Before Watchmen – Minutemen #1

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Aviso de Spoilers: El artículo que sigue a continuación trata información de actualidad en Estados Unidos, por lo que es más que probable que si no has leído ya Watchmen este post te estropee la lectura de uno de los cómics más importantes del género.
 

Edición original: Before Watchmen – Minutemen #1.
Guión: Darwyn Cooke.
Dibujo: Darwyn Cooke.
Entintado: Darwyn Cooke.
Color: Phil Noto.
Formato: Grapa, 32 páginas.
Precio: $3,99.

 

En el momento de su anuncio, el Co-Publisher de DC Comics Dan Didio declaró que Before Watchmen sería más significativo que los Nuevos 52 del Universo DC. Tomando como cierta su declaración, en Zona Negativa decidimos darle a Before Watchmen el mismo trato que le dimos al mentado relanzamiento y le dedicaremos nuestro tiempo y espacio a todos los #1 de este evento.

Ahora bien, si Didio con «más significativo» se refería a su lugar en la prensa especializada, a la publicidad y, sobretodo, a la polémica que generaría, no podría estar más de acuerdo. Una precuela de Watchmen, o cualquier otro tipo de comic relacionado a Watchmen, era algo que siempre se podía mencionar pero nunca iba a suceder; era como un pecado capital, un límite que nunca traspasarían. Sin embargo, aquí estamos, leyendo y comentando la primera de una larga lista de miniseries que abordarán las historias que subyacen y complementan la creación de Alan Moore y Dave Gibbons; las precuelas de Watchmen son más reales que nunca.

Podemos detenernos si así lo deseamos en el debate de si esto debe existir o no, si es ética y moralmente correcto o incorrecto, del mal estado en que está la industria del comic (o al menos DC Comics) para necesitar recurrir a una obra de mediados de la década de 1980 para intentar obtener mayores réditos, etcétera. Pero creo, en primer lugar, que esta sería una discusión como la de la sexualidad de los ángeles o si fue primero el huevo o la gallina; y en segundo lugar, siento que todos ya hemos dicho lo que pensábamos de antemano en uno u otro momento en alguno de los espacios físicos o digitales que tuvimos a disposición para expresarnos. Y de todos modos no hay nada que podamos hacer al respecto, el comic es un hecho innegable; negarlo sería querer tapar el sol con la mano.

Por lo tanto, hagamos todo eso a un lado (por ahora) y posemos nuestra atención sobre Minutemen #1. Su autor, casi completo, es Darwyn Cooke. Su calidad de artista y sus trabajos en obras como DC: The New Frontier y Richard Stark’s Parker, las cuales podríamos relacionar de varias maneras con ésta (ambientación temporal, adaptaciones, reversiones, por ejemplo), dan crédito a Cooke como para brindarle el beneficio de la duda.


Antes de ir al comic en sí, quizás cabe una introducción de quiénes son los Minutemen, para refrescar la memoria o para informar brevemente al que no haya leído Watchmen (supongo que hay quienes no lo leyeron). Minutemen es el nombre que se le dio al primer grupo de héroes enmascarados que se formó en el universo de Watchmen, reuniendo a la primera generación de hombres y mujeres que decidieron combatir el crimen encubriendo su identidad vistiendo trajes un tanto ridículos. Sería entonces, más o menos, como la vieja Justice Society of America de este mundo. La historia de estos personajes en la obra original, mayoritariamente, es referida en la autobiografía de uno de aquellos primeros mistery men, Hollis Mason, a.k.a. Nite Owl. Dicho libro, del cual se incluyeron fragmentos como complemento de los primeros cuatro comics originales, titulado Under the Hood, es una parte importante de Watchmen y también lo será de esta nueva miniserie. Además de eso, sólo algunos flashback y ciertas menciones a la pasada en diálogos completan todo lo que se sabe de ellos. Claro está, todo lo que se sabe de mano de Alan Moore y Dave Gibbons. Porque aquí, ahora, Darwyn Cooke viene a contarnos la historia jamás contada de los Minutemen.


Valiéndose de todo lo que hay en el comic original, Cooke en este #1 presenta y desarrolla (donde hay lugar para hacerlo) a los ocho integrantes de los Minutemen: Hooded Justice, Silk Spectre, Nite Owl, Captain Metropolis, Dollar Bill, Mothman, Silhouette y The Comedian. El autor recurre para esto al narrador que se caía de maduro: el mencionado Hollis Mason, Nite Owl, quien escribió esa autobiografía que develó todo. Sin embargo, no lo hace utilizando fragmentos del libro como hilo conductor anclando las imágenes en frases extraídas de allí, lo cual habría sido un recurso propio de Watchmen, sino que apela a algo más básico: la reflexión interna del ahora recientemente retirado enmascarado. A través de eso, de uno en uno, va presentando a todos los personajes. Y, la verdad, no sucede mucho más en este primer comic. Sólo dos páginas de The Curse of the Crimson Corsair, comic de piratas escrito por el editor del Watchmen original, Len Wein, que refiere a los Tales of the Black Freighter que se leía en aquellas páginas (que de paso se puede leer gratis en el sitio oficial de DC).

Procurando continuar con un análisis si no objetivo al menos que diferencie esto del comic de Moore y Gibbons, considero que Minutemen #1 no cumple bien su tarea de capítulo inicial de la miniserie ya que no pasa de la mera presentación de los personajes. Esto por sí solo, más allá de si está bien o mal logrado por Cooke, no es suficiente para generar interés en la lectura del siguiente número. En ningún momento se da ningún indicio de hacia donde se dirigirá la historia de la miniserie, concretamente. El único conflicto que se presenta, y muy rápidamente, es la potencial publicación del citado Under the Hood, que Mason está terminando de escribir, el cual puede generar problemas en el futuro (o sea, en el Watchmen de siempre). En definitiva, sólo tenemos ocho personajes, ocho superhéroes, que se reunirán y formarán un grupo. Esto, en lo personal, no me invita a seguir leyendo; como mínimo, junto con quienes integran los Minutemen, podría haberse presentado también algún villano (el tan mentado en el comic original Moloch, por ejemplo), para ir mostrando de antemano a qué se enfrentarán.

Por lo único que seguiría leyendo Minutemen es por los dibujos de Darwyn Cooke, que son lisa y llanamente inobjetables. Para mejor, es coloreado por Phil Noto quien merece una mención especial por su trabajo: si se pone atención a este aspecto del comic, se notará la diferencia de paletas de colores que utiliza según el personaje que se presente, siempre elegiendo adecuadamente.


En lo que respecta al guión y los recursos narrativos las primeras dos páginas están impecables, dando la apariencia de que se será fiel al estilo que tiene el Watchmen original. Pero ahí queda todo, y si tomamos las palabras del personaje Hollis Mason en la página siguiente como propias del autor del comic, quizás Cooke esté reconociéndonos que él no es capaz de hacer algo así, que él no es Alan Moore, y por ende se limitará a ser él mismo. Sea esto real o una sobreinterpretación, en efecto así sucede ya que no hay en todo el resto del comic recursos de ese tipo y se atañe a una narrativa lineal, sin siquiera diagramaciones de página similares a las del comic de los 80’s. Aunque hay una excepción, que quizás sea lo mejor de todo Minutemen #1; esto es la presentación de Mothman, en la cual se nota que Coook le dedicó trabajo al desarrollo de un personaje del que poco se sabe en la obra original. No sólo añade detalles a este, sino que lo hace con un realismo propio de Watchmen, y en dos páginas de viñetas simétricas también familiares del trabajo de Moore y Gibbons.


En conclusión, no encuentro nada que justifique la existencia de este comic para nosotros lectores, aparte de los bellos dibujos de Cooke. Ni siquiera el profundizar en aquellos personajes que poco trato tuvieron en la obra original hace que valga la pena; tal vez era mejor dejarlo como estaba, desconocido, misterioso. Las comparaciones se tornan imposibles de evitar: Watchmen es una joya que trascendió su época, que aún hoy se sigue leyendo como tal, esto dificilmente lo sea; Watchmen generaba (genera) mucho en el lector, este, en lo que a mí respecta, no me genera nada más que pensamientos sobre lo bueno que era Watchmen y motivación a seguir con la relectura que comencé en ocasión de esto que estoy escribiendo.

Por más buena voluntad que se ponga a la lectura de estas precuelas, apartar los prejuicios será imposible. Si no deseabas que existiera Before Watchmen y por curiosidad o lo que fuera leíste Minutemen #1, difícilmente disfrutes de la lectura. De lo contrario, quizás sí. Y si no leíste el Watchmen original (insisto, debe haber quienes no lo leyeron) y por la razón que sea leés esta precuela, te enterarás de todo aunque sin captar ninguna referencia, porque la narrativa lineal y directa de Cooke lo hace posible. Pero de todos modos, como ya expliqué, ni siquiera pensándolo de la manera más objetiva posible me parece un buen primer número que invite a seguir leyendo. Si en última instancia seguimos leyendo, veremos cuál es el resultado con todas las cartas sobre la mesa.

Tiempo de Opinión

Como hicimos en otras oportunidades (Flashpoint) abrimos la opinión a todo miembro del staff de ZN que acepte el reto de leer críticamente Before Watchmen – Minutemen #1 y no quedarnos con sólo una voz.

Daniel Gavilán – «Que Darwyn Cooke es un ilustrador fantástico y un narrador más que competente es algo que ya sabíamos todos. Al tío se le dan estupendamente esas obras de carácter nostálgico dedicadas a reverdecer la gloria de los grandes mitos del cómic de superhéroes y ahí tiene The New Frontier para demostrarlo.

El problema es que si bien con los grandes mitos del Universo DC esta premisa funcionaba al tratarse de personajes con décadas de antiguedad cuya esencia quedaba condensada en una miniserie de seis números, aplicar la misma fórmula a gente cuya existencia se limita a 12 números de brillantísima factura carece de sentido. Tanto es así, que la sensación de leer este primer número de la maxiserie que abre la iniciativa de Before Watchmen es la de encontrarse ante un fan fic venido a más cuyo único fin es rendirle pleitesía al bardo de Northampton.

Tan necesaria como Psycho de Gus Van Sant, colorear una película en blanco y negro, una banda de versiones o la reproducción de un bodegón de Sorolla de esas que se pueden adquirir en la sección de decoración de El Corte Inglés… pese a todo el empeño que vuelca Cooke en dejar la impronta de su magia en el producto, la única virtud de este primer número es recordarnos toda la grandeza de la cosmología que crearon Alan Moore y Dave Gibbons a mediados de los ochenta. Pero eso ya lo sabíamos gracias a Watchmen

Pedro Monje – «Abstrayéndose al completo de la polémica sobre si este experimento tiene categoría de pecado imperdonable, Darwyn Cooke se aleja del deconstrucción, autopsia y certificado de defunción de los héroes con la que Moore rubricó su obra maestra, y apuesta por el optimismo y la ilusión de los primeros días de los héroes, narrando el nacimiento de esta Golden Age particular. Que Darwyn Cooke es un maestro del noveno arte es algo que todos sabíamos con anterioridad, pero no por ello deja de tener merito el resultado obtenido (a espensas de que son capaces de perpretar el resto de involucrados en el proyecto, a los que les tengo menos fe).

El guión marca las distancias y sortea, con una sencillez rotunda, la sombra del bardo de Northampton, evitando cualquier comparación posible, que como sabemos, siempre son odiosas. La caracterización de los personajes es solida y certera, condensada en las pocas páginas que puede dedicarles (algunos de ellos, curiosamente, aparecen más que en toda la obra original). No falta los guiños, efectivos y satisfactorios, empezando (a modo de homenaje, como la obra original) e el apartamento de Buho Nocturno, ese mismo en el que años después (o antes, según como se mire) morirá, incluyendo un vistazo el “arma” con el que se le dará muerte.

En el apartado gráfico, sin duda el punto álgido del comic en cuestión, Cooke encandila al lector desde el comienzo con un abrumador despliegue de recursos narrativos de primer orden que, ¡oh sacrilegio!, superan a los del dibujante original, Dave Gibbons, a quien también aprovecha para pseudo-homenajear no pocas veces. La paleta de colores de Phil Noto ayuda, indudablemente, a conseguir esa sensación de jovialidad e inocencia en unos personajes, en los primeros días de sus respectivas carreras (excepcional empleo de las tonalidades rojas en la presentación de Justicia Enmascarada). Resultado notable, a pesar de las altas expectativas, y que podemos aventurar será superior al resto de miniseries.

¿Necesario? No. ¿Satisfactorio? Sin duda. ¿Mejorable? Dificilmente ¿Mejorado (respecto a Watchmen)? No. ¿Justificable? Veremos.»

Marcos Martín– «Imagino que cuando a uno le ofrecen escribir la precuela de Watchmen le deben de entrar todo tipo de sensaciones. Orgullo e ilusión por ser el elegido para tratar una de las obras cumbre del noveno arte superheroico. Pero al mismo tiempo, responsabilidad y miedo, miedo a hacerlo mal, a no estar a la altura. Al menos así lo viviría yo, y creo que no me equivoco al pensar que los autores implicados en Before Watchmen algo de esto habrán sentido. En el caso de Darwyn Cooke la tarea se presenta harto difícil, y me explico. Watchmen es una obra crítica, con una atmósfera pesimista y con un claro mensaje de lo que puede llegar a convertirse un superhéroe. Minutemen por el contrario se me antoja como la cara de la moneda cuyo anverso ya narraron Moore y Gibbons en los 80. Los Minutemen vienen a representar la etapa dorada del universo Watchmen, o como bien dice el compañero Mariano, a la JSA del universo DC, la etapa primigenia y feliz de los hombres y mujeres enmascarados. Por tanto, de antemano el registro de este cómic se presenta bien diferente.

Y eso es lo que parece expresar Cooke en este Minutemen #1, contarnos los días de gloria del primer grupo de hombres misteriosos. Las cinco primeras páginas son todo un homenaje a la obra original con diversas referencias que harán las delicias de todo fan de Watchmen. Pero como en una montaña rusa en la que el mayor subidón de adrenalina lo vives en la caída inicial, el resto del cómic es una mera presentación (gráficamente elegante, eso sí), con subidas (siniestra la de Justicia Encapuchada, como el propio personaje) y bajadas (muy exagerado el comportamiento del Comediante), de cada uno de los “Minutos” y que recuerda a cualquier otro cómic de empijamados con comienzos similares.

De siempre he pensado que el primer número de un cómic debe captar la atención del lector con algo que lo enganche hasta el siguiente tebeo y en el caso de Before Watchmen lo considero casi obligatorio. Porque son muchos los fans de la obra de Moore que están deseosos de descubrir qué nuevas historias deparan a estos viejos protagonistas y no se van a conformar con algo vulgar. Watchmen está en lo alto de un pedestal, si DC quiere ofrecer más de este universo, debe dar lo mejor de sí o estas obras pasarán directamente a la infamia o el olvido. Minutemen #1 no me ofrece esa sensación de “esto promete”. No es un mal cómic y el arte de Cooke está fuera de toda duda, pero el tebeo no tiene ese aroma Watchmen que me lleve a pensar que estoy leyendo algo diferente. Sólo espero que como en la montaña rusa, Minutemen vaya a más.»

