V de Vigilantes: Joaquín Cera, al habla

Natural de Barcelona. Nacido en 1967. Dibujante por vocación y por formación. Alumno de la Escola Joso. Publicitario. Guionista. Creador. Así es Joaquín Cera.


Tras su aprendizaje en la Joso, el joven Cera, debuta en el humor entre viñetas de manera profesional en la revista Mortadelo, de Bruguera. Más tarde pasaría a ser uno de los autores habituales de Ediciones B, donde continúa creando historias aún hoy en día. Como compañero habitual de fatigas se encuentra Juan Carlos Ramis, con quien abordaría las búsquedas de simpáticos extraterrestres y las nuevas aventuras de unos gemelos (uno rubio y otro moreno) tremendamente traviesos. También ha desarrollado su talento en solitario y en personajes propios, como el Dr. Pacostein o Pafman (del que está publicando nuevas aventuras bajo el epígrafe de Crónicas de Pafman).

Además de en el cómic, Joaquín Cera ha trabajado como guionista televisivo de programas infantiles, como Con mucha marcha, o series de dibujos (La Vaca Connie o Bandolero). Este autor, con independencia del medio donde desarrolle su labor creativa, siempre muestra su sentido del humor, al igual que lo hace en esta entrevista de hoy.

ZN entrevista a… Joaquín Cera


Diego Matos (ZN).¿Cuál es el primer cómic que recuerda haber leído?

Joaquín Cera. Creo que uno de aquellos Capitán Trueno o Jabato en la peluquería, cuando era muy pequeño. Sólo recuerdo la portada, en la que salían luchando contra un monstruo muy feo.

ZN. Un dibujante, un artista, debe tener una gran vena creativa, ¿cuándo descubre usted la suya?, ¿cuándo le pica el gusanillo de la creación?

JC. Supongo que en alguna clase aburrida en el colegio, dibujando chistes o tonterías para echar unas risas con los compañeros.

ZN. ¿En qué momento se da cuenta de que quiere dedicarse al mundo del cómic?

JC. Desde que vi que alguien tenía la intención de publicar mis historietas, ¡y encima pagándome por ellas!, ¡Si las hacía por mi cuenta, para divertirme yo o con mis amigos…! (risas)

ZN. Y, ¿cómo comienza a dedicarse profesionalmente a esto de las viñetas?

JC. En una sección de la revista Mortadelo Especial de Bruguera, llamada “Los bebés de la Historieta”, me publicaron una, y al poco me llamaron interesados en que les llevase otra de prueba. Algo verían, pues al poco tiempo empecé a colaborar periódicamente en dicha revista.

ZN. Usted se formó en la Escola Joso, ¿qué recuerda de aquella época?

JC. Eran los años 1984 y 1985. Allí, entre profesores y alumnos mucho más fans del cómic que yo, tuve la oportunidad de impregnarme más de ese mundillo y conocer obras y autores hasta el momento desconocidos por mí. Había cosas muy interesantes y creativas en esa época.

ZN. Cuando llegó allí, ¿ya tenía algún tipo de formación previa relacionada con el dibujo?

JC. Nada. Sólo mi afición a dibujar desde pequeño.


ZN. Además de en el mundo del cómic, ha trabajado en Publicidad, otro medio donde la creatividad es básica, ¿se considera creativo?

JC. Creo que todos desarrollamos inclinaciones a crear, cada uno en lo suyo. Los diseñadores crean modas, los panaderos una barra con su toque especial… En mi caso sólo aprovecho ciertas facultades para inventarme historias con la ventaja de saber plasmarlas en dibujos.

ZN. Ahora que hