersch Lauterpacht respectivamente. Aunque no se conocieron ambos vivieron y se formaron en Lviv, la cuidad hoy ucraniana que a lo largo de los años ha sido parte de varios países cambiando de nombre a Leópolis, Lemberg o Lwów. Una ciudad, una fe y una época que también compartió León Buchholz, el abuelo materno del escritor, abogado y profesor de Derecho Internacional Philippe Sands (Londres, 1960) que en 2016 escribió un libro titulado East West Street: On the Origins of Genocide and Crimes Against Humanity, en el que investiga la vida de estos tres hombres junto con la del infame Hans Frank, gobernador nazi de Polonia y responsable de que allí de la solución final que fue uno de los dirigentes nazis juzgados en Nürenberg. Un libro que le valió un sinfín de premios en varios países y que en 2017 Anagrama edito en España con el título de Calle Este-Oeste. En 2024 se publicó en Francia una adaptación al cómic con guion de Jean-Christophe Camus (París, 1962) y dibujo de Christophe Picaud (1969) y ahora ha sido publicado por Anagrama dentro de Intervenciones, su colección dedicada las nuevas interpretaciones de algunos libros de su catálogo.

A partir de pequeñas conexiones entre las vidas de los cuatro hombres, Sands crea un ensayo en el que mezcla sin complejos la historia intima de su familia, junto un retrato del Holocausto e historia jurídica con la agilidad narrativa de las historias de detectives y los thrillers jurídicos. Siempre desde el máximo respeto a los hechos constatables y sin caer en el error de tratar de rellenar los huecos con partes ficticias u ocultar algunas partes de la historia familiar que pueden ser incomodas. Un compromiso con la verdad que ha marcado toda su carrera profesional y como escritor. Al descubrir las diferentes historias a la vez que el propio Sands, que es uno de los protagonistas de la obra junto con los cuatro hombres ya mencionados y la propia ciudad, tenemos una mayor sensación de cercanía con los padecimientos de los tres hombres que van a sufrir en sus carnes la barbarie de los nazis y el ansia del autor por desvelar algunos de los misterios de la vida de su abuelo. La obra explorar la vida de los personajes desde su nacimiento y a través de sus vivencias podemos ver cómo fue la historia en la primera mitad del s. XX tanto de la ciudad de Lviv como de Europa, algo que nos remite a uno de los referentes confesos de la obra como son los trabajos de Zweig. Pero, al contar de forma alterna las historias de los cuatro hombres entremezclándolas con sus investigaciones sobre sus vidas, Sands también consigue que se establezca un dialogo entre sus diferentes opiniones sobre el derecho, de forma que de alguna manera podemos asistir a un debate entre ambos que no se llegó a producir contraponiendo su sentido de la justicia con una reflexión sobre la barbarie humana. Algo que vemos en la parte final cuando el autor se reúne con algunos de los familiares de los lideres nazis, como el hijo de Frank.

Aunque estamos ante un cómic que aborda temas complejos como el derecho internacional y un periodo de la historia muy convulso, la lectura de la adaptación es muy ágil y no nos queda la sensación de falta de información. Así que consigue a la perfección su primer objetivo que es servir como una primera aproximación al libro. De esta forma quien quiera profundizar más en el tema se puede leer la obra original que tiene más de seiscientas páginas, en contraste con las poco más de trescientas de la estupenda edición de Anagrama de las que unas doscientas ochenta son del cómic y unas treinta de extras dedicadas en su mayoría a las fotos que fueron claves en la investigación de Sands. Un fantástico ejercicio de síntesis por parte de los dos responsables de la adaptación que, aunque son unos autores de una sólida trayectoria en Francia, aquí hemos visto muy pocas obras suyas. En el caso de Camus solo su guion de Negrinha (Norma) que dibujó Olivier Tallec y en el de Picaud los dos numero de la adaptación al cómic de las novelas del personaje de Gaston Leroux, Rouletabile (Yermo), El perfume de la dama de negro y El fantasma de la ópera, con guion de Jean-Charles Gaudin.
Una adaptación muy fiel al espíritu del original que funciona muy bien como cómic adaptando la historia al lenguaje del medio y dejando que cuando es necesario sean las imágenes las que cuenten la historia, sin que se puedan disociar de los textos. Al partir de una obra tan extensa y que cuenta la realidad es muy difícil recortar, por eso es cierto que estamos ante una obra con muchos diálogos y cuadros de textos, pero quitando un par de ocasiones en las que resultan algo redundantes, son los justos para que la obra funcione y en ningún momento se hace pesada o farragosa. Por su parte el dibujo de Picaud de una línea clara heredera de los grandes del cómic histórico como Juillard consigue reproducir a la perfección las diferentes épocas y lugares en los que transcurre la historia que le habrán llevado a realizar un gran trabajo de documentación. Un tiempo muy bien empleado. La única pega que se le puede poner al dibujo es que en algunas ocasiones hay personajes que resultan un poco estáticos.

En su adaptación del libro de Philippe Sands Calle Este-Oeste Jean-Christophe Camus y Christophe Picaud consiguen reflejar a la perfección todas las diferentes capas del original. Un relato complejo que se lee con enorme facilidad y nos permite conocer el origen de unos términos jurídicos que, por desgracia, han estado presentes en nuestras vidas desde que se definieron demostrando que el ser humano es el peor enemigo de sí mismo. Ojalá en unos años podamos ver a enfrentarse a esos cargos a los responsables de llenar de niños muertos los noticiarios de medio mundo que hasta ahora son totalmente impunes.
Lo mejor
• El enorme trabajo documental de la obra y la verdad y objetividad que transmite.
• La agilidad con la que se lee una historia llena de datos y conceptos jurídicos.
• La parte final en la que Sands habla con el hijo de Frank.
Lo peor
• Hay algunos momentos en que algunos personajes resultan un poco estáticos.