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Nací al mundo del cómic siendo muy chico con un viejo tomo recopilatorio de Ediciones Zinco de la Legión de Super-Héroes, que era el del crossover con Superman que contaba la historia del Superboy del Universo de Bolsillo y demás, una trama muy intrincada que no entendí del todo hasta varios años después. Aún así, fue una buena introducción al Universo DC y todas sus complejidades. Con los años, los gustos e intereses se esparcieron, haciendo que luego de un largo tiempo de hablar sobre DC Comics, hoy me ocupe de otros menesteres del enorme mundo del cómic.
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Mr. X
Mr. X
Lector
7 junio, 2012 15:15

Jo, me han sorprendido reseñas tan adversas… en general, los medios norteamericanos han sido extremadamente elogiosos. En todo caso, de Cooke he leído New Frontier y Parker I y II y tengo la seguridad de que a) Es un gran artista (tal vez incluso mejor que Gibbons, como dice el Sr Monje) y conoce al dedillo en universo DC y b) no es Alan Moore, porque no hay ningún guionista actual que le llegue a la suela de los zapatos a Moore en su mejor época.
Resumiendo: si es, simplemente, un buen cómic de Darwyn Cooke, tiene mi compra garantizada (supongo que ECC aprovechará y lo sacará por navidades o así):

NobTetsujin
NobTetsujin
Lector
7 junio, 2012 15:16

A mi lo que me ha sorprendido es que le hayan sacado algo bueno al Tebeo Que Nunca Debió Existir.

Jagermeister
Jagermeister
Lector
7 junio, 2012 15:19

Pues si esta, que era a priori la serie más esperada, arranca de esta manera, no me quiero imaginar las otras…

Armin Tamzarian
Autor
7 junio, 2012 15:20

Felicidades por la reseña a todos los implicados. La atención me la habéis llamado totalmente y me he quedado con ganas de leer este primer número de los Minutemen, ya veremos si es algo digno de elogio o una infamia más allá de si su existencia está justificada o no.

Pd: Qué grande es Darwyn Cooke, por dios.

Pd2: Pedro, llevas tiempo hablando bien de bastante material de DC, vas a perder esa fama de «imparcial» por la que te meten tanta caña,vamos mal eh, vamos mal.

Ocioso
Ocioso
Lector
7 junio, 2012 15:34

Lo he estado avpageando y tengo que reconocer que tiene mucha mejor pinta de lo que esperaba.
El problema es que no se si voy a tener paciencia para leer tantiiiiisimo texto en guiri, sobre todo porque me da la sensación de que no es mas que verborrea que no aporta nada.
 
Volvemos a la discusión. Si es un truño, ¿para qué lo sacan? Y si es tan atractivo como me ha parecido a primera vista ¿por qué utilizan a esos personajes en vez de colocar la historia en otros nuevos?

Pedro Monje
7 junio, 2012 15:36

tiene mi compra garantizada (supongo que ECC aprovechará y lo sacará por navidades o así):

No creo. El formato es semanal. 7 miniseries x 4 numeros = 28 numeros -> Medio año. Navidades sería algo muy precipitado. Yo intuyo 2013.

Pd: Qué grande es Darwyn Cooke, por dios.

Y New Frontier la biblia.

Pd2: Pedro, llevas tiempo hablando bien de bastante material de DC, vas a perder esa fama de “imparcial” por la que te meten tanta caña,vamos mal eh, vamos mal.

Me alegra que saque este tema. Yo siempre dije que el tiempo me iba a dar la razón… ¡oh, wait! De todas formas, si quieres esto puede volver a cambiar. ¿Donde está Jurgens ahora?

Volvemos a la discusión.

Cierto. Podemos volver a la disucion. Pero en ese caso estaríamos hablando de Before Watchmen en general, y no de Minutemen o de Cooke en particular, como punto de partida de la reseña. Aunque si, al final todo es una sola cosa.

I, Spyder
I, Spyder
7 junio, 2012 15:38

Falta conflicto, ese es quizá su mayor inconveniente. No es ya que Before Watchmen pueda no tener razón de ser, es que el propio cómic, o uno de los muchos que conformarán este proyecto, parece carecer de razón de ser. Es un espectáculo visual que nos expone a los personajes creados por Moore y Gibbons pero ya está. No hay más. No existe trama alguna que motive al lector para proseguir con su lectura. Queda la sensación que el autor aborda con pleitesía el trabajo del Bardo, que no se atreve a decir más porque sabe que ya estaba todo dicho y respeta la palabra del padre de este universo de ficción. Ese era el gran problema al que se enfrentaba Before Watchmen, el saber que ya estaba todo escrito, incluso lo que no se exponía abiertamente en la obra original se daba por sobreentendido, y ahora los nuevos escritores que quieran tratar con estos personajes tendrán que hacerlo redundando en esas ideas, siendo meramente expositivos de conceptos conocidos, aproximándose timidamente a estos personajes o aceptando la necesidad de faltar al respecto a la obra magna de Moore para poder ofrecernos algo distinto y complejo porque de lo contrario el resto de publicaciones de este Before Watchmen serán tan simples (en guión que no dibujo) como el Minutemen #1. Aunque, claro, a ver quién será el majo que se atreva a no respetar la obra original sabiendo que le saltarán al cuello y con razón…

Reverend Dust
Lector
7 junio, 2012 15:39

Mis sensaciones al leer MINUTEMEN #1 se resumen en una amalgama (lógica) de las críticas aquí reflejadas. Es decir, un apartado gráfico-artístico brillante (casi-perfecto) y un apartado narrativo que, sin destacar en lo más mínimo (salvo el personaje de Mothman, que me ha encantado su «ampliación» de historia), cumple y, en mi caso, sí que invita a seguir leyendo.

Quizá me mueva más la curiosidad hacia el «¿Qué quieres contarme, Darwyn Cooke?» que hacia una genuina atracción por esta extensión del Universo WATCHMEN, pero sin duda me ha convencido y, a modo de complemento de la obra original que no la pervierte, no me parece que haya sido innecesaria. Al menos de momento.

P.D. Ya manifesté en su momento mi amor-atracción por esas historias de piratas que incluía WATCHMEN y mi profunda pena al conocer su inexistencia o la de cualquier producto similar en línea tan terrorífica, así que sólo me queda aplaudir tanto la iniciativa como la labor de Len Wein (impresionante a nivel gráfico, hacía tiempo que no veía algo así en «glorioso blanco y negro -de pega-«).

Lord Deu
Lord Deu
7 junio, 2012 15:40

«Jo, me han sorprendido reseñas tan adversas… en general, los medios norteamericanos han sido extremadamente elogiosos.»

No veo que pueda sorprenderte…. «haters gonna hate»

Mr. X
Mr. X
Lector
7 junio, 2012 15:43

«Aunque, claro, a ver quién será el majo que se atreva a no respetar la obra original sabiendo que le saltarán al cuello y con razón…»

Straczynski. Se aceptan apuestas.

Deke Rivers
Deke Rivers
7 junio, 2012 15:43

«¿por qué utilizan a esos personajes en vez de colocar la historia en otros nuevos?»

Por dinero obviamente.

The Trooper
The Trooper
7 junio, 2012 15:46

No creo que para navidades ECC tenga nada listo de Before Watchmen… Esto tardará bastante más.

Armin Tamzarian
Autor
7 junio, 2012 15:47

Antes sacarán una edición nueva de Watchmen y si es más manejable que la Absolute de Planeta para mí será compra fija, más que nada porque me gusta que los cómics luzcan en la estanteria, pero también leerlos sin que me de miedo de que se conviertan en números sueltos de buenas a primeras.

Mr. X
Mr. X
Lector
7 junio, 2012 15:49

Hombre, Lord Deu, que yo no pretendía dudar de la probidad de los redactores de ZN. Desde luego, no son Pedro Angosto, al que le basta ver el logo de DC para estar seguro de que se trata de la última mierda que cagó Pilatos, como dirían en mi pueblo.
En fin, espero que el Sr Cooke no me decepcione ofreciéndonos una versión ilustrada de “Bajo la capucha” y, en efecto, tenga una historia que contar.

The Trooper
The Trooper
7 junio, 2012 15:51

La verdad que tengo curiosidad por ver que puesto alcanza Before Watchmen en el mercado USA. Para ver como le ha salido la jugada a DC.

Ocioso
Ocioso
Lector
7 junio, 2012 15:53

Son personajes que nacen capados argumentalmente. Si el invento funciona no me extrañaría que Didio & Cia se sacaran de la manga que son los Minutemen de una tierra paralela.

Armin Tamzarian
Autor
7 junio, 2012 15:53

Mr X, es que todavía no comprendes el modus operandi de Deu, él llama haters a los que hablan mal de tal o cual obra de DC y mientras en temas como los de La Última Cacería de Kraven trata de desacreditar a aquellos que ven en ella una gran obra. Ya te acostumbrarás, es como un adorable trollcillo.

Armin Tamzarian
Autor
7 junio, 2012 15:55

«Son personajes que nacen capados»

Después de verle la minga al Dr Manhattan tantas veces no se como puedes generalizar de esa manera.

Ocioso
Ocioso
Lector
7 junio, 2012 15:57

Armin Tamzarian ha comentado Después de verle la minga al Dr Manhattan tantas veces
 
Es que tengo la versión japonesa y el rabito viene pixelado.

Armin Tamzarian
Autor
7 junio, 2012 15:58

«y el rabito viene pixelado.»

Esta es mi excusa más exótica para llevarme mujeres a la cama, pero ni por esas.

I, Spyder
I, Spyder
7 junio, 2012 15:59

ECC publicará esto para Abril o Mayo, coincidiendo con el correspondiente Salón del Cómic…

Ocioso
Ocioso
Lector
7 junio, 2012 16:02

Faltan 6 meses para Expocomic. ¿En serio que no les da tiempo?

guolberin
guolberin
Lector
7 junio, 2012 16:05

«es como un adorable trollcillo»

Yo más bien diría Hatroll

Reverend Dust
Lector
7 junio, 2012 16:06

LORD DEU dijo: No veo que pueda sorprenderte…. “haters gonna hate”
http://i.imgur.com/7rp7H.gif

Miver
Miver
Lector
7 junio, 2012 16:08

«el comic es un hecho innegable; negarlo sería querer tapar el sol con la mano»
Cierto, pero evita que se me quemen las corneas

Miver
Miver
Lector
7 junio, 2012 16:09

Y las córneas, también

PEDRO ANGOSTO
7 junio, 2012 16:11

>no es suficiente para generar interés en la lectura del siguiente número.
> no encuentro nada que justifique la existencia de este comic para nosotros lectores
> encontrarse ante un fan fic venido a más
>Minutemen #1 no me ofrece esa sensación de “esto promete”.

Enhorabuena chicos, me quedo con todo lo seleccionado. Y OS FELICITO!!

Reverend Dust
Lector
7 junio, 2012 16:18

Mira, PEDRO ANGOSTO, como tienes envidia del gif que le he puesto a LORD DEU, no te preocupes que pa’ ti también hay:
http://i.imgur.com/Fwbbx.gif

Angelo Fakemon
Angelo Fakemon
7 junio, 2012 16:57

Por supuesto todo el mundo es superfan de Watchmen sin ningún tipo de duda, claro.

Raúl Martin
Lector
7 junio, 2012 16:59

Mis opiniones están en la linea del equipo del post. Lo que pasa es que emplazando la perspectiva al momento actual para cotejar este Minutemen#01 con el resto del material que se publica actualmente, estamos hablando de un muy buen comic. Sobre todo en lo gráfico.

Sé que me repito con respecto al resto, pero es verdad que la parte Mothman está muy bien; y que la trama no invita especialmente a seguir leyendo. Sin embargo yo pienso que esto se debe quizás a que es un cómic con el éxito asegurado y que por ello se han saltado algunos convencionalismos como presentar a un villano.

Francamente, yo me esperaba algo peor. Por ahora hemos tenido un arranque respetuoso a la obra original pero que a su vez intenta labrarse su propia voz narrativa.

Pachinko
Pachinko
Lector
7 junio, 2012 17:09

Dan ganas de meter en un mismo cuarto a Lord Deu y a Pedro Angosto.

Suena a telecomedia.

Reverend Dust
Lector
7 junio, 2012 17:12

Dan ganas de meter en un mismo cuarto a Lord Deu y a Pedro Angosto.
Suena a telecomedia.

Ya se ha hecho: http://www.filmaffinity.com/es/film578561.html

José Torralba
7 junio, 2012 17:27

AVISO: TOCHACO

En primer lugar, enhorabuena a todo el equipo (Mariano, Daniel, Pedro, Marcos) por lo bien planteadas que están las opiniones y por la diversidad de las mismas. Yo acabo de leer este cómic y no puedo sino estar de acuerdo con Mariano: Before Watchmen: Minutemen #1 me ha parecido un cómic muy flojo. Cabe decir aquí que soy de la opinión de que analizar el cómic desde la polémica autoral planteada (si es moral o no sacar este cómic) es algo baldío; pero eso no equivale a hacer el –por otra parte imposible– ejercicio mental de sacar Watchmen de mi cabeza e intentar valorar este cómic sin tener en cuenta la obra de Moore y Gibbons. Por más que queramos, la obra de Cooke no es autónoma, sino que está diseñada para dialogar de tú a tú con el original y conviene valorarla con respecto a aquél. Aunque no en función de si es mejor o peor, porque no se trata exactamente de eso.

Como casi cualquiera sabe, la intención original de Moore y Gibbons era haber utilizado los personajes de la Charlton (The Question, el Pacificador, el Capitán Átomo, etc.) para hacer Watchmen. Ante la negativa de Dick Giordano, el equipo creativo se puso manos a la obra y edificó una serie de personajes icónicamente similares a los de la Charlton pero arquetípicamente distintos o, cuanto menos, llevados al extremo. Los sumergió en una realidad alternativa distópica y le proporcionó al conjunto una pátina deprimente, cínica e iconoclasta. Los superhéroes llegaron y, oh sorpresa, no cambiaron el mundo… sólo lo perpetuaron. El único que intenta hacerlo cambiar es un villano. Y, además, sus maquinaciones resultan, en un última instancia, fútiles. Pero lo más importante de todo es que la arquitectura narrativa diseñada por Moore fue muy específica: calculó cuánto y cómo debía contar lo que deseaba, y controló –junto a Gibbons– la estructura de su historia.

En este sentido, Watchmen supuso una doble ruptura con el superheroico: con el ideal mítico superheroico, en primera instancia, pero también con la estructuración tradicional de la ficción superheroica. Respecto a lo primero, muchas veces se ha comentado que Moore «deconstruyó» a los superhéroes, y lo cierto es que la expresión no puede ser más feliz. La deconstrucción, en el sentido postestructuralista y derridaniano del término, se basa en exponer la lógica contradictoria de un texto; en llevar sus implicaciones a última instancia para señalar su propia autodestrucción. Así, frente al statu quo imposible que los superhéroes mantenían en los grandes universos de DC y Marvel, Moore decidió hacer avanzar la relación entre los superhéroes y la sociedad para determinar, en la línea del pensamiento existencialista y pesimista, que como fruto de esa relación jamás se obtendría una utopía. Muy al contrario: el poder corrompe, y el avance del statu quo siempre deriva en distopías. Es la misma conclusión a la que llegaron años después Ellis (The Authority) o Millar (Civil War, Superman Hijo Rojo): cualquier intento de hacer avanzar la relación inmutable que el superhéroe mantiene con la sociedad acaba haciendo del superhéroe un villano. Es una deconstrucción pura, en el fondo: lleve al superhéroe a su última instancia, y dejará de serlo.

Pero, como decía, Watchmen también supuso una ruptura con la estructuración tradicional de la ficción superheroica por una cuestión primordial: como universo ficcional, era autocontenido. Aquí viene al pelo, naturalmente, las tesis sobre la construcción de los universos ficcionales superheroicos de Richard Reynolds. A poco que nos fijemos, el Watchmen de Moore es muy sutil: Moore milimetra la continuidad serial (la cronología de acontecimientos) y la jerárquica (el estado de los acontecimientos) para que la continuidad estructural de su tebeo (su relato completo) informe al lector de todo lo que necesita saber para comprender la historia con un mínimo de extratextualidad de su parte. O en palabras llanas: la narración aporta lo que el lector precisa para entender el discurso, y el lector lo organiza por su cuenta aportando los detalles que se infieren del cómic.

Pero la complejidad que introduce Moore no sólo se basa en la estructuración formal de su relato, sino en las relaciones textuales que éste establece. Aquí ya hay que subir un poco la apuesta e introducir conceptos tales como la transtextualidad de Gérard Genette. Recordemos un poco eso de la transtextualidad: todo aquello que relaciona, manifiesta o secretamente, a un texto con otros. Genette reconoce cinco tipos de transtextualidad, y lo que hace muy complejo al Watchmen de Moore es que la obra se basa en tres de esos tipos. Moore, en efecto, introduce un gran componente metatextual en Watchmen, pues la obra no sólo habla de sí misma sino también sobre el propio medio, sus géneros, sus lectores y demás (la historia de piratas, el crío del quiosco, por ejemplo). También incorpora cierta complejidad arquitextual: la obra es de difícil categorización modal y genérica. ¿Es un drama? ¿Es una historia de superhéroes? ¿Es un thriller? Etc. Y, por último, y más importante, Watchmen es, por encima de todo, una obra eminentemente intertextual, tanto en un sentido genettiano como si examinamos el concepto a la luz de la noción de intertextualidad de Julia Kirsteva o de la de dialogismo de Bajtín. Moore hace alusión a una gran cantidad de textos base, y compone una rica intersección de superficies textuales: dialoga con la Golden Age y con la Silver Age, supone la pieza angular de la Bronze Age, alude a contexto sociopolítico determinado, rescata el concepto de distopía, introduce un misterio clásico, mezcla a Juvenal, realiza un comentario crítico con respecto al poder… etc. Watchmen es enormemente referencial, e integra esas referencias en un todo intertextual muy cohesionado.

Y ahora llegamos a este Before Watchmen: Minutemen #1 y ¿qué nos encontramos? En primer lugar, que se rompe la autonomía de Watchmen. Por supuesto, habrá quien opte por leer el cómic de Cooke como una obra no canónica; una suerte de Quijote de Avellaneda. Pero si se consume como una obra canónica, tendremos que por arte de birlibirloque se ha aumentado la continuidad serial y jerárquica de Watchmen; o en otra palabras: se ha aumentado su contenido textual (explícito) y se ha disminuido su contenido extratextual (implícito). Se vea como se vea, la arquitectura narrativa de Moore queda así un poco tocada: aquello que el autor prefirió omitir para que el lector dedujera queda totalmente patente. Como suma, Watchmen no es ya una obra autocontenida, sino un universo superheroico; ampliado además, como señala Jesús Jiménez Varea, a la manera clásica de DC: usando la analepsis como dispositivo clave para realizar una «ampliación horizontal» del universo ficcional (según Varea, Marvel realiza ampliaciones verticales de su universo mediante metalepsis). Y por supuesto, también es un universo superheroico desde el punto de vista editorial: Watchmen es hoy menos «obra de autor» que ayer, en la medida en que más autores (y los que quedan por llegar) han hecho y van a hacer añadidos a la ficción.

Pero hay otra consideración que hacer: Before Watchmen: Minutemen #1 es mucho menos complejo que su antecesor. Lo es en recursos formales, claramente, porque Cooke es un grandísimo dibujante y un buen narrador visual pero no es una gran diseñador estructural. Lo es, también, en el sentido de tiempo triádico. Mientras que Moore jugaba muchísimo con la distorsión temporal de la relación entre la historia (el conjunto de los hechos expuestos ordenados de forma cronológica) y el relato (el conjunto de los hechos tal y como se exponen en la obra) –hasta el punto de que justificaba ficcionalmente esa alteración mediante los famosos taquiones–, Cooke aquí opta por una relación mucho más amigable entre historia y relato. En palabras llanas: Minutemen #1 es lineal. Watchmen no.

Pero donde más me ha dejado insatisfecho el cómic de Cooke, en términos de complejidad, es en su falta de ambición transtextual. Before Watchmen: Minutemen #1 descarta casi de pleno los componentes metatextuales y arquitextuales (el relato es, en suma, un cómic prototípico de superhéroes). Reduce la intertextualidad a referenciar aquello que es más familiar para Cooke (este cómic prototípico de superhéroes alude, casi de forma monocorde, a revisiones de la Golden Age como la del propio Cooke en The New Frontier). Y, en general, el autor acaba haciendo un cómic que se basa casi por entero en la hipertextualidad (la derivación de un texto de otro), en concreto, en una hipertextualidad a través de una imitación continuista. En este sentido, esa línea a la que alude Mariano parece querer indicar que Cooke no se ve capaz de «continuar» y que, por tanto, prefiere hacer algo más lúdico, más cercano al pastiche. Pero aunque es un buen intento de quitarse responsabilidad, editorialmente la obra no se está vendiendo como él nos la presenta.

Como resultado, Before Watchmen: Minutemen #1 anula la riqueza intertextual del original y se conforma con ser un mero hipertexto de un hipotexto previo llamado Watchmen, pero dado que Cooke no es Moore –y, en teoría, DC sí que pretende que lo sea, o no estarían usando el universo Watchmen para desarrollar esta historia– lo único que se nos propone es la devaluación de la obra original para que se adapte a un imaginario menos rico, más nostálgico que renovador. Más aún: si la lectura se acepta como canónica, el resultado final podría acercar el subtexto de toda la continuidad estructural a la adaptación de Snyder, en la que se subvertía la intención original de Moore (desconstruir al superhéroe, desmitificarlo) por justo lo contrario (el retorno del superheroismo mitificado ). Los acontecimientos de Watchmen, de Alan Moore, corren así el riesgo de verse como una suerte de «etapa oscura» entre el florecimiento dorado de los superhéroes (Before Watchmen) y su vuelta de la jubilación (antes fútil, ahora relativamente triunfal) al final del cómic de Moore.

FIN DEL TOCHO (Perdón por lo largo, pero el momento se lo merecía. Y además tenía algo de mono).

Reverend Dust
Lector
7 junio, 2012 17:33

Como escribas un tocho así por cada número 1 de BEFORE WATCHMEN (no hablemos ya por el resto de números) al final vas a tener más texto que BEFORE WATCHMEN y WATCHMEN juntas, Joseph Dawntower.

Ocioso
Ocioso
Lector
7 junio, 2012 17:35

Reverend Dust ha comentado: Dan ganas de meter en un mismo cuarto a Lord Deu y a Pedro Angosto
 
Mientras discuten acaloradamente (aunque no se les puede oir) Pedro Monje ocupa el centro del escenario girando sobre sí mismo de puntillas y con un brazo extendido diciendo «Ahora Marvel…ahora DC…ahora Marvel…ahora DC…» Al fondo Josemari hace malabares con tres hamsters. Suena música de cabaret distorsionada.
Dirigida, claro está, por lo que quede de David Lynch.

Japacore
Japacore
Lector
7 junio, 2012 17:43

Después de leer todos los comentarios… creo que no lo leeré para no chafarme la grandísima obra que es Watchmen. Ni el morbo comparativo me llama ahora mismo.

José Torralba
7 junio, 2012 18:02

¡Un abrazo, Mariano! Y gracias por todo, como siempre. Seguís siendo los número 1, y tratar Before Watchmen como el nUDC me parece cojonudo. Siempre al filo de la noticia, compañeros 😉

Sierra
Lector
7 junio, 2012 18:15

Pues de todas las minis, esta es la que más me llama la atención, aunque se nota que Cooke anda con pies de plomo con estos personajes, supongo que el resultado final será una obra entretenida, aunque no vaya a aportar nada…

Otra cosa sería que le hubiesen dejado los minutemen, y darle carta blanca para hacer lo que más le gustase (en plan elseword) , creo que se hubiese lucido mil veces más.

Luis Javier Capote Pérez
Autor
7 junio, 2012 18:20

David Lynch, menudo vendedor de humo.

PEDRO ANGOSTO
7 junio, 2012 18:21

Torralba: Bien está Before Watchmen si nos permite leer reflexiones tan adecuadas sobre el original como esta tuya.

Eso si, a ver si utilizamos unos poquitos menos tecnicismos, que decía Ortega que LA CLARIDAD ERA LA CORTESÍA DEL FILÓSOFO…

Armin Tamzarian
Autor
7 junio, 2012 18:21

«Dirigida, claro está, por lo que quede de David Lynch.»

Eeeeeeeeeeeeeeeh, eeeeeeeeeeeh, cuidao que me quito la correa y te dejo el culo como un tomate.

Pd: Grande Torralba, como siempre.

Armin Tamzarian
Autor
7 junio, 2012 18:24

«David Lynch, menudo vendedor de humo.»

Si es humo es de primera calidad como Twin Peaks, Terciopelo Azul, El hombre Elefante, Corazón Salvaje o Mulholland Drive y yo lo compro.

Mixmerik
7 junio, 2012 18:26

Impresionante (como siempre), Sr. Torralba.

Efectivamente, yo creo que esto debe tomarse como El Quijote de Avellaneda o, más concretamente, como un «basado en los personajes creados por Moore&Gibbons», a la manera de lo que Marvel hizo en La tumba de Drácula respecto a la obra de Stoker.

De hecho, si la iniciativa obtiene éxito comercial, no sería extraño que el Watchmen fundacional se acabara convirtiendo en una especie de «esleworlds» (como el Dark Knight returns, sin ir más lejos) para dejar respirar a este «nuevo» universo de ficción (que se comportaría, evidentemente, como las franquicias de la editorial). Ahora esta premisa parece inverosímil, pero ya veremos dentro de unos años…

Prometeo Moderno
Prometeo Moderno
Lector
7 junio, 2012 18:26

Creo que el Minutmen # 1 cumple con su función, y para saber si aporta algo o no a la mitología de Watchmen habrá que esperar a que finalice con el arco de seis números.

Cumple con los requisitos que tiene ser un primer número, tiene un excelente equipo creativo, y no lo ví irrespetuoso con la obra original, que cambia el sentido o que ya no va a ser lo mismo eso que acompaña a Watchmen desde hace más de veinte años, pues sí, es lo más probable, pero no aprovechar este material por parte de una empresa que tiene fines lucrativos (como cualquier empresa) me parecería tonto que no lo hiciera.

Lo mismo que cualquier personaje, es como no haber explotado la obra de Siegel y Shuster, hubiera sido un error tanto en lo económico como en lo creativo.

Y no sé porqué, pero me sorprendió gratamente el ver: «Watchmen creado por Alan Moore & Dave Gibbons «…me gustaría muchísimo ver a DC y Moore conciliados…previo pago de lo que le deben, claro está…sería un buen gesto de los chicos de la DC-

Y Torralba, muy lindo lo que escribes, sabes un montón, pero en mi opinión, gran parte de lo que mencionas ahí arriba a la mayoría de la gente ni se detienen a verlo o ni lo perciben, y creo que hacen bien, después de todo, es un cómic.

Saludos!

Mixmerik
7 junio, 2012 18:27

Y David Lynch es Dios!!!

Armin Tamzarian
Autor
7 junio, 2012 18:30

y Laura Palmer la virgen María… ah no, espera.

Mixmerik
7 junio, 2012 18:33

🙂

El Asombroso Espaiderman
El Asombroso Espaiderman
Lector
7 junio, 2012 18:34

 Después de leer la reseña, tengo mis dudas. Por una parte, quiro leerlo y ver que tal está, pero por otra, unos dicen que no invita a seguir leyendo, otros que es satisfactoria, y no sé a cual agarrarme. Pero bueno, cuando salga por aquí veré si la compro.

Mixmerik
7 junio, 2012 18:35

Pero no antes que la Cosa del Pantano, eh? 😉

Javié
Javié
Lector
7 junio, 2012 18:48

.

Reverend Dust
Lector
7 junio, 2012 18:52

Yo tengo una pregunta para el señor TORRALBA. ¿Por qué has decidido enfocar el análisis en la contraposición MINUTEMEN de Cooke vs. WATCHMEN? Quiero decir, dada la condición hiper-hipo/intertextual de las obras (o su pretensión de serlo en el caso de la precuela), ¿no sería más lógico un planteamiento global de la suma de todas las miniseries en contraposición/comparación a la obra original?

Entiendo que éste sería el planteamiento correcto en tanto que ésa debe ser la estrategia de DC, empleando como hilo conductor las historias complementarias de los Corsarios. Por supuesto, éste análisis requeriría jugar con unas herramientas con las que no contaba la obra original: multitud de narradores (gráficos y escritos), intención comercial (entendida como la convicción previa del éxito de ventas) y, sobre todo, la concepción de esta precuela como una obra de ingeniería para la que han contribuido todos los cerebros «arquitectónicos» de la editorial.

Si obviamos estos tres puntos de vista y nos remitimos únicamente al carácter de obra completa de BEFORE WATCHMEN y WATCHMEN entonces sí que podríamos apelar a todos los rasgos que, comparativamente, faltan o sobran en la precuela. Es decir, que para un análisis definitivo del impacto y los valores de una obra como BEFORE WATCHMEN convendría tener en cuenta en todo momento que las líneas argumentales de las diferentes miniseries han sido planteadas de tal modo que todas ellas conforman una única obra, dividida en distintos enfoques, creando un macrocosmos narrativo que debería representar (idealmente) la suma de lo explícito e implícito en la obra original.

Sólo así tendría sentido un análisis tan exhaustivo como el que presentas, que por supuesto no está falto de valor (¡grande!), pero sí que carece de la concreción y compleción de la que disfrutaría de tener una visión de conjunto definitiva.

Javié
Javié
Lector
7 junio, 2012 18:53

Vuelvo a escribir el comentario que mandé y nunca llegó a publicarse.
 
 
Despues de pensarmelo mucho, he decidido pasar de los Before Watchmen, la razón es sencilla, se que una vez que los lea, mi percecpción sobre la obra original se verá influida por algunos matices que harán que cambie aquella maravillosa sensación que tuve al terminar la obra original, se que algunos de estos autores, querra ir mas lejos y como dijo JMS hablar de origenes y tal, a mi personalmente no me interesa nada de lo que pueda contarme este señor sobre el univeros Watchmen, así que he decidio no comentar en ningun post sobre este tema puesto que no quiero saber ningun detalle por minimo que sea.

