Entrevista a Steve Englehart en Metropoli Cómic Con 2015

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Del próximo día 30 de Junio al 3 de Julio se celebrará la tercera edición de Cómic Cón Metrópoli, englobada dentro del evento multicultural Metrópoli Gijón (24 de Junio – 3 de Julio). Durante esta cita ya inedulibre en el calendario el público podrá asistir a una convención que acercará autores del cómic USA a nuestras tierras, entre los que se encuentran talentos de primer nivel como Steve McNiven (Civil War, Death of Wolverine), Michael Golden (Dr. Extraño, Micronautas), Mikel Janin (Grayson, Batman), Salva Espin (Deadpool, X-Men) o Claudio Castellini (Batman, Estela Plateada). Charlas, firmas y conferencias de calidad que quedan ejemplificadas perfectamente por lo vivido en las dos primeras ediciones del festival, uno de cuyos invitados es el que hoy nos ocupa: Steve Englehart.

Steve Englehart no precisa presentación. Es el autor de las etapas más aclamadas del Doctor Extraño, Batman y Capitán América, creador de personajes como Star-Lord, Mantis, Shang-Chi, Kilowog o los Manhunters, autor del guión del Batman de Tim Burton o responsable de largas etapas en series como Los Vengadores o Green Lantern y pequeñas joyas como su Justice League of América o Los Defensores. Un veterano del medio sin pelos en la lengua, invitado de auténtico lujo en la pasada Metropoli Cómic en Gijón, con quien tuvimos la oportunidad de charlar sobre sus más de tres décadas como protagonista (y leyenda) del medio, de la expansión de Marvel Comics durante los años setenta y auténtico revulsivo de DC Comics en la época pre-Crisis. Sin duda alguna, uno de los más grandes.

Entrevista a Steve Englehart

Pedro Monje: Steve, lo primero de todo que nos gustaría saber es cómo empezaste a leer cómics.

Steve Englehart: Leía cómics de niños cuando era un niño e iba cambiando mis gustos según iba creciendo. Pero tenéis que tener en cuenta una cosa, y es que yo crecí leyendo los cómics de DC de los años cincuenta, antes incluso de que existiera Marvel Comics como se conoce hoy en día. Leía algo de Superman, de Batman… Durante unos años dejé de prestar atención a los cómics. Lo siguiente que recuerdo es estar en la universidad en 1965 y mi compañero de cuarto vino donde mi gritándome: “Tienes que leer esto”. Era el Spiderman de Stan Lee y Steve Ditko. Lo leí y me gustó mucho, así que en ese mismo momento volví a leer cómics de forma regular, ahora sí con Marvel Comics en pleno apogeo. La universidad a la que iba estaba a hora y media en tren de Nueva York, así que un día me planté en las oficinas de DC Comics. Ten en cuenta que esto es mucho antes de que surgiera todo este fenómeno fandom que no cesa de llamar a las puertas de la editorial. No era tan habitual para ellos que la gente les llamase para ofrecerles guiones… así que tampoco sabían muy bien qué hacer cuando allí se plantaban aficionados, por lo que me dijeron que hablara con (nada más y nada menos) Julius Schwartz, quien me dedicó media hora de su tiempo, me dio algunas páginas originales de la Liga de la Justicia, Brave and the Bold… Esas páginas igual valdrían unos cuantos dólares hoy en día pero no pienso venderlas nunca. Para mí toda aquella gente eran dioses, haciendo lo que hacían. Y pensé que podría intentar hacerlo yo también. Y lo acabé consiguiendo.

P.M.: ¿Cómo fueron tus primeros pasos como profesional?

S.E.: En aquel momento todo se movía en Nueva York. Estamos hablando de mucho antes de que surgiera Internet y lo que hacía falta era estar allí físicamente, en Nueva York. Un día, Gary Friedrich, que solía escribir los cómics del Sargento Furia y demás, decidió que iba a cogerse el verano libre. Por aquel entonces Gary era el perfil más bajo de currante dentro de Marvel, pero se marchó un par de meses y me pegó un telefonazo y me preguntó si me gustaría reemplazarle durante el verano. Yo, por un momento, casi le respondo que no porque para mí iba a ser una locura ir y venir todos los días durante tres horas de mi casa a Nueva York. Pero como iban a ser tan solo seis semanas, acabé diciéndole que adelante. Lo curioso es que después de esas seis semanas, Gary decidió que ya no iba a volver, así que de esa forma me quedé con su trabajo de forma permanente. Por aquel entonces en Marvel, por ser parte de su redacción de oficina, te pagaban un sueldo fijo, pero luego aparte te pagaban también por las colaboraciones de las que te encargabas. Como por ejemplo, Gary tenía asignado escribir una historia de seis páginas para una edición Marvel Monster que tenía que escribir… pero que no le apeteció en aquel momento. Y me dijo a mí a ver si quería hacerlo. Les debió de gustar lo que les escribí, porque después de aquello seguí haciendo varias cosas más y más. En aquellos días Marvel todavía publica cómics westerns, cómics de romance y, sobre todo y con muy buenas ventas, los cómics de superhéroes. Pero la gente seguía leyendo lo anterior también. Y alguien tenía que escribir los cómics de cowboys. Yo estaba contento porque en un año había pasado de no tener nada que escribir a escribir cuatro cómics a la semana. Me dieron la serie de La Bestia, del Capitán América, los Defensores, Los Vengadores… Luke Cage, The Hulk… Todo eso. La verdad es que cada uno podía y debía gestionarse a sí mismo. Si puedes escribir más series y no fallas a la hora de llegar a las fechas de entrega, bienvenido sea. Marvel no ponía ningún problema. Y es que hablamos de una época donde los cómics eran solo eso: cómics. No había películas ni adaptaciones de los cómics. Era todo más natural, más divertido. Podías hacer lo que quisieras con el personaje, no tenías que consultar a tres departamentos distintos y verificar con la parte legal de la empresa si podías publicar algo o no. Cuando Roy Thomas me dio el trabajo me dijo: “No tenemos tiempo para editar las series, así que si puedes escribir un guión interesante y entregarlo a tiempo, no te despediremos” [Risas]. Así que así, de repente, es cómo empecé a guionizar cómics y a interesar a la gente. Y es una forma de hacer cómics muy distinta a la de hoy en día. Aunque en parte es comprensible que me guste aquella manera. ¿A quién no le gusta la libertad absoluta?

Steve Englehart Amazing Adventures Steve Englehart Vengadores

P.M.: Técnicamente, tu primer trabajo regular fue la Bestia, que era un concepto un tanto fallido por aquel entonces y que nadie conseguía hacer funcionar. ¿Cómo lo recuerdas?

S.E.: A mí siempre me gustaron la Patrulla-X original. Los Vengadores y los X-Men surgieron como concepto a la vez. Sus series al principio eran las dos regulares y salían cada dos meses… hasta que llegó un momento en el que la de Los Vengadores se volvió mensual, mientras que la mutante no. Creo que en ese punto la gente asumió que los X-Men eran un grupo de segunda. Y eso no era así. Tenían historias con creadores de un gran talento como Roy Thomas y Neal Adams y aún así la serie no se vendía y tuvo que ser cerrada. No había manera, pero los personajes seguían existiendo. Por aquel entonces, si escribías la serie de Los Vengadores, todos los personajes eran tuyos y tú los controlabas y si alguien quería escribir sobre, por ejemplo, La Visión, tenían que venir y preguntarte y contarte sus planes. Pero los X-Men no pertenecían a nadie, así que les pude usar mucho. Me gusta pensar que mantuve a los X-Men vivos mientras no lo estaban. Marvel hacía historias de monstruos, como Werewolf by Night, Dracula o cosas por el estilo. En esa línea surgió la idea de hacer un poco más escalofriante a la Bestia e intentar vender historias por ahí. Pero tampoco funcionó. Cada vez esta vez más claro que la gente consideraba a la Patrulla-X un concepto fallido, lo que hace más alucinante lo que pasaría años más tarde. En lo que a mí respecta, yo también fallé a la hora de hacer que la serie de la Bestia pudiera vender lo suficiente para no ser cancelada, pero estoy muy contento con las historias que hice.

P.M.: Hablemos ahora del Capitán América. ¿Cómo recuerdas la serie del Capi antes de que tu llegaras y cómo recuerdas tu etapa en el título?

S.E.: Cuando el Capitán América volvió al Universo Marvel en el cuarto numero de Los Vengadores fue muy emocionante. Pero poco a poco fue perdiendo su fuerza. Estamos hablando de los años de la Guerra de Vietnam, y la mayoría de los lectores de la serie eran gente joven que a su vez estaban en contra de la entrada en Vietnam. Marvel decidió llevar allí al personaje y a nadie le gustó ese concepto. El personaje que tenía la bandera americana en su pecho no conseguía empatizar con su público, llegar a su audiencia. Stan Lee hizo esa serie durante un largo tiempo y la verdad, no fue su mejor serie. Hacía muchas series y muy bien, pero en la del Capitán América había una sensación de que no sabía muy bien qué hacer con el personaje. Fue una serie aburrida durante un tiempo y las ventas llevaban ya un tiempo bajando todos los meses. En ese momento me dieron la serie a mí, al chico nuevo. Cuando estaba en el fondo del catálogo. Me llegaron a decir que “Esta serie va a pasar a ser bimestral o va a ser cancelada, veamos qué eres capaz de hacer”. Yo era joven por aquel entonces, pero para mí había una diferencia muy clara entre lo que América dice que significa para sus ciudadanos y lo que de verdad significa para sus ciudadanos. En la escuela te enseñan la teoría pero luego sales al mundo real y te das cuenta de que no es tal cual te lo han contado. Si de verdad todo eso fuera verdad, en aquel momento no estaríamos en Vietnam. No había por donde cogerlo. Por eso en mi primera historia utilicé al Capitán América de los años cincuenta, que todavía tenía esa naturaleza anti-comunista, y lo enfrenté a Steve Rogers, a quien la verdad es que la gente no le gustaba mucho esos días. Pero esta historia gustó mucho. Y en seis meses, la serie del Capitán América pasó de estar a punto de ser cancelada a ser la serie más vendida de Marvel Comics. A mí a veces me daba un poco la risa al ver como pasaba de unos pocos cien mil ejemplares vendidos, a un cuarto de millón… a medio millón y medio años después a un millón de copias vendidas. Y eran cómics, solo cómics. Así que yo estaba en un punto en el que no había hecho funcionar la serie de La Bestia (lo cual todo el mundo entendía) a ser el favorito de todo el mundo porque había hecho el milagro con el Capitán América. Empleado del mes [Risas].

Steve Englehart Capitan America 2 Steve Englehart Capitan America 1

P.M.: En la mitad de tu etapa ocurrió el famoso Watergate. ¿Cómo afectó aquello a tus ideas para la serie?

S.E.: Yo me recuerdo a mí mismo sentado en la oficina pensando qué haría yo si fuese el Capitán América. También lo hice luego con el Doctor Extraño, con Batman, con quien tocase en cada momento. Pero la primera vez que lo intenté fue con Steve Rogers. El Halcón ya estaba en la serie cuando yo llegué. Se suponía que era el compañero de aventuras del Capitán América, pero yo no quería que fuera un simple sidekick, sino que fuera una persona equiparable al Capitán y que tuviera sus propios argumentos y subargumentos, independientes de los Steve Rogers. Yo estaba haciendo mis propias aventuras de superhéroes, con Felix Faust, Garra Amarilla, etc., cuando en ese momento sucedió todo el escándalo del Watergate. El presidente de los Estados Unidos estaba siendo acusado de ordenar las escuchas ilegales. Le estaban investigando. Todo era una gran película de espías, con mucho seguimiento por televisión. Yo pensaba: “¿Cómo puede ser posible que el Capitán América no reaccione a todo esto?”. No era posible. Había gente que todavía pensaba que el Capitán América estaba al servicio del presidente y que tenía que hacer todo lo que este le decía. Yo no era tan inocente, hasta el punto de que en mi historia en la serie el presidente de los Estados Unidos en Marvel llega a suicidarse en la Casa Blanca después de desvelarse que era el cabecilla de una asociación criminal. Y eso supuso que el Capitán América decidiera dejar de llevar ese traje y ese escudo tan patrióticos que llevaba y pasar a llamarse Nómada. Para mí eso fue un desafío muy interesante porque iba a escribir la serie del Capitán América sin el Capitán América. Yo sabía que iba a volver a ser el Capitán América antes o después, pero quería pasármelo bien mientras tanto y aprovechar la oportunidad que ello me ofrecía.

Steve Englehart Capitan America 4 Steve Englehart Capitan America 3

P.M.: ¿Y cómo concluyó tu etapa en la serie? ¿Qué te hizo dejarla?

S.E.: Al final, Cráneo Rojo es la razón por la que Steve Rogers vuelve a vestir el uniforme del Capitán América. Y la serie volvió a ser una serie de aventuras y de superhéroes, menos reivindicativa y con una menor carga política. Podría haber seguido, pero a mí eso me generaba menos interés, porque ya había hecho eso. Iban a hacer un cómic en blanco y negro de Thor, unas treinta y tanto páginas, y pensé que estaría bien hacer ese proyecto de Thor y dejar por un tiempo el Capitán América. Pero luego cancelaron el proyecto de Thor y me quedé sin hacer ninguna de las dos.

P.M.: Por curiosidad, ¿Qué piensas de las películas?

S.E.: Pues a mí me han gustado mucho. Antes estaba hablando con Bob Layton (que tiene una conexión con Iron Man) sobre las películas y él piensa que las de Iron Man son las mejores de todas, pero yo también pienso que las del Capitán América son muy entretenidas. Creo que la del Soldado de Invierno fue una muy buena película, no solo una buena adaptación. Espero que sigan esa línea. Para ellos no tiene que ser muy fácil construir una Universo Marvel en el cine tan rápido o tan orgánico como en los cómics, porque cuando tienes doce series mensuales para explorar nuevos conceptos te puede salir de forma más natural que si te lo tienen que presentar de golpe en las películas. Eso ocurre en la segunda película de Vengadores, donde he oído que hay otra hora entera de película que tuvieron que cortar. Pero a pesar de ello, lo están haciendo muy bien.

P.M.: Hablemos un poco de tu etapa en Los Vengadores, fuiste el tercer guionista tras Stan Lee y Roy Thomas en escribir la serie. Allí creaste a Mantis, un personaje con el que quedarías asociado para siempre. ¿Qué ideas te llevaron a su creación? ¿Cómo recuerdas esta etapa?

S.E.: Mantis fue un personaje fundamental para mi carrera, porque me enseñó que era más divertido dejar a los personajes hacer lo que quieren que hacerles hacer lo que se espera de ellos. Naturalmente, tenía que tener algún control sobre el producto completo y hacer a los personajes ser lo que son, pero mi trabajo posterior a trabajar con Mantis siempre se basó en dejar a los personajes respirar libremente. Y no, no había pensado en centrar en ella una historia de tantos números, pero ella me lo pedía. En lo que respecta a su creación, todo ocurrió porque estaba tratando de introducir algo de drama en la caracterización de los vengadores del grupo por aquel entonces. Iba a ser una femme fatale que pondría a todos los miembros del grupo en contra unos de otros. En un principio no había pensado en hacer el “cuadrángulo” amoroso Mantis-Visión-Wanda-Espadachín que acabé haciendo. Pero tan pronto como la usé, se me ocurrió otra idea: hacer la guerra entre los Vengadores y los Defensores (“Avengers/Defenders Clash”) y para ello necesitaba que ella fuera una buena compañera de los Vengadores. Tras esa saga, ya no podía verla con los mismos ojos de “zorra” que había pensado para ella. Se convirtió en una mejor persona y eso me llevó a otra cosa, lo que me llevaba a otra cosa y así todo el rato. Cada nueva faceta suya me abría nuevas puertas de su personalidad.

Steve Englehart Avengers 4 Steve Englehart Avengers 3

P.M.: De hecho, en tus sucesivas etapas en otras series Marvel (desde Estela Plateada a los Cuatro Fantásticos) usaste a Mantis repetidamente. ¿Qué dirías que significa ella para ti?

S.E.: Me gustan (casi) todos mis personajes. Especialmente, aquellos que he creado. Pero ella es especial para mí porque llegó muy pronto en mi carrera y me enseñó muchas cosas. Aparte de eso, ella se acabó convirtiendo en la Madona Celestial, así que incluso años después estaba interesado en explorar qué significaba eso. Creo que encajó muy bien con Estela Plateada porque él era tan estoico y ella tan llena de vida… Y ello le hizo una buena adversaria para Thanos y su amor por Muerte. Ella acabó representando del todo la “Vida” y yo estaba muy contento con su hijo (al que introduje en ‘Scorpio Rose’, cuando ella se estaba haciendo su propio camino fuera de los títulos no-vengativos) llevando más allá el alcance de la Vida y haciendo que él se aparee con Raptra. Humanos + vegetación + reptiles… Su impulso era unir al universo. Creo que está bastante bien para lo que empezó como una puta de Saigon.

P.M.: Me gustaría hablar un poco sobre la Guerra Defensores/Vengadores, una de las sagas más de culto entre los aficionados de nuestro país y un crossover muy bien valorado por los aficionados. ¿Cómo lo recuerdas?

S.E.: Cuando era un aficionado, disfrutaba de los veranos con Marvel porque ponían un número extra, el doble de grande (un anual) todos los años. Pero ese año, mi primer año como guionista, decidieron no hacerlo por alguna razón. Así que decidí por mi cuenta que daría a los lectores mi propia versión de dosis especial veraniega. Propuse mi idea a Roy Thomas, por antes el Editor Jefe de Marvel, porque juntar a dos series regulares durante todo el verano era algo que necesitaba aprobación. Me dio luz verde y me puse con ello. Luego me lo pasé en grande imaginándome cómo podría ser la historia y los diversos capítulos y enfrentamientos. El hecho de que muchísima gente se lo pasara bien con los resultados de esas peleas fue otro paso en mi educación como guionista: mis instintos eran bastante bueno.

