En las Jornadas del Cómic Villa de Avilés de este 2026 tuvimos la fortuna y el placer de hacer una entrevista a Matthew Rosenberg, conocido autor neoyorquino que ha tenido muchos e importantes trabajos en Marvel, con los X-Men o Punisher entre muchos otros, en DC, con el Joker o los WildCATs, pero que también a realizado notables obras de creación propia. Fue un auténtico placer pasar un rato con él y aquí os dejamos el resultado, esperamos que lo disfrutéis y conozcáis un poco más a la persona detrás de la obra.
Entrevista a Matthew Rosenberg
Como el de Avilés es un salón especial, la entrevista empieza como una conversación que Rosenberg y yo teníamos de camino a una terraza de un bar, donde ya nos pusimos a grabar. Mientras miraba los tomos en castellano de algunas de sus series para Marvel y de ¿Qué lugar está más lejos de aquí?, comienza diciendo…
No había visto algunas de estas. Las ediciones extranjeras son siempre más bonitas que las americanas. Siempre me emociona ver los recopilatorios, son preciosos.
Bueno, empezamos. ¿Qué tal por Avilés? ¿Es tú primera visita a España?
Es mi primera vez visitando España, sí. Me encanta, es increíble. Avilés no es como las otras convenciones a las que he ido. Pero España es increíble, preciosa, la gente es muy amable, la comida es muy buena (risas). Hay mucha comida, yo no necesito tanta, pero vaya problema (risas). Pero no, es maravilloso. Cuando me describían cómo era esto yo no lo entendía porque es muy diferente a lo que hacemos en América. Tuve que preguntar a amigos que habían estado aquí antes ¿Es esto realmente así? ¿Está tan abierto a las personas en la calle?
Y enfocado en los cómics
Sí, sí. Es fascinante. Precioso. Me gustaría que hubiera diez más como esta en el mundo. Creo que no hay nada como esto.
Sí, puede que esto sea único. Hay más enfocadas también en los cómics, pero no como esta. Bueno, no vivo aquí ahora pero esta es mi ciudad (Risas).
Hablemos de tus orígenes. Vienes de la escena hardcore-punk y eso no es solo música, es un estilo de vida ¿Cómo te influencia a la hora de escribir?
Creo que eso me influencia en todo lo que define quién soy. Creo que es lo que me ha formado en mi manera de ver la ética, la política, mi sentido de la comunidad… En cuanto a la escritura, mucho de lo que abrazas en el punk y en el hardcore son ideas e ideales sobre cómo expresarte y ser honesto contigo mismo y con quién eres, desafiar a la autoridad y las estructuras de poder. Y a ir en contra de las injusticias también. En todo, desde los cómics de superhéroes hasta mis propios trabajos, van a ser acordes conmigo mismo, a lo que yo considero que está bien. Y así, probablemente, la gente estará contigo, porque creen en lo que haces y porque también están buscando eso. Así que creo que me dio la fuerza y el coraje para hacer trabajos que son honestos y hacer cómics que son importantes para mí. He sido muy afortunado de que todo esto pase.
Precisamente tus primeros trabajos son con Black Mask, que vienen de ese mundo. ¿Cómo llegaste a la editorial?
Black Mask fue fundada por tres personas, Steve Niles que es un creador de cómics, 30 días de oscuridad, él es una de las razones por las que hago cómic, Brett Gurewtz que es el fundador también de Epitaph Records y guitarrista de Bad Religion en algunos de mis discos favoritos de siempre, y la compañía estaba dirigida por Matt Pizzolo el cual lanzó algunas películas sobre punk y hardcore. Él es de donde yo soy, yo no lo conocía pero sí a gente que lo conocía. Teníamos amigos en común, así que cuando la compañía empezó yo estaba comenzando a hacer cómics, así que tan pronto como pude les dije a unos amigos que si me lo podían presentar… básicamente se lo supliqué (risas) para que me dejasen hacer algo y ellos estaban con una antología sobre el movimiento Occupy (Occupy Comics), así que les dije “por favor, dejadme hacer una historia corta sobre esto” y ellos fueron lo suficientemente amables como para dejarme. Ese es mi primer trabajo publicado.
Y ahí hiciste un cómic con un rapero ¿no?
Sí, de hecho eso es… bueno, algo diferente. Yo solía trabajar en música, ellos llegaron hasta mí hablando de cómics porque teníamos un amigo en común que sabía que yo entendía el negocio de la música pero también el de los cómics. Fue con Ghostface Killah. Hablo con RZA, de Wu Tang Clan. Su manager se puso en contacto conmigo para hacer un cómic, tuvimos una reunión que iba muy bien y al rato me preguntó si quería escribir yo el cómic, así me convertí en el escritor, pero también en el gestor del proyecto. Yo encontré al dibujante y no había editorial, como yo ya tenía ese contacto en Black Mask se lo llevé a ellos, les dije “hey, fuisteis buenos conmigo y me dejasteis escribir para vosotros, tengo un proyecto interesante”. Ellos estaban muy emocionados y dijeron que sí. Y ese es mi primer libro.

Y entonces llega 4 kids walk into a bank. ¿Cómo surge?
