Flash: Renacimiento

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Edición original: DC Comics – junio 2009 – mayo 2010.
Edición España: Planeta DeAgostini Comics – mayo 2010.
Guión: Geoff Johns.
Dibujo: Ethan Van Sciver.
Entintado: Ethan Van Sciver.
Color: Alex Sinclair.
Portada: Ethan Van Sciver.
Precio: 17,95 € (tomo recopilatorio en tapa dura).

 

Hay ocasiones en las que se te escapa un tebeo en el momento en el que sale y aprovechas para pillarlo posteriormente, cuando ya su impacto se ha absorbido y las consecuencias de su aparición se concretan en continuaciones, secuelas y todo tipo de productos para sacar los cuartos a la afición. Un poco más tarde lo encuentras, le echas un ojo y existe la oportunidad de poner a posteriori las cosas en perspectiva. En el caso de este Renacimiento, se presentaba como la respuesta a un desafío que llevaba mucho tiempo rondando por las oficinas deceeras: traer de vuelta a Barry Allen, el Flash de la edad de plata, a la época contemporánea. El personaje había regresado en la enrevesada saga Crisis final, pero no era la primera vez que ello sucedía, pues en varias ocasiones había retornado puntualmente para ayudar y / o advertir a su sucesor, Wally West. En esta ocasión, la pretensión básica pasaba por un regreso permanente que tocaba justificar y la tarea no era, ni mucho menos, cosa simple.

Siempre se ha dicho que en DC la estructura fundamental de su universo creativo descansa sobre los tres héroes que componen la Trinidad: Superman, Wonder Woman y Batman. Su condición de arquetipos ha permitido construir no ya gran parte de la ficción deceera, sino gran parte de los conceptos esenciales que conforman los tebeos de superhéroes. Sin embargo, es Barry Allen – Flash uno de los pocos elementos que pueden colocarse al nivel de los anteriores en cuanto a importancia e influencia. Así, su aparición a finales de los años cincuenta marca el fin del olvido para el género superheroico y el inicio de una florenciente etapa conocida como la edad de plata. Su condición de nueva versión de una idea de la edad dorada –personificada en el Flash original, Jay Garrick- marcó una tendencia que se repetiría con Linterna Verde (de Allan Scott a Hal Jordan) o Hawkman (de Carter Hall a Katar Hol) pero que daría para todo tipo de experimentos en las décadas subsiguientes. Su heroica desaparición, uno de los puntos culminantes de Crisis en tierras infinitas, bien puede verse como una alegoría de la conclusión de treinta años de historia y el inicio de una nueva era, donde Wally West asumió el manto escarlata y Barry Allen pasó a convertirse en un símbolo. El personaje ya no estaba, pero su sombra y su manto aún estarían presentes durante mucho tiempo ya que, como todos los mártires de una causa, acabó convirtiéndose en un ideal con el que las comparativas eran inevitables y hasta odiosas. El nuevo Flash era comparado constantemente con el antiguo, lo cual era un trasunto de las eternas comparaciones que sufre un nuevo personaje cuando asume el legado de otro por parte los lectores. Con el tiempo y gracias a la labor de autores como Mark Waid o Geoff Johns, Wally West acabó convirtiéndose en una digna tercera generación. Jay Garrick estaba bien en la Sociedad de la Justicia de América y Barry Allen era una figura mítica, pero Flash era otro, aunque había llevado su tiempo.

Prueba del éxito cosechado por aquella evolución fue el hecho de que, poco después, determinados personajes surgidos durante la edad de plata empezaron a ser sustituidos por versiones juveniles e inexpertas. En los años de lo “moelno y molón” que venían marcados por la irrupción de Image Comics y por la posterior explosión de la burbuja especulativa. Así, Hal Jordan se volvió majareta y cedió anillo y puesto a Kyle Rayner; por su parte, su compañero de aventuras Oliver Queen sería sustituido por su hijo Connor Hawke. Desgraciadamente, estas sustituciones se hicieron de una manera que, especialmente en el caso de Linterna Verde, desataron las iras del respetable. Daba la sensación de que la historia precedente ya no servía y que era, parafraseando al personaje de Wesley Snipes en Demolition Man, la época de lo nuevo y mejor. Personajes más jóvenes, inexpertos y a ser posible con cazadoras, cartucheras y barba incipiente fueron traídos de la mano de autores que intentaron que sus sustitutos ocuparan el puesto de sus ilustres predecesores, pero sin lograr borrar el recuerdo de los mismos. Poco a poco distintos proyectos empezaron a plantearse el rescate de los personajes que la marea de los noventa había mandado –a veces literalmente- al otro barrio. A principios de la década pasada, Kevin Smith y Phil Hester traerían de vuelta al más irrecuperable de los tres, Oliver Queen. Después, Geoff Johns y Ethan Van Sciver harían lo propio con Hal Jordan. Pero Barry Allen seguía siendo tabú, por lo que la tarea de hacerle retornar se presentaba harto complicada.

