80 Aniversario Robin – Dick Grayson

Iniciamos una exploración por la extensa estirpe de Robins nacida bajo el ala del Murciélago. Bienvenidos al 80 aniversario del Chico Maravilla. Empezamos.

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En este año de aniversarios no podemos dejar de dedicarle un especial al sidekick por antonomasia, Robin, en toda su extensión. Desde su concepción varios jóvenes se han ataviado con el famoso uniforme verdirrojo en diferentes variantes, y en diferentes circunstancias, y con el tiempo su figura se ha conformado en el epítome del concepto de legado tan arraigado en DC. Porque normalmente se piensa en la Sociedad de la Justicia, al tenerlos como precursores de los héroes actuales, pero la continuidad DC hace y deshace esa idea dependiendo del lustro. Lo que es invariable es que siempre habrá un Batman y Robin.

El Robin original (el primero, de ahora en adelante simplemente “Robin”, o “Dick”) es, y siempre será, por mucho que cambie la continuidad DC, Dick Grayson, Richard John Grayson, Ricardo Tapia, el que se ganó el apodo de Chico Maravilla, en claro homenaje a sus orígenes circenses, y el único que se ganaría el de “Zapatitos”.

Robin debutó en Detective Comics #38, del 6 marzo de 1940, con fecha de portada de abril, con ánimo de atraer a lectores más jóvenes. Es curioso ver que fue apenas unos meses después de la primera aparición de Batman cuando se quiso crear ese contraste entre el Caballero Oscuro y una figura mucho más brillante y alegre, aunque con origen igualmente trágico.

El joven Dick Grayson era, junto a sus padres, miembro del trío de trapecistas Los Grayson Voladores en el itinerante Circo Haly. Con el paso del tiempo se fueron añadiendo detalles, trasfondo e, incluso, una historia secreta tras ese circo, pero eso es una historia para otro momento. Ni siquiera su nombre conocíamos en un inicio, pero la muerte de Richard y Mary Grayson durante una actuación por obra del mafioso Tony Zucco es un momento tan relevante y mítico en la historia del cómic de superhéroes que era inevitable que su leyenda creciera.

Así, Dick quedó huérfano ante los ojos de Bruce Wayne, quien le acogió y pronto descubrió que sus aptitudes para la investigación le podían convertir en más que su protegido, sino en su aliado. Dick descubrió y persiguió a Zucco, logrando incriminarle en el asesinato de sus padres. Bruce le dio un propósito en la vida que apaciguaría sus demonios interiores, ya que él sabía mucho de eso. Aquel niño se convirtió así en Robin, compañero de Batman. ¿Un niño de ocho años ayudando a un adulto contra peligrosos criminales armados? Ahora parece que ni pueden salir solos a jugar a la calle, pero aquello era otra época, ya veis.

Dick fue adiestrado en todo lo que Bruce ya era maestro, y se convirtió en luchador y detective, pero su atuendo alegre y colorido distaba mucho del de su mentor. Creo que fue Jason Todd quien acusó a Bruce de convertirles en dianas al vestirles así…

Si bien los créditos del cómic los firman Bill Finger y Bob Kane, el diseño de su traje es obra de Jerry Robinson, quien lo realizó inspirándose (de memoria) en las ilustraciones que N.C. Wyeth realizó de Robin Hood. Curioso también que con el tiempo el “Hood” de esa inspiración perviva en la actual encarnación de otro Robin… De hecho, hay una extraña relación de nombres e identidades: Robin, Robin Hood, Red Hood, Red Robin…

Una memoria horrible

Finger explicó que la intención era que Robin ejerciera de Watson, dándole la réplica al protagonista principal, aunque el resultado fue irregular en este aspecto. Demasiadas veces Dick se convirtió en la víctima desamparada necesitada de ayuda, lo cual contribuyó a que Frederic Wertham viese en la relación entre Batman y Robin algo más sexual que la pretendida paternofilial. Desde entonces la bromas homoeróticas con estos personajes como protagonistas no han cesado, no sé si se podría hacer un aniversario de esto…

DC Comics cumplió su objetivo y Batman perdió ese oscuro halo de detective que no recuperaría hasta los años 70. Durante las décadas 40 y 50 no hubo cómic de Batman sin Robin, incluso el joven pupilo voló en solitario en las páginas de Star Spangled Comics. Tal era su popularidad. Pero no fue hasta la publicación de The Brave and The Bold #54, con fecha de portada julio de 1964, que veríamos la semilla de lo que serían los Jóvenes Titanes. En dicho cómic, con guión de Bob Haney y dibujos de Bruno Premiani, Dick formó equipo con Aqualad y Kid Flash para enfrentarse al villano Mr Twister. Apenas seis números más tarde se les unirían Wonder Girl y Speedy y tomarían el ya mítico nombre de “Teen Titans”.

