batman
    Edición original: Batman: Dark Patterns 7-12 (DC Comics, 2025)
    Edición nacional/España: Batman: Patrones oscuros 2 (Panini Comics, 2026)
    Guion: Dan Watters.
    Dibujo:Hayden Sherman.
    Color: Triona Farrell.
    Rotulación Original: Frank Cvetkovic.
    Traductor: Santiago García
    Corrección: Enrique Acebes
    Diseño y realización: Fanhunter y Núria Moreso.
    Formato: Rústica, color. 144 páginas. 13,00€

    El fuego purifica

    «Gotham City. Creo que tenemos que hablar»

    Siete meses después y una reimpresión de por medio —se agradece, a ver si es la tónica habitual con ese tipo de tomos— llega la esperada y última rústica de Batman Patrones oscuros, con los seis números finales de la serie, o lo que es lo mismo, los dos últimos casos del dúo Dan Watters, Hayden Sherman y Triona Farrell al color.

    Esta maxiserie del detective oscuro fue todo un revulsivo cuando salió en el otro lado del charco, dejándonos, como hemos ido viendo, un Batman detectivesco y una Gotham enferma y mutable, como hacía décadas que no veíamos.

    Lo mismo ha pasado al llegar aquí, muchas veces las ganas de leer una historia que solo son buenas palabras y alabanzas pueden jugar en su contra y, como sabemos aquí, no ha sido el caso; más bien nos ha dejado con ganas de más para seguir leyendo el final de esto, qué locuras y mentes perturbadas se enfrentará Batman con su flamante traje gris azulado y su óvalo amarillo.

    Ya hemos comentado el descubrimiento que fue para muchos ver a Dan Watters hacer lo que mejor se le daba en el cómic independiente y, sobre todo, el magnético y sobresaliente Sherman, que muchos conocimos por Absolute Wonder Woman.

    Dos titanes en su mejor momento y camaleónicos, creando todo tipo de obras y ofreciendo frescura.

    En este último tomo seguimos con el trabajo sobre Gotham, la enfermedad de la ciudad y la purificación de la misma mediante el fuego, algo que poco a poco fue cogiendo protagonismo hasta convertirse en el núcleo central de la obra de Watters.

    ¿Es Batman y los delincuentes una enfermedad que la propia ciudad se encarga de hacer desaparecer como si de un virus se tratase para volver a nacer? Una de las ideas principales del libro que aquí, como digo, se torna el tema principal de la obra, de la misma manera que otra de suma importancia.

    Batman: Patrones oscuros 2

    Vemos los primeros años, por no decir el primer año de Batman, como se deja entrever en estos números. Se está aclimatando, comete errores, no es tan buen detective ni está en gran estado físico; es lento, es decir, falible y todavía un novato contra una ciudad que cree comprender y que cada cierto tiempo parece querer expulsarle de distintas maneras, creando “anticuerpos” contra su figura.

    Una historia sobre los antiguos capos de Gotham, familias que veían el “honor” y la tranquilidad entre los delincuentes con tal de no ser molestados, cierta idea romántica de que antiguamente los maleantes y asesinos tenían un código aunque fueran eso. Delincuentes.

    La paranoia de hacer creer que algo ha ocurrido, o que es así siempre, junto a un cadáver quemado de forma grotesca y abandonado en la parte más desigual de Gotham es el tercer caso que nos traen Watters y Sherman, una historia que tiene muchísimo de psicológico, no en el ámbito grotesco y perturbador que nos venían mostrando anteriormente, sino más bien desde el lado humano.

    ¿Qué harías con tal de que haya un cierto orden aunque sea dañino a corto plazo, pero mediante algún que otro cadáver todo vuelva a su cauce? ¿A veces Batman ayuda de verdad a la gente o intencionadamente causa más dolor con su llegada y todo lo que su figura crea en la psicosis de las personas? Paranoia, psicosis, miedo de hacer algo y que te ajusticie o… ¿es real? ¿Un instrumento de la prensa para controlarnos?

    Mediante esas ideas Watters nos ofrece un penúltimo arco más analítico y racional sin dejar sus dosis de brutalismo y psicoanalizando hasta dónde puede llegar y fallar la psique humana con tal de creerse a sí misma que así son las cosas y así deben de ser, sin más explicación.

    Un caso desgarrador como cualquier historia de Gotham que hemos estado viendo, que no hace más que dejarnos una semilla de lo que representará Batman en el futuro y que confluye en el caso final, la última pieza del puzzle que nos ayuda a recordar todo lo que hemos visto en esta serie limitada antes del gran incendio y colofón final de esta maxiserie de doce números con el alucinante último caso.

    “Hijos del Fuego”, uno de los mejores textos sobre lo que representa Batman para Gotham, el entendimiento de la laberíntica, intrincada y maldita ciudad que solo ha irradiado miseria, malestar y podredumbre desde hace siglos aunque hayan intentado sanarla mediante actos “deplorables”.

    En este último caso, que supone el cierre de la maxiserie, Sherman —que ya nos dejaba alucinados con cómo en cada arco cambiaba su forma de ver Gotham, su gente o el murciélago— aquí muta totalmente a un artista único, usando la historia de la ciudad, el fuego y un Batman en las últimas con fiebre de una forma magistral.

    Su línea fina, cuadriculada y camaleónica nos regala un Batman que en muchas ocasiones parece una extensión más de la ciudad y, a la vez, un hombre roto que no sabe cómo mejorar las cosas.

    La narrativa del dibujante de Absolute Wonder Woman se vuelve fragmentada, juega constantemente con la hoja que tiene delante, con movimientos de cámara y encuadres cerrados y opresivos, además de unos juegos con las viñetas al nivel del mejor Neal Adams o J. H. Williams III, algo que va en aumento junto al clímax de la obra. Sin hablar de su forma de mostrarnos el mal y la pérdida de humanidad del último villano mediante su manejo de las sombras, creando un monstruo que podría ser cualquiera que conocemos. Incluso en toodo este caos Sherman y Triona nos regalan cierta belleza.

    Como curiosidad, comentar que nunca deja quieta la capa; siempre está ondeando, -como si de Breyfogle se tratase- en ocasiones molestando la maniobrabilidad y las posturas de Batman.

    Junto al color de Triona da una dimensionalidad al fuego y un carisma propio que es atrayente, un personaje más, inmersivo dentro de la locura, esos ojos y pupilas que dicen tanto sin ningún texto a su alredeor, enfermos y a la vez queriendo sanar, con todo ello refuerza a Watters y su explicación sobre por qué eso es tan cautivador o seductor para el lector.

    Un final de fiesta en el que la leyenda de Batman se refuerza de tal manera que Gotham ya lo comprende y él comprende Gotham. Siempre habrá fuego y formas de extinguirlo, pero el propio Batman es ignífugo; su cruzada, su misión y su forma de ver la locura que representa la ciudad es el faro y el calor del fuego que nos ayuda día tras día, no esa destrucción que se lleva todo a su paso y solo deja cenizas para volver a nacer.

    En definitiva, una maxiserie de doce números donde Watters, Sherman y Triona nos entregan al mejor Batman de la última década, con todos los ingredientes que lo hacían, lo hacen y lo seguirán haciendo atractivo. Porque, como el fuego, Batman es fascinante y tentador, tanto que hace que los mejores artistas den lo mejor de sí mismos.

    ¿Reconocéis al artista, verdaderos creyentes?

    Sobre la edición comentar que sigue en su línea de ofrecer un segundo arco en formato económico, algo habitual en los DC One Shot. Este tomo se siente un poco menos endeble que los anteriores; poco a poco esta colección va cogiendo “peso”, aunque en algunas viñetas sigue habiendo alguna errata que puede hacerte salir de la lectura.

    Parece que, poco a poco, se va solucionando este problema de los últimos tiempos, creemos que debido al gran volumen de novedades que tienen que salir de ambas editoriales.

    Esperemos que en futuras reediciones —que las tendrá, no nos cabe la menor duda— se solucionen por completo.

    Lo mejor

    Sherman, Watters y Triona.
    • Volver a un Batman que hacía tiempo no se veía.
    • Auguramos que va a tener muchas reediciones al nivel de las grandes obras del murcielago.

    Lo peor

    • Algún problema de corrección.

Edición original: Batman: Dark Patterns 7-12 (DC Comics, 2025) Edición nacional/España: Batman: Patrones oscuros 2 (Panini Comics, 2026) Guion: Dan Watters. Dibujo:Hayden Sherman. Color: Triona Farrell. Rotulación Original: Frank Cvetkovic. Traductor: Santiago García Corrección: Enrique Acebes Diseño y realización: Fanhunter y Núria Moreso. Formato: Rústica, color. 144 páginas. 13,00€ El…
Guión - 9.1
Dibujo - 9.4
Interés - 9.3

9.3

Vosotros puntuáis: 7.98 ( 14 votos)

ESCÚCHANOS EN NUESTRO PODCAST

2 Comments
Antiguos
Recientes
Manin
Manin
Lector
24 mayo, 2026 17:11

Acabo de leerlo y, qué puedo decir, que me ha encantado. Son 3 historias independientes magistrales que se unen en la cuarta. Para mí, lo mejor que se ha hecho con el murciélago en el siglo XXI.

Drury Walker
Drury Walker
Lector
26 mayo, 2026 21:38

Mejor que el primer tomo, pero leídos ambos en conjunto ganan más.

A ver si se animan a hacer unos bises!