
Las cartas dicen… que te la leas, leches
¿Qué decir de Jeff Lemire que no sepamos ya? El guionista canadiense escribe como los ángeles, impregna cada palabra de su característica sensibilidad y nos atrapa con sus personajes en casi cada historia que perpetra. Con Arcanos menores no tenemos una excepción. Publicada originalmente por BOOM! Studios en el mercado norteamericano, Astiberri es la encargada de traérnosla por estos lares, como es costumbre con los trabajos del autor.
Hablemos primero del formato: el tomo que tenemos delante recoge los primeros números de la serie norteamericana, una serie que ahora mismo se extiende hasta el número 13 en Estados Unidos, pero que llegará hasta el 22, si se cumplen los planes anunciados por el propio Lemire. Esto quiere decir que tendremos un total de cuatro volúmenes.
¿Y por qué justo 22 números? Ni 20 ni 25. 22. La respuesta la encontramos en el… ¿tarot? Al parecer, 22 es el número de arcanos mayores que encontramos en las barajas de tarot. Los arcanos mayores son las cartas “especiales”, aquellas que representan escenas con arquetipos, como la muerte, la justicia, la luna… El resto de cartas serían los arcanos menores, las más habituales para cualquiera que se eche una brisca o dos de vez en cuando. Tenemos signos (bastos, espadas, corazones…) y números.
La pregunta, entonces, pasaría a ser la siguiente: ¿qué narices tiene todo esto que ver con una obra de Lemire? Bueno, a nadie se le escapará que el cómic objeto de esta reseña se llama Arcanos menores. La historia está protagonizada por Theresa, quien se ve obligada a volver al pueblo para cuidar de su madre ante la aparición de una enfermedad grave. Resulta que su madre se ha dedicado siempre a la lectura del tarot. Theresa tiene claro que lo único que hace su madre es inventarse tonterías para sacarles los cuartos a las ancianas del pueblo. Sin embargo, todo cambia en el momento en el que la propia Theresa hace una lectura a una clienta desesperada y se da cuenta… de que todo era verdad.
Vale, ya sabemos de dónde vienen los arcanos menores del título, pero ¿de qué va esta obra, más allá del tarot? Por recoger las palabras del principio, ¿qué decir de Lemire que no sepamos ya? El autor nos ofrece un trabajo completo en el que se vuelve a enfundar las manoplas de guionista y dibujante al mismo tiempo. En Arcanos menores tenemos tarot, pero también aquellos elementos a los que ya estamos acostumbrados en los relatos del canadiense. Tenemos un pueblo pequeño, tenemos personajes con una construcción muy cuidada, tenemos conflictos tremendamente humanos y tenemos un entorno de “campechanismo” en el que todo se desarrolla al ritmo de un mirlo entre la arboleda.
También tenemos elementos sobrenaturales. En este caso servirán como aliciente extraordinario que nos anime a continuar la campechana lectura, como incitador de un misterio que escapa a la aparente evidencia cotidiana. La parte más “arcana” de Arcanos menores nos plantea encuentros con figuras que escapan a lo terrenal, ensoñaciones reveladoras (terroríficas por momentos) cuyo significado se relaciona directamente con el mundo real. En una estructura que podría recordar un poco a la mismísima Melinda Gordon, nos encontramos con una Theresa que debe afrontar todos estos hechos mientras trata de buscarles un significado y, de paso, no descomponerse ella misma en el proceso.
Estos cinco primeros números de Arcanos menores se pasan como unas pipas en una tarde de domingo. Son visto y no visto, una lectura que roza lo ectoplásmico, que presenta lo justo y necesario para que sepamos de qué va la historia y nuestra imaginación se dispare con el primer gran misterio.
Estamos ante una lectura ligera, en la que no se perciben unas grandes ansias de pretensión evidente. Se nos presentan a unos personajes sucios con diálogos que los corresponden, acompañados a menudo de fragmentos de narración en los que se añade algo de alternancia y sofisticación al ritmo.
No podemos evitar notar que, con Arcanos menores, Lemire vuelve a manejar sus elementos predilectos en escritura para hablar de aquello que más inquietudes despierta en él: la vuelta al hogar rechazado, la familia perdida, el paso del tiempo, el sentido de la vida… No es difícil identificar el discurso personal del propio autor entre estas páginas. En particular, se aprecia un discurso alrededor de un tema que puede dar mucho de sí: ¿qué queda de nosotros cuando eliminamos todo lo demás que rodea nuestras vidas, cuando dejamos únicamente a la persona del centro, desnuda ante su realidad?
En cuanto al apartado artístico, el mismo Lemire se hace cargo de él, como ya hemos visto en otras ocasiones… y yo no podría celebrarlo más. Sé que el dibujo de Lemire puede no resultar el más espectacular a primera vista, pero brilla por dos motivos que me parecen fundamentales: la capacidad expresiva y el entrelazamiento con el guion. En Arcanos menores, guion y dibujo se vuelven uno para generar un flujo de lectura delicioso. Las páginas se presentan como una unidad indivisible en la que todo contribuye a la historia. El estilo suelto (hasta un poco deforme) del trazo de Lemire encaja a la perfección con el tono de la historia, con la información que se nos quiere transmitir de unos personajes imperfectos. El color, dominado por los tonos suaves y azulados, es como extender una pátina de invierno sobre las viñetas.
En definitiva, lo que tenemos en este primer volumen de Arcanos menores es el breve comienzo de una historia nueva al más puro estilo Jeff Lemire. Quienes disfruten las virtudes del autor canadiense las encontrarán todas aquí. Quienes estén un poco cansados de sus elementos más recurrentes, también. Los primeros cinco números que comprenden estas páginas no impresionan ni sorprenden, pero sí constituyen otra lectura de indudable solidez y disfrute. En todo caso, habrá que esperar hasta leer sus 22 arcanos mayores.
Guion - 8
Dibujo - 8
Interés - 8
8
Arcano mediano
Una obra “muy Lemire”, con muchos de los elementos más recurrentes del autor. Puede que no llegue a impresionar, pero es una lectura muy sólida que se devora.















Pues tiene muy buena pinta. A ver si mantiene el nivel. Ademas viene en cartoné
¡Hola! Me alegro de que te llame la atención. ¡Ya nos contarás si la lees!
Por cierto, pequeña fe de errores: ¡justo este tomo sale en rústica! Ya lo he cambiado en la ficha.
¡Un saludo y gracias por el comentario!