Steve Englehart Defensores Steve Englehart Defensores 2

P.M.: En lo que respecta al gran cambio de alineación a mitad de etapa… ¿Qué era lo que te atraía de usar a la Bestia y a Hellcat como vengadores? ¿Cuáles eran las razones que te llevaron a traer de la muerte a Wonder Man?

S.E.: La mayor parte de mi etapa hasta esa altura había estado relacionada con Mantis, así que cuando ella dejó la serie y llegó la hora de hacer el clásico “nueva alineación de Los Vengadores”, quería ir en una dirección no-cósmica. La Bestia había sido la estrella de mi primera serie, donde había introducido también a Patsy Walker, pero no fui capaz (ni La Bestia tampoco) de hacer la serie lo suficientemente importante como para que siguiera vendiendo. Acabé la serie con un misterio allí, donde Patsy le había dicho a la Bestia que algún día ella querría algo de él, y pensé que era el momento de continuar esa trama. Él me gustaba ya de por sí, pero ella me intrigaba porque (según avanzaba la serie) había demostrado que tenía un inesperado par de cojones. Ella era más dura de lo que parecía, pero todo el mundo la escribía como una adolescente modelo de moda. Yo quería jugar con todo eso. Respecto a la Bestia, como decía antes, yo era el único que usaba a la gente-X tan a menudo como podía como invitados especiales en los muchos títulos que escribía. Dicho lo cual, la Bestia no era nadie especial ni un gran atractivo en ventas, pero pensé que podía hacer grandes historias con él.

Mi idea detrás de querer usar a Wonder Man, dado que había sido asesinado hacía mucho tiempo en los primeros pasos de la Era Marvel, es que quería explorar lo que la vida significaría si vuelves de la muerte. Vi a este personaje como muy oscuro, muy sepulcral, con lo que sería sin duda una visión muy única de la vida. Como con todos los personajes, quería ponerle en el grupo y ver a qué me llevaba eso. Desafortunadamente, tal pronto como le introduje, dejé la serie y nunca más tuve la oportunidad de continuar lo que tenía previsto. Para cuando le heredé como miembro de los Vengadores Costa Oeste, se había convertido en alguien muy blando, puramente un hombre-musculo sin nada de oscuridad. No lo encontré muy interesante, pero ese era el personaje que tenía y creo que lo honesto es trabajar con los personajes como son cuando te los encuentras y no cambiarles a conveniencia así que intenté hacerlo lo mejor posible. Pero como se vio en una de las historias que hice en Vengadores, podríamos haber tenido zombies mucho tiempo antes que en Walking Dead. Un héroe zombie.

P.M.:¿Hubo algún personaje que te hubiera gustado incluir en los Vengadores y que no pudieras?

S.E.: Para cuando me echaron de los Vengadores Costa Oeste, yo había introducido varios personajes, así que diría que no me quedó nadie por usar que no pudiera. Había algunos otros personajes que me gustaban y si hubiera estado más tiempo por allí los habría usado, pero solo lo de tener un personaje y no poder desarrollar sus planes solo me pasó con Wonder Man. Para el grupo en sí si tenía planes. Quería enfrentar a los vengadores en dos grupos en torno a la discusión de si “los vengadores tienen principios”. Por un lado Ojo de Halcón y “los vengadores hacen lo correcto” y por otro lado Pájaro Burlón y sus acciones recientes. Lamento haber perdido la oportunidad de haber explorado eso, pero era algo más relacionado con tramas y no personajes.

Steve Englehart Vengadores Costa 2 Steve Englehart Vengadores Costa 1

P.M.: Tu primera salida de Los Vengadores fue casi cincuenta números después de que empezaras. ¿Qué ocurrió con Gerry Conway en tu salida?

S.E.: Gerry fue nombrado Editor Jefe siendo muy joven y decidió que, ya que él tenía el poder, podía hacer lo que quisiera, lo que significó que me quitó Los Vengadores y quitó Los Defensores a Steve Gerber, para quedárselos él. Unos cuantos de nosotros protestamos. Yo acabé saliendo de allí.

P.M.: ¿Podrías contarnos qué planes tenías para Dragón Lunar, Thor y Hellcat? Años más tarde, en la serie, Jim Shooter hizo una historia en la que Dragón Lunar controlaba a Thor mentalmente. ¿Eso estaba basado en tus ideas?

S.E.: Para mí todo era exploración. Quería ver qué ocurriría si Dragón Lunar convenciera a Thor de que era demasiado poderoso para estar en Los Vengadores y que debía estar con ella. No sé cómo habría acabado aquello. También quería ver a Hellcat/Patsy sufrir por todo lo que significaba ser una verdadera vengadora. No sé cómo habría acabado aquello tampoco. Eso sí, no tenía planes de hacer que Dragón Lunar controlara a Thor.

P.M.: Antes hablábamos de películas y la próxima en estrenarse será la del Doctor Extraño, un personaje que escribiste durante un buen tiempo, habiendo cierta unanimidad entre el público sobre la calidad de etapa como la mejor del Doctor. ¿Cómo recuerdas esta etapa?