Reverend Dust
Lector
7 junio, 2012 18:54

JAVIÉ, si ésa era tu intención resultaba más elocuente tu comentario nº51 😛

José Torralba
7 junio, 2012 19:19

Reverend, eso depende de muchas cosas. Si te das cuenta mi comentario pivota sobre tres ejes: 1) La ruptura del principal subtexto de Watchmen (la deconstrucción superheroica), 2) Sustitución de la condición eminentemente intertextual de Watchmen (y de su complejidad arquitextual y metatextual) por una condición eminentemente hipertextual en Before Watchmen y 3) Watchmen como un texto autocontenido que, ahora, se ve ampliado, de forma que parte de su contenido extratextual se convierte ahora en textual de manos de otros autores. O en palabras llanas: 1) Aquí se glorifica a los superhéroes, 2) Aquí se imita a Watchmen y 3) Aquí se amplía Watchmen. El punto 3 es bastante absoluto y da igual como sea el resto de miniseries. El universo ficcional de Watchmen se amplía horizontalmente mediante analepsis variadas («before») y, si se toman por una lectura canónica, alteran la estructura original y lo que Moore quiso contar o dejar de contar. El punto 2 lo he observado principalmente en Minutemen #1, pero el mismo hecho de continuar Watchmen convierte a todas estas series en un hipertexto. Si alguna desarrolla otro tipo de complejidades transtextuales, es algo que habrá que ver. El punto 1 si es altamente específico, te lo concedo, pero hoy lo que tenemos y lo que se reseña es Minutemen #1… el resto ya veremos a medida que salgan. De todas formas tú parece que estás tratando Before Watchmen como un todo, lo cual no deja de ser una actitud apriorística: ¿Es Before Watchmen un texto editorial que hay que comparar con Watchmen o compone cada una de las miniseries un texto autoral por sí mismo? Yo, la verdad, prefiero comparar autor a autor, antes que proyecto a proyecto, aunque naturalmente haya cierta dirección editorial.

Por lo demás, muchas gracias a todos por vuestras buenas palabras. Ah, y Pedro, intentaré ser más claro. Aunque que conste: que me compares con Ortega o que me atribuyas la condición de filósofo me hace querer salir corriendo 😀

Javié
Javié
Lector
7 junio, 2012 19:20

No te falta razón Reverend, no te sobra razón…

Reverend Dust
Lector
7 junio, 2012 19:35

Respecto al punto 1, no he visto que se glorifique a los superhéroes más de lo que lo hacía el mismo contexto (los recuerdos de la «edad dorada» de Nite Owl) en un principio. Habría que ver a dónde va esta miniserie, y si toma un cariz más oscuro a medida que la historia avanza. Creo que una pista importante es esa observación inicial inocente del objeto que supondrá el fin del Búho.

Respecto al punto 2, veo dificultoso no caer en la «imitación» en la que no caía WATCHMEN si tenemos en cuenta la obviedad de que una es una historia original y la otra una precuela de la misma. Por supuesto tú no estás obviando esto, pero en este caso la propia condición de agregado que tiene la historia, avanzando al punto 3, automáticamente destruiría cualquier posibilidad de comparación.

A lo que voy es a que resulta más que fútil suponer que lo que BEFORE WATCHMEN pretende es crear una nueva obra como sí lo hicieron los autores originales. De hecho, dudo incluso de que la voluntad sea realmente la de «crear», entendiendo esto como la acción de partir de un caldo primigenio. En todo caso, no ha de entenderse más que como un ejercicio de alabanza, de homenaje a una historia irrepetible, y me parece más que evidente que ninguno de los autores implicados, por muchos delirios de grandeza de los que puedan disfrutar, crea que está construyendo realmente un WATCHMEN 2, es decir, una obra equiparable en importancia, creatividad o de reflejo de una época como sí lo fue el original.

Cualquier que busque tales propósitos en BEFORE WATCHMEN sólo ha de vomitar, proferir insultos y esputos sanguinolentos varios que no van a llevarle a buen puerto. Pero cualquiera que realmente valore la obra original no va a plantearse encontrar nada de eso aquí y veo más propio el adquirir una postura de alejamiento en la que, sin necesidad de lectura, y a sabiendas de que a priori esta obra no va a mejorar a la original, se dedicará únicamente a echar pestes de ella, abrazándose a la nostalgia.

Es una postura perfectamente comprensible en el aspecto del anclaje al pasado y a la grandeza original, pero no lo es para tanto en el intento de comparación y la degradación del trabajo de estos homenajeadores profesionales.

P.D. Me pregunto qué pensaría Cervantes al leer PIERRE MENARD, AUTOR DEL QUIJOTE.

P.D. Pero me sobra LA RAZÓN (como a todos), JAVIÉ.

Spirit
Lector
7 junio, 2012 19:48

No lo he leído, esperaré supongo a la versión de ECC, pero desde luego aplaudo los análisis vertidos, desde los autores del texto a José Torralba. La sensación, por lo que veo, es que es una obra en la cual las expectativas quedan lejos y que no justifica por sí misma semejante sacrilegio.
 
Sin embargo, he de decir que no me sorprende. De todos los BEFORE WATCHMEN, éste es en verdad el que menos ganas me produce.Y es que el amigo Cookye a mí personalmente me aburrió bastante en Spirit, y aunque es verdad que tiene obras como NEW FRONTEIR más que dignas, por lo general le falta ese «plus» de…er…no sabría como decirlo…riesgo/originalidad/mala leche/doble lectura/profundidad, etc…que requiere un proyecto como éste.
 
Personalmente, la obra que más me motiva es la del comediante de azzarelo (todos los nombres de éste comentario seguramente estarán mal escritos), que es un autor que puede tener su miga con un personaje como aquel. Lástima que no sea Ennis quien la haga…

jorgenexo
jorgenexo
7 junio, 2012 20:08

Yo paso.
Por cierto, hablando de putas mierdas, los de Miedo encarnado no tiene nombre.

José Torralba
7 junio, 2012 20:13

Respecto al punto 1. Ya veremos a dónde va, naturalmente. Yo sólo puedo hablar por el hoy. En Watchmen/i>, la narración principal condicionaba la mirada hacia las analepsis y los relatos paralelos, la vestía de fatalismo y de pesimismo. E incluso indicaba que esa Golden Age sólo lo era de cara a la galería, porque hacía mucho hincapié en sus puntos más oscuros. En Minutemen no se da el caso. Tenemos una narración ulterior que ve el pasado con una nostalia idealizada, que es lo que mejor sabe hace Cooke. De hecho, él mismo lo dice al principio, tal y como cuenta Mariano, poniendo en boca de Hollis Mason su propio pensamiento: «Tengo que asumirlo, chica. No soy Tolstoi. Ir a por un final filosófico y profundo no va a funcionar aquí. Supongo que, simplemente, tendremos que ser fieles a nosotros mismos. ¿Qué te parece empezar por desembalar nuestro material?». Que viene a ser un «No soy Moore, así que me limitaré a ser Cooke».

Respecto al punto 2. No. ¿Por qué? Precisamente he mentado los personajes de Charlton para indicar lo que se puede hacer con materiales preexistentes. La historia del cómic está plagada de reimaginaciones muy efectivas, de gente que coge el material de otros y crea cosas nuevas y valiosas por sí mismas, y que incluso llega a superar su propio hipotexto, o a tomar caminos que no tienen nada que ver con él. Sin salirnos de Moore, tenemos La cosa del pantano, Miracleman, Supreme, The League of Extraordinary Gentleman. ¿Sabes lo aburrido que sería el mundillo si Moore y otros tantos guionistas se hubieran limitado a imitar sus hipotextos y a confiar en la hipertextualidad como base de la obra, en lugar de apoyarse en otros tipos transtextuales? Y ojo, lo mismo vale para cualquiera. Miller en Daredevil. Simonson en Thor (¡Thor! con un bagaje muy superior al del medio historietístico). Etc.

Puede que consideres que hay algo de conflicto entre mis respuestas al punto 1 y al 2. ¿Critico a Cooke porque va a lo suyo y, al mismo tiempo, critico el hecho de que se esté imitando Watchmen? No. Indico que Watchmen es la obra menos indicada para que Cooke vaya a lo suyo, porque su visión del superheroico es la opuesta a la de Moore. La disgresión total del hipotexto no es siempre la mejor manera de distanciarse de él… de hecho Moore es un especialista en mimar lo que hereda para proponer otra cosa. Y, aparte, Cooke sustituye un intertexto muy rico por un intertexto únicamente basado en la Golden Age. Por último, yo no sé por ahora si Before Watchmen es un homenaje o si, por contra, es la construcción de un universo autoral abierto a partir de una obra autoral autocontenida. Si es lo primero, pues bueno, pues vale. Si es lo segundo, pues aplíquese todo lo anterior. Respecto al relato de Borges, supongo que a Cervantes le encantaría. Pero cualquier comparación entre Before Watchmen es Pierre Menard es puro silogismo.

Alex Cruz
Alex Cruz
Lector
7 junio, 2012 20:17

HAAAAAAAA!!! MIS OJOS, ME ARDEN LOS OJOS!!! LAS PUPILAS Y LAS RETINAS STAN ARDIENDO!!!

Bueno ya enserio, esa paginas cartoon a la Darwin Cooke estan a la altura de la mejor novela grafica del genero superheroico???

Porque la necedad de Alan Moore para hacer con Dave Gibons un run sencillo con los MINUTEMEN (y asi saciar la morbocidad de la version 2.0)??? Si el viejo barbon de Northamton se rebajo a hacer truños con Rod Liefeld y volverse cotidiano con la LXG, porque no hacer run con los MINUTEMEN???

Lo siento Darwin Cooke, estoy terriblemente decepcionado y no es nada contra ti. Ni modo, otra mala movida de Dan Destroyer Didio. Pero bueno, pudo haber sido peor. WATCHMEN 2.0 pudo haber sido dibujado por Jim Lee (imaginence nada mas).

Dan Didio, si vas al Vaticano, al Muro de la Lamentaciones, a la Meca, al Tibet o al templo Shaolin… No te cagues y orines en el suelo insultando las mas sagradas creencias de la gente.

Reverend Dust
Lector
7 junio, 2012 20:30

Punto 1: CERRADO POR ACUERDO.

Punto 2: Estás pasando por alto el papel editorial que antes comentábamos. Los autores no han tenido manga ancha para hacer lo que quisieran con esos personajes, como sí lo tuvieron (dentro de ciertos límites) los autores que mentas, como por ejemplo Moore con Swamp Thing, y como no tuvieron más remedio que tener el propio Moore y Gibbons cuando tenían que presentar personajes completamente diferentes a los de la Charlton, al menos en esencia. No es el caso de BEFORE WATCHMEN donde se mezcla el respeto por una obra canónica y el miedo a que los cambios vitales supongan el fracaso comercial absoluto. Está claro que han atado en corto a los autores y que la elección como autor de los MINUTEMEN de Darwyn Cooke, que como tú bien dices tiende a goldenagizar sus historias, obedece más que probablemente a un conservadurismo y ausencia de riesgo por parte de DC.

P.D. Me encanta leer los comentarios de ÁLEX CRUZ porque es como leer a Homero: se repiten todos los epítetos sin falta cada vez que se menciona a un autor, venga o no a cuento. Habría que hacer un comentario de texto de sus comentarios para poder encontrar auténticas raíces intertextuales. Por ejemplo, ahora sabemos que siempre que diga «viejo barbón» hablará de Moore. ¡Imagínence!

Armin Tamzarian
Autor
7 junio, 2012 20:36

«P.D. Me encanta leer los comentarios de ÁLEX CRUZ porque es como leer a Homero»

http://www.youtube.com/watch?v=MyumcbFKalA

José Torralba
7 junio, 2012 20:44

Punto 2. Casi te diría que cerrado por acuerdo también. Sea falta de riesgo de la editorial, sea falta de riesgo de Cooke, o sea falta de riesgo de la editorial al elegir a Cooke, el denominador común es la falta de riesgo. Y aquí podríamos decir que una derivación fiel de Watchmen sería aquella que asumiera el riesgo de ser tan rompedora como Watchmen. De todas formas, el riesgo comercial es muy relativo. Ten en cuenta que en el mercado de venta directa hay solicitations; es decir, que los libreros compran a ciegas los tres primeros números de cualquier colección. Eso significa que las miniseries de 4 números se han vendido casi enteras y que las de 6 números se han vendido hasta la mitad. Además, seamos sinceros: es Before WATCHMEN. El nombre es su principal reclamo comercial.

José Torralba
7 junio, 2012 20:51

Me corrijo a mí mismo… tanto DC como Marvel tienen implementado el FOC (Final Order Cut-Off). Esto les permite aumentar o disminuir sus pedidos hasta 20 días antes del la fecha de envío. Así que sí, tienes razón Reverend. Si los primeros números les salen mal, corren un alto riesgo (que compensan porque, de esta manera, los libreros asumen mayor riesgo con los números #1). Lo que se ve inalterado es que algo llamado Before WATCHMEN, intuitivamente, va a vender mucho. De hecho, es la principal razón para sacarlo, aunque eso no tenga nada que ver con la discusión… sacar algo para venderlo mucho es perfectamente adecuado. Si vale la pena o no, eso ya es harina de otro costal.

Reverend Dust
Lector
7 junio, 2012 20:51

Pues sí, podríamos ir cerrando el chiringuito. Pero por mucho tirón que tenga el nombre, si abres tu BEFORE WATCHMEN: THE COMEDIAN #1 y te encuentras a Edward Blake dando clases de poesía del Romanticismo en la universidad, abres SILK SPECTRE #1 y te encuentras a una monja, o abres DOCTOR MANHATTAN #1 y te encuentras con un eunuco rojo pues enseguida se corre la voz.

Y no olvidemos el factor devolución de los libreros con DC. Que estoy seguro de que hay más lectores recelosos que curiosos y ya hay chorrocientas críticas disponibles que podrían destripar cualquier cambio sustancial en el planteamiento.

P.D. ARMIN te odio xD

José Torralba
7 junio, 2012 20:54

Efectivamente, llevabas razón ahí y yo estaba equivocado. De todas formas, no deja de ser una lástima que el precio a pagar por el éxito sea la estandarización. Al menos, con algo que lleva la palabra Watchmen en portada. A ver cómo se desenvuelve el resto de miniseries, y cómo evoluciona ésta.

Reverend Dust
Lector
7 junio, 2012 21:00

Sí, y siento haber parecido redundante, no quería volver a oír el «Tenías razón» (que me da p’atrás). No había leído tu segundo comentario cuando pulsé «Enviar comentario».

Pero sí, hoy por hoy sólo nos queda llorar sobre la mediocridad de lo estándar suplicando porque alguna lágrima caiga en un chargo de genialidad puntual.

José Torralba
7 junio, 2012 21:04

Jjajaja, no pasa nada. Reconocer una equivocación es estupendo, porque indica que has aprendido (o recordado) algo. Lo de la lágrima y la genialidad puntual… qué bonito te ha quedado, joío. Aunque viendo tus poesías en otros comentarios, no me extraña 😛

Mixmerik
7 junio, 2012 21:11

> No es el caso de BEFORE WATCHMEN donde se mezcla el respeto por una obra canónica y el miedo a que los cambios vitales supongan el fracaso comercial absoluto.

A mí a lo que me recuerda es a las series limitadas que proliferaban en los ’80 para saber si tal o cual personaje contaba con la aceptación suficiente para disponer de serie regular. Yo creo que, a la larga, es de lo que se trata.

Dado que «la granja de Alan Moores» que era Vertigo está en la UVI, ahora pasan a personajes creados por él a ver si suena la flauta. Algo así como lo que ha hecho Johns con cuatro ideas que el barbas diseminó aquí y allá del mundo de Green Lantern, mezclándolas con «Para el hombre que lo tiene todo». Con éxito, evidentemente.

Pongamos que Watchmen, dentro de unos años, sean 400 números de distintas series con equipos creativos rotatorios exactamente igual que los universos tradicionales de las grandes. Al final, acabaremos hablando de las etapas de tal o cual personaje, igual que hacemos con Daredevil o Batman. Y hablaremos de Alan Moore como de Stan Lee y los nuevos lectores incluso dirán que prefiere a alguno de sus sucesores, etc.

Esto es lo que se consigue cuando todo convierte en franquiciable.