Tyler Boss es mi compañero en ese cómic, el co-creador. Solíamos trabajar juntos en una tienda de cómics. Yo estaba empezando como escritor e iba con ideas y él estaba en las escuela de arte aprendiendo a dibujar. La tienda de cómics abría hasta muy tarde y por ello nosotros trabajábamos hasta tarde, además los dos vivíamos puerta con puerta pero muy lejos del sitio. Pasábamos mucho tiempo juntos, así que por el camino él me enseñaba sus dibujos y yo le contaba mis ideas. Una noche estábamos trabajando y le dije “tengo esta idea sobre un grupo de niños que roban un banco”, él dijo “¿qué edad tienen?”, yo contesté “¿nueve?, ¿diez?”, y dijo “eso es estúpido, son muy jóvenes”, respondí “¿dieciséis o diecisiete?”, me dice “muy viejos”, “pues doce o trece” le dije (risas) y me contesta “me gusta”. Al día siguiente me dijo que no podía parar de pensar en esa idea y que había dibujado algunos personajes “pueden ser algo así”. Seguimos hablando sobre ello y él estaba en su último año de la escuela de arte, estudiando con David Mazzucchelli, que hizo cómics asombrosos como Batman Año uno o como Asterios Polyp, y Tyler tenía que hacer un cómic como proyecto final y me dijo “¿Cómo ves que hagamos un cómic? Tu escribes y yo lo dibujo como mí proyecto final”. Así que escribí el primer número y él lo dibujó para la escuela. Luego, cuando acabó el curso, dijo “¿por qué no intentamos hacerlo entero?” Así que enviamos el pitch a varias editoriales y Black Mask contestó, entendió el cómic y lo cogieron, por lo que nos sentimos muy afortunados.
¿Dirías que es una obra crucial en tú carrera? O al menos que te abrió puertas.
Sí, por supuesto. Había hecho algunas cosas antes, historias cortas, y tengo un cómic anterior, We can never go home en Black Mask, que abrieron puertas. Había trabajado en cosas con Marvel también, pero cuando el primer volumen de 4 kids walk into a bank salió a la venta y funcionó muy bien, la forma en la que esa gente hablaba conmigo cambió. Sentí que la gente antes decía “puede hacer este trabajo” y con este empezaron a decir “puede ser bueno en esto” (risas). Es un sentir distinto, completamente distinto. Es un cómic independiente, uno pequeño, pero fue muy bien.

A veces me da la impresión de que los grandes editores buscan en esos pequeños cómics.
Sí, sí. En Marvel, el editor en jefe era Axel Alonso por aquel entonces, y nunca me había reunido con él. Había escrito para ellos pero no lo conocía en persona. Cuando salió 4 kids walk into a bank me llamaron porque quería hablar conmigo, fui a su oficina y tenía el cómic en su mesa. Yo estaba como “vale, hay una montaña de libros pero el mío está arriba del todo” (risas).
¿Qué hay de la película? Hay una en marcha, ¿verdad?
No, está hecha ya, sale el año que viene. Ha sido increíble, una experiencia extraña (risas). Somos muy afortunados, la directora Frankie Shaw peleó muy duro por hacer está película. Estuvo años trabajando porque creía en el cómic y tenía una visión… Tyler y yo somos productores, así que estamos involucrados todo el rato. Filmaron en Irlanda, en Dublín, y nos llevaron hasta el set… Es muy emocionante. Creo que Tyler y yo amamos lo que hacía.
Tyler y yo creemos que los cómics son mejores cuando solo quieren ser cómics, no cuando intentan ser una película o una serie de televisión.
Es un problema.
Sí, por supuesto. 4 kids walk into a bank es un cómic y esa es nuestra prioridad. Cuando Frankie Shaw se acercó a nosotros para hacer una película dijo “el cómic es precioso pero la película tiene que ser algo diferente, así es como creo que verse, esto es lo que hay que cambiar” y me encantó, porque mucha gente se acercaba a nosotros diciendo que querían exactamente lo mismo y nosotros decíamos que eso no iba a funcionar, que no iba a ser bueno, que iba a ser como un grupo de versiones tocando una canción. Y ello nos dijo todas las partes que tenía que cambiar y todo tenía sentido, estamos muy emocionados con su visión. E hizo un gran trabajo. Es en parte la misma cosa pero a la vez diferente y creo que eso es precioso.
¿Sabes si alguna editorial española está interesada en publicarla? No me puedo creer que no haya nadie que lo quiera sacar.
No, nadie ha hablado conmigo, pero si hablan con alguien tiene que ser con Black Mask, así que no sé. La siguiente serie de Taylor y mía, ¿Qué lugar está más lejos de aquí?, está editada en español y es precioso. Una edición muy guapa.
Sí, de hecho en la contraportada hablan del éxito de 4 kids walk into a bank (risas)
Sí, no lo sé. Quizás cuando la película salga alguien lo lance aquí. Es reconfortante cuando alguien quiere traducir tu cómic. Es un trabajo duro traducir un cómic y te sientes halagado cuando lo hacen. Si una editorial española quiere hacerlo nos encantará, obviamente.



De ahí Tyler y tú os movéis a Image con una nueva serie, ¿Qué lugar está más lejos de aquí?. ¿Cuál es su origen?