S.E.: Como comentaba antes, para el final de mi primer año en Marvel, yo ya tenía todas las series regulares que podía abarcar. Un día, Frank Brunner, que era el dibujante de la serie con los guionistas previos a mí, se acercó donde yo estaba y me comentó que le gustaría colaborar conmigo en la serie después de la marcha del guionista que estaba por aquel entonces. Al principio me hice un poco el remolón, pero luego me acabé dando cuenta de que podía encargarme de otra serie como esta, porque además se publicaba cada dos meses. Me lo pasé muy bien, porque Frank no solo era un muy buen dibujante, sino que también tenía unas ideas fantásticas para la serie. Había trabajado con otros dibujantes, pero no había nadie que hiciera la parte cósmica como Frank y siempre estaba dispuesto a dibujar cosas locas como las que hicimos. Así que cada dos meses nos reuníamos para cenar y luego empezábamos a comentar las ideas que queríamos incluir en la serie y las cambiábamos sobre la marcha en la conversación. Era un trabajo completamente colaborativo, el que más lo era de todos los que había hecho hasta aquel momento. El problema fue el éxito, ya que Frank era un dibujante lento que podía soportar un ritmo bimestral pero que era incapaz de hacerlo mensual, y en cuanto Marvel vio que la serie funcionaba y quiso pasarla a mensual, a Frank no le quedó otra que dejar la serie. Me dieron a Gene Colan, quien también era un gran dibujante. Pero él lo único que quería hacer era dibujar. Y lo hacía muy bien. No quería participar en la parte del argumento, así que me encargué de esa parte por completo. Con el paso del tiempo, creo que a los lectores lo que les gusta es la parte inicial de Frank Brunner, pero no tanto de la parte de Gene Colan. Y eso que Gene Colan es un artista fantástico que es admirado por todos, pero su etapa en Doctor Extraño está en segundo puesto respecto a la de Frank.

Steve Englehart  Doctor Strange 2 Steve Englehart  Doctor Strange 1

P.M.: Hablando de colaboradores y dibujantes… ¿de todos los artistas con los que has trabajado cuáles son los que mejor recuerdas?

S.E.: Las dos únicas veces que he colaborado de esta manera fueron la de Frank Brunner en Doctor Strange y con Al Milgrom en Capitán Marvel. El resto de trabajos diría que han sido cómics que han surgido de mi imaginación al completo. Pero aquí es importante precisar que la mayoría de estas historias estaban hechas al estilo Marvel, que como sabéis tiene una gran componente de colaboración, en el sentido de que yo le contaba al dibujante cómo quería que fuera la historia (como si os la contara a vosotros), él se encargaba de ello con la libertad absoluta de hacer lo que quisiera y posteriormente yo la dialogaba. Hoy en día los guiones son mucho más cerrados, por panel y por bocadillo. Curiosamente, a mí en un principio lo que me interesaba era ser dibujante de cómics, pero por razones obvias acabé siendo guionista, pero creo que el hecho de que por un tiempo intentase ser dibujante me ayudó a entender a los artistas con los que colaboré. Sabía qué iba a funcionar y que no, y sabía que no podía pedir al dibujante que dibujara las páginas exactamente como yo las veía en mi cabeza. En uno de mis primeros trabajos, en Luke Cage, trabajé con George Tuska, que era un dibujante de escuela antigua. Todos los meses le daba la historia a George y se tomaba tu tiempo en dibujarla. Cuando me la devolvía dibujada, a mí me gustaban los dibujos pero no la narrativa de sus páginas. Pero yo era el recién llegado y obviamente no podía decirle a un veterano cómo hacerlo. De esas cosas también se aprende. Esto me recuerda la etapa que hice de Batman años más tarde con Marshall Rogers. Había un momento en el que parecía que todo lo que hacía eran estatuas, sin mucho sentido de la vida en los personajes. Esto podía pasar, al final todo no depende de los guionistas. Pero no siempre puedes hacer lo que quieres, depende de las circunstancias y la confianza.

P.M.: Antes mencionabas al Capitán Marvel, una serie que también escribiste.

S.E.: Sí. Jim Starlin era un muy buen amigo mío y se había convertido en una estrella guionizando esa serie, pero para seguir mejorando como guionista me pidió que por favor me encargase yo de la serie para poder aprender. Dialogué sus dos últimos números y luego me encargué de la serie con su mejor amigo dibujante: Al Milgrom. Funcionó esta colaboración durante unos seis meses, pero en aquel momento me mudé a California y no pudimos continuar con nuestras reuniones y la serie acabó siendo algo más puro Milgrom con diálogos míos.

P.M.: De colaboradores también has mencionado a Marshall Rogers, hablemos un poco de tu etapa en Detective Comics. ¿Cómo la recuerdas hoy en día?

S.E.: En ese momento yo ya llevaba unos años trabajando para Marvel y pensaba que sería un guionista Marvel para siempre. Me gustaba Marvel mucho más que DC en aquel momento, pero hubo un cambio editorial y las cosas cambiaron. Un poco lo que os comentaba antes de la llegada de Gerry Conway a Editor Jefe. Así que decidí dejarlo. En un principio pensé en dejar de dedicarme a los cómics por completo y me fui una temporada a Europa, viajando nueve meses por Europa con mi mujer. Un mes en Escocia, un mes en Inglaterra, un mes en Escandinavia, un mes en Alemania, un mes en Francia… y luego fuimos desde Barcelona a Mallorca durante cinco meses [Risas].

Steve Englehart Batman 2 Steve Englehart Batman 1

P.M.: ¿Quién lo iba a decir? [Risas]

S.E.: [Risas] Sí, yo suelo decir que fue el mejor año de mi vida, pero luego mi mujer siempre me pregunta si no fue el año en el que tuvimos nuestros hijos [Risas]. En cualquier caso, yo por aquel entonces no me planteaba volver a guionizar cómics. Pero entonces me llamaron desde DC y me dijeron, palabra por palabra, lo siguiente: “Ven aquí y haz con la Liga de la Justicia lo que hiciste con Los Vengadores”. [Risas] Les pedí guionizar Batman, porque si iba a trabajar para DC tenía que hacer también Batman, que era el personaje que más me gustaba. Me dijeron que sí, así que hice varios números para la Liga de la Justicia, que misteriosamente desde DC Comics nunca han querido reimprimir en tomo. Es algo que nunca entenderé, por mucho que DC y yo hoy en día no seamos buenos amigos, pero es que además desde DC me dijeron que no lo van a reimprimir porque hoy en día a nadie le gustaría el dibujo de Dick Dillin. En fin. Creo que es más política que cualquier otra cosa.

Cuando me encargué de Batman era muy consciente de que solo iba a tener una oportunidad de contar mi historia. Al principio iba a ser durante seis números aunque acabaron siendo ocho. Tenía que ser la historia definitiva de Batman porque era mi oportunidad. En un principio Walt Simonson iba a encargarse del dibujo, pero luego no recuerdo por qué problema tan solo pudo hacer los dos primeros. Era difícil elegir a un dibujante en DC por aquel entonces, porque todos los grandes nombres se habían ido o se estaban yendo a Marvel. Por momentos pensé que iba a ser un desastre, y además iba muy ajustado de fechas de entrega ya que me iba a ir a Europa, por lo que acabé haciendo los guiones al estilo Marvel, no unos guiones completos al 100% como hacía siempre DC. Creo que encajaba con el estilo de lo que quería contar. Entregué los guiones y me fui a Europa. Cuando estaba en Mallorca, desde DC me enviaron un paquete con las primeras páginas de los cómics… y eran geniales. Ese fue el primer momento en el que descubrí que Marshall Rogers iba a ser el dibujante de mis cómics de Batman. Lo más gracioso de todo esto, o molesto si lo piensas bien, es de lo que me enteré cuando estaba trabajando en Dark Detective II con Marshall y Terry Austin. Marshall me dijo que cada vez que enviaba nuevas páginas, el editor de arte de la editorial le llamaba para decirle que todo estaba mal y para que cambiara mil cosas. Y es que claro, era muy difícil del dibujo estático imperante en DC en la época. Cuando volví a Estados Unidos, ahí es cuando descubrí que la historia había sido un éxito total. Ahí también conocí por primera vez a Marshall y Terry, lo cual fue muy raro porque en un principio no sabíamos que íbamos a trabajar juntos. Luego nos pidieron hacer Dark Detective II y luego no nos llamaron por teléfono en diez años…

Batman Dark Detective 1 Steve Englehart Dark Detective 2

P.M.: Sí, hasta la primera película de Batman, porque quizá mucha gente no lo sepa, pero tú colaboraste mucho en el largometraje de Tim Burton…

S.E.: Si, ellos adaptaron estas dos historias en su primera película. Tenían problemas a la hora de dar forma al guión y juntar todos los conceptos en una historia. Llevaban diez años contratando a gente para dar con la tecla pero no había manera. Habían contratado a varios guionistas para trabajar en las partes de Silver St. Cloud, Boss Thorne y un Joker muy loco, pero no le conseguían dar forma en conjunto. Y hablamos además de una época en la que la imagen de Batman que imperaba entre el público todavía era la de Adam West. Así que un día me llamó Jenette Kahn para pedirme ayuda: “Enséñanos cómo hacerlo”. Querían que les ayudara con las tramas del Joker, el Piniguino, Robin… A mí me parecía que eran demasiados conceptos y que despistaban de la trama central de Batman, pero me obligaron a emplear esos personajes y así lo hice en mi primer script. A los jefazos les encantó, pero acabaron dándose cuenta de que dos villanos y el chico maravilla iban a ser demasiado para una historia de Batman, que es de lo que trataba al fin y al cabo. Así que en segundo guión me quedé con Bruce Wayne, Batman, St. Cloud, Boss Thorne y el Joker. Y la atmósfera de Batman como debía serlo. Luego el guionista Sam Hamm y el director Tim Burton cambiaron algunas cosas cuando se pusieron con ello, como los nombres de Silver o Boss Thorne por varias razones muy típicas de DC, que son básicamente no pagarme a mí los royalities que me corresponderían. En fin, no me caen nada bien y no suelo ocultarlo. Es muy típico que hagan esto, ya que al fin y al cabo lo nuestro es work for hire y ellos son los dueños absolutos de la historia. Y si no, preguntadle a Alan Moore a ver qué piensa…

De la historia estoy muy contento lo que hicimos con el Joker en la historia de Laughing Fish y sobre todo con la vida sexual de Bruce Wayne, porque era algo que brillaba por su ausencia, muy típico de los cómics americanos. Estamos hablando de finales de los setenta. El sexo estaba fuera del alcance en los cómics, porque todavía se pensaba que era para los niños. Pero pude usar a St. Cloud para insinuar lo que hiciera falta hacer que Bruce Wayne fuera y actuara como un adulto. Fue difícil con DC, porque no querían darle crédito a nadie.

P.M.: Después de Dark Detective II, DC os pidió a ti y a Marshall que hicierais Dark Detective III. Pero esta no es una historia alegre…

S.E.: Si, Dark Detective II también fue un éxito. Y por cierto, la adaptaron en gran parte en el Dark Knigth de Chris Nolan sin acreditarnos ni nada. En fin. Respecto a Dark Detective III, yo había acabado los seis guiones del proyecto y Marshall había dibujado el primero cuando se murió. Solo tenía 57 años. Solíamos quedar bastante porque vivíamos a cinco kilómetros él uno del otro y nunca le vi enfermo en las interminables tardes que estábamos juntos. Fue un palo para mí cuando me llamaron para contármelo. Hubo muchísimos artistas como Paul Gulacy, Walter Simonson, etc. que se ofrecieron a dibujar el resto de entregas que quedaban como homenaje a Marshall. Pero DC dijo que no, lo que en un principio me pareció muy raro. Pero cuando años después vi las películas de Nolan donde adaptaban también buen parte de Dark Detective III lo entendí. Si, ellos eran los dueños de los guiones y podían hacer lo que quisieran, pero no me pareció entendible su negativa a no publicarlo.

P.M.:¿Qué recuerdo tienes de volver a Marvel durante los años ochenta? ¿Cómo fueron esos años? ¿Era una Marvel muy distinta?

S.E.: Era poco diferente. Por aquel entonces, Jim Shooter era el Editor Jefe y tenía un acercamiento doctrinario al negocio. Tenía muy claro cómo había que hacer los cómics. Prefería sacrificar genialidades por eficiencia en los tiempos de publicación. Pero estaba tratando de hacer los mejores títulos que podía, continuar con lo que Marvel había sido. Todo ello a su manera, como por ejemplo que me decía que no podía utilizar la palabra “supervillano”, porque en el mundo real nadie se denomina como un supervillano. Yo le respondía que en el mundo real no existía el Doctor Muerte, pero no había manera… Estaba muy obsesionado con el mundo de ahí fuera, el mundo real. De hecho, de ahí salió el Nuevo Universo con Justice, Starbrand y demás series. Hay muchas historias de terror contadas alrededor de su figura y acerca de su mano dura, pero en lo que a mí respecta yo me escapé de todo ello porque él sabía que yo había probado que sabía trabajar bien sin interferencia. Básicamente me dejó hacer las cosas como yo quería y cuando se marchó, su acercamiento también se acabó. La editorial empezó a tratar de dictar el contenido de las series con un ojo puesto en tratar de sacar el mayor dinero como les era posible. Ahí es donde dejé Marvel por segunda vez. Pero, en lo que en retrospectiva respecta, los ochenta no fueron tan distintos a los setenta y conmigo se portó bastante bien.

