¡Muy buenas, marvelitas de pro! Este mes de noviembre llega a las tiendas la muy esperada reedición de los Vengadores de Jonathan Hickman, que protagoniza nuestro Juicio a. Aunque no es un mes con demasiadas novedades, a la espera de lo que nos tiene preparados Panini para Navidad, en esta entrega de nuestro Magazine os hablamos también de otra esperadísima reedición: JLA/Vengadores; y el 4º volumen de la recopilación en Marvel Héroes de La Telaraña de Spiderman. ¡Esto y aún más en nuestro Magazine Marvel España edición Noviembre 2026!
TITULARES MAGAZINE
• Columna de opinión
• Juicio a…
• Novedades
• El cómic destacado del mes
• Clásicos WTF
• Aquellas maravillosas novedades

Columna de opinión
En el apartado de opinión del Magazine Marvel de este mes hablamos de ese extraño experimento que es Patrulla X: en otro momento.

En la introducción del Magazine hemos mencionado las principales novedades de este mes en lo que a cómics Marvel se refiere… pero nos hemos guardado una cosita. En noviembre llega a España el primero de los tres volúmenes que recopilarán un experimento inédito en lo que respecta a los superhéroes mainstream: Patrulla-X de John Byrne: en otro momento. Originalmente titulada X-Men: Elsewhen, estamos hablando de una reinterpretación/continuación de la etapa realizada por Chris Claremont y el propio Byrne pero sin Claremont, claro. La idea de Byrne es seguir la historia de la serie a partir de La Patrulla X #143 publicado en 1980, ¡hace más de 45 años!
Esta aparente locura se inició en 2018 y se extendió hasta 2021, periodo en el cual Byrne publicó 31 números únicamente online de su particular fan-fiction, sin cobrarle a nadie por leerlos. Porque él mismo siempre ha reconocido que estos cómics eran un fan-fiction, como los que muchos aficionados han hecho en las últimas décadas de otros universos de ficción como el de Harry Potter o el de Crepúsculo.

La pregunta para muchos de vosotros será, ¿cómo narices “vuelve” Byrne a Marvel? Y aquí las cosas no son tan directas como parecen. X-Men: elsewhen es Byrne, sí; pero también el editor Chris Ryall que ya había trabajado con Byrne en la editorial IDW (cómics de Star Trek) y que convenció al canadiense para darle una salida en papel a su creación. Cebulski dio el OK pero el bueno de John, más cerca de los 80 que de los 70 años iba a necesitar un ritmo de publicación adaptado a su situación por lo que el sello que publicaría la serie en Estados Unidos sería Abrams ComicArts, compañía que ya había publicado cómics especiales de la Casa de las Ideas. Si esta colaboración os suena rara, pensad en los cómics de Marvel publicados por Taschen que no es lo mismo pero veréis por donde quiero ir.
Lo cierto es que la iniciativa ha sido un verdadero éxito, con una primera edición completamente agotada antes de salir a la venta en USA (25.000 ejemplares) más una reimpresión de 20.000 más. Nada mal para un fan-fiction, bueno, con sus retoques, claro. Se ha publicado el primer volumen al que seguirán dos más, en 2027 y 2028. La repercusión ha sido tal que se han escrito piezas en The Hollywood Reporter o The New York Times.

Más allá del morbo de ver qué ideas tenía Byrne para la serie, ¿sería esta una iniciativa que los aficionados querríamos ver en otros contextos? ¿Querríamos leer cómo Frank Miller hubiera seguido en Daredevil? ¿El mismo Byrne en Los 4 Fantásticos? ¿MacFarlane en Amazing Spiderman? (Esta última ha ido a hacer daño, lo sé). Seguramente X-Men: Elsewhen no dejará de ser una curiosidad pero a la que muchos aficionados se acercarán con algo de miedo, algo de respeto y mucho de “en peores plazas hemos toreado”.

Juicio a… Jonathan Hickman
En la intro os avisamos. El juicio a… de este mes se centra en Jonathan Hickman, el escritor nacido en Carolina del Sur y una de las figuras que más ha polarizado los últimos 10 años en el Universo Marvel. Parece que con Hickman no hay término medio: o lo amas o lo odias. Nosotros estamos más cerca del amor que del odio pero, claro, ¿qué pensarán nuestros reporteros más conocidos? ¡Leámoslo!
¡Que comience el juicio!