Cuando acabamos 4 kids walk into a bank queríamos hacer otro cómic, uno diferente, y empezamos, yo estaba haciendo guiones y él diseñando personajes, pero una noche me di cuenta, por suerte el proyecto no estaba muy avanzado, y dije “oh, este es el mismo cómic otra vez” pero algo diferente. Es ciencia-ficción en vez de crimen, pero me da la sensación de que es lo mismo. Así que llamé a Tyler a las dos de la mañana y le dije “estamos haciendo el mismo cómic otra vez” y me dijo “no, no es el mismo” y le dije que sí, que lo estábamos haciendo y que eso no era bueno (risas). Al día siguiente me llamó y me dijo “estamos haciendo el mismo cómic otra vez”. Una de las cosas que hace especial a 4 kids walk into a bank fue que no sabíamos lo que estábamos haciendo. Era algo que nos desafiaba a nosotros mismos como artistas yendo a sitios en los que nunca habíamos estado. Y pensé que haciendo lo mismo a la gente le iba a gustar, pero no iba a sentir lo mismo, porque no es lo mismo, es otra versión. Nosotros ya no teníamos miedo, no estábamos nerviosos, no estábamos intentando cosas… La belleza en el arte viene de estar incómodo, de desafiarse a uno mismo, de empujarte, y con esto estábamos cómodos, con lo que no iba a ser algo bonito. Así que hicimos una lista de las cosas que nunca habíamos hecho en cómics y cuando la tuvimos pues dijimos “vale, vamos a hacer un cómic con todas estas cosas”. Una serie regular, no una miniserie. Ciencia-ficción, con un gran número de personajes, una historia no lineal… todas estas ideas que eran nuevas para nosotros y difíciles de hacer. Hubo muchas conversaciones llenas de ideas en las que decíamos “no sé cómo hacer eso” y eso era emocionante. Estábamos aprendiendo. Quizás eso no iba a funcionar, pero lo estábamos haciendo por nosotros mismos, aunque no fuese un éxito a la gente le iba a gustar.
Estaba pensando que todo esto que me dices me lleva a la primera pregunta, cuando te decía lo de la escena hardcore, al final no es lo mismo pero ahí están esas ideas.
Sí, si vamos a las raices del punk-rock es como los Ramones, es como empezar una banda y no saber tocar. Y hay belleza y hay una energía cruda tocando unas canciones mientras intentas aprender cómo tocarlas.
Es Minor Threat y luego Fugazi
Sí, al cien por cien. Amo a los dos y… sí.
Este es un cómic mucho más complejo que 4 kids walk into a bank. Es mucho más Fugazi (risas), es Red Medicine, ahora sabemos tocar nuestros instrumentos perfectamente así que a ver cómo podemos sentirnos incómodos de tal forma que no sabemos qué vamos a hacer. Y creo que eso es muy importante para mi, en ocasiones es divertido hacer un cómic que sabes cómo hacerlo y luego hacer lo contrario, uno en el que no sepa lo que estoy haciendo ni si va a ir bien. Me encanta hacer ambas cosas. Lo que sí sé es que si no amo lo que estoy haciendo entonces hay un problema, pero de momento todo es divertido.
Me gustaría que nos hablases sobre la edición especial. ¿De dónde sale esa idea de los vinilos y cómo consigues involucrar a los músicos en ese proyecto?
Era algo que hablamos desde hace tiempo. Teníamos diferentes ideas, pensamos si hacer una banda sonora. Yo vengo de la industria musical, sé cómo sacar un disco y pensamos que era una idea divertida. Cuando empezamos ¿Qué lugar está más lejos de aquí? era el proyecto perfecto porque trata sobre música y pensé que no es solo una banda sonora sino parte de la historia. Entonces no sabía qué bandas lo podían hacer así que empecé a contactar. Tengo un par de amigos que tienen bandas, así que me puse en contacto con ellos y estaban emocionados con ello.
El título del cómic en inglés (What’s the further place from here?) está cogido de una banda llamada Jawbreaker, que es una de mis favoritas, así que contacté con el cantante, Blake Schwarzenbach, como un fan. Le dije que estaba haciendo un cómic cuyo título era una referencia a una de sus canciones y que esperaba que eso no fuera un problema. Fue muy amable, estuvimos hablando por un tiempo y casualmente le comenté que estábamos haciendo estos discos para el cómic y me preguntó “¿puedo hacer una canción?”. Yo pensé “Oh dios mío” y le dije que sí, por supuesto. Él nunca había grabado música en solitario y la grabó una noche en su casa y me la envió. Y pensé “Vale, todo esto va a funcionar. Este es uno de mis héroes”. Y en adelante se nos unieron bandas que estábamos escuchando, que nos estaban inspirando para el cómic y que los pudimos hacer formar parte del cómic. Fue muy emocionante.
Es que es importante, puede que no sea famoso pero Jawbreaker es una gran banda y Blake también con Jets to Brazil…
Sí, mucha gente compró el cómic sin saber nada de los discos ni de qué iba, solo por la referencia en el título a Jawbreaker (risas) y nos llegaban correos preguntando si los de Jawbreaker sabían sobre esto. Fue muy gracioso, nunca pensamos que eso iba a pasar, que los fans de Jawbreaker comprasen los cómics.

Iba a preguntarte también sobre los títulos tan largos.
Sencillamente me gustan. Hay dos respuestas, una es que pienso que los cómics americanos se van mucho a títulos cortos y lo veo algo aburrido. Son olvidables y confusos. Busco algo evocador y que te haga pensar. La gente siempre dice “no recuerdo exactamente el título de tu cómic” y yo digo que no importa, porque si vas a una tienda de cómics pides el del título largo (risas). No me ofende cuando la gente no se acuerda de una palabra del título, pero pienso que es memorable.