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P.M.: ¿Y cómo fue tu segunda salida de Marvel tras la marcha de Shooter?

S.E.: Una cosa debe quedar clara. En mi cabeza, el cambio editorial en Marvel en 1988 fue el final de la Era Marvel. Con la llegada de Tom DeFalco, los jefazos de la editorial solo querían publicar cómics que fueran números uno. Todo estaba diseñado para sacar el mayor beneficio de todos los cómics. Vinieron donde mí, cuando estaba haciendo Silver Surfer. Cuando yo había llegado al título, Estela Plateada llevaba no se cuanto tiempo quejándose de que no podía salir de la Tierra y yo les pedí que me dejaran cambiar eso. Shooter no me puso problema y la serie fue a mejor y le gustaba a mucha gente, pero con el cambio editorial hubo que hacer cambios en la serie, y me pidieron que volviera a guionizar números autoconclusivos donde Norrin no pudiera salir de la Tierra y se quejase por ello. Porque claro, si los jefes querían vender la imagen de Estela Plateada para ponerla en un fiambrera, tenía que ser una imagen representativa uniforme. Y la serie no podía salirse de la imagen prototipo. Me dieron seis meses para acabar con las tramas que tenía en curso. Y otros seis meses para la de Los Cuatro Fantásticos. Seis meses y estaría fuera de Marvel. Para mí ese es el final de la Era Marvel.

P.M.: Nos estamos quedando sin tiempo y me da que no vamos a poderte preguntar sobre Daredevil, que tenemos entendido que ibas a haber tomado el relevo de Frank Miller en el título…

S.E.: Sí, me hubiera gustado hacerlo y hubo un momento en el que estuve a punto de hacerlo. Me gustan los desafíos y el haber trabajado en Daredevil tras Frank Miller sin ser un desastre era todo un desafío. Me lo hubiera pasado genial, pero entonces una editora decidió que ella quería hacer la serie y, como era editora, no había nada que hacer. Así empezó la etapa de Ann Nocenti y yo únicamente publiqué un número con algunas cosas interesantes que además me modificaron. Así que acabé poniendo mi seudónimo John Harkness. Una pena, porque me hubiera gustado.

P.M.: Aunque ya lo hemos mencionado antes, quería volver a hablar sobre los Vengadores Costa Oeste, que en nuestro país se volverán a publicar a finales de este 2015. ¿Cómo recuerdas esta etapa? ¿Los primeros pasos? ¿Los miembros del equipo? ¿Qué historias tenías pensado contar?

S.E.: Heredé el equipo de la miniserie que habían hecho Roger Stern y el editor Mark Gruenwald. Me gustaba Pájaro Burlón. No estaba muy entusiasmado con Wonder Man. Y disfrutaba escribiendo a Tigra. Si le sumas a Ojo de Halcón y a Iron Man, la verdad es que era un buen grupo para guionizar. El dibujante era Al Milgrom, que no era un artista ni de lejos tan “serio” como el resto de dibujantes que había tenido en mi etapa previa en Los Vengadores. Así que con un estilo de dibujo más pobre y con un perdedor como Ojo de Halcón como líder, hice a los Vengadores Costa Oeste algo diferentes que a mi etapa vengadora, aunque en ambos casos intenté escribir una serie buena. No me puse triste cuando nos dijeron que los Wackos vendían más que el equipo titular. Como dije, no había acabado todavía con el equipo cuando dejé la serie. La división en el grupo de la que hablaba antes hubiera afectado a los vengadores de ambas costas. Algunos vengadores de cada equipo de cada costa estarían en dos bandos nuevos, originando todo tipo de situaciones que tenía ganas de explorar. No tenía ni idea de dónde me llevaría todo eso pero tenía ganas de explorarlo. Tenía los siguientes números planificados porque no había pensado en irme, pero habría hecho cambios antes o después a la hora de escribir los guiones finales. Diré que me Pájaro Burlón me gustaba mucho y que estaba totalmente de acuerdo con su decisión de matar a Phantom Rider. Al fin y al cabo ella había sido un agente de SHIELD. Era su entrenamiento. También me parecía bien que Ojo de Halcón, habiendo tenido un entrenamiento diferente, hubiera llegado a una conclusión diferente. Pero si hubiera tenido que elegir un bando, habría sido el de ella. Así que aunque Los Vengadores hubieran arreglado todo el asunto de la división y hubiera vuelto juntos, estoy seguro que Pájaro Burlón no hubiera querido formar parte del grupo.

P.M.: Respecto a tu etapa en Los Cuatro Fantásticos durante aquellos años, quería aprovechar la oportunidad para preguntarte por una de las polémicas de aquella época. Está relacionado con una de tus sagas más famosas en Marvel: las Secret Wars 3 y los Todopoderosos. ¿Por qué trataste unir en un mismo elemento conceptos tan distintos como los Cubos Cósmicos, el Todopoderoso o Owen Reece? ¿Qué te hizo crear los Todopoderosos? ¿Hubo algún tipo de interferencia editorial?

S.E.: Ralf Macchio odiaba a Jim Shooter. Y odiaba al Todopoderoso por ser una creación de Jim Shooter, así que me pidió que escribiera una historia donde el Todopoderoso fuera eliminado del Universo Marvel. Yo no odiaba a Shooter. O al Todopoderoso. Pero era lo que quería el editor así que monté algo para dárselo. Releí todo el material del Todopoderoso y encontré una forma de unir todas las cosas juntas (de la forma que lo hice) y en el proceso, como acabó gustándome el personaje, le di el final más satisfactorio que pude.