Reverend Dust
Lector
7 junio, 2012 21:12

Sí, me ha gustado especialmente incluir anglicismos como «estándar» y ese «chargo». Creo que de aquí al Príncipe de Asturias sólo hay un Roth y un Murakami.

Mixmerik
7 junio, 2012 21:15

> no deja de ser una lástima que el precio a pagar por el éxito sea la estandarización.

Exactamente. Como ha pasado con Holmes, Drácula o Tarzán.

José Torralba
7 junio, 2012 21:20

Mixmerik, compro esa visión de Before Watchmen como globo sonda para ver si algún personaje tiene aceptación suficiente como para encabezar una serie regular, compro esa visión de Watchmen como un Elseworlds futuro y retrocontinuado, y compro también esa analogía con las miniseries de los años 80-90. Anda que no salieron regulares así: Los libros de la magia, Kid Eternity, Orquídea negra… buf. Muy perspicaz y agudo, como siempre.

Alex Cruz
Alex Cruz
Lector
7 junio, 2012 23:04

Vaya tocho de Torralba, muy didactico. (Jajaja, ahi va el mio, por falta de paja no queda)

Pero en resumidas cuentas, no es que esten mal las paginas de Darwin Cooke, que tengan una falla tecnica, mucho menos falta de nivel artistico. La sensacion que se percive es que su estilo no se acomoda bien a la obra.

Lo que pasa es que los MINUTEMEN de Darwin Cooke estan hecho en otro estilo, en otro matiz, en otra linea al WATCHMEN de Alan Moore y Dave Gibons. Se esta rompiendo ese admosfera que da el comic de autor, una admosfera muy cuidada hasta el ultimo detalle (cada linea argumental y andamiaje de trama de Alan Moore y cada trazo de diseño y ambientacion de Dave Gibons) y se le esta dando una nueva re-interpretacion al volverlo la franquicia de un comic corporativo. Franquicia que va a ser manoseada por autores de diferente matices, estilos y lineas argumentales en su tematica. Incluso re-interpretacion de las personalidades de los personajes.

Todos sabemos que no hay mas personaje franquicia corporativa en un comic que Superman, quizas superado por Batman… Yo cuando lei los primeros comics de Superman, Batman y WonderWoman en ediciones recopilatorias, apesar de ser escritos y dibujos de artistas muy amateurs (jovenes que no llegaban ni a los 23-25 años), note algo. Se leia y veia una admosfera y cosmo vision cerrada de los personajes y su universo entero. Como Superman, Batman y WonderWoman debian hablar, pensar y moverse en su universo primigenio… Numeros mas adelante cuando los editores empezaron a ejercer el control de una linea editorial y meter a nuevos dibujantes y despues nuevos escritores. Se siente como se rompe la cosmo vision, el universo cerrado de la obra de autor para volverse una franquicia corporativa donde un editor pone limites a los escritores y dibujantes de lo que puede pensar, decir y hacer un personaje…. Aqui lo que paso es que se rompio el huevo sagrado del comic de autor.

Pero pasa algo, Darwin Cooke no es el problema, es un gran escritor y dibujante especialista en los estilos, matices y lineas (de trazo y argumento) del Golden Age. El problema es que su estilo de artista Golden Age no encaja en el estilo que dejo Alan Moore y Dave Gibons, los MINUTEMEN no son los WATCHMEN (eso lo deja muy en claro Alan Moore), pertenecen a la epoca romantica y primigenia del superheroe enmascarado, pero no son precisamente el estilo Golden Age.

Aqui lo que fallo es el editor que no supo asignar un escritor y dibujante que se vayan en el mismo estilo de la obra para no romper la admosfera de una obra muy cerrada… Es como el comic Hellboy de Mike Mignola, tiene una linea de trazo y argumento muy marcada, un universo y cosmo vision muy cerrada. No te puedes separa de esa linea porque haces otra cosa que no le gusta a los fanboys. Mike Mignola muy inteligente en una de sus mini-series invito a Richard Corben a dibujar Hellboy y quedo de lujo. El dibujo de Richard Corben esta en la misma linea de dibujo impresionista de Mike Mignola pero con un estilo muy propio y del mismo nivel artistico, no rompe la admosfera y cosmo vision cerrada del comic Hellboy…

y el dibujo cartoon con influencias del estilo primigenio del comic de superheroes (la Golden Age) que maneja Darwin Cooke, si rompe la admosfera cerrada del estilo, matiz y linea del comic WATCHMEN… Que ya se dijo, los MINUTEMEN no son los WATCHMEN. Pero el fanboy morboso y consumidor que esta puesto y dispuesto a gastar su dinero (y de eso se trata todo esto), quiere una version 2.0 de WATCHMEN o que los MINUTEMEN se vayan por la misma linea y aqui se tuvo el atrevemiento de hacer una re-interpretacion con otra linea, otro estilo, otro matiz… Bueno, es respetable hacerlo.

Caso contrario es cuando Darwin Cooke hace New Fronter con su estilo cartoon de influencias de la Golden Age. Ahi sus argumentos, trazos y matices cae perfectamente bien de pie (como la mejor salida de Aliya Mustafina, la nueva Nadia Comaneci), embona como el engrane principal de un reloj Suizo y maneja perfecto en guion y dibujo la sintesis de la genesis primigenia de los personajes DC (New Fronter es a DC Comics lo que Marvels es a Marvel Comics).

Si Darwin Cooke dicide o sigue las indicaciones del editor (el genial Dan Didio) para hacer una re-interpretacion de los MINUTEMEN. Okay, que se aviente el viaje. Pero tiene que ser una obra muy-muy-muy buena si te vas por otra linea, estilo y matiz, porque la bara de WATCHMEN esta muuuy alta y el fanboyero mas duro (que piensa que se estan orinando sobre el libro sagrado del comic de superheroes) quiere una obra «de muy buena a genial.» Genial es bueno, bueno es malo y en el peor de las criticas fanboyeras: Bueno es un insultante fracaso.

5 paginas no definen una obra o mini-serie de mas o menos de 100 paginas. No vamos a quemar en la hoguera a Darwin cooke por 5 paginas o por la primera entrega de 24 paginas de la mini-serie. Yo creo que Darwin Cooke va hacer un buen trabajo, una buena obra en su patentando estilo Golden Age. Pero no creo que sea una obra genial.

Los MINUTEMEN debieron ser dibujados por un J.H. Williams III (que no acepto por la amistad con Alan Moore y su relacion de trabajo con Promethea), pero si hubiera quedado bien un Ivan Reis con su glorioso estilo de dibujo, porque no un John Cassadday que esta como agente libre, oh porque no un Brian Hitch que tambien esta como agente libre… y en lo argumental escritos por un J.M. Strazinsky que de lo mejor si. La admosfera cartoon de Darwin Cooke no le va bien a la vision de lo que quieren ver los faboyeros consumidores, que espera la version 2.0 de WATCHMEN o que se trate de recrear esa misma admosfera y cosmo vision del comic WATCHMEN.

De muletilla mencionar que DC «compro» con su $$$$$$ a los personajes Charton y Dick Giordano como ex-dibujante y ahora editor de DC fue el que les pidio a Alan Moore y Dave Gibons que hicieran una buena obra para introducir a estos personajes al universo DC… Alan Moore y Dave Gibons se fueron por otro camino, le dijeron a Dick Giordano que se estaban salido de la linea editorial, Giordano les dijo que mejor hicieran versiones de los personajes y todo acabo en una de las mejores obras del comic de superheroes… WATCHMEN no es 100% propiedad creativa de Alan Moore, esos dramas del viejo barbon de Northamton de que la obra es mia y se estan orinando arriba de ella no le quedan. WATCHMEN es 50% de DC Comics por toda el $$$$$$ que se gasto comprando a los personajes Charton y 50% es de Alan Moore y Dave Gibons. Osea que la parte del viejo barbon viene siendo un 25%…

DC Comics le viene diciendo durante años que haga un trabajo con los MINUTEMEN y Alan Moore los mando al diablo; DC Comics le dijo a Alan Moore aqui esta el $$$$$ de tus royalties y Alan Moore les ha dicho (amablemente): «No quiero NADA, no me hablen nunca…» Asi que no venga de ridiculo si DC Comics con su 50% de la obra y con el apoyo de Dave Gibons y su 25% de la obra decidieron hacer algo o dar licencia para que se haga algo con los MINUTEMEN… Alan Moore para escribir comics es un genio, pero para tomar decisiones sobre su obra es insufriblemente egolatra y megalomano. Que diablos le costaba a Alan Moore escribir la sinopsis o un guion de un run de los MINUTEMEN y ponerse exigente con la designacion de equipo de escritores y dibujantes asignados a un homenaje Before WATCHMEN.

Mixmerik
7 junio, 2012 23:06

Por supuesto, dependerá del éxito comercial de la maniobra.

En este caso, no sé por qué me parece que los tipos del departamento de marketing han hecho los deberes. A qué me refiero? Normalmente, para aprovechar el tirón de una obra se opta por la secuela o la precuela, repitiendo, con más o menos acierto, los logros de la original. Pero, claro, esta operación estaría tan condenada al fracaso como las secuelas de Psicosis. Sin embargo, al decidir una expansión en «racimo» cabe la posibilidad, por pura matemática, de que alguien toque un aspecto interesante que ahora mismo se nos escapa. Es decir, parece improbable que el nuevo Rorschach nos descubra algo que nos satisfaga, siendo como es en la obra original un personaje poderoso y perfectamente definido (al igual que el Dr. Manhattan), pero sí cabe esa posibilidad, por ejemplo, para Silk Spectre, que -como el propio Moore admitió- en Watchmen solo era «la chica» (esto no es del todo cierto, pero creo que nadie me discutirá que está menos desarrollada que la mayoría de sus compañeros varones). Y a medida que el nuevo universo avance y, por tanto, se aleje de su modelo, los personajes dejarán de ser las individualidades que conocemos para convertirse en «recipientes de historias» al uso de los tradicionales (Superman, Batman, Spider-Man), quienes también empezaron en unos códigos, digamos, más restringidos que los actuales.

De otro lado, es fácil deducir que ninguna de las continuaciones presentes o futuras hará sombra a la obra original, pues hoy por hoy pocas pueden hacérselo en el ámbito de la historieta y casi ninguna en el género de superhéroes. Pero tomemos, por ejemplo, el caso de Daredevil. Cuenta con una cima imbatible en el Born Again de Miller & Mazzuchelli, a la que ni el pimer Miller (con Janson) se acerca, historias estimables aquí y allá… y pocos critican que, mes a mes, siga en el mercado.

No se me entienda mal. No estoy defendiendo este modelo de producción. Para mí es nefasto y arremeto contra él a menudo, porque me parece la causa principal de que los tebeos en general y los superhéroes en particular se estén convirtiendo en un gueto. A este respecto coincido casi punto por punto con el artículo que publicaste meses atrás sobre cómo debería evolucionar la ficción superheroica. Ojalá los tipos con talento estuvieran trabajando con sus propias criaturas en vez de reciclar una y otra vez conceptos al amparo de las 2 grandes. Si Ellis en vez de concebir Planetary hubiera hecho la misma historia, qué sé yo, con la Doom Patrol clásica (o sea, Robot Man, Elasti Girl y Negative Man) estoy seguro de que sería un tebeo magnífico… pero nos habríamos quedado sin Planetary. Y ello, desde mi punto de vista, habría sido una lástima.

Mixmerik
7 junio, 2012 23:16

> Que diablos le costaba a Alan Moore escribir la sinopsis o un guion de un run de los MINUTEMEN y ponerse exigente con la designacion de equipo de escritores y dibujantes asignados a un homenaje Before WATCHMEN.

Por qué nadie dice «qué diablos le costaba a Alfred Hitchcock escribir la sinopsis de Psicosis 2 o a Steven Spielberg de Tiburón 2»?

Tiegel
Tiegel
7 junio, 2012 23:29

Jo, lo que nos vamos a reir cuando salga «Before Watchmen: the movie»

José Torralba
8 junio, 2012 0:46

Pues sí, Mixmerik. Es más, aparte de tender a lo probabilístico («alguno acertará») esta ampliación en racimo cumple otras dos funciones: por una parte, no cargar a un guionista con el brete -autoral, crítico, público- de sustituir a un «dios» como Moore en la continuación de su obra cumbre… con este «comité de sabios» (valga la analogía) se reparte la responsabilidad y la tarea parece más accesible. Por la otra, ¿por qué vender 12 números de una maxiserie si puedes vender 30 en siete miniseries? Es más, hasta la elección de hacer precuelas es inteligente: Moore dejó muchos cabos extratextuales de los que tirar. Sin embargo una secuela exigiría bemoles: Manhattan creando su galaxia por ahí, Rorschach muerto (así como el Comediante y Hollis, naturalmente), Dan y Laurie juntos, y Veidt… bueno, a punto de saber qué ocurre tras la página final. Hacer Watchmen 2 habría requerido de muchas agallas. Miller no pudo hacerlo de TDK, y en TDK2 viró hacia la sátira en un movimiento por el que todo el mundo lo apedreó.

Con esto, sin embargo, todo es distinto. A mí me gusta comparar estas cosas con concentraciones químicas. A medida que un universo ficcional se amplía la concentración de su esencia se diluye… pasa de ser un subtexto a ser un contexto (lo que decías del contenedor), y sus personajes pasan a una especie de actores. Aunque muchos ven tipologías -yo incluido- en Superman, Batman, Spiderman y demás, siempre me ha resultado sugerente las similitudes que pueden trazarse entre los personajes de cómics y los actores de la época del studio system: son los estudios/editoriales los que le dejan a los directores/guionistas contar en algunas de sus películas/cómics con sus actores/personajes; personajes que parecen existir por sí mismos pero que son franquicias, al igual que los actores solían casi siempre interpretar roles similares mientras eran tratados por los estudios como productos de creación propia.

Sea como fuere, aunque a veces algún buen alquimista acabe destilando una mezcla superlativa o incluso mejor que la original, esa naturaleza contextual jamás desaparece y se da por hecho que volverá a diluirse. Y respecto al personaje, pues hará películas malas, películas buenas y películas mejores. Me gusta el fenómeno. Es muy curioso. Pero yo también prefiero Planetary a una nueva versión de la Doom Patrol, la verdad.

Reverend Dust
Lector
8 junio, 2012 0:52

Bueno, creo que es el momento y el lugar de recordar este magnífico vídeo xD
http://www.youtube.com/watch?v=y1kPGTCHoZI

Javié
Javié
Lector
8 junio, 2012 1:05

Reverend Dustha comentado el
 
Sí, me ha gustado especialmente incluir anglicismos como “estándar” y ese “chargo”. Creo que de aquí al Príncipe de Asturias sólo hay un Roth y un Murakami
 
 
 
Dios, Murakami en Zona, vivir para ver, ¿Reverend has leido 1Q84?

DrLynch2011
DrLynch2011
Lector
8 junio, 2012 1:10

Mejor me guardo la plata y me sigo riendo con este video que por lo menos se que a Moore si le gusto…

http://www.youtube.com/watch?v=YDDHHrt6l4w

pd: tiemblo pensando si lo ve didiot.

Armin Tamzarian
Autor
8 junio, 2012 1:11

Desconocía ese vídeo del gran Vigalando yendo a ver Wasimein, es oro puro.

Gracias Reverend, me has alegrado la noche.