A favor… Robbie R.
Hay autores que escriben cómics y autores que construyen arquitecturas. Jonathan Hickman pertenece, sin discusión, al segundo grupo. Cuando aterrizó en Marvel con Fantastic Four (2009), no llegó a rellenar un hueco en la parrilla de lanzamientos: llegó con un plan. Y esa es, probablemente, la mejor razón para defenderlo ahora que por fin se reeditan sus Vengadores en España y su Secret Wars (2015) en formato facsímil en EE.UU.
Lo primero que hay que reconocerle es su capacidad de planificación a largo plazo. En una industria acostumbrada a historias que se agotan en seis números y a eventos que se olvidan al siguiente verano, Hickman planteó sus series como piezas de un mismo mecanismo. Lo que sembró en Fantastic Four y FF floreció en Avengers y New Avengers, y todo desembocó en Secret Wars (2015). Releído de seguido, ese recorrido se siente como una novela por entregas con un final previsto desde el principio, algo rarísimo en el cómic de superhéroes, pues los planes muchas veces cambian o se cortan de golpe. Las pistas estaban ahí, a la vista, esperando a que el lector las uniera.
Lo segundo es su ambición conceptual. Hickman entendió que el Universo Marvel no tenía por qué pensarse a escala humana. Con él, Reed Richards vuelve a ser el hombre más inteligente del planeta y no solo un padre de familia con poderes: se une al Consejo de Reeds, cruza realidades y se enfrenta al peso moral de sus propias decisiones. Los Vengadores dejan de ser un simple equipo de lucha contra villanos para convertirse en una cuestión de escala: Vengadores más grandes, amenazas que se cuentan por mundos, dilemas sobre qué merece ser salvado y a qué precio. Las incursiones – que es la colisión de universos- son una de las ideas de ciencia ficción más potentes que ha tenido Marvel en décadas, y funcionan porque convierten el fin del mundo en una cuenta atrás que obliga a los héroes a tomar decisiones imposibles.
Lo tercero es que convirtió el worldbuilding en el protagonista. Sus páginas están llenas de infografías, diagramas, organigramas y mapas que no son adorno, sino parte del relato. Se le puede discutir que a veces eso puede enfriar la emoción o hacer pesado el relato, pero también es una forma de respetar la inteligencia del lector, a quien se le pide que se asome, que investigue, que relea.
Y su influencia no se queda en sólo ahí. Su etapa en los mutantes con House of X y Powers of X (2019) reinventó a la Patrulla-X con una claridad de propósito que llevaba años sin verse: Krakoa, la resurrección, las tres eras de los mutantes, una gran evolución para muchos personajes, eventos como X of Swords que implican muchas consecuencias como la reintroducción de Arakko…
Se le puede reprochar, y con razón, que sus personajes a veces funcionan más como ideas que como personas, que su ritmo es pausado y que la densidad del conjunto puede echar atrás a quien busca acción inmediata. Pero incluso eso forma parte de su identidad: Hickman escribe pensando en el todo, no en la viñeta suelta.
Por eso la reedición de sus Vengadores en España es una excelente noticia. Permite descubrir, o redescubrir, una etapa que se lee mejor de golpe que a salto de grapa, y que recuerda que el cómic de superhéroes también puede tener la ambición de una gran saga de ciencia ficción.
La verdad, nada más que la verdad.
En contra… Ronan El Acusador
PRIMERO. OBJETO DE LA ACUSACIÓN.
Por medio del presente escrito, esta parte formula acusación contra Jonathan Hickman, guionista de cómics, por presuntos delitos de abuso de complejidad narrativa en primer grado, ocultación de información relevante al lector y reincidencia en la utilización de diagramas, esquemas y conceptos científicos como sustitutos ocasionales del desarrollo dramático.
SEGUNDO. RELACIÓN DE LOS HECHOS.
Se imputa al acusado una tendencia manifiesta a confundir la planificación exhaustiva con la calidad literaria. Allí donde otros guionistas construyen personajes, Hickman levanta arquitecturas argumentales; donde debería existir emoción, aparece un gráfico; y donde el lector espera una conversación reveladora, recibe una página de texto cuya densidad informativa haría palidecer a un manual de física teórica.
Esta parte sostiene que el acusado padece una confianza excesiva en su propia capacidad para diseñar grandes relatos, hasta el punto de sacrificar la naturalidad de los diálogos, la espontaneidad de los personajes y, en ocasiones, el ritmo narrativo en beneficio de una estructura que parece concebida para impresionar antes que para emocionar.
TERCERO. DE LA REINCIDENCIA.
Especialmente grave resulta la reiteración de estos procedimientos en obras como Los 4 Fantásticos y Los Vengadores. En ellas, el acusado despliega complejas tramas de alcance cósmico, multiplica las amenazas y acumula misterios con la solemnidad de quien pretende estar escribiendo el destino del universo.
Sin embargo, la grandilocuencia no siempre se traduce en profundidad. Sus personajes corren el riesgo de convertirse en piezas de un mecanismo previamente calculado, subordinados a una planificación que deja poco espacio para la imperfección humana. El lector, entretanto, debe realizar horas extraordinarias para descifrar una historia que no siempre compensa semejante esfuerzo.
CUARTO. CALIFICACIÓN DE LOS HECHOS.
Esta parte considera que los hechos descritos podrían constituir un caso agravado de hickmanismo: acumulación de conceptos, diálogos solemnes, misterios encadenados y una fe casi religiosa en que todo adquirirá sentido al final.
QUINTO. PETICIÓN FINAL.
Por todo lo expuesto, se solicita que el acusado sea declarado culpable de escribir cómics excesivamente calculados, ocasionalmente pretenciosos y no siempre tan profundos como pretenden aparentar.
Se recomienda, como medida correctiva, la lectura obligatoria de varias obras centradas en personajes, el abandono temporal de los diagramas y la redacción de un diálogo en el que nadie mencione el destino del multiverso.
Es justicia que se espera alcanzar en beneficio del lector, de la narrativa y de todos aquellos que alguna vez han tenido que releer tres veces una página de Jonathan Hickman para descubrir que, al final, el problema era mucho más sencillo de lo que parecía.
¡Desataré mil años de justicia Kree!

