Edición original: Super Zipi Zape 109-143 ESP (Editorial Bruguera, 1982 – 1983)
Edición nacional/España: Colección Fuera Borda. Benito Boniaro: El héroe del cómic (Dolmen Editorial, 2025)
Guion: Carlos y Luís Fresno
Dibujo: Carlos y Luís Fresno
Entintado: Carlos y Luís Fresno
Color: Carlos y Luís Fresno, Antonio Moreno, Choni Sierra
Realización técnica: Carlos de Gregorio
Formato: Cartoné. 232 páginas. 39,95€

Benito Boniato héroe de acción

«Eres un mamarracho y un pintamonas»

La nostalgia es un motor poderoso, y de eso saben mucho los responsables de la colección Fuera Borda de Dolmen, donde han ido recuperando algunos de los títulos más emblemáticos del cómic infantil y juvenil publicado en España durante los años setenta y ochenta. Uno de los ejemplos más representativos es Benito Boniato, protagonista de una de las últimas series populares aparecidas en las revistas de la Editorial Bruguera poco antes de su desaparición.

Benito Boniato, estudiante de bachillerato fue creada en 1977 por Carlos y Luis Fresno —que firmaban como Fresno’s— y se publicó de forma serializada en Zipi y Zape y Super Zipi y Zape. Su éxito propició su posterior recopilación en las colecciones Olé y Super Humor. La serie supuso una de las últimas renovaciones del plantel clásico de Bruguera y combinaba la tradición del protagonista estudiantil —heredera de Zipi y Zape— con un estilo gráfico sorprendentemente moderno, muy influido por el cómic franco-belga.

Dolmen está llevando a cabo una recuperación especialmente cuidada, respetando el orden cronológico de las historias, lo que permite apreciar la evolución tanto del personaje como de sus autores. Además, los materiales se presentan restaurados, con un nuevo coloreado y una rotulación completamente renovada. Este volumen recopila las historias publicadas entre 1982 y 1985, correspondientes al tramo final de la serie antes del cierre de Bruguera.

Benito Boniato
Benito Boniato conversa con su creador

La historia que abre el tomo —y la única larga de esta entrega— es Benito Boniato: El héroe del cómic. En ella, el protagonista convence a su propio autor para abandonar el humor y lanzarse de lleno a la aventura. Así, Benito se convierte sucesivamente en una suerte de Tarzán, en soldado de la Segunda Guerra Mundial, en aventurero espacial o en superhéroe. Por supuesto, todos sus intentos por convertirse en héroe de acción acaban truncados por el inevitable gag cómico.

Uno de los aspectos más llamativos del relato es su marcado carácter metalingüístico: Benito dialoga con su creador sobre cómo las decisiones narrativas afectan a su “vida” dentro del cómic. Mucho antes de que Grant Morrison reflexionara sobre estos temas en Animal Man, los hermanos Fresno ya jugaban con estas ideas en una obra destinada al público infantil y juvenil, y lo hacían con una naturalidad y una inteligencia que siguen resultando sorprendentes.

Más allá de este recurso, la historia funciona también como un sentido homenaje al cómic de aventuras en múltiples vertientes: desde las Hazañas Bélicas de Boixcar al Flash Gordon de Alex Raymond, pasando por El Capitán Trueno. Todo ello sin perder el tono humorístico característico de la serie y apoyado por un dibujo capaz de adaptarse con soltura a escenarios históricos, urbanos o fantásticos.

Llegados a este punto, resulta difícil no permitirse un breve apunte personal. En mi infancia tuve un ejemplar de Benito Boniato en la colección Olé! —que aún conservo— que me acompañó durante varios veranos en un pueblo de la costa catalana. Lo leí incontables veces, y siempre me fascinó su dibujo. En una época dominada por Ibáñez, esta obra firmada por unos tal Fresno’s tenía algo distinto, especial, que la hacía destacar entre el humor de Bruguera y que, para mí, la situaba a la altura de El sulfato atómico de Mortadelo y Filemón. Esta nueva edición no solo recupera un cómic: recupera sensaciones. Fin del apunte personal.

