ZN: The Black Dossier, aka League of Extraordinary Gentlemen V3

El extraordinario caballero Alan Moore nos ofrece en The Black Dossier la tercera y tal vez última entrega de su Liga decimonónica.
Corre el año 1958 y los dos únicos miembros en activo de la liga que conocimos en los volúmenes anteriores se afanan en hacerse con El Dossier Negro, un peligroso documento repleto de secretos que el gobierno inglés se ha decidido a tapar.
En su interior bulle información sobre las tres principales encarnaciones que ha tenido la liga (siendo la tercera sobre la que nosotros hemos leído) y sobre misteriosas personalidades que han destacado por lo especial y extraño de su naturaleza.

Por un lado tenemos el cómic en sí que narra esa búsqueda y huída de Mina Murray y Allan Quatermain con el dossier, y por otro se van intercalando entre medio contenidos del oscuro documento que Miss Murray va leyendo en momentos de reposo. Gracias a este contenido somos testigos de la longeva vida del excepcional Orlando, del origen verdadero de la Mona Lisa y hasta nos enteramos de que nuestro compatriota Don Quijote militó en la primera de las ligas extraordinarias.
La mayor parte de estos insertos están escritos en prosa, aunque también aparecen con formato de tiras de prensa, de postales y de relatos ilustrados. Menudo alarde de originalidad se marca Moore al haber ideado con tanto detalle la variable distribución de la historia. Destaca especialmente el tramo final en donde debemos visualizar las páginas con gafas 3D, emulando a los propios personajes.
Este elevado contenido aumenta considerablemente la densidad de la lectura que permite el tomo, de modo que hay tanta información desplegada que una relectura posterior y también de los volúmenes previos se hace bastante recomendable.

Se echa de menos la presencia del Capitán Nemo, del Hombre Invisible y del dual Dr. Jekyll, pero es comprensible que contemos con su ausencia a estas alturas. De todos modos se nos ‘recompensa’ con las intervenciones de célebres personajes como cierto agente apellidado Bond cuya competencia ya es puesta en entredicho en el prólogo.

He aquí una muestra del formato en prosa, del de tira de prensa que adoptan algunas páginas y otra del sector narrativo sobre la vida de Orlando y por extensión de la humanidad misma.

Aunque el genio de Moore vuelve por fortuna a manifestarse, el tono de la historia es mucho más metafísico y metalingüistico que en las entregas anteriores de la serie. De hecho el final de la obra tiene todos los ingredientes para desquiciar a más de uno por lo surrealista de su planteamiento. En mi opinión ese tramo final corre el riesgo de caer en el ridículo de lo puro estrambótico que se vuelve. Me dio la impresión de estar leyendo un guión de Grant Morrison. Eso sí, si has leído Promethea no te pillará por sorpresa la vena mágica del escritor barbudo.
Aún con un final tan extraño que para no variar invita a la relectura si queremos entenderlo más correctamente, este atípico tercer volumen de la liga es un cómic realmente interesante y de recomendación obligada para quienes ya estén algo curtidos en el mundo de la lectura.
Es muy fácil perderse entre la abundante cantidad de referenicias y homenajes, por eso mismo os recomiendo fervientemente el uso de esta guía de anotaciones que se han currado al otro lado del charco:

Black Dossier Annotations.

El dibujo de Kevin O´Neill es perfecto para ilustrar tanto la parte de la historia que desarrolla la misión de Mina y Allan como para hacer lo propio con los fragmentos dedicados a los contenidos del dossier. Se adapta con soltura a las dos vertientes y para ello se va jugando con el uso del color o de un diferente tipo de trazo, según convenga.

Un volumen de semejantes características como este es complicado de adaptar a otros países no solo por la cantidad de texto a traducir sino por la dificultad técnica de maquetar con éxito todas las extravagancias de las que hacen uso sus autores. Por eso a saber cuando conseguimos verlo editado en español, yo creo que el Salón de Barcelona del 2009 sería una buena fecha que ofrece un margen razonable para trabajarse la adaptación, así que a ver si se aplica el cuento Planeta.

Las páginas que permiten el uso de gafas 3D tiene este psicodélico aspecto:

Un saludo a todos y crucemos los dedos para que no tardemos en ver publicado en España este dossier tan particular.