En 1966 Robin se afianzó en la cultura popular con la emisión de la serie televisiva Batman, protagonizada por Adam West y con Burt Ward en el papel de Chico Maravilla. El toque humorístico y camp en un momento en el que la cultura pop estaba en todo lo alto hicieron de la serie un éxito arrollador del que convendría hablar en otro momento por el fenómeno social que supuso. Al margen, pudimos ver en ella al sidekick por excelencia, con sus sempiternos “Holy …, Batman!”, a rellenar por el guionista de turno, dando siempre la réplica como se esperaba de él, peleando codo a codo con su mentor, aunque también, por desgracia, cayendo en muchas trampas. En su defensa diremos que en no muchas más que el propio Batman.

Robin by George Perez

Desde entonces su éxito recayó en el papel que ejercía en el grupo de Titanes, como líder, por lo que cuando el 1969 Dennis O’Neil quiso apartar un poco a Robin de la vida de Batman, enviándole incluso a la Universidad Hudson para que hubiese un distanciamiento físico, a Marv Wolfman le vino al pelo. Aunque no fue hasta 1980, cuando Wolfman relanzó la serie ahora titulada The New Teen Titans, que comenzó a desarrollar el personaje. A parte de todas las bondades que se pueden decir de la serie, fue en ella donde Wolfman empezó a dar forma a la personalidad del Dick Grayson que conocemos hoy en día.

Wolfman aprovechó la saga El contrato de Judas, que cerraba su primera etapa en la serie de los Titanes para presentar la nueva identidad de Dick Grayson: Nightwing. En aquel momento sucedió sobre la marcha, en mitad de la trama, en Tales of the Teen Titans #44, de julio de 1984, y de forma bastante inesperada. Con el tiempo se daría trasfondo a la decisión de Dick, una justificación y un motivo para ese nuevo rol. Y en el fondo no era muy diferente del motivo real: Dick quería independizarse de Bruce a todos los niveles. En posteriores versiones incluso hubo una discusión de por medio.

Si bien editorialmente su papel en la vida de Bruce a nivel personal no fue significativo, la historia ha sido poco a poco reescrita y las historias que vivieron han sido revisitadas una y otra vez, de forma que Dick maduró durante su etapa con Batman, y no solamente con los Titanes. Para Bruce es su primogénito, de quien se siente orgulloso, su compañero casi desde el principio de su carrera contra el crimen, y aquel ante el que se avergüenza de sus propios errores.

Más allá de Robin, Dick ha sido Nightwing mucho más tiempo del que fue compañero del Hombre Murciélago, pero también fue sustituto de Batman dos veces, una a petición de Bruce, otra a causa de su defunción; ha estado a punto de morir por decisión editorial en más de una ocasión, y la última casi lo hizo; dejó de lado su identidad enmascarada y se unió a la agencia secreta Spyral; y más recientemente fue gravemente herido y por consecuencia su personalidad radicalmente alterada. Ahora no está muy claro quién es ese “Ric Grayson”, pero estando de aniversario no parece que sea una situación que vaya a durar mucho este. Pero bueno, esto, más quién es Dick Grayson más allá de Robin es un tema a tratar en un artículo mucho más extenso que este pequeño homenaje al primer Chico Maravilla.