Pienso en el cine japonés de los sesenta o setenta que tenía títulos excepcionalmente largos y eran provocadores. Pienso en títulos que te hagan para y decir “¿qué es eso? ¿qué significa?”. Me encanta, ahora hay más comics que lo hacen y creo que es divertido. James Tynion tiene Hay algo matando niños, es muy buen amigo mío y me encanta porque la gente no quería títulos largos y llega él… pero luego pienso “es mejor título que los míos” (risas). Y le dije que no me gusta cuando llega él haciendo lo mismo que yo pero mejor (risas), “quiero que lo hagas pero no tan bien”.
En ¿Qué lugar está más lejos de aquí? los personajes escogen discos para representarse ¿Qué disco elegirías para tú?
Es una pregunta muy difícil. Debería decir Start Today de Gorilla Biscuits, una banda de Nueva York. Minor Threat y Gorilla Biscuits son las bandas que me introdujeron en el hardcore y las dos se deshicieron antes de que las pudiera ver. Ya habían roto antes de que las conociera, pero cambiaron mi forma de ver el mundo. Eran Straight Edge. Yo soy Straight Edge y ellos eran… muy positivos. Muchas bandas de hardcore tenían rabia y eran negativos, ellos estaban enfadados pero eran positivos. Nunca había visto nada así. El mundo tiene problemas pero no los vamos a arreglar con odio, violencia o estando enfadados. Podemos arreglarlos con compasión y amor. Y preocupándonos sobre el mundo.
Eso es un tipo de punk y hardcore que muchas bandas han heredado ahora. Pienso en grupos ingleses como los Idles o de ahí como Turnstile.
Sí, eso es. Yo vi a Turnstile en directo hace unos doce años, de hecho iban de teloneros de Gorilla Biscuits cuando estos hicieron una reunión y pensé “son muy buenos” (risas).
Siguiendo con el Star today de Gorilla Biscuits, hay grupos que me gustan más y discos que me gustan más, pero pienso mucho en ese disco y en cómo me influyó para convertirme en el adulto que soy. Para mí, cuando era un niño tenía un edificio en mi bloque, donde yo vivía en cuya primera planta había una hamburguesería, adoro las hamburguesas aunque todo este movimiento se acerca al vegetarianismo me encantan las hamburguesas (risas), era de estos restaurantes baratos, sucios y grasientos, y en la segunda planta había una tienda de cómics, y pienso en mí como en ese edificio. Como niño, todos los días después de la escuela almorzaba y me compraba un cómic y sigo siendo esa persona (risas) sigo queriendo esa hamburguesa grasienta, ese cómic y ahí está esa banda, Gorilla Biscuits, y ese disco activando esa parte de mi cerebro.
Sí te entiendo. Y…
No, no, espera. ¿Cuál es tu disco?
No sé, es una pregunta muy difícil. Te podría decir Against the grain (Bad Religion). No es mi disco favorito pero siento que diría ese.
Sí, ese o el Suffer. Tengo amigos que dirían esos discos.
Sí, también. Bueno, no estoy seguro (risas).
Es una pregunta muy difícil. Hay mucho…
Sí. Podría decir que Nine Inch Nails es mi banda favorita pero no siento que esos discos me representen. Como en el cómic, no es sobre qué te gusta sino sobre quién eres.
Sí. Sí. Mi banda favorita es Faith no more, pero sus letras… es eso. No me representan, no pienso en sus discos como que representen quién soy. Mis favoritos son el Angel dust o el King for a day.
El mío el Real Thing, soy algo mayor que tú (risas).
Tengo un hermano mayor, él me introdujo en la música. Un día trajo a casa el Real Thing. Traía muchas cosas, Ramones, The Clash… pero cuando escuchaba ese disco siempre pensaba que eso era lo más extraño que había (risas). Pero los amo todos.
Mira, en 2020, justo cuando el covid, ellos iban de gira por Europa. Me compré entradas para todos los conciertos y contacté con librerías de esas ciudades y dije “si me conseguís una habitación de hotel firmo en vuestra tienda, solamente me tengo que ir a las ocho en punto”. Y yo estaba… solo tenía que coger un tren. Londres, Glasgow, Dublín, París… y pensaba “me voy de gira diez días con Faith no more” (risas). Y entonces lo cancelaron todo por el covid. Cuando abrieron de nuevo las tiendas me volvieron a contactar, pero Faith no more ya no hacía la gira así que les dije que no. Sin embargo ahora han vuelto, así que quizás lo vuelva a intentar.
Bueno, volviendo a ¿Qué lugar está más lejos de aquí?, ¿Cuántos números va a durar la serie? ¿Veremos el final pronto?
Serán treinta. En Estados Unidos han salido veintidós porque nos pasaron muchas cosas a mi y a Tyler, él y su mujer han tenido un bebé. Ahora ya ha crecido y está dibujando algo, aunque sobre todo está escribiendo, es más fácil para él, dibujar es una actividad muy intensa. Está haciendo el número veinticuatro ahora mismo pero vamos a esperar, vamos a hacerlos todos antes de empezar a lanzarlos para que no haya retrasos. De verdad que amamos el final y hacia dónde está yendo.