El resto del volumen se compone de historias cortas, mayoritariamente costumbristas, centradas en la vida cotidiana de Benito en el instituto, con su familia o de vacaciones con sus amigos. Algunas vuelven a explorar el terreno de la imaginación desbordada del protagonista, llevándolo a vivir aventuras como pirata o mosquetero. Destacan también dos relatos homenaje: uno dedicado a Escobar, con la presencia de Zipi y Zape, y otro a Ibáñez, con una divertidísima confusión de identidades con Mortadelo y Filemón, una de las mejores piezas del tomo.

Son historietas breves, de entre dos y seis páginas, construidas sobre un esquema clásico que desemboca en un gag final. El humor es blanco y accesible, reflejo fiel del lenguaje y las actitudes juveniles de la época. Quizá se eche en falta un punto más de mala leche, tan habitual en otras series de Bruguera, pero el conjunto resulta honesto y entrañable.

Donde Benito Boniato sobresale claramente es en el apartado gráfico. Los hermanos Fresno, que se repartían tanto guion como dibujo, despliegan una riqueza visual poco habitual en el cómic humorístico español de su tiempo. Su estilo conecta claramente con el cómic franco-belga, con André Franquin como referencia evidente. Los personajes están más trabajados de lo habitual y los fondos, objetos y escenarios muestran un nivel de detalle sobresaliente.

Benito Boniato comparativa color
Comparación del color original (izquierda) y el remasterizado (derecha)

Se aprecia, además, el bagaje de los autores en el dibujo realista y su pericia en la recreación de ambientes militares, algo especialmente visible en el capítulo homenaje a las Hazañas Bélicas.

La edición de Dolmen merece un aplauso. El trabajo de restauración y nuevo coloreado realizado por Antonio Moreno y Choni Sierra respeta escrupulosamente el trazo original y aporta profundidad a los fondos sin recurrir a artificios innecesarios. Se agradece especialmente la apuesta por colores planos bien aplicados, alejados de degradados superfluos. La nueva rotulación, a cargo de Germán Ampiee, mejora notablemente la lectura y deja atrás la mecánica y poco afortunada rotulación clásica de Bruguera.

La recuperación de Benito Boniato es un ejercicio de justicia editorial que permite redescubrir una de las últimas grandes series de la Editorial Bruguera. Más allá de la nostalgia, el tomo pone en valor el extraordinario trabajo gráfico de los hermanos Fresno y reivindica su lugar dentro de la historia del cómic humorístico español. Una edición cuidada, respetuosa y emotiva que conecta pasado y presente con acierto.

Lo mejor

• Nostalgia en estado puro.
• El arte de los hermanos Fresno, sensacional.
• Recuperar una serie mítica del cómic español.

Lo peor

• Algunas historias cortas son un poco flojas.
• El cambio de estilo gráfico de las últimas historias cortas.

Edición original: Super Zipi Zape 109-143 ESP (Editorial Bruguera, 1982 - 1983)Edición nacional/España: Colección Fuera Borda. Benito Boniaro: El héroe del cómic (Dolmen Editorial, 2025)Guion: Carlos y Luís FresnoDibujo: Carlos y Luís FresnoEntintado: Carlos y Luís FresnoColor: Carlos y Luís Fresno, Antonio Moreno, Choni SierraRealización técnica: Carlos de GregorioFormato: Cartoné.…

Nostalgia

Guión - 6
Dibujo - 8.5
Interés - 7

7.2

La recuperación de Benito Boniato es un viaje nostálgico que demuestra que el tiempo no ha empañado ni su encanto ni, sobre todo, la calidad de su dibujo. La edición de Dolmen realza el trabajo de los hermanos Fresno con una restauración respetuosa que invita tanto a la relectura como al descubrimiento.

Vosotros puntuáis: 7.2 ( 9 votos)

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Goto Dengo
Goto Dengo
Lector
4 enero, 2026 5:12

Gracias por la reseña. Teniendo el tomo del coleccionable de RBA ¿sabéis si el material coincide o es totalmente diferente? Gracias