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P.M.: No podemos dejar escapar el momento para preguntarte por otra de tus creaciones más importantes actualmente. Mucha gente no lo sabe, pero tú creaste a Peter Quill, aunque tan solo escribiste algunas páginas del personaje. ¿Podrías contarnos qué planes tenías para Star-Lord si hubieras continuado escribiendo el personaje?

S.E.: Quería hacer una serie sobre un tipo un poco capullo que hacía un viaje a través del sistema solar y que, poco a poco, se iba convirtiendo en un ser cósmico. La idea en concreto era hacer que cada historia de sesenta páginas (en esas revistas en blanco y negro) estuviera ambientada en un planeta diferente y que cada historia dependiera de los aspectos mitológicos de cada planeta. Así veríamos una historia de amor en Venus, una historia de guerra en Marte, etc. Mi idea pasaba por obtener un dibujante distinto en cada número. Pero solo llegué a la parte en la que creaba a un tipo un poco capullo. Y luego me marché. Y, como en el caso de Wonder Man, la gente que me siguió no supo o no pudo continuar mis planes. Pero en el caso de Star-Lord, eso fue una cosa buena, porque le dejé porque tenía la personalidad perfecta para encajar en los Guardianes de la Galaxia. Fun Fact: Tanto “Peter” como “Quill” son, en inglés, sinónimos para “polla”, el cual en inglés (“dick”) también es un sinónimo de “jerk” (cretino). Buena suerte traduciendo eso. Eso sí, me gusto mucho en la película. Encuentro los cómics un poco sosos, pero la película fue muy buena.

P.M.: Con esto acabamos. ¡Muchísimas gracias por tu tiempo, Steve!

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9 Comentarios en "Entrevista a Steve Englehart en Metropoli Cómic Con 2015"

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Pikachito

La del año pasado fue brutal, ¿cuando empieza este año?.

Alejandro Ugartondo

Gran entrevista y muy interesante. La carrera de Englehart es envidiable y sin duda es uno de los grandes arquitectos de la grandeza de Marvel. En los cómics actuales se echa en falta la libertad creativa que comenta en la entrevista y que dio lugar a algunas de las sagas más memorables la historia Marvel

Forager

Pues lo he googleado y no tiene para nada mala pinta la Liga de la Justicia dibujada por Dick Dillin.

frankbanner49

buena entrevista,pedro¡.
no sabia lo de que englehart habia metido mano en la peli del batman de burton.como siempre negando el pán y la sal en los creditos de cada uno.el puñetero hollywood y sus injusticias.
por cierto,pagaria por ver un pase ,junto a layton y englehart, disfrutando de las pelis de iron man y el soldado de invierno ó civil war.
y en cuanto a su carrera,joer,que tuvo tambien mucha suerte con sus compañeros de viaje,reconozcamoslo.lo de marshall rogers siempre quedará como una de las mejores etapas del murcielago,pero de largo.y lo de frank brunner nunca será lo suficientemente reconocido en su fantastica etapa en la colección del doctor extraño.
su etapa en los west coast,en cambio,me parece de sus puntos más bajos,lo siento.
un clásico el señor englehart.maximo respeto.

Arturo Porras

Grande Steve Englehart!!! un tipo sin pelos en la lengua y que dice las cosas tal como las piensa. Una leyenda de tiempos que ya no volverán. Gracias Pedro por recordarlo con esta entrevista

Imparcial Enmascarado

Muy buena entrevista, y con un entrevistado que, desde luego, da juego para poder aprovecharlo (para mí, uno de los dos o tres mejores guionistas de superhéroes de los años 70) y con un montón de respuestas para enmarcar.

Por ejemplo, sobre el Wonder Man que heredó en los Vengadores Costa Oeste…
“No lo encontré muy interesante, pero ese era el personaje que tenía y creo que lo honesto es trabajar con los personajes como son cuando te los encuentras y no cambiarles a conveniencia”.
Una máxima que debería ser la norma, pero que empezó a dejar de estilarse en los 80 que hoy día prácticamente nadie respeta. Cuántas carreras fulgurantes se hacen ahora a base de cargarse (o de cagarse en) todo lo que el anterior guionista se ha dedicado a ir levantando con paciencia.

Por cierto, recordando por boca de Englehart todas esas historias del capi anticomunista y la saga del Imperio Secreto, su calidad, y el punto de inflexión que supusieron en cuanto a los temas tratados en un tebeo, qué triste es que a fecha de hoy todavía no cuenten con una edición digna en España (hasta donde yo sé, ni tan siquiera una edición en color). Que sí, que este otoño está planeado remediarlo con el cuarto Omnigold del Capi, pero teniendo en cuenta la cantidad de basurilla ochentera y noventera que tiene ya varias reediciones en el mercado, no deja de ser sorprendente.

Lord_Pengallan

Magnífica entrevista, gracias Pedro, y Englehart muy salado. Una pena que esos tiempos se acabasen y también lo de la JLA.

mespinpe

Bueno, ya sé que esto es opinablepero es que, a falta de leer a Gerber, para mi es el mejor guionista mainstream de los 70. Ganándole a los puntos a Starlin.
Su trabajo en Dr Strange, Captain America, Batman y, en menor medida quizá, Avengers es para enmarcar. Su uso de la retrocontinuidad en la saga del capi de los 50 y las paranoias más gordas de Dr. Strange me parecieron puro Morrison cuando las leí en las Bibliotecas Marvel.
Es cierto que sus etapas irregulares, que no todos los episodios están a la misma altura. Pero normal, fijaros lo que cuenta de que llegó a escribir 4 cómics a la semana (y sin descompresive storytelling).
Paradójico que sus cómics de los 70s tengan unos niveles de lectura más adultos que los de los 80, teniendo en cuenta las conquistas de Moore, Miller y etc. en dicha década.

Japacore

Entrevistón!

Nunca está de más saber cómo funcionaba el mundillo en aquellos tiempos, tan diferentes a los de ahora!