Muy buenas, queridos lectores. ¿Habremos dejado atrás los rigores del calor cuando estéis leyendo estas lineas? Probablemente no pero por soñar que no quede. Por otro lado, ¿soy el único que recuerda con cariño volver a la tienda de cómics en septiembre antes de empezar las clases? Supongo que mi memoria ha idealizado aquellos años. En fin, este mes tenemos el reinicio de Daredevil a manos de Stephanie Phillips y unas cuantas reediciones de material clásico (y no tan clásico) del que esperamos sacar cosas jugosas. Espero que os guste esta nueva entrega de nuestro Magazine Marvel España.
TITULARES MAGAZINE MARVEL
• Columna de opinión
• Juicio a…
• Novedades
• El cómic destacado del mes
• Clásicos WTF
• Aquellas maravillosas novedades

Columna de opinión
En el apartado de opinión del Magazine Marvel de este mes hablamos de la Marvel Cósmica.
A lo tonto, desde que comenzamos con esta columna hace año y medio, se ha hablado de una gran cantidad de temas sobre el Universo Marvel (y sus publicaciones) pero siempre hay huecos que llenar si tenemos en cuenta la extensión en tiempo y, bueno, creatividad, de la Casa de las Ideas.

Hace ya tiempo, Marvel está haciendo un uso bastante particular de Jonathan Hickman. Después del pelotazo que fue el inicio de la era Krakoana, Hickman ha participado en varios proyectos dentro de Marvel pero solo Ultimate Spiderman (un universo al que él llego un poco de rebote, la verdad) ha sido un éxito. Independientemente de lo que cada uno piense de ellas, ni G.O.D.S. ni Lobezno: Venganza alcanzaron los resultados que Marvel esperaba.
Y en 2025 llega Imperial, vendido al público como un reboot de la Marvel cósmica, un rincón de la Casa de las Ideas que había estado un tanto desatendido, al menos desde el cross-over Empyre de 2020 protagonizado por Vengadores y Cuatro Fantásticos. Al final de aquella historia, la Alianza Kree/Skrull se erigía como uno de los puntos focales de la galaxia, liderada por el Emperador Hulkling y el Príncipe Wiccan. Hickman se olvida un poco de cómo quedaron las cosas en 2020, “resucita” a Ronan y crea un misterioso asesinato en el espacio que empezó muy bien y no sería el único que acogió con interés el primer número de Imperial; pero que acabo desinflándose llegando a un final, digamos, algo anticlimático. Pero Imperial no era sino un prólogo o una tábula rasa para relanzar la Marvel Cósmica, huérfana de una serie mensual de verdadero peso en la editorial desde hace años.

De las series anunciadas en el relanzamiento, que ahora estamos viendo llegar a España, no se habla nada o prácticamente nada. La mayoría de los lectores no Marvel fans apenas habrán reparado en su existencia. No voy a engañar al lector si digo que mi gran apuesta siempre fue Nova: Centurión habida cuenta de los buenos resultados de Jed MacKay con personajes secundarios (lo que contrasta con sus resultados con los grandes pesos pesados de la editorial en Vengadores y La Patrulla X). Este mes tenemos Planeta Hulka, miniserie cuya recepción ha sido bastante tibia, sobre todo por su final (no spoilearemos nada aquí pero su guionista, Stephanie Phillips no quedó nada contenta con alargar un número más una historia que tenía pensada para 5 entregas y no 6); en junio ya llegó Pantera Negra Intergaláctico con mejores reviews de la prensa especializada que por parte de los lectores; y suponemos que Imperial Guardians será también recopilado en un tomo.
Con el último número de Imperial Guardians, publicado en julio, podemos dar por “muerto” este relanzamiento cósmico. De Exiles no se sabe nada tras su anuncio a finales de 2025. Marvel no ha quedado nada contenta con las ventas (¿habrá autocrítica por haberle hecho un downgrade a Imperial Guardians de serie abierta a miniserie de 5 números?) y los lectores nos quedamos con un palmo de narices y frustrados por otro experimento fallido de la editorial.

¿Cuándo recuperaremos en condiciones a Estela Plateada? ¿A los Guardianes de la Galaxia? ¿A tantos personajes que nos han dado años de historias épicas, trágicas y emocionantes a partes iguales? Habrá que seguir esperando.

Juicio a… AXIS
En 2014, Rick Remender era uno de los grandes activos de Marvel. El Castigador, Uncanny X-Force, Agente Veneno, Uncanny Avengers… el guionista era un valor seguro por aquel entonces. No es de extrañar que cuando se anunció que era uno de los responsables del nuevo crossover de Marvel, Axis, muchos se sintieran esperanzados ante lo que se presuponía una historia que cerraría varias tramas abiertas por el guionista en alguna de sus series. Ahora, ¿funcionó Axis? ¿Consiguió Remender cumplir las expectativas? Vamos a ver qué tienen que decir nuestros redactores favoritos.
¡Que comience el juicio!