El auténtico culo de América

Hemos visto a Dick Grayson en numerosas adaptaciones audiovisuales, tan en animación como imagen real: el serial cinematográfico de Batman de 1943, el serial Batman y Robin de 1949, en la versión televisiva de 1966, Super Friends en los 70 y 80, Batman: The Animated Series en los 90, las películas pezoneras de Joel Schumacher Batman Forever en 1995 y Batman y Robin en 1997, Teen Titans en 2003, en The Batman de 2004, Batman: The Brave and the Bold en 2008, Young Justice, Teen Titans Go! (serie y dos películas), Lego Batman: La película en 2017, la actual serie Titans…

En esta última de hecho la disensión entre Dick y Bruce no sólo es palpable, sino que el malestar del primero es prácticamente el motor de sus actos hasta que… perdón, entramos en terreno de spoilers para quienes aún no la han visto. Y es que es algo que al final parece que ha de hacer todo Robin: cuestionar a Batman. El ser capaz de plantar cara a Bruce demuestra su valor, su confianza y, un poco, su temeridad. Esto, por supuesto, tendría diferentes consecuencias según el caso. Pero eso es otra historia, y quedan muchos posts sobre Robin por delante…

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Pepeparker
Pepeparker
Lector
27 abril, 2020 21:59

Muy buen artículo! Mi Robin favorito es Dick Grayson y me encanta como Nightwing. Me alegro que vaya a haber más post de Robin espero que se hable de Damian mi segundo Robin favorito pero me gustan todos , el que menos Tim Drake pero también me gusta. Creo que DC hace muy bien los Robin cada uno es diferente. Me he reído con lo del culo de América jajajaja

Dr Kadok
Dr Kadok
Lector
27 abril, 2020 22:58

Muy buen y breve (a veces es bueno muchachos!!) artículo del Petirrojo. Creo que a todos nos pasará, a veces odiamos a Robin, a veces nos entretiene su figura. Como uds mismos dicen, aparece con sus botitas y su peligrosa entrepierna a apenas 10 números de la creación de Batman, borrando de un plumazo todo el estilo noir y pulp que apenas se había esbozado (y que se transportó a otros como El Espectro, Sandman, Hourman, etc.). Cuando salió Batman ´89, empezaron a dar la serie de los ´60 acá de vuelta y a editar los cómics en forma continua (Era de Aparo, Grant, Breyfogle, Starlin, etc.). Yo tenía una dicotomía: me moría de risa y adoraba y adoro verlo en la serie(“Santa Colección Invaluable de Capuchas Etruscas!!”, y puñito en palma), pero lo odiaba tanto cada vez que aparecía en el comic…por eso me gustó mucho (acá llegó como en el ´92) Muerte en la Familia. Siempre lo preferí al encapuchado solo, Stan Lee tenía razón: los sidekick ya no tienen cabida…desde los ´40!! Pero luego aflojé un poco con Tim (mi favorito, y me embola que todos los demás le afanen el traje) y a Dick (Amo Ricardo!) le gané cariño como Ala Nocturna, como a todos. Pero sigo pensando que es un concepto desfasado, que encima se multiplica: ahora hay quichicientos Robin, Batimujer, Batichica, Batiperro, Batiafricano, Batichino, Batilatino…uf, para mi la vuelta milleriana a los principios solitarios le sentaban muy bien a Batman…pero hasta el reconoció que de repente le apareció esa bolita “roja, amarilla y verde” mientras esbozaba. Imposible sacarte de encima Robin, sos un “mal necesario”, por lo menos de vez en cuando algunos te escriben y justifican bastante bien, como Dixon o King.

Drury Walker
Drury Walker
Lector
28 abril, 2020 22:21

Pues comona Dr. kadok, yo odie a Robin años, aunque despues aprendi a apreciarlo por lo menos en segun que etapas. Ahora si Robin puede dar para polemica, Dick sin duda es uno de los puntales del Universo DC. Y a su manera ha conseguido un liderazgo al que Batman por su personalidad no alcanza. Hecho mucho de menos al agente de Tim y Tom, que etapon!

gusgus
gusgus
Lector
2 mayo, 2020 3:24

Gran articulo de presentación para un personaje que a esta altura es necesario, por lo menos cada cierto tiempo. Debo decir que mi Robin preferido siempre fue Tim, ya que yo llegué a la etapa de Dick más en los Titanes que con Batman. También debo encender una antorcha por la Robin más menospreciada de la historia, Stephanie.
Ya me leeré los otros aarrtículos.
P/D: me cae extremadamente mal Damian, no veo la hora que el Joker lo agarre con una barra y una pequeña bombita. Y si quiere volver que espere unos 20 años,