Ataúd Johnson
Ataúd Johnson
Lector
8 junio, 2012 4:05

Javié,yo he leído 1Q84,y hasta la mitad del segundo libro creía que iba a ser la novela más redonda de Murakami,pero qué difícil es darle un buen final a una historia!!y más si es tan buena hasta que llega a él(recordáis Los Soprano?).
Miedo Encarnado??me dan ganas de llorar sólo de recordarlo,qué cosa más patética,ni Immonen lo salva.
Os metéis con David Lynch,pandilla insurrectos?
 

Federiken
Lector
8 junio, 2012 4:44

Yo ya tengo más que decidido desde que se oficializó este proyecto que no pienso poner ni un peso por ninguna de estas colecciones. Si voy a leerlos o no, todavía dudo, aunque por lo que veo tampoco es que valga tanto la pena la blasfemia. Interesantísimos los comentarios de Torralba y Mixmerik, y eso que todavía no terminé de leerlos.

Alex Cruz
Alex Cruz
Lector
8 junio, 2012 5:58

>>>»»»Por qué nadie dice “qué diablos le costaba a Alfred Hitchcock escribir la sinopsis de Psicosis 2 o a Steven Spielberg de Tiburón 2″?»»»

No es lo mismo hacer un spin-off de una obra cerrada y auto concluciva que hacer la segunda parte de una obra cerrada y auto concluciva.

De Hitchcock no le veo material de donde sacar una segunda parte de Psicosis. Pero de Spielberg vaya que le saco dinero a las secuelas mediocres de Tiburon. Aunque se haya hecho el muy digno pasandole la direccion de esos truños a otros directores.

Los MINUTEMEN son un elemento referencial de los años 40s en WATCHMEN para darle un pasado poco definido que siente las bases del universo de acontecimientos que se da en los 80s… Seria muy atrevido y una muy mala desicion darle continuidad al universo cerrado y auto conclucivo de WATCHMEN y tambien es muy polemico darle un Before a cada personaje, aunque se ha dicho hasta el cansancio que no se busca afectar las lineas de acontecimientos que va a llegar a los acontecimientos de WATCHMEN en los 80s.

El unico elemento que podria escribirse con mas amplitud, expleyandoce un poco, teniendo mas libertad para matizar personajes… Es la hoja en blanco que es lo MINUTEMEN para escribir algo muy bien hecho sin cambiar elementos que van a dar pie a la futura genesis de WATCHMEN.

Una hoja en blanco que bien pudo haber escrito Alan Moore y dibujado Dave Gibons de sobrada manera y sin afectar a la obra original… Si Alan Moore hubiera dicho: «Esa hoja en blanco de los MINUTE la voy a escribir hasta que tenga 80 años.» Todos gustosos esperamos 40 años. Pero el viejo barbon dijo: «La hoja en blanco de los MINUTEMEN no la voy a escribir nunca, y no quiero que se dibuje nunca, no me interesa.» y ahora esta haciendo el berriche de su vida porque otro esta escribiendo esa hoja en blanco.

Todos los demas Before no son el problema en si (si se respeta la integridad del perfil de cada personaje), porque son comics a manera de homenaje. Un homenaje a Roschach, al Dr. Manhatan, a Nigth Olw y demas, es bien. Son homenajes de varios autores, como se le han hecho al Spirit de Will Eisner, al Hellboy de Mike Mignola en el mismo tono de los Black & White de Batman.

El problema, lo que molesta. Es que la hoja en blanco de los MINUTEMEN la esta escribiendo y dibujando Darwin Cooke con un estilo, una linea y un matiz que no quieren los fans de WATCHMEN y no es nada contra Darwin Cooke… Esto es como si Humberto Ramos dibujara a Batman, Humberto es un gran dibujante, pero no es un dibujante para Batman y si lo hiciera en unos numeros de la serie mensual, no habria mayor problema. Pero si Humberto Ramos dibujara el guion de Year One, de The Cult, Arkaham Asilum o DKR… Vaya problema, vaya editor chafa con la brujula muy dañada (como lo es el nefasto Dan Didio).

No es nada contra Darwin Cooke, pero no es el material que al menos yo quiero ver como la historia definitiva de los MINUTEMEN.

salebaaay
salebaaay
8 junio, 2012 7:08

un numero bastante cuadrado y que nos presenta un guion generico, bien cuidado claro esta, impecable diria yo… pero es todo
 
un comic bastante tradicional (en esos estandares es perfecto) y que bien se podria haber aplicado a cualquier superequipo, presentaciones, dilemas etc, pero nada trascendente o que aporte a la obra original, si deverdad quieren expandir (pero no enriquecer) la lectura de watchmen pues comprenlo, de otra forma es bastante prescindible…
 
yo si creo que se pudo haber hecho mucho mejor, aunque claro es el primer numero… un punto a favor esque los dibujos son muy buenos
 
7 de 10

Reverend Dust
Lector
8 junio, 2012 7:59

Lo siento, JAVIÉ, pero por razones académicas en los últimos 5 años no he leído ninguna novela u obra de otro género creativo (por excluir artículos, manuales y demas libros de investigación -y sin tener en cuenta los cómics, ofcors xD-) salidas de más allá de los años 40-50. Cité a Murakami por ser el otro nombre que sonaba para el Príncipe de Asturias de este año, que al final se llevó Roth.

Por no leer no tengo leídos ni los tan de moda de CANCIÓN DE FUEGO Y HIELO (pero sigo la serie) así que como para leer a Murakami. La excepción (triste pero cierto) ha sido ORGULLO Y PREJUICIO Y ZOMBIES pero por contraposición a la obra original de Austen.

En resumen, que lo siento pero no, aunque hey, ya tienes a alguno por aquí que sí ha leído la obra que citas. De aquí a que ZN se convierta en un programa de La 2 hay un paso 😀

Reverend Dust
Lector
8 junio, 2012 8:00

P.D. Sí, ARMIN. El vídeo de Vigalondo yendo a ver «Wasimein» es perfecto xD Como el de la Bat-bola.

Reverend Dust
Lector
8 junio, 2012 8:01

Para los que queráis conocer a la Bat-bola:
http://www.youtube.com/watch?v=rUcp_EsIF1w

jorgenexo
jorgenexo
8 junio, 2012 10:54

Por no leer no tengo leídos ni los tan de moda de CANCIÓN DE FUEGO Y HIELO (pero sigo la serie) así que como para leer a Murakami.
Ejem, lo de «como para leer a Murakami» sugiriendo que lo lógico es haber leído (o preferido leer) antes las novelas de Juego de Tronos, viniendo además de alguien en tu proceso formativo, me parece… una jodida animalada. Y 1Q84 está bien, Javié, pero Haruki las tiene (mucho) mejores (pese a que Aomame quizás sea su personaje femenino más… conseguido. O interesante, no sé como expresarlo).
De todas formas, Reverend, en la década que citas se escribieron algunas de mis obras favoritas de todos los tiempos, como Los desnudos y los muertos (48) o El tambor de hojalata (59, el mismo año en que se publicó la primera novela de Roth por cierto, Good Bye, Columbus, que sin ser mi favorita de de este autor, como todas las suyas, bien vale la pena). Y pese a lo que odio al personajillo, no es justo obviar Cela publicó sus dos mejores obras (La familia de Pascual Duarte y La Colmena, en ambas décadas). En fin, que es una buena época para haberse dedicada a ella en exclusiva, qué duda cabe. (Y, sí, sí, ESDLA también se publicó en los cincuenta…)

Reverend Dust
Lector
8 junio, 2012 11:07

JORGENEXO, hablaba de que si no he leído cosas tan populares y que parece que todo dios está leyendo actualmente como la obra de Martin, «como para leer a Murakami» que no es tan conocido (por desgracia). No hablaba aquí de calidad literaria.

Y respecto a la década de los 40-50 no me refería a que la haya estudiado en profundidad, sino que es el límite de fechas impuesto por mis estudios. Es decir, que no es que me haya centrado en la época sino que no he estudiado lecturas mucho más allá.

De hecho he leído principalmente más obras de finales del XIX y principios del XX que del propio siglo XX en sí. Luego ya nos vamos a la Edad Media y los Siglos de Oro y ahí ya me ahogo en todo lo que no he leído y debería haberlo hecho (especialmente dentro de lo que serían obras canónicas de la literatura española, siendo supuestametne un licenciado en Filología Hispánica…).

En resumen, mucho ruido y pocas nuees. Pero siempre puedo achacárselo (como excusa, triste y no válida) a mi juventud y a que ya tendré tiempo para leer. De hecho, últimamente he leído más textos SOBRE autores que DE autores, y por SOBRE autores me refiero a SOBRE Macedonio Fernández y, por extensión aunque en menor medida, SOBRE Borges. Puta tesina.

Reverend Dust
Lector
8 junio, 2012 11:13

Venga, os dejo unas perlitas para vuestro disfrute:

«Tienes que disculparme el no haber ido anoche. Soy tan distraído que iba para allá y en el camino me acuerdo de que me había quedado en casa. Estas distracciones frecuentes son una vergüenza y hasta me olvido de avergonzarme.»

(Macedonio Fernández, en carta a Jorge Luis Borges)
___________________________________________________

«Fueron tantos los que faltaron, que si falta uno más no cabe.»

(Macedonio Fernández, CONTINUACIÓN DE LA NADA)
___________________________________________________

UN PACIENTE EN DISMINUCIÓN
El señor Ga había sido tan asiduo, dócil y prolongado paciente del doctor Terapéutica que ahora ya era sólo un pie. Extirpados sucesivamente los dientes, las amígdalas, el estómago, un riñón, un pulmón, el bazo, el colon, ahora llegaba el valet del señor Ga a llamar al doctor Terapéutica para que atendiera al pie del señor Ga, que lo mandaba llamar.

El doctor Terapéutica examinó detenidamente el pie y, «meneando con grave modo» la cabeza, resolvió: «Hay demasiado pie, con razón se siente mal: le trazaré el corte necesario a un cirujano».

(Macedonio Fernández, PAPELES DE RECIENVENIDO)

jorgenexo
jorgenexo
8 junio, 2012 11:15

que no es tan conocido (por desgracia).
Ejem, disculpa que vuelva a «reprenderte», pero por los cojones es globalmente más conocido mi tocayo RR Martin que Haruki Murakami… En frikiland (desgraciadamente) no te digo que no, pero el japonés tiene que estar, actualmente, entre los cinco novelistas contemporáneos con mayor notoriedad del planeta…

Ataúd Johnson
Ataúd Johnson
8 junio, 2012 11:20

También ocurre el curioso fenómeno de que leas el autor que leas siempre hay alguien que dice:»Bah,eso es Best-seller,yo no leo esas cosas»,o «Eres muy modernito tú,no?»
Yo según con quién hable no digo que he leído todas las novelas de Murakami ni que me encanta Matadero 5,paso de gilipolleces.

Reverend Dust
Lector
8 junio, 2012 11:30

Bueno, ATAÚD, yo ya he dicho que no es por cuestiones de «Bah, eso es Best-Seller» o «moderneces», pero sí que los best-seller tienden a tratar unos temas que me resbalan y de una forma (aliteraria) que me resbala bastante también así que no tiendo a acercarme. Pero no los rechazo por sistema, ahí está Martin que me atrae temáticamente por mi vena friki aunque no espero malabarismos literarios, ni siquiera calidad más allá de lo intrincado de la historia. Aunque sobre todo eso destaco que no rechazo nada porque sea moderno, pero sí que hay muchas cosas modernas más que rechazables ya a priori; por lo pronto, huyo como de la peste de todo lo que sea novela policíaca contemporánea, especialmente si el autor tiene dos «s» seguidas en nombre o apellido.

Y JORGENEXO, estás confundiendo fama con notoriedad. Ve por la calle y pregunta por Murakami y te dirán que les hables en castellano, que eso no entienden; pero sin preguntar explícitamente por Martin, pregunta por «el tío de los libros de la serie de JUEGO DE TRONOS» y te salen hasta de debajo de las piedras.

jorgenexo
jorgenexo
8 junio, 2012 11:36

Es una postura inteligente, AJ: reconozco que hace tiempo que yo también paso públicamente de hablar de mis gustos y disgustos en público, al menos entre gente no muy cercana. Antes no me cortaba un pelo, pero ya, sobre todo en temas laborales, incluso finjo que he visto el partido de ayer o, si el interlocutor va de leído, que La sombra del viento me parece la cumbre de las letras hispánicas.
Pero aquí no ve voy a cortar ¿no?: el fútbol es un espectáculo de subnormales para subnormales cuya misión social es servir de sustitorio identitario en tiempos de paz (mientras no haya otros a quien matar, tenemos ejércitos en pantalón corto con toda su iconografía que pugnan contra otros en meter balones en porterías para intentar manifestar nuestra superioridad como colectividad) y Ruíz Zafón es el novelista más sobrevalorado de la historia de la literatura.

Ataúd Johnson
Ataúd Johnson
8 junio, 2012 11:48

Jorge,seguro que también has cometido el fallo de intentar que compañeros de trabajo,amigos y familiares lean lo que a tí te ha marcado,no sé a qué responde eso,he pensado que puede ser por lo mismo que hablamos aquí de cosas que yo por lo menos no puedo hablar con nadie y me gustaría hablarlo con gente que conozco,por pura vanidad y ansia de reconocimiento de «LO QUE YO LEO ES LO BUENO»,etc…,pero también desistí.Y es que,que me tiren a la cabeza «La montaña mágica» tres veces,con un «a tí cómo te puede gustar eso»,me quitan las ganas ni de hablar ni de recomendar,que lean lo que les de la gana.

Reverend Dust
Lector
8 junio, 2012 11:48

Ruiz Zafón es uno de los autores a los que no me acercaría ni con un palo. En clase ya nos reímos por un fragmento (a raíz de que nuestro profesor había hecho un estudio sobre los best-sellers) de LA SOMBRA DEL VIENTO donde el autor demostraba sus cualidades, ejem, «literarias»:

«[…] Las cocineras aseguraban que ciertos artículos, como el azúcar, desaparecían COMO POR ENSALMO de la despensa y que la leche se teñía de rojo con la primera luna de cada mes. Ocasionalmente se encontraban pájaros muertos a la puerta de algunas habitaciones, o pequeños roedores. Otras veces se echaban en falta objetos, especialmente joyas y botones de la ropa guardada en los armarios y cajones. De Pascuas a Ramos, los objetos sustraídos aparecían COMO POR ENSALMO meses después en algún rincón remoto de la casa, o enterrados en el jardín. Normalmente no se encontraban más.»

Porque claro, como utilizas verborrea culta para dártelas de intelectual y literato, a veces se te olvida que has empleado la misma expresión poco común 4 putas líneas más arriba…

Ataúd Johnson
Ataúd Johnson
8 junio, 2012 11:51

Os hago una pregunta fuera de tema:me he puesto un avatar y cuando escribo desde mi ordenador no aparece,en cambio si lo hago desde otros sí aparece.Los demonios cibernéticos se alían de nuevo contra mí.Sabéis como puedo arreglarlo?

Reverend Dust
Lector
8 junio, 2012 11:52

Ni idea, ATAÚD, porque se supone que el Gravatar se liga a la dirección de e-mail que aportas al firmar comentarios. Si eso no cambia, el avatar debería aparecer correctamente.

Ataúd Johnson
Ataúd Johnson
8 junio, 2012 11:53

Aparte Reverend,el parrafito es penoso.Y ahí está el colega,millonario y dando entrevistas donde dice que ningún director de cine va a mancillar su obra,en fin.

Ataúd Johnson
Ataúd Johnson
8 junio, 2012 11:54

Pues ni de coña,y ya verás como otras veces aparece el gran Gladiador y otras veces el tío triste ese de blanco.