El proyecto en cuestión debe buena parte de su existencia a la realización –bastante exitosa, con la perspectiva que dan los años- de un experimento similar con Hal Jordan. Uno de los personajes “fundamentales-pero-no-tanto-como-los-que-ustedes-ya-saben” cuenta ahora con su propia franquicia, la cual ha dado hasta una película en pantalla grande, después de intentonas fallidas y títulos un tanto decepcionantes. No es casualidad que el título de esta miniserie sea idéntico al que trajo de vuelta al portador del anillo esmeralda de la edad de plata. Ítem más: el equipo creativo es el mismo, compuesto por el dibujante Ethan Van Sciver y el guionista Geoff Johns, uno de los arquitectos de la DC actual y responsable de una larga y bien considerada etapa al frente de la colección de Flash / Wally West. Tenemos entre manos los mimbres para una apuesta segura, o quizá no tanto, porque los nombres no siempre bastan para garantizar de antemano un producto único.

La primera pregunta que debe hacerse es la pertinencia de ese retorno que, cuentan las crónicas, ha sido una idea en la que Dan Didio había puesto mucho empeño. Para empezar, está la propia situación del personaje antes de su épica muerte en Crisis en tierras infinitas, que había tomado el camino de un feliz retiro en el futuro, en compañía de su amada Iris West. Su colección se había cancelado después de diversos vaivenes editoriales y creativos y el personaje se contaba en la lista de bajas de la maxiserie que redefiniría el universo DC. En ese nuevo statu quo sería Wally West el que asumiría el rol de su tío político y mentor, después de haber sido el compañero adolescente que casi todos los héroes de la casa debían tener. El chico se hacía adulto y recibía una herencia tan gloriosa como pesada. Después de haber ejercido de joven salidorro modelo “albóndigas en remojo”, Mark Waid y más tarde Geoff Johns convirtieron al personaje y su entorno en la materia prima de una de las colecciones más interesantes de los últimos veinte años, recuperando el sabor clásico de los tebeos de superhéroes, en oposición a la oscuridad imperante a finales de los ochenta y principios de los noventa. Wally West maduró, creció y acabó convirtiéndose, para la afición que se ha acercado y alejado del mundillo, en Flash, algo que Kyle Rayner o Connor Hawke solo consiguieron a medias. Barry Allen estaba elevado a la condición de mito, santo y mártir. Su regreso no es comparable al de Jay Garrick, como tampoco lo es su peso específico, por lo que se hacía inevitable pensar que más tarde o más pronto, bien podía dejar en la cuneta a West, algo que, por lo que se barrunta en el ¿relanzamiento? ¿reinicio? ¿retorcimiento? deceero de septiembre, pasará en breve.

En segundo lugar, se da la paradójica circunstancia de que el regreso de Barry Allen coincide con una etapa particularmente convulsa en el ámbito de una DC que ha encadenado varias “crisis” seguidas de sucesivos relanzamientos más o menos infructuosos de sus franquicias. Buena parte de las críticas de los resultados negativos han caído precisamente sobre un Geoff Johns que parece estar cayendo lentamente en desgracia ante una afición que antaño aplaudía con pocas excepciones sus trabajos. No se termina de comprender por qué después de haber trabajado para poner en el mapa a la Sociedad de la Justicia de América o a Linterna Verde (todo eso sin contar al propio Flash) se embarque de un proceso de “recuperación y reinicio” que echa por tierra gran parte de su propia labor, para sustituirla por algo que ni los propios artífices terminan de tener claro qué es y en qué consiste.

En tercer lugar, tenemos una historia donde no solo se coloca a Barry Allen en el mapa, sino que además, se realiza una labor de “retrocontinuidad” (concepto éste muy querido por el propio Johns) en la que el Profesor Zoom, un viejo enemigo del personaje, se convierte en el detonante de algunos de los hechos definitorios de la vida de Barry, de la misma forma que la existencia de éste como Flash acaba determinando la existencia del villano. Se presenta la dicotomía del Allen mito inspirador y el Allen terrenal, así como las encontradas reacciones que presenta su retorno entre los portadores de su legado (Wally, Bart, etcétera). Como miniserie introductoria hay que reconocer que sirve para que la afición reconozca el entorno del velocista escarlata y los recién llegados puedan subirse a la guagua sin volverse muy locos. La sensación inicial de superfluidad se ha convertido en un cúmulo de reacciones que van desde el escepticismo a la expectación, al ver que esto solo era la primera piedra de un cambio mucho más profundo. El trabajo de Van Sciver está en su línea habitual, comparable al que ya realizara en el otro renacimiento, por lo que no sorprenderá ni a seguidores ni a detractores.