Entonces, Tyler y tú os separáis y sacáis series nuevas. ¿Fue algo planeado? Porque lo hicisteis a la vez.
Sí, estaba planeado. Tyler quería escribir un cómic, es un gran escritor y uno de mis narradores favoritos. Estuvimos hablando mucho sobre esto, los dos estábamos trabajando en historias por separado. Mi cómic, We’re taking everyone down with us, estaba acabado antes y él me pidió ayuda con algunas cosas. Le dije que retrasaba mi cómic y así los sacábamos a la vez, hacíamos todo lo de prensa juntos y seguimos funcionando como un equipo. Además así podíamos contestar juntos a la pregunta sobre por qué estábamos haciendo esto en vez de seguir con ¿Qué lugar está más lejos de aquí? (risas). Así que sí, así lo hicimos y nos recorrimos el país en un mes, pasando por muchas librerías. Treinta días firmando en treinta y un librerías desde Nueva York hasta California… solos, conduciendo… fue divertido.
Nota: La obra a la que se refiere es You’ll Do Bad Things, por Tyler Boss al guion y Adriano Turtulici como dibujante y cuya reseña podéis leer aquí.


¿Qué nos puedes contar de We’re Taking Everyone Down with Us?
Bien, We’re Taking Everyone Down with Us, es mi cómic con Stefano Landini, que es brillante. Trabajé con él en Marvel, en Punisher. Nos encantó trabajar juntos y él me dijo “deberíamos hacer un cómic”, a lo que le contesté que me encantaría. Me dijo que quería hacer un cómic sobre robots, yo dije que vale y lo que salió es una historia tipo James Bond pero desde la perspectiva del villano. Y en un momento me pregunté “y si lo hacemos desde la perspectiva de la familia del villano”. ¿Qué pasa si tu padre es uno de los grandes villanos de la historia? y de ahí es de donde viene la historia. Empezó como una historia de espías pero rápido se convirtió en una historia de familias y de relaciones con los padres, de todo eso. Es muy divertido, es como una comedia pero luego tiene una buena carga dramática, hay acción… y a la gente le está encantando, así que somos afortunados y vamos a hacer más. Vamos a sacar la secuela ahora en diciembre. Vamos a hacerla como las de James Bond, que cada volumen tenga un nuevo nombre, el siguiente será In good hands with bad company pero va a ser igual, el diseño es el mismo, los personajes son los mismos, es solo esa cosa a lo James Bond. Ahora estoy con el título del siguiente, lo sacaremos cuando acabe este.
¿Crees que, como sociedad, hemos fallado a los jóvenes?
Sí, por supuesto que sí.
Porque parece que tus cómics hablan mucho sobre eso…
Sí. Muchos de mis cómics tratan sobre eso. En América hay un término que es “Latch Key Kids” que hace referencia a cuando los padres no están presentes, cuando trabajan mucho, cuando tú llegas a una casa vacía después del colegio. La idea es que los niños se crían solos. Eso era más común un poco antes de mi época. Yo… a ver, yo tenía unos padres maravillosos. Los dos eran escritores, me alentaban a ser creativo… maravillosos, pero mi padre trabajaba mucho, mi madre era ama de casa… estaban siempre muy ocupados. Estaba muy a lo mío de niño, crecí en Nueva York. Pienso en esa época y las cosas que hacía y es… oh dios mío (risas) es espantoso. Salía, iba a conciertos muy locos por las noches… Entonces pienso en esos Latch key kids. Y no culpo a los padres, tenían que trabajar, tenías que proporcionar cosas a los hijos, todo se volvía más caro, todo se volvía más difícil. Había potencial para saber cómo hacer las cosas, que los niños las hiciéramos. Pero creo que no averiguamos cómo hacerlo. Creo que en cierto modo cada generación tiene un conflicto con la generación anterior, no creo que eso tenga que ser así y muchos de mis cómics van sobre eso. Especialmente según me hago mayor, no tengo hijos, pero según me hago mayor veo que en algunos de mis libros mi perspectiva ha cambiado con respecto a la de los jóvenes a la hora de hablar sobre el mundo que hemos heredado, para adoptar la de lo que los adultos hemos dejado a la siguiente generación. Así que sí, eso está en mi cabeza.
Acabas de estrenar If destruction be our lot, ¿qué podemos esperar de ella? ¿Es miniserie o serie regular?
Regular. Es una serie regular. La estoy escribiendo con mi hermano Mark, es su primer cómic, el es cineasta, y espero que no sea el último. Mi gran amigo Andy McDonald, con quien hice El Hombre Múltiple en Marvel… lo adoro, es un genio como artista y mejor persona… ¡y mejor colaborador! Sencillamente queríamos hacer algo juntos que fuera raro, divertido y diferente, así que al inicio de la pandemia todos estábamos aislados y solos, pensando mucho, y tuve esta idea sobre un mundo sin humanos, donde solo había robots. No era una distopía, no era triste pero tampoco era feliz, solo eran robots haciendo su trabajo pero para nadie. No había nadie para quien hacer las cosas pero ellos seguían haciéndolo. Robots conduciendo pero sin llevar a nadie, robots haciendo comida pero nadie que se la coma. Al principio pensé en la última persona en ese mundo y cómo sería, pero luego pensé que no tenía que ser una persona, así que la historia es sobre un robot que es el Abraham Lincoln de un museo y su trabajo es enseñar a lo niños quién era Abraham Lincoln, pero ahora no hay nadie a quien enseñar. Él se parece más a un humano que el resto de los robots, de hecho piensa como un humano. Así que se siente solo en el mundo, está aislado y está tratando de averiguar cuál es ahora su propósito y qué hacer en el mundo. Es un libro muy extraño, tiene algunas ideas que siempre trato en mis libros y otras nuevas. Es raro, pero es muy divertido. Cuando haces un cómic como este tienes que hacerlo por ti mismo, pensado que te gusta eso y que hay gente como tú a la que le puede gustar. Y todos los meses estamos muy sorprendidos porque el cómic está vendiendo muy bien y la gente nos escribe casi todos los días para decirnos lo mucho que les gusta el cómic, que es su favorito y es abrumador porque es muy raro.