A favor… Robbie R.
Marvel llevaba un tiempo sin dejar pasar apenas un año sin un gran evento editorial, y para 2014 ese ritmo empezaba a pasar factura entre los lectores. En ese contexto de fatiga generalizada, AXIS podría haber pasado sin pena ni gloria como uno más de la lista. Y, sin embargo, para mí es de los pocos eventos de esa época que encontraron una premisa con suficiente personalidad como para diferenciarse de la habitual amenaza gigantesca y la batalla final.
Lo que distingue a Remender de otros guionistas de eventos es que, en sus mejores momentos, no utiliza la inversión moral como un simple truco de marketing para vender el lema ¿Y si algunos personajes fueran malos y otros buenos? durante unos meses. En sus manos, esta premisa se convierte en una herramienta de caracterización: cada personaje que cruza esa línea revela algo de sí mismo que ya estaba ahí, latente, esperando a que le quitaran el freno. No es casualidad que Magneto, que lleva décadas moviéndose en la ambigüedad entre héroe y villano, sea quien mejor sobrevive al experimento; para él, esa pregunta lleva planteándose toda su vida editorial.
Se le puede reprochar a Remender, y con razón, que su gusto por lo grandilocuente a veces pesa más que la claridad narrativa, y que un reparto tan amplio deja a más de un personaje reducido a la simple curiosidad de mira, este también está invertido y actúa al revés. Pero incluso con esos tropiezos, el cómic mantiene bastante claro cuál es su tema, algo que no siempre se puede decir de otros eventos de la casa. Aquí no se está salvando el multiverso ni derrotando a un titán cósmico: se está jugando con la identidad de personajes que llevamos décadas conociendo, preguntándose qué ocurre cuando se elimina aquello que los mantiene dentro de los límites que ellos mismos se han impuesto.
En el terreno artístico, la rotación de dibujantes —Kubert, Yu, Dodson y Cheung— podría haber jugado en contra, pero el conjunto mantiene una identidad bastante sólida. Cada uno aporta su propia personalidad visual a una historia que, por su propia naturaleza, necesita transmitir cierta sensación de desequilibrio y caos.
Y hay algo que pocas veces se reconoce: AXIS se atrevió a dejar algunas consecuencias sobre la mesa en lugar de devolver a todo el mundo a su sitio al terminar el evento. La ruptura de la filiación de Pietro y Wanda con Magneto es probablemente el ejemplo más evidente. Que algunas de esas decisiones acabaran diluyéndose con el tiempo, especialmente tras Secret Wars, como ocurrió con Iron Man Superior, no le resta mérito al hecho de que, durante un tiempo, el evento se atreviera a incomodar el statu quo en lugar de limitarse a fingir que lo hacía.
No es una obra maestra y tiene suficientes problemas como para entender que no sea uno de los eventos más queridos de la editorial. Sin embargo, en un género que tiende a la comodidad y a la repetición, AXIS encontró una forma bastante ingeniosa de ser entretenido y jugar con unos personajes que el lector creía conocer perfectamente. Y, cuando acierta, vemos que la gracia no está simplemente en ver a un héroe comportándose como un idiota o a un villano como Matanza convertido en un gran héroe, sino en descubrir qué queda de ellos cuando se les obliga a ocupar el lugar contrario.
La verdad, nada más que la verdad.
En contra… J.J.J.
AXIS es un intento fallido. Rick Remender es un guionista al que hay que coger con pinzas, al que a veces las cosas le salen muy bien y otras no es capaz de dar con la tecla. Un servidor se inclina por situar a AXIS en el segundo grupo. El evento nace del propósito de darle a la cabecera del autor, Imposibles Vengadores, más bombo del que se merecía, y no es por menospreciar aquella colección en la que Steve Rogers decidía reunir Vengadores y Hombres-X por una causa común, ni mucho menos, pero un evento de 9 números publicado casi semana a semana es algo que no le vino bien a nadie. Pero un editor tan ilustre y experimentado como el gran Jonah J. Jameson es capaz de admitir sus sesgos, y eso voy a hacer.
AXIS finalizaba en diciembre de 2014, a tan solo unos meses del final de la etapa de Jonathan Hickman en Los Vengadores y su serie hermana Nuevos Vengadores, y si hacia el final de dichas colecciones el lector se da cuenta de que los protagonistas están prácticamente irreconocibles. Remender ( y el cuerpo editorial) es el culpable de esto, y en gran medida por medio de AXIS, que en este sentido secuestró el control del universo Marvel. Y es que a pesar de intentar reunir a las franquicias vengadora y mutante, y de servir de prólogo a las cabeceras de Imposibles Vengadores y Capitán América, que en el momento no fueron mal recibidas, el legado de AXIS es este: la explicación por la que algunos personajes sufrieron cambios bruscos y repentinos, un pedazo de trivia.
¿Y acaso no es esto lo que piden los aficionados de los eventos? ¿Consecuencias duraderas? Eso podría parecer, pero no es eso lo que define al evento, es más bien la excepción. La premisa de la historia gira en torno a estos cambios que, a pesar de la exagerada longitud de la serie, no alcanzan a ser explorados con ninguna profundidad por la gran cantidad de personajes y dentro del universo se resuelven en tiempo récord. Pero no todo son pecados para AXIS, los cruces en los que sí hay más tiempo para explorar la premisa son más efectivos que la serie principal y sobre todo tuvo la valentía de mostrarnos la auténtica cara de la amenaza arácnida, colaborando con un asesino en serie.
He dicho.