Pep Ellis
Pep Ellis
Lector
8 junio, 2012 11:57

LO inteligente es no hablar nunca de ciertos temas en público si quieres mantener una postura afable y neutra con tu interlocutor, en cuanto se tocan los gustos personales, literarios, cinematográficos y ya no digamos políticos te metes en un lodazal.
Ya no digamos si reconoces que te gustan los tebeos…
En cuanto a lo del fútbol, es un mal necesario para aplacar a la masa de borregos que necesitan un sustitutivo para la violencia y los malos modos que este admitido socialmente; y que de paso hace millonarios a unos sujetos con un coeficiente intelectual de una marmota,con todo el respeto para las marmotas.

Reverend Dust
Lector
8 junio, 2012 12:00

El señor de blanco fomenta tu espíritu navideño. Sólo le hacen falta un sombrero, dos botones y una zanahoria. Y sí, el fragmentito se las trae y eso que sólo es un fragmento… En fin, ¿Premio Planeta? Wert! (sí, sigo fomentando el empleo de esa forma de onomatopeya para las náuseas).

jorgenexo
jorgenexo
8 junio, 2012 12:00

Hostias, es que para leerse La montaña mágica hay que ponerle voluntad, tío: yo me la leí por pura cabezonería, y le reconozco sus valores (o al menos los que soy capaz de reconocerle) pero te garantizo que no la tengo en mi lista de clásicos por revisar… La madre que parió a Hans Castorp (bueno, era huerfanito, pero ya me entiendes…) y a toda la peña del Bergof (o como se escribiera): pena que la novela no terminara con un alud…
Respecto a lo que dices de recomendaciones, a mí me pasa más bien al revés: como la peña sabe que me gusta leer, me recomiendan encarecidamente y con frecuencia me traen libros que me tengo que leer porque seguro que me van a gustar mucho. Y yo, que criticón soy, pero con literatura o cine rara vez sin conocimiento de causa, voy y me los leo: a punto estuve de romper una amistad de décadas con una amiga que tuvo a bien regalarme El alquimista del anormal de Coelho, y desde que le dije a la secretaria del área lo que pensaba del Planeta que ganó Álvaro Pombo (noséquehostias de Matilda Turpin), ya no hay tan buen rollo. Y con mis superiores he tenido mis más y mis menos, como por ejemplo, la previamente citada La sombra del viento, que no deja de ser un puto culebrón ambientado en la postguerra. O, con el director de la antrerior empresa en la que estuve, con joyas del sétimo arte como la saga de Oceans 12, 13 y la madre que las parió a todas.
Vamos, que no suelo ser yo de recomendar, pero si me recomiendan algo, lo consumo y me parece una puta mierda… se lo digo aunque sea el jodido papa. No lo puedo evitar, y sé que no es, para nada una postura inteligente.

jorgenexo
jorgenexo
8 junio, 2012 12:05

Por cierto, Pep, que a usted me lo apunto en mi lista de afines, espero que me lo consienta; en todas sus escasas intervenciones observo… perlas de sabiduría.

Reverend Dust
Lector
8 junio, 2012 12:06

JORGENEXO, es cuestión de dar vaselina repartiendo el sincero «A mí no me ha gustado», o si no quieres que te recomienden más mierdas recurrir al «No es mi tipo de novela/película/polla en vinagre». Total, hagas lo que hagas, cada vez que hablen bien de una de esas «obras» van a decirte aquello de «A ti ya sé que estas cosas no te gustan» o directamente «A ti es que te gustan cosas raras».

Y no hablemos ya de la pelea porque prefiera la V.O. Ese #RancioFact de «Yo es que cuando veo una película no voy a leer».

Reverend Dust
Lector
8 junio, 2012 12:09

Y el problema de Ruiz Zafón con las potenciales adaptaciones cinematográficas es que no pueden transmitir la verborrea con la que disfraza su mediocridad. Al traspasarlo a una película, salvo pretensiones artísticas de un director creativo o milagro, sólo va a poder traspasarse la historia, demostrando el truño real.

Sus novelas no aspiran más que a ser castillos de cristal: un envoltorio bello (me río, me parto, me descojono) con un interior más que hueco.

Daniel Gavilán
8 junio, 2012 12:12

para leerse La montaña mágica

que no suelo ser yo de recomendar

Y sin embargo bien que no te cortaste ni un pelo a la hora de recomendarme encarecidamente que me leyera la «obra cumbre» de Mann 😆

Y tíos, entiendo que el balompie pueda gustar o no, pero esa especie de odio patológico tiene que venir de algún tipo de trauma enterrado a lo peli de Barbara Streisand

Ataúd Johnson
Ataúd Johnson
8 junio, 2012 12:14

Yo también lo digo,por supuesto,Una vez una amiga me trajo un libro de Jorge Bucay con Cd y todo,no sé si para el Karaoke y siempre me pregunté que qué vería en mí,obviamente ya no somos amigos.
El Alquimista lo tiré a papel reciclado.
Settembrini y Nafta merecen un monumento en la puerta del Partenón.
Y a mí no me pasa eso,nadie se atreve a recomendarme libros,aunque una vez lo hicieron con El valiente soldado Svejk y me lo pasé en grande.Ah,y me descubrieron con 14 años a Bukowsky,imagínate,nunca lo agradecí lo bastante.
Hace poco le recomendé Meridiano de sangre de McCarthy al único amigo medio comiquero que tengo y lleva un año agradeciéndomelo,así que si todavía no lo habéis leído y como se desarrolla en un «clima cálido»,pues ya tenéis lectura para el verano.

Ataúd Johnson
Ataúd Johnson
8 junio, 2012 12:17

Que no suelo ser yo de recomendar.
Pues si no nos recomendamos aquí,no sé dónde…

Ocioso
Ocioso
Lector
8 junio, 2012 12:18

Daniel Gavilán ha comentado: esa especie de odio patológico tiene que venir de algún tipo de trauma enterrado
 
Mi odio viene de que mi padre y todos sus amigos jugaban al futbol y a mí me tenía que gustar por cojones. Pero mi nulo espiritu competitivo y una coordinación similar a la de Poch hacían que cuando había que elegir para formar equipo al final solo quedáramos el gordo de la clase y yo. Lo peor es que solían pedirse antes al gordo. Y por eso leo tebeos.

Ataúd Johnson
Ataúd Johnson
Lector
8 junio, 2012 12:31

Pero supongo Ocioso que tu fuerte compromiso con la patria y tu devoción a la santa bandera,te harán desgañitarte el domingo para llevar en volandas a tu selección contra los tecnócratas y soberbios italianos.A que sí?

Ataúd Johnson
Ataúd Johnson
Lector
8 junio, 2012 12:33

Reverend,le quito las tres www y sale el avatar,Bill gates es Mefistófeles!!!!

Reverend Dust
Lector
8 junio, 2012 12:36

Algún día me pondré serio para leer a Mann, que sólo he leído, también por cuestiones académicas, LA MUERTE EN VENECIA y me pareció tan sublime, especialmente el pasaje onírico-pesadillesco y las referencias artísticas implícitas, que tengo la curiosidad más que picada (no así con respecto a la adaptación cinematográfica de la novela).

Respecto al fútbol, yo soy de esos chaqueteros que sólo ven los «partidos importantes» y más desde la curiosidad que desde la ilusión o el interés. Pojemplo, mi novia es igual que yo y la victoria de España en el Mundial nos coincidió de vacaciones en Malgrat de Mar. Pues vimos el partido en el hotel, rodeados de holandeses furiosos (no es broma, la proporción españoles-holandeses en esa sala era 1:10) y nos emocionamos ambos con la victoria. Aunque estoy seguro de que mucho tuvo que ver la presencia de esos hooligans a nuestro alrededor (especialmente tras el momento «This is Sparta!» contra nuestro donostiarra Xabi Alonso).

jorgenexo
jorgenexo
8 junio, 2012 12:37

Y sin embargo bien que no te cortaste ni un pelo a la hora de recomendarme encarecidamente que me leyera la “obra cumbre” de Mann
Seguramente sería uno de esos momentos en los que no estábamos muy a buenas… No, en serio, es una novela de esa que «hay que leer», por todo lo que refleja de una sociedad, unos volores y una época. Y por su calidad literaria. Pero cuesta, como La región más transparente o Absalom, Absalom.

Reverend Dust
Lector
8 junio, 2012 12:43

…o el ULISES de Joyce.

jorgenexo
jorgenexo
8 junio, 2012 12:48

esa especie de odio patológico tiene que venir de algún tipo de trauma enterrado
Yo odio el futbol por infinidad de motivos, pero el más destacado es que no comprendo que una gilipollez tan obvia cuente con tal aceptación social. Y mi odio se incrementa, además, cuando surge el fenómeno «caballo ganador» (aplicable, realmente, a cualquier deporte): ya sabéis, todas esas masas que jamás han mostrado interés alguno por un deporte hasta que el equipo de su pueblo o un deportista patrio destaca o está a punto de ganar algo. Como ha dicho Pep, borregismo puro y duro, un borreguismo además, el futbolero que, dado que es afín a él cierta parte de la «intelectualidad» de este país, ya no puede ni utilizarse como descalificativo.
¿Por qué odio el fúbol? Básicamente porque es una afición impuesta cultural, social y mediáticamente. Cad vez que oigo o leo lo de «todos los españoles siguieron el partido de la roja», o el de Nadal o el de quien sea, tengo claro que no debo de ser español (ojo, no flipemos, que lo mismo, exactamente lo mismo, me pasa aquí con el puto Athletic de Bilbao, sí, va por ti, Peter Monk o en mi ciudad con el Baskonia). Porque es una afición presuntamente tan globalizadora, que parece que forma parte de nuestro genoma, y no deja de ser… una utilización barata de las carencias emocionales que parece padecer el respetable si no consigue identificarse con un «nosotros» para enfrentarse a un «ellos».
Así que no, GaBilán, no hay trauma alguno a lo «Príncipe de las mareas», no me enculó de niño un equipo de tercera regional al completo. Sólo intelecto, y ni siquiera superior. Normalito.

Mr. X
Mr. X
Lector
8 junio, 2012 12:52

O Conversación en La catedral de Vargas Llosa…
O Hijos de la medianoche de Salman Rushdie…
O 2666 de Roberto Bolaño…
O El arco iris de la gravedad, de Thomas Pynchon, panda de pedantes devoratebeos 😉

jorgenexo
jorgenexo
8 junio, 2012 12:56

Hostias, a mí el Ulises me costó menos que La Montaña Mágica. Y que La región transparente, del recién finado nº 3, pese a que esta puede leerla en el idioma en que se escribió (aunque una traducción mexicano callero – español la habría agradecido).

jorgenexo
jorgenexo
8 junio, 2012 13:01

O Conversación en La catedral de Vargas Llosa…O Hijos de la medianoche de Salman Rushdie…O 2666 de Roberto Bolaño…O El arco iris de la gravedad, de Thomas Pynchon, panda de pedantes devoratebeos
Salvo el último, que no he leído, los tres primeros son El principito al lado de La montaña mágina, tío, sobre todo en los capítulos de las disquisiciones Septembrini-Nafta. Por cierto, que tres putas joyas has citado, chaval, eres muy grande. ¿Les decimos a esto que «Hijos de la medianoche» es, en realidad, una novela de superhéroes?
Y cómo se ha podido convertir el autor de Conversación en la catedral o La guerra del fin del mundo (mi favorita de Vargas Llosa) en ese jodido neoliberal de los cojones?

Reverend Dust
Lector
8 junio, 2012 13:04

Y cómo se ha podido convertir el autor de Conversación en la catedral o La guerra del fin del mundo (mi favorita de Vargas Llosa) en ese jodido neoliberal de los cojones?
¿Tú no has visto EL PRECIO DEL PODER? Pues eso.

Mr. X
Mr. X
Lector
8 junio, 2012 13:10

Hijos de la medianoche es una novela sobre superhéroes indios, si, y una novela muy grande.
La siguiente de S.R. Vergüenza también mola bastante, pero las siguientes… prescindibles es poco. Supongo que un Ayatollah fanático quiera tu cabeza en una pica dificulta un tanto la concentración que exige la literatura de calidad.

El arco iris de la gravedad es complicado de describir. Imagínate una novela de espías/bélica de la 2ª Guerra Mundial pasada por el filtro “Joyce”.

Ataúd Johnson
Ataúd Johnson
Lector
8 junio, 2012 13:12

Pues ya ves,Fernando Sánchez-Dragó era comunista anti Franco,así que cualquier cosa.Sin embargo a Vargas Llosa considero que hay que escucharlo se esté o no de acuerdo con él,en cambio al beato De Prada(como lo llama Marías),o a Dragó,hay que tener estómago.

Mr. X
Mr. X
Lector
8 junio, 2012 13:16

Sobre las opiniones políticas de V. LL. no voy a polemizar…
Hay algunas que me gustan –sobre los nacionalismos o en defensa de los derechos de los gays en Latinoamérica, por ejemplo-, pero no comparto su admiración por The Iron Lady.

jorgenexo
jorgenexo
8 junio, 2012 13:19

Llevas razón en lo de Vargas Llosa, pero cuando le oigo hablar echando pestes de las nacionalizaciones o alabando la puta fiesta nacional, le devolvería el hostión que él le soltó a Gabo.
¿No te gustó Shalimar El payaso, tío? No llega al nivel de Hijos, Vergüenza o Los versos, pero está muy, muy bien (pese al final a lo Green Arrowette: por cierto, que un personaje saca a colación a la JLA en la novela) Si no te la has leído, haciendo una excepción, te la recomiendo (encarecidamente).

jorgenexo
jorgenexo
8 junio, 2012 13:25

Joder, yo también comparto su opinión sobre los nacionalismos… pero es que el habla como un jodido imperialista, que no deja de ser un supernacionalista. Y lo de los gays… es que se cae por su propio peso, oponerse sería ridículo para un pavo que se casó con la hermana de su madre (o a lo mejor lo dice por su personaje de El sueño del celta, por cierto, novela mediocre, no tan floja como Los cuadernos de Don Rigoberto, si bien reconozco que lo mío no es el erotismo en las artes, pero parece mentira que la haya escrito el tío que hacía diez años nos había amargado el sueño con la extraordinaria La fiesta del Chivo)… 

Mr. X
Mr. X
Lector
8 junio, 2012 13:28

La he leído (Shalimar), pero el principio-final bestsellero (sí, muy Green Arrow). Y el inicio de la trama familiar en Cachemira, que tampoco me hizo mucho tilín 8me pareció que repetía el inicio de Los hijos de la medianoche, pero más flojo) me sacó bastante del libro. La parte en que narra la fanatización del protagonista y el conflicto indo-pakistaní si que me pareció notable.

Te devuelvo la recomendación: http://www.tusquetseditores.com/titulos/fabula-v-fabula

Daniel Gavilán
8 junio, 2012 13:35

Nah, lo de La Montaña Mágica era coña más que nada, que me ha hecho gracia ver tu comentario y acordarme de cuando me la recomendaste.

Sobre el fútbol, a mi básicamente me aburre de cojones. Pero me parece una buena excusa para reunirte con los colegas para echar unas risas con cerveza, viajar, conocer gente y echarse unas risas haciendo el gamba un rato.