Para concluir, solo queda recomendar la serie a quienes sigan habitualmente los trabajos de Geoff Johns y a quienes quieran tener asiento de primera fila para ver la evolución del universo DC en los próximos meses.

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Khonshu
Khonshu
Lector
1 agosto, 2011 20:18

Uno de los mayores errores editoriales de la historia del comic de superhéroes.
Creo que éste es el único caso de un superhéroe importante que había sido cambiado de forma permanente y los fans no sólo lo aceptaban, sino que prefieren al sustituto.

yo no odio a alex cross (sherifmet)
yo no odio a alex cross (sherifmet)
Lector
1 agosto, 2011 20:28

evolucion? pero si esto es todo lo contrario a evolucion! dejaron a wally en la nada para traer a un personaje que si bien es bueno , estaba bien como muerto , y hacia mas asi que vivo. esto rompio con todo ese sistema de legado , wally ya no es mas flash , (o lo es , pero esta como “desaparecido” , en la convencion esa de hace poco , wally no estaba en ningun momento) y la verdad que yo ya reconocia mas a wally como flash , puedo encontrar mas razonable poner a bart , pero a barry? ni de coña! dentro de poco , van a decir que a jay lo rejuvenecio una piedra roja muy rara de encontrar y que por eso reemplazara a barry
 

sherifmet
sherifmet
Lector
1 agosto, 2011 20:30

huy  , quedo mi nombre anterior. si pueden , editenlo y borren este comentario (=

Grande
Grande
1 agosto, 2011 20:36

Tiempo prestado deberian haberle dado, tomandolo antes de su muerte, el conocimiento de esta y el saber que estaria con los vivos un determinado tiempo, un par de años y devolverlo a su glorioso final, pero bueno, no es el tio ben, asi que de vuelta de la tumba a producir dolares para DC.

Goku_Junior
Lector
1 agosto, 2011 20:44

Lo que tenían que resetear es la historia de Didio como editor. Resucitar al segundo flash me parece un error a nivel de resucitar a Gwen (o volverla puta, como hizo Quesada).

molon labe
molon labe
Lector
1 agosto, 2011 20:46

Tuvo una muerte cojunuda en Crisis, y van y la joden…

Hector
Hector
1 agosto, 2011 20:52

Reviven a personajes que nadie quiere de vuelta como Barry y no resucitan a personajes que si queremos de vuelta como Ted Kord… Después se preguntan en SDCC si el mercado corre riesgo!!! 🙁

Secret Titan
Secret Titan
Lector
1 agosto, 2011 20:57

No estaba muerto, iba de parranda

JML959
1 agosto, 2011 21:05

La situación de Barry me molesta tanto…
Pero en fin, en mi mente Flash sigue siendo Wally.
Ojalá que escuchen al fan y traigan de vuelta a Wally y Barry se vaya a la ·$&%$/&)(/&(

sherifmet
sherifmet
Lector
1 agosto, 2011 21:05

pero es que no se dan cuenta? la nueva moda es: o arruinar personajes (como en los simpsons , que ya quedan pocos por arruianr) , o revivir personajes (barry), hacer como que nunca murieron (bucky) o hacer que buenos personajes parescan putas baratas que se acuestan con el peor enemigo de su novio solo porque peter la tenia chica
 

sherifmet
sherifmet
Lector
1 agosto, 2011 21:06

hey , eso de peter la tenia chica iva con esa linea encima , no se porque salio asi…
editen tambien eso (XD)

Brin London
Brin London
1 agosto, 2011 21:22

Barry tuvo su epoca y era mas interesante muerto que vivo ya que el concepto de legado solo tiene sentido si hay una sustitucion y no un retorno.WALLY WEST ES FLASH.

Tetsujin
Tetsujin
Lector
1 agosto, 2011 21:43

Este tebeo me decepcionó un poco, tenía las expectativas muy altas con el Green Lantern Renacimiento, que es cojonudo. Eso dejando aparte la desafortunada decisión de traer de vuelta a un personaje que vale mucho más como icono fallecido que quitándole el puesto a un personaje que se había ganado el cariño de los lectores.