Novedades

El cómic destacado del mes
DAREDEVIL #1

Es bien sabido que nuestro diablo favorito, cegado por las malas decisiones y las mujeres peligrosas, lleva desde hace muchísimo tiempo dando tumbos sin ton ni son, con historias sin un buen uppercut como los de su padre.
Hay ciertos soplos de aire fresco como Días gélidos y el típico pero agradable crossover de Daredevil y el Castigador, por eso no podemos dejar de emocionarnos y esperar con ciertas ganas un nuevo comienzo de etapa.
Porque si esa etapa la comienzan autores de la talla como Stephanie Phillips, quien ya sabemos de sobra es una gran guionista, con las ideas claras, divertida, moderna y a la vez clásica, que se sabe cuándo está disfrutando de la serie que escribe y quiere hacer la forma más allá del número del mes para cumplir y pagar las facturas (algo totalmente lícito), junto a Lee Garbett, quien también no tiene nada que demostrar a estas alturas, pues tenemos un muy buen cóctel de presentación.
Daredevil profesor de derecho (cosa tan básica que jamás se le ha ocurrido a nadie, ni siquiera a Soule, que comparte oficio, os dejamos que adivineis cuál), una profecía con la muerte de nuestro protagonista y, entre medias, una investigación criminal en consonancia con el Hannibal de Bryan Fuller.
Después de leer estos primeros tres números en el tomo trimestral, que ya está a la venta, solo debo deciros que Daredevil está de vuelta. Sí, igual que su gustito por las mujeres y la cama desde el principio. Pueden ir las cosas mal o ser insípidas, pero las costumbres nunca se pierden.

Clásicos WTF

El último rugido de Peter David.
Estamos al final de esta etapa y uno empieza pensando que va a encontrarse simplemente con un final.
Sin embargo, pese a que el anterior volumen fue algo dificil de digerir, con esta entrega uno acaba descubriendo una historia, un relato sobre la imposibilidad de escapar de uno mismo. Y ahora nos surge la pregunta pero ¿cómo demonios consigue Peter David convertir a Hulk en una tragedia psicológica después de haberlo convertido durante años en uno de los personajes más complejos, divertidos y contradictorios de Marvel?
El primer paso tras Onslaught es colocar a Hulk frente a los Thunderbolts, en ese momento los nuevos grandes héroes de América. Y aquí está la primera genialidad; Peter David no necesita reinventar al personaje. Basta con colocarlo frente a un mundo que ha cambiado. Hulk ya no es solamente el monstruo que hay que detener; es un ser atrapado entre diferentes identidades, diferentes versiones de sí mismo. No olvidemos que la relación del monstruo con Bruce Banner es una terapia de pareja que lleva décadas funcionando fatal.
David empieza a desmontar todo aquello que había construido. El Hulk inteligente, el Hulk gris, el Hulk verde, Banner, las distintas personalidades… todo ese complejo universo psicológico empieza a apuntar hacia una conclusión inevitable: el verdadero enemigo de Hulk nunca ha sido un villano concreto, sino Bruce Banner.
Pero qué co..n-s me estás contando. Peter David se pregunta algo mucho más incómodo; ¿qué pasa cuando el personaje que llevamos siguiendo durante años se cansa de ser quien es?
El especial Minus One funciona precisamente como una bomba emocional. Es un viaje hacia el pasado, hacia las heridas originales de Banner y hacia una infancia marcada por el trauma. No estamos ante un simple flashback: estamos viendo cómo se construyó el monstruo antes incluso de que apareciera el monstruo. Y eso convierte al Hulk de David en algo mucho más inquietante: una metáfora viviente de todo aquello que Bruce no puede controlar.
Aviso de Spoiler |
También tenemos drama, muy propio de Peter David. Este tomo contiene una historia que en su momento hizo que fuesemos a por un paquete de pañuelos de papel para sonarnos los mocos, puesto que….
Aviso de Spoiler |
Pero bueno, la tristeza también lleva a la nostalgia, y sabemos que ciertas tragedias no suelen quedar como algo invariable. Al tiempo tendríamos de vuelta a este personaje, pero, ya, sin su esencia.
Otro de los motivos de añoranza es el dibujo de Adam Kubert que permitió que viésemos a Hulk en pleno apogeo, y en su salsa, en La Isla de las Tentaciones.
Aviso de Spoiler |
Por otro lado todo cómic que se precie, aun siendo a manos de un buen guionista, tiene sus momentos lamentables. Uno de ellos es ciertamente apocalíptico.
Aviso de Spoiler |
No exento de dureza, encontramos tambien otra joyita, Last Call, donde vemos como Bruce está harto e intenta
Aviso de Spoiler |
Peter David termina su larguísima etapa hablando de las consecuencias, no de la victoria. Después llega Hulk: The End, escrito por David y dibujado por Dale Keown, reunión de dos de los grandes nombres de esta etapa. Bruce Banner está cansado. No simplemente cansado de Hulk, sino de existir. El mundo ha terminado, el monstruo ha sobrevivido al mundo que lo creó. La humanidad prácticamente ha desaparecido. Pero Hulk sigue ahí. Y eso es lo verdaderamente terrorífico. Esta entrega no está exenta de momentos WTF.
Aviso de Spoiler |
Ese es el gran legado de esta etapa: Peter David no escribió simplemente historias sobre un gigante verde. Escribió durante años sobre identidad, trauma, culpa, soledad y autodestrucción. Y cuando llegó el momento de cerrar la puerta, nos soltó el mayor WTF: quizá Hulk no sea la maldición de Bruce Banner. Quizá Bruce Banner sea la maldición de Hulk.