Por lo demás tampoco lo veo muy diferente de cualquier afición salvo por la cantidad de gente que mueve, que lo que comentas tampoco es muy diferente a cuando nominan a Almodovar o Bardem a los Oscars o los pollos a favor/en contra de editoriales o autores que se montan a veces por aquí. Pero vamos, entiendo que precisamente por eso -la masificación y todo lo que deriva de ella- sea fácil cogerle manía. Más allá de eso, no deja de ser una afición como otra cualquiera. Algo coñazo -yo es que siempre he sido más de baloncesto- pero afición al fin y al cabo.

Daniel Gavilán
8 junio, 2012 13:37

Vale, olvida toda la parte de mi comentario relacionada con el fútbol. Me parece bastante más interesante el debate literario que estáis manteniendo por aquí como para entorpecerlo con temas tan «pedestres»

I´m with a Skrull!
I´m with a Skrull!
Lector
8 junio, 2012 13:40

Sois unos trolls.
Y sí, Darwin Cooke es mejor que Gibbons. Lo es. Poneos como querais.

Armin Tamzarian
Autor
8 junio, 2012 13:48

Con Vargas Llosa me pasa como con Fernando Savater, puedo estar de acuerdo o no con lo que dice, pero siempre es interesante escucharlo. Con De Prada y Dragó lo he intentado cientos de veces, quitándome prejuicios de encima, pero el primero es infecto si no habla de cine (dentro del séptimo arte también hay que darle de comer a parte) y Dragó me jode que un tipo tan cultivado se haya vuelto tan gilipollas con el paso de los años, pero bueno, me quedo con que nos ha regalado momentos televisivos impagables con sus programas sobre literatura y debates como el de Fernando Arrabal y el Milenarismo,¡cojones ya! o los arranques psicomágicos de Jodorwsky.

Armin Tamzarian
Autor
8 junio, 2012 13:50

Por cierto… ¡que hoy empieza la Eurocopa! 🙂

guolberin
guolberin
Lector
8 junio, 2012 13:54

¿Eso qué es? ¿Un bar donde ponen las copas a un euro???? XD

Armin Tamzarian
Autor
8 junio, 2012 13:57

Ojalá…

Ocioso
Ocioso
Lector
8 junio, 2012 14:07

La literatura es el futbol de los flojos.

jorgenexo
jorgenexo
8 junio, 2012 14:15

tampoco lo veo muy diferente de cualquier afición salvo por la cantidad de gente que mueve, que lo que comentas tampoco es muy diferente a cuando nominan a Almodovar o Bardem a los Oscars o los pollos a favor/en contra de editoriales o autores que se montan a veces por aquí.
Hostias, Daniel, no me seas demagogo, por favor; no me compares las situaciones que describes con una final de un campeonato de futbol en el que juegue la roja o el equipo de fúbol del pueblo, a ningún nivel. A ver si has oído alguna vez que «esta noche vamos a estar todos con Almodóvar», no me jodas. O has visto a decenas de miles de flipados esperándole en el aeropuerto tras el Oscar de Todo sobre mi madre con banderitas y la de dios. Y lo de los pollos obedece a defensa de gustos personales, no de colores o equipos representativos de sabe dios que ámbito.
El fúbol es una puta mierda y las olimpiadas un ejercicio de posicionamiento político en el que lo de menos es el juego limpio, se trata de ser más que nadie, a ser posible a costa de lograr «triunfos» tras haberle privado de su infancia a alguien. El deporte de competición, si no en su ejercicio, sí en su expresión social, es morarlmente deleznable, éticamente despreciable:su único objetivo es manifestar la superioridad de unos sobre todos en la realización de gestas tan encomiables como correr, nadar, dar botes, lanzar cosas, meterse de hostias o golpear cuerpos esféricos (o realizar combinados de varias de estas actividades). Es decir, hacer el gilipollas con más acierto que el del pueblo o el país de al lado. Lo que, por lo visto, además, debe de llenar de orgullo a la cuidadanía que se supone representan los actores de estas… tragicomedias.

jorgenexo
jorgenexo
8 junio, 2012 14:24

Buf, mira que yo he sido sabaterista (moderado, pero sabaterista), pero de unos años por aquí me ha salido con cada gilipollez (una de las últimas, su protaurinismo disfrazado de humanismo, algo lógico en un aficionado declarado de las carreras de caballos, por cierto) que prácticamente me ha hecho renegar de todo lo previo.
De De Prada (pese a que me averguenza reconocer coincidencias plenas en valoraciones de algunas pelis, como Origen) y de Sánchez Dragó sólo puedo decir que lamentablemente si alguna vez me los cruzo por esos aeropuertos de dios van a ser responsables de mi enjuiciamiento y encarcelamiento por la santa retahíla de hostias que le voy a meter a cada uno. Sobre todo a De Prada, con el que me pienso cebar bien, pero bien. Ya puestos ¿queréis que le meta algún patadón en la jeta de parte de alguno, para que le quede claro en el momento?

Ocioso
Ocioso
Lector
8 junio, 2012 14:25

Las afirmaciones de Jorge pueden parecer exageradas pero para ponerlas en contexto debeis conocer a su profe de gimnasia:
http://medias.lepost.fr/ill/2009/08/22/h-4-1665813-1250945104.jpg

molon labe
molon labe
Lector
8 junio, 2012 14:26

Que razon tiene Jorgenexo, donde este una buena corrida que se quite el futbol.

Daniel Gavilán
8 junio, 2012 14:35

Pues lo que te digo de la masificación, Jorge. No tienes más que ver el ejemplo de la Fórmula 1, que si bien hace años parecía improbable que la gente recibiera a Pedro de la Rosa con los vitores y festejos con los que se ha llegado a agasajar a Fernando Alonso, fue llegar él y desatar una histeria mediática bastante similar -aunque todavía un par de peldaños por debajo- a la que se ve con el fútbol.

jorgenexo
jorgenexo
8 junio, 2012 14:51

Que sí, pero no me compares lo que despierta el fúbol o cualquier otro deporte cuando «uno de los nuestros» se convierte en un ganador y en un potencial generador de triunfos y alegrías, con lo que generan las victorias en otros ámbitos. ¿Tú te crees que si el dan el Nobel a, por ejemplo, Marías, se va a llenar la Castellana de gente vitoreándole debajo de su casa, van a poner teles en las calles para que la gente pueda seguir la ceremonía de entrega, nos van a convocar en el telediaro para que todos apoyemos al literato como representantes de nuestros colores, nuestro sentir y nuestro buen hacer? Ni de palo, tío. Y es así porque el deporte (de competición) es una representación simbólica del enfrentamiento y del ansia de superioridad sobre el vecino, algo que parece bastante inherente a nuestra especie (pero que no lo será tanto, cuando algunos individuos podemos saltarnos a la torera tales condicionantes) pero que personalmente me repugna y desconcierta a partes iguales.
En fin, que muy lastimosa tiene que ser la vida de la peña para que este tipo de actividades levanten tales irrefrenables pasiones, muy triste tienen que ser las cotidaneidades para que sean tan deseadas las excepcionalidades de las victorias deportivas.

jorgenexo
jorgenexo
8 junio, 2012 14:57

Las afirmaciones de Jorge pueden parecer exageradas pero para ponerlas en contexto debeis conocer a su profe de gimnasia:
O a mí mismo en la época en la que tenía el ejercicio como asignatura y no, como ahora, como pasatiempo:
http://www.noticias365.com.ve/wp-content/uploads/2011/04/Ni%C3%B1o-gordo.jpg

Ocioso
Ocioso
Lector
8 junio, 2012 14:58

jorgenexo ha comentado: ¿Tú te crees que si el dan el Nobel a, por ejemplo, Marías, se va a llenar la Castellana de gente vitoreándole debajo de su casa, van a poner teles en las calles para que la gente pueda seguir la ceremonía de entrega…
 
Con lo que le jode a Marias que ocupen las calles del centro de Madrid con eventos populares es capaz de ponerles una denuncia.

jorgenexo
jorgenexo
8 junio, 2012 15:01

Sí, yo también le leo en El País… Lo decía a ver si la peña se animaba y le tocaba un poco los cojones, que es de un cascarrabias y un cansino con el temita…

Ataúd Johnson
Ataúd Johnson
Lector
8 junio, 2012 15:24

Si leéis a Marías y aprovechando el tema del fútbol esta semana salió un artículo suyo que creo que se llamaba «El opio del pueblo»,que precisamente nos haga acercar posturas(Ocioso que te veo),porque yo sin ser fanático ni nada de eso,disfruto con un buen partido,la verdad.

Reverend Dust
Lector
8 junio, 2012 15:28

Está claro que el fútbol es el actual opio del pueblo, pero colocarse de vez en cuando o en ocasiones especiales no te convierte en drogadicto, ¿no?

Ocioso
Ocioso
Lector
8 junio, 2012 15:41

En China el opio es el futbol del pueblo.
 
Ataud, Marías está jodido porque es seguidor acérrimo del Real Madrid y odia a Mourinho.

Armin Tamzarian
Autor
8 junio, 2012 15:44

«Ataud, Marías está jodido porque es seguidor acérrimo del Real Madrid y odia a Mourinho.»

Así estamos más de uno.

Reverend Dust
Lector
8 junio, 2012 15:45
Reverend Dust
Lector
8 junio, 2012 15:46

Aunque también tenemos para Sánchez Dragórl («¡Retroeyaculacióooon!)».
http://www.youtube.com/watch?v=fHdKaKPW50Q

Ataúd Johnson
Ataúd Johnson
Lector
8 junio, 2012 19:33

Es verdad que Marías está jodido sí,igual que el amigo Boyero,pero es que Mou es Darth Moul,coño.
Bueno,pues si a los anti-fútbol no los convence el artículo de Marías,la semana pasada leí otro aún mejor,es de Enric González y se llama Héroes trágicos,es absolutamente maravilloso,también en El País.

Reverend Dust
Lector
8 junio, 2012 19:40

¿Darth Maul? ¿El mejor Sith que ha dado STAR WARS obviando al Emperador y a Vader?

jojojajo
jojojajo
Lector
8 junio, 2012 19:47

Anda que…..por fin ganamos la Liga desde que está Pep y os seguís quejando, si es que no tenéis remedio.
Por cierto, parece una regla no escrita de ZN que a partir del comentario 100 los temas se desvirtúan en dimensiones completamente impredecibles.

Phantomas
Phantomas
Lector
8 junio, 2012 19:49

La gran virtud del fútbol/tenis/F1/deporte de masas es que cuando tienes que mantener una conversación banal con cualquier cliente/socio/subcontratista, sea en Abu Dhabi o La Habana (por citar dos sitios totalmente distintos), te permite no entrar en gustos personales…

Por lo demás, muy interesante el debate de José y Reverend, así como las aportaciones de Mixmerik

the drummer
the drummer
Lector
8 junio, 2012 20:32

1) sobre el tebeo: dejando de lado (si eso es posible) el debate sobre la necesidad de el mismo y el oprtunismo de la editorial, debo decir que a mi me ha sorprendido gratamente (y mira que quería que no me gustase nada); el arte de cooke es sencillamente maravilloso, en cuanto a la historia, que de momento no va más allá de una simple declaración de intenciones (en la que el autor reconoce, en boca del narrador, que él no es moore ni lo pretende) y presentación de personajes, es pronto para valorar poder valorarla pero, de momento, yo me voy a leer el número 2.
2) sobre el of-topic: jorge, hoy estás sembrado (que pena de esas manitas que tando aborrecías)
3) no había visto el video de reverte/javiercete, grandísimos muchachada (como siempre)

jorgenexo
jorgenexo
8 junio, 2012 20:34

La gran virtud del fútbol/tenis/F1/deporte de masas es que cuando tienes que mantener una conversación banal con cualquier cliente/socio/subcontratista, sea en Abu Dhabi o La Habana (por citar dos sitios totalmente distintos), te permite no entrar en gustos personales…
Salvo que no tengas ni puta idea de tales temas y quedes como un gilipollas porque se supone que todo dios, sobre todo si eres tío, sigue la actualidad deportiva. Te lo digo por experiencia, tras afirmar que no tenía ni puta idea de que se había jugado tal partido trascendental o corrido determinada decisiva carrera el mismo día anterior a que me hicieran un comentario valorativo al respecto. «¿Cómo está el Athletic este año, eh?» «Luego vamos a quedar todos a ver el partido» Etc. Vamos, que no, a mí no me sirve ni para tener «conversaciones banales», sólo para quedar como un gilipollas. Seguramente también lo detesto por eso, mis jefes me han llegado a recomendar que me lea el Marca antes de tener determinadas reuniones… el Marca, joder, prefiero leerme el suplemento religioso del ABC, por lo menos me echo unas risas y sé de lo que están hablando…

Reverend Dust
Lector
8 junio, 2012 20:45

Respecto al fútbol, para mí ha ganado un plus en entretenimiento este año sin haber visto un sólo partido. ¿Por qué? Porque para mantener el contacto con mi cuadrilla me he unido a su grupo de Comunio jugándonos una cena que pagarían los 5 últimos a los 5 primeros al final de la liga.

Me ha tocado pagar, pero he reforzado lazos en la distancia con mis amigos y he vivido algo de emoción, aunque fuera más por no pagar que por cualquier otra cosa xD

Phantomas
Phantomas
Lector
8 junio, 2012 20:47

Hombre, no hace falta que lo leas, con que eches un vistazo a la portada vale… XD

Y von los clasicos de que si Mesi es mejor pero Cristiano es mas atleta, que si Ferrari esta fatal con su equipo de ingenieros, y que Nadal es mas pasional que Federer pero este tiene la mayor clase del mundo vale… Luego ya el otro entra al trapo y listo.

Ataúd Johnson
Ataúd Johnson
Lector
8 junio, 2012 21:06

Pues seré la rehostia de raro pero a mí solo me interesa el deporte en sí y las cevezas con los amigos.Lo de las tertulias de que si éste es más guapo y el otro mete dedos en el ojo lo dejo para Punto Pelota y sus intelectuales.

Power Pollito
Power Pollito
Lector
9 junio, 2012 14:10

1. WATCHMEN es insuperable.

2. Su éxito es el que impide que Alan Moore recupere los derechos de su obra.

3. BEFORE WATCHMEN es sólo una especie de homenaje. Como cuando alguna modelito o actriz de moda se disfraza de Marilyn Monroe y se le ve linda, algo sensual, pero nunca habrá otra como la original Norma Jean.

4. BEFORE WATCHMEN es para DC Comics un NEGOCIAZO. Es flujo de caja en contante y sonante. Originalmente fue concebida por si su iniciativa de «reiniciar» el Universo DC tras Flashpoint hubiera hecho agua y todo se hubiera ido a la mierda, así que tenían que tener un as bajo la manga. Lo otro era que las continuidades de Batman y de Green Lantern no se habían alterado, así que hubieran sido el pilar para hacer que todo volviera como antes y para ello también estaba la enigmática Pandora, fusionadora de continuidades, para regresar todo como estaba y dejara lo que ahora pasa como una especie de «Elseworld» o mal sueño. BEFORE WATCHMEN era un ‘failsafe’ o válvula de escape ante una posible crisis que no se dió. Eso sí, los 34 números de las miniseries y el número especial que servirá como epílogo, van a permitir a la gente de DC llevar comida caliente a sus casas por lo menos este año 2012.

don Hector
don Hector
Lector
9 junio, 2012 18:21

Wow, veo que las reseñas y opiniones sobre éste cómic son buenas. Me lo compraré a ver qué tal está.

Ocioso
Ocioso
Lector
9 junio, 2012 18:28

don Hector ha comentado: veo que las reseñas y opiniones sobre éste cómic son buenas
 
Las reseñas y opiniones son buenas, el comic no tanto.