Superhéroes. ¿Quemados o iterativos?

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Conocimos a Jordi Ballera, nuestro más nuevo fichaje, mientras éste divagaba sobre iteratividad en su blog personal. Faltados como estábamos de expertos en semiótica para poder optar a los premios de La Cárcel de Papel, no tardamos ni un minuto en prometerle diez comentarios por post si se venía con nosotros. Pero eso es tema para otro día, porque lo que hoy nos traemos entre manos versa sobre esa historia de la iteratividad.

Decía Jordi Ballera que “el esquema iterativo se da cuando en un relato seriado, el final de un capítulo no condiciona el inicio del siguiente (…) Cada aventura empieza sin tener en cuenta la aventura anterior. De hecho, es como si cada aventura fuese la primera. Es cierto que algunos personajes se van incorporando al repertorio de actores pero su papel nunca es lo suficientemente relevante como para que se modifique la estructura de la trama, ni para que impida que cada aventura sea siempre la misma. El elemento importante y definitorio es que nada de lo que ocurra en una aventura condicionará la aventura siguiente. En este sentido el esquema es el que manda. La única justificación de la saga es la repetición del esquema con las gratificaciones psicológicas que esto conlleva para el lector.” La explicación de nuestro compañero continua, llegando a prolongarse durante tres posts diferentes (uno, dos, tres)

En el fondo esto de la iteratividad es aquello que nos definía con tanto salero andaluz el incomprendido Juan Luis Rincón: “Me encanta Dylan Dog (…) Dylan siempre espera a que alguien lo contrate, lo contratan, Groucho hace mil chistes malos, Dylan se enrolla con la preciosidad de ese número, le da a la música cuando quiere pensar en solitario y termina descubriendo todo. Oye, y a pesar de que haya unos patrones repetitivos, el tebeo funciona.”

Leído esto, ocioso que andaba yo, me dio por preguntarme por los cómics de superhéroes. Deformación “profesional”.

De entrada parecería que el cómic de superhéroes tal como lo conocemos es la antitesis de la iteratividad, desde el momento en que a Stan Lee y Jack Kirby les dio por inventarse eso de la continuidad y del universo conjunto. ¿Pero estaríamos del todo en lo cierto? Diría que no. De hecho el mismo Juan Luis Rincón se quejaba de que Bendis nos volvía a explicar las mismas historias que ya se explicaron antaño. La identidad de Daredevil revelada, las deudas de Spiderwoman con Hidra

Aunque las aventuras de los enmascarados expliquen una historia que continua de un número a otro, que puede ramificarse y compartirse con otras series, a poco que nos fijemos, muchas veces su historia repite una serie de ciclos. Cada cierto tiempo nos vuelven a explicar la ascensión y caída de Fénix. Cada cierto tiempo Batman se convierte en fugitivo. Cada cierto tiempo Kitty Pride vuelve con la Patrulla. Cada cierto tiempo desaparece el Profesor X. Cada cierto tiempo muere un Flash.
Otras veces, más flagrantemente, el pasado de los personajes se olvida un poco. Lo justo como para que puedan decirnos que ya descubrieron que Batman no era una leyenda urbana aunque años atrás hubiese salido por la tele con la JLA. Y los muertos resucitan y reviven la misma historia que los llevó a la tumba. Y Aquaman recupera nuevamente su reino y a su reina para volverlos a perder y volverlos a recuperar.

Ciertamente, en estos universos interconectados, en estas colecciones centradas en la evolución de determinados personajes fetiche, la iteratividad pura es casi imposible a no ser que se eche mano de unas Crisis en las Tierras Infinitas. Pero algo en los personajes debe haber, esa estructura clásica de los relatos mitológicos adaptada a la peculiaridad de cada personaje, que hace que existan esos ciclos. Que casi necesariamente un héroe se vea abocado a repetir una determinada historia. Hasta el infinito. Porque “poderoso señor es Don Dinero” y, aunque el personaje ya haya completado su peripecia argumental, debe seguirse explotando como apreciada gallina de los huevos de oro. Esa podría ser una explicación. Otra, que la imaginación de los guionistas no da para más. Aunque en descargo de los guionistas “iterativos” debe reconocerse que cuando Alan Moore se puso original con Swamp Thing lo que acabó haciendo fue crear un personaje totalmente nuevo.

Por eso me pregunto, ¿estarán nuestros queridos superhéroes quemados o simplemente son iterativos? ¿Han contado ya todo lo que cabía esperar de ellos? ¿Pueden dar más de sí? ¿Es la iteratividad una necesidad generada por la industria ante personajes exitosos? ¿Iterativos o reiterativos?

DC/Bob Kane DC/Neal Adams DC/David Mazzucchelli

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“Me llamo Toni Boix y soy un DC-Adicto”. A pesar de que mi niñez esté inundada de Sal Buscema y mi adolescencia de Spirit, Metropol, Cimoc y Zona 84. Porque Zinco me devuelve al redil. Zinco y Wolfman y Perez y Moore y Totleben y Gibbons y Miller y Bolland y García López. Después, el ansía. La escasez. La falta absoluta de alegrías. Mueren las revistas de cómics y Zinco vegeta. Mi ilusión se marcha a hacer las Américas. Suerte del Previews… y de los cómics que se malvenden. Le pido a Raúl López que me deje escribir una reseña en Zona Negativa promocionando Fallen Angel… y el resto es esta historia.
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