Sí, me leí el primer número y es muy raro (risas).
Sí, es raro. No esperábamos tener estas reacciones ni que vendiera tan bien como lo está haciendo. Cuando me llegaron las cifras de los pedidos de antes de que el primer número saliera a la venta, pensé por un momento “oh dios mío, se han equivocado, las tiendas han pedido demasiados, va a haber muchas copias que se queden en las estanterías sin vender” (risas). Entonces resulta que se vendieron todas sin haber ido a reimpresión y dije “ah, vale, hay mucha más gente rara ahí fuera de lo que yo pensaba”. Lo cual está muy bien. Es hermoso.

Sí, eso es muy hermoso. Cambiamos un poco de tema. Es inevitable decir algo de Marvel. ¿De qué serie estás más orgulloso?
Bueno, los X-Men eran mi serie favorita cuando era un niño. Mi cómic favorito y mi equipo de superhéroes favorito, así que para mí escribir los X-Men fue increíble, en cierta medida era lo que siempre había querido hacer, como si fuera mi meta final. Entonces… fue una cosa que hice y luego… ¿qué hago ahora? (risas). Me encantó hacer Punisher, es un personaje muy complicado de escribir, amo el reto de hacer algo que es tan difícil y estoy orgulloso de ello. Y Ojo de Halcón, creo que ese cómic es muy bueno, pienso “estuvo bien, fue un buen trabajo”.
¿Y menos?
Mmmm. Hay un puñado de one-shots que hice. Alguno muy popular y que a la gente le gusta, lo cual está muy bien, claro, me hace feliz. Pero hice uno de Edge of Venomverse… Yo estaba en una convención en ciudad de México y Marvel me llamó el viernes a medio día para preguntarme si quería escribir este cómic, les dije que sí y me contestaron que lo querían para el lunes por la mañana. Yo les expliqué que estaba en México y ellos me dijeron vale, y yo les dije que vale (risas). Así que me dijeron que me iban a mandar unas líneas para decirme sobre qué iba y hablamos cinco minutos, me tenían que mandar el arte conceptual y una serie de descripciones, pero no me lo mandaron, la oficina cerró por la tarde y todo el fin de semana, así que yo estaba que no sabía qué hacer. Lo tenía que enviar el lunes pronto y no sabía del todo lo que tenía que hacer, así que escribí eso pensando que era lo que podían querer (risas). Me pasé el día en la convención y la noche despierto escribiendo. Cuando lo envié el lunes me dijeron “pero no pusiste estas cosas ahí” y les dije que claro, que no me lo habían enviado, no lo sabía. Así que sabiendo cómo lo hice, que fue todo muy caótico y difícil, por eso no me gusta.
Es muy diferente trabajar para las grandes que para tí mismo.
Mucho.
Bueno, pues tengo aquí esta pregunta de un compañero (José María Vicente) Comparado con Marvel y DC, ¿Cómo es trabajar para Todd McFarlane?
(Risas) Todd es increíble. Todd y Jim Lee fueron los primeros artistas que, cuando yo era niño, me hicieron ver que me gustaba un cómic no por los personajes sino por la gente que los hacía. Fueron los primeros creadores que me hicieron mirar los nombres en el cómic para luego comprarlo. Todd es uno de mis héroes. Todo lo que hayas oído sobre Todd, todas las historias, siempre le digo a la gente, son todas verdad, pero es más listo de lo que esperas, más salvaje de lo que te esperas, más agradable de lo que esperas y, siempre lo digo, es maravilloso trabajar con él y para él. Increíblemente colaborador e increíblemente generoso. Cuando empecé le mandé una muestra de lo que quería hacer con Spawn y me dijo “no”, y yo pensé “solo no, estoy despedido”, nadie me había contestado solo no, así que lo llamé y le pregunté si podíamos hablar un rato, le dije “¿cuál es el problema?” y él me contestó “ has escrito esto como yo, siento como si lo hubiera escrito yo” y yo le dije que claro “es tú personaje, Spawn, lo llevas haciendo más de treinta años”. Entonces me dice que si él hubiera querido un cómic escrito por él, pues él mismo lo hubiera escrito. “Te contraté porque quería un cómic escrito por tí, tu Spawn”. Y eso es increíble, es algo increíblemente generoso por su parte. Pero tengo que decir en cambio que es muy estresante, no por Todd exactamente. Pero cuando tu haces X-Men o Spiderman, no hablaba con Stan Lee, Jack Kirby o Steve Ditko, no tenía que hablar con los creadores de los personajes, aquí tenía que llamar a Todd y decirle “vamos a hacer esto” o “vamos a cambiar esto otro” y eso es muy estresante para mí. Pero él es increíble con todo esto.