Villano Paz
Villano Paz
1 agosto, 2011 21:52

Pues no estoy en contra de la vuelta de Barry, pero si estoy en contra en la forma en que se trató a Wally West. Ellos, ambos, fueron los que ayudaron a todos a derrotar a Darkside, pues el Drak Racer, o Black Flash, o como se llame esta representación de la Muerte los estaba persiguiendo, y terminó asesinando al villano. Me gusta lo que se hizo en Green Lantern en lo de GL Corps. De esa manera los seguidores de los sustitutos no se sentían mal, pues allí estaban con sus propias historias, pero maldita sea a Wally no lo tomaron en cuenta. Cada uno de los personajes corredores es genial para mi, no estoy en contra de la resurrección de Barry, pero si al hecho ejecutivo de no nombrar a la Flashifamilia en un rol más importante en este paso. Quiero ver una pelea entre todos los Rogues y la Flashifamilia, y no al puro Barry que no ha descansado nada después de haber corrido todo este tiempo de la Muerte.

Hector
Hector
1 agosto, 2011 22:19

No se entiende porque en el DCU pueden existir 4 linternas bajo la luz de los Green lanterns corps y no pueden existir más de dos (con igual protagonismo) bajo la luz de la Speed force… ¿Green lantenrs corps vs Siniestro corps existe pero Speed forces (o algo similar) vs Rogues no? ¿Geoff lo quiso pero DiDiota no? 🙁

KURT
KURT
2 agosto, 2011 6:25

LO PEOR DE GEOFF JOHNS
 
Wally como Flash era más que su predecesor gracias a Mark Waid, y que hace Jonhs decide revivir al original. Si lo mejor de DC post Crisis de 1986 era la muerte de este héroe y que ahora lo trajeran de regreso no tenía sentido.
 
Lo de Linterna Verde era predecible, aunque como Parallax estaba mejor y enriquecía a Hal Jordan. Pero en fin, la serie es buena y el personaje entretiene, por lo tanto se perdona. Pero lo de Barry Allen es una idiotez.
 
Por eso DC está como está de mal hoy.

El nota
El nota
Lector
2 agosto, 2011 9:00

A ver si les da el puntazo y se vuelven a cargar a Barry y Hal Jordan. Dos personajes que estaban perfectamente sustituidos

ALEX
ALEX
Lector
2 agosto, 2011 9:34

Creo que estamos todos de acuerdo en que la vuelta de Barry Allen fue un error, y  basicamente fue porque pasaron 20 años desde su muerte y ya no interesaba a nadie su vuelta, y también el hecho de que Wally West lo estaba haciendo muy bien.
Del Rebirth tengo que decir que lo vi bastante soso, tratando de atrapar al lector al final de cada episodio, pero como decia, si ya no te importa el personaje como que da igual, al final quisieron extender la serie con un 6º episodio que no estaba programado y esto acabo de hacerlo mas soso aún. Al acabar de leer el rebirht la verdad que seguia sin interesarme BARRY ALLEN.
No me ocurrió lo mismo con el Green Lanter Rebirth, que al acabar de leerlo si me intereso seguir la serie de Green Lantern, a pesar de que antes Hal Jordan no me interesaba para nada.
En fin, creo que el peor error de este Rebirth fue haber dejado a Wally West como una copia de Flash (mismo nombre y mismo uniforme).
Aceptando el regreso de Barry, Wally debería haber adoptado una nueva identidad y un uniforme diferente, como ocurrio con Dick (Robin – Nightwing), Aqualad – Tempest, Wondergirl – Troia, Speedy – Aresenal – Red Arrow. Es logico que con dos Flash identicos se de mas bombo al que recien han traido, y para no distraer al personal metemos en la recamara a Wally. GRAVE ERROR.

WOLFVILLE
Lector
2 agosto, 2011 11:37

Lo que esta claro es que ni Kyle Rayner (aunque mole) ni Connor Hawke (que a mi personalmente no me moló nunca) sustituyeron a Hal Jordan y a Oliver Queen en las preferencias y el corazón de los lectores. Además de que ninguno tuvo una etapa especialmente memorable como titular de su colección. Sin embargo Wally es para muchos el verdadero Flash, pues es con el que hemos crecido y además protagonista de algunos de los mejores comics del personaje. De modo que, ¿Por qué sustituirlo para dar un paso atras? Barry Allen es interesante, pero es más un personaje mítico que alguien relevante hoy en día.

JML959
2 agosto, 2011 16:18

Sólo espero que no guarden a Wally 20 años en el congelador y después lo hagan aparecer como Bucky o Jason Todd… si es que lo toman en cuenta en el NDCU