Aquellas maravillosas novedades
Llegamos al final de esta edición del Magazine y toca mirar al pasado porque no solo de Novedades vive el lector de Marvel. Compañeros y amigos de Zona Negativa, ¿recordáis que pasó…
…hace 30 años?
En esta edición especial de Aquellas Maravillosas Novedades nos vamos muy atrás en el tiempo y empezamos en septiembre de 1996, fecha histórica (para bien o para mal) ya que se ponían a la venta los #1 de Heroes Reborn. Las nuevas series dedicadas a Los 4 Fantásticos, Los Vengadores, Capitán América e Iron Man estaban producidas por los estudios de Jim Lee y Rob Liefeld. Pero no solo eso. Aquel mes Mike Deodato Jr. hacía doblete (o triplete si contamos Journey into Mistery) uniéndose a Peter David en Hulk y a Peter Milligan en una nueva serie para Elektra.
… hace 40 años?
En septiembre de 1986 se publicaban los #2/3 de las colecciones del Nuevo Universo como Star Brand o Justice. Por lo que respecta al Universo Marvel tradicional quisiera destacar algunos cómics muy especiales como el X-Men Annual #10 por Chris Claremont y Arthur Adams, la tercera entrega de Elektra Asesina (Frank Miller y Bill Sienkiewicz), y el segundo capítulo del asalto a la mansión de los Vengadores (Vengadores #274 siempre a cargo de Roger Stern y John Buscema). Y sin salirnos de Marvel pero sí de los superhéroes, este mes veríamos el estreno de The ‘Nam, cómic bélico centrado en la guerra de Vietnam que contó durante sus primeros números con el excepcional arte de Michael Golden.
…hace 50 años?
Septiembre de 1976, seguro que más de uno de nuestros lectores ya habría nacido. En aquella época no había números 1 todos los meses pero aquí tenemos suerte por se editaba Peter Parker el Espectacular Spiderman #1, nacida como tercera cabecera del lanzarredes pero que en los años 80 alcanzaría el estatus de número dos en importancia tras Amazing. La series de Marvel de la época reflejan bastante bien el zeitgeist de los 70, con títulos como La Tumba de Drácula, Iron Fist (#10, Claremont y Byrne), The Son of Satan, o Power Man. En las series tradicionales tenemos a Claremont y Cockrum en La Patrulla X #102, Len Wein y Ross Andru en El Asombroso Spiderman #163, Gerry Conway y George Perez en Los Vengadores #154, repite Len Wein junto con Sal Buscema en Hulk #206; y terminamos con Jack Kirby como autor completo en Capitán América #204.

















Joe, qué escena más potente
la muerte de Betty
Me encantan estas pinceladas de genialidad en cómics mainstream, normal que Peter David sea una leyenda
Incluso los momentos más bajos de David al frente de Hulk tienen una dignidad que otros tebeos de la época no tenían y otros tebeos de ahora no tienen. Decir que Marvel está creativamente peor ahora que en los 90 es doloroso pero cierto. Igual que la resurrección de Betty le quitó, como dice el artículo, parte de su alma, la Marvel de Disney es también una sombra de lo que fue.