Si no me equivoco es la primera etapa de la serie principal de Spawn que no está controlada por Todd al menos estando él encima.
Sí, hubo momentos… pero no en los que diera un paso a un lado. Cuando empezamos hablábamos tres veces a la semana durante horas, yo pensaba que iba a ser siempre así, pero no. Aún hablamos y le mando correos, pero se ha hecho a un lado totalmente, lo cual es… intenso.
¿Es solo hasta el número 400 o seguirás después?
Depende de Todd (risas).
Leí en algún sitio que él estaba preparando algo para el número 400.
Sí, tiene planes. Pero luego puede que se aparte un poco. Él me lo contrató y luego me preguntó qué tenía planeado para unos cuantos años. Así que le mandé una planificación que iba más allá del número 400. Estuvimos bromeando y le mandé algo por cuatro años. Le dije que no iba a estar más porque me iba a despedir (risas) pero él me contestó que él no me iba a despedir, que eran los fans los que me despedían, “si dejan de comprarlo estás despedido” (risas). Al final es mi trabajo vender estos cómics, si no lo hago…
Es un negocio. Y lo que crearon en Image…
Solía decir que lo que crearon en Image es el mejor sitio para hacer tus cómics, pero ahora no, ahora digo que es el mejor sitio para hacer arte. No hay sellos discográficos, no hay editoriales de libros, no hay estudios de cine o series como ellos. Tú les mandas una idea y dicen “perfecto, ¿qué necesitas de nosotros?”. Nunca te dicen qué hacer y ellos apoyan tu idea. Todo lo que ves en Image es la versión más pura de arte que vas a ver.
Es gente ayudándote a hacerlo por tí mismo (DIY)
Exactamente, al cien por cien. Todos ellos, Rob, Todd, Eric… todos los fundadores creían que los mejores cómics no eran en los que una gran compañía y un grupo de editores te decían lo que tenías que hacer y que se metían en tus ideas. Es una conversación entre los artistas y el público. Y eso es una idea increíble y poderosa. Es tan poderosa que creo que mucha gente no la entiende y no saben qué hacer. Llegan allí y no saben cómo gestionar sus cómics, no saben qué decir al mercado y tienes que dejar que tu cómic hable por tí. Ellos creen que todo lo tienes que hacer tú porque tiene que ser una conversación honesta con el público donde tú defines todo. Tú le dices a las tiendas sobre qué habla tu cómic. Ellos no quieren interferir en tu visión sobre el cómic en ninguno de los pasos y eso es increíble. A mí me sorprendió mucho cuando entré en Spawn porque Todd me estaba dando las llaves y luego pensé “por supuesto, esto es Image, esto es él, es su idea de cómo son las cosas”.
Sí, es increíble. Y luego creo que ellos se abrieron a nuevas ideas. Quiero decir, en sus orígenes se enfocaron mucho en los superhéroes, pero luego, no sé si a raíz de The Walking Dead, se abrieron a otras cosas.
Creo que en mis años como fan hubo momentos en Image donde decías Uau. Al principio estaban todos esos cómics chulos como Spawn, Wildcats y demás, que los amo, pero luego estaban cosas como The Maxx, donde piensas “nunca he visto nada como esto”. Pero Saga, Sex Criminals, The Wicked + The Divine… y pienso que hay cómics para gente muy diferente. Pero no es Image, es ideas de gente diferente, una pura expresión de los creadores. Y es por esta gente que abrió el camino.
¿Eres consciente de que estás a cargo ahora mismo de dos de los cómics más exitosos del cómic americano en los 80/90? Spawn y Tortugas Ninja.
Sí, es… Cuando estaba escribiendo las dos series antes de que fueran anunciadas iba a la librería y me compraba cosas de Spawn, miniseries y cosas así más raras que no había leído, y la gente de la librería estaba “oh mucho de los noventa” y yo no sabía qué decir (risas).
No, es un honor, es increíble. En un momento yo estaba haciendo mucho para DC, ¿Qué lugar está más lejos de aquí? funcionaba muy bien, la película de 4 kids walk into a bank estaba ahí, We’re taking everyone down with us vendía increíble y le dije a mi novia “amo DC, son muy buenos conmigo y es un buen sitio para escribir, pero siento que tengo esta oportunidad para hacer mis propias cosas y eso es muy raro”. Sé que DC va a estar ahí siempre pero yo no voy a tener esta oportunidad siempre, así que tengo que dejar DC por un tiempo y hacer mis cómics. Llamé a DC, llamé a mis editores y me dijeron que la puerta siempre iba a estar abierta, fueron muy amables y maravillosos, y estoy seguro que haré más cosas con DC, pero le dije a mi novia “voy a hacer mis cosas ahora” y me dijo, “no, no lo vas a hacer, tan pronto como te ofrezcan algo vas a ir” y dije “los únicos cómics por los que volvería a escribir para otros son Tortugas Ninja y G.I. Joe” porque son los cómics que leía desde que era un niños. Entonces Todd me llama y dice “Spawn” y yo digo “sí”, (risas), y digo “nunca se me hubiera ocurrido que Todd me iba a llamar para ofrecerme Spawn” porque eso estaba más allá de mi imaginación, era imposible. Y justo después de eso me llaman y me ofrecen las Tortugas Ninja. ¿Qué ha pasado? ¿Cómo era eso posible? No lo sé.