Novedades

El cómic destacado del mes
TITULO

Ahora que Marvel y DC han vuelto a llegar a un entendimiento para hacer proyectos conjuntos, hay pista libre para que las empresas abordadas en el pasado puedan ser publicadas nuevamente, siendo el encuentro entre los Vengadores y la Liga de la Justicia el más importante de todos ellos, con permiso del fundacional que, como todo el mundo sabe, fue la adaptación al tebeo de la película El Mago de Oz.
La miniserie cuya reedición se inicia este mes es importante a varios niveles. Para empezar, se trata de la culminación de un anhelo que había empezado dos décadas antes, durante la primera época de colaboraciones entre las dos grandes editoriales. Su abrupto final dejó inédito el segundo encuentro entre la Patrulla-X y los Nuevos Titanes y también, una aventura de la que ya se habían dibujado varias páginas a lápiz, protagonizada por vengativos y ligueros. Estamos a mediados de los ochenta del siglo pasado y habrá de pasar una década para que unas Marvel y DC que asistían con preocupación a la pujanza de Image Comics y a la sucesiva aparición de nuevos jugadores, procedieran a un deshielo que se traduciría en diez años de tebeos de calidad e interés variable. Esta aventura supuso el broche de oro a esa segunda época y es, en muchos sentidos, un homenaje al género superheroico que se había desarrollado durante los cuarenta años precedentes.
George Pérez, que había firmado etapas memorables en las cabeceras de uno y otro grupo y que había dibujado las páginas del fallido proyecto previo, volvió a ponerse al frente del apartado gráfico. En la parte literaria tenemos a Kurt Busiek, gran conocedor de las continuidades de una y otra editorial y guionista que, en esos momentos, contaba con el favor de ambas. Dos nombres de prestigio para una obra que casi tenía el sambenito de estar maldita y que iba a ser vista con lupa por las aficiones marveliana y deceera. Ambos cumplirían y lo harían con creces.
Han pasado veinticinco años desde su primera edición y esta nueva publicación es una buena forma de acercarse a lo que era el negocio de los pijamas poderosos a principios de este siglo y, en cierto sentido, marca el final de una época.

Clásicos WTF

Cuarto volumen de la durante muchos años conocida como tercera cabecera de Spiderman tras Amazing y Spectacular. Este tomo continúa la serie Web of Spiderman desde la marcha de Gerry Conway. Para los despistados, las etapas (que en realidad es más bien la misma) a caballo entre Web of y Spectacular acaba de ser recopilada por Panini en tres tomos también en formato Marvel Héroes. Este volumen incluye los Web of Spider-Man #71-100, Annual #9 y Ghost Rider/Blaze: Spirits of Vengeance #5-6. No vamos a adelantar mucho pero aquí tenemos la llegada de Howard Mackie a las series de Spiderman… y ya nada volverá a ser igual para el lanzarredes. Para mal, claro, excepto contadas excepciones durante los siguientes casi 10 años. Vamos a ver cuánto de WTF! hay en estos comics.
Aviso de Spoiler |

Aquellas maravillosas novedades
Llegamos al final de esta edición del Magazine y toca mirar al pasado porque no solo de Novedades vive el lector de Marvel. Compañeros y amigos de Zona Negativa, ¿recordáis que pasó…
…hace 10 años?
A finales de 2016 Marvel era un lugar de nuevas iniciativas, aún metidos de lleno en el proyecto ‘All-new, All-different’ que había comenzado un año antes y que empazaba a ser testigo de sus primeros relanzamientos. Jason Aaron proseguía a paso firme con su etapa al frente de Thor, que además de darse en la colección Mighty Thor protagonizada por Jane Foster se expandía hacia Unworthy Thor con el protagonismo de Odinson. La colección de Veneno se relanzaba dejando atrás a Flash Thompson y dando la bienvenida a Lee Price, Jeff Lemire narraba el regreso de Thanos tras los eventos de Secret Wars, Gerry Conway deleitaba a una facción importante de los fans arácnidos con el segundo volumen de Amazing Spider-Man: Renew Your Vows, Mark Waid por su parte retomaba sus Vengadores después de los eventos de Civil War II con un nuevo número #1, y Brian Michael Bendis hacía lo mismo en Invencible Iron Man.
… hace 20 años?
A principios de siglo el mundo que acababa de ser testiugo de la tercera película de la Patrulla-X y del retorno, nunca mejor dicho, de Superman a la gran pantalla, y en el universo Marvel los héroes se enfrentaban unos a otros en la recta final de su guerra civil. En las trincheras de aquella guerra se encontraba el Punisher: War Journal de Matt Fraction, mientras que la Patrulla-X de Mike Carey cerraba su primera aventura en X-Men #193, al igual que el Caballero Luna de Charlie Huston en su regreso a una cabecera en solitario tras casi 10 años. En otras tierras Steve Rogers se ponía el traje de Iron Man en Bullet Points #1, una nueva generación de Vengadores se unía en Avengers Next #1 y los 4 Fantásticos se enfrentaban a sus últimos días en Fantastic Four: The End #1 de Alan Davis. Pero sin duda la joya de la corona es el primer número de la obra de culto Immortal Iron Fist, de Brubaker y Fraction.
…hace 40 años?
En 1986, mientras las Naciones Unidas declaraban patrimonio de la humanidad tanto Toledo como Cáceres, y en las oficinas de Marvel de Nueva York se celebraba el 25 aniversario de la editorial con un número especial que cruzaba a los dos personajes más populares, Spider-Man Versus Wolverine #1, narrado por Jim Owsley. Claremont continuaba con su titánica tarea mutante junto a Barry Windsor-Smith en Uncanny X-Men #214, y lo complementaba enfrentándolos a los 4 Fantásticos en una nueva miniserie, los Vengadores de Roger Stern se disponían a retomar el control de su mansión en Avengers #276, y también a manos de Stern Johnny Storm le pedía a Ben Grimm que fuera su padrino en su boda con… ¿Alicia Masters? en Fantastic Four #299, y David Michelinie y Bob Layton reabrían una nueva etapa en Iron Man con el número #215.

