Vale pues vamos con las Tortugas Ninja. Con ellos se puede hacer prácticamente de todo. ¿Qué podemos esperar de tú etapa?
He leído todo lo que estaban haciendo en los últimos años. Ha habido muy buenas etapas recientemente. La de Gene Luen Yang es maravillosa…
Aquí está sin publicar (llega el mes que viene) y la de Aaron la vimos este año…
La de Jason es muy buena, pero antes de esa también las de Sofie Campbell y Tom Waltz… muchas buenas etapas. Así que las miré a todas y pensé ¿qué puedo hacer que sea diferente? Así que llegué con muchas ideas locas y todas estas cosas a mi editor, Jake Thomas, que también había sido mi editor en Marvel, con Punisher o Thunderbolts, y me dijo “mira, estas intentando hacer algo loco que nunca se había hecho, céntrate en hacer algo bueno y el público vendrá. ¿Qué es lo que te hace amar a las Tortugas?” y yo le dije que su relación y que amo lo brutales que eran las de Eastman y Laird y lo macarras que era. Así que me dijo “Haz eso”. Así que mi primera historia es una noche y solo dije a IDW que esa iba a ser la peor noche de sus vidas, que se trataba de luchar por su vida en Nueva York. Ellos me dijeron que adelante, así que los primeros seis números son diez horas de su vida. Diez horas luchando por todo Nueva York, con muchos de los grandes villanos apareciendo por ahí y trabajando juntos, nuevo villanos. Es brutal pero es sobre ellos sobreviviendo. Cuando lo entregué me dijeron “eres el primer guionista de las Tortugas Ninja que es natural de Nueva York”, yo crecí en Nueva York leyendo las Tortugas Ninja, así que está lleno de detalles que si conoces Nueva York vas a estar “oh conozco eso”, cosas raras, restaurantes… muchas cosas de la ciudad que he puesto ahí. Es una carta de amor a Nueva York y a las Tortugas al mismo tiempo.
Eres el nuevo guionista de las tortugas ninja, que es probablemente la serie mensual más importante de IDW Publishing. Y no es la única editorial indie que depende de una licencia externa (si bien es cierto que las tortugas son originalmente un cómic de autor). Desde lejos, da la impresión de que las editoriales indie están migrando a licencias.
Sí. Cuando yo empecé a hacer cómics había muchos menos. Había menos editoriales y menos cómics. Era difícil, el mercado era más pequeño, era muy difícil hacer un cómic y que te lo publicaran pero también era más fácil llegar al público si conseguías llegar a las estanterías de las librerías. Ahora lo que hay son muchos cómics. Muchos buenos cómics. Muchos cómics que son muy buenos pero tienen solo unos pocos cientos de lectores, no hay mucha gente leyéndolos. Creo que las editoriales se han dado cuenta que tienen que diversificar. Tortugas, Star Trek, Smile y las franquicias de terror, pero también están haciendo excelentes obras de creación propia. Incluso compañías como Skybound. Cuando pienso en Skybound pienso en The Walking Dead, Invencible… en los libros de Robert, pero también en otros muy buenos como Manifest Destiny… muchos cómics que adoro vienen de Skybound, pero para la siguiente generación puede que sea la compañía de G. I. Joe y Transformers o ROM. Y es genial, porque necesitas vender cómics y son cómics geniales. Las Tortugas es otra cosa, porque son una licencia pero para mí no lo son. Empezaron como cómics.
Sí, claro. Spawn y las Tortugas son cómics.
Sí. Yo amo los cómics. Amo los cómics independientes y amo las ideas, y tengo la esperanza de que si alguien entra en una librería de cómics para buscar algo de Star Trek o de las Tortugas Ninja, que compren por ejemplo mis Tortugas Ninja que piquen con, por ejemplo los IDW Crime, son maravillosos, me encantan, o con cosas de Image. Todo lo que haga que la gente lea es maravilloso.
Bueno, te dejo ya, que ha sido una entrevista muy larga. Muchísimas gracias por tu tiempo.
No, ha estado genial. Muchas gracias a tí.
Fin
Aunque la entrevista acabó ahí, fue más de una hora de conversación, tuve el placer de pasar un rato más con él hablando de otras cosas como música o la vida en sí misma. Llevo unas cuantas entrevistas a mis espaldas y tengo que admitir que esta fue una de las más satisfactorias que he realizado. Dicho esto, me quedó mucho en el tintero, después, ya dentro de las Jornadas, habló sobre sus trabajos en Marvel y en DC, sobre la polémica con su Punisher y Disney o dando detalles sobre los X-Men, todo muy interesante. Así que espero que algún día volvamos a coincidir y le preguntaré por todo ello así como por sus Tortugas Ninja, que tienen muy buena pinta, o su Spawn, que podremos leer por aquí el año que viene. También quiero agradecer a la organización de las Jornadas de Avilés una vez más su trato y el hacer posible todo esto.
Enlaces de Interés
4 kids walk into a bank (especial Black Mask)
Reseña de ¿Qué lugar está más lejos de aquí?
Reseña de We’re taking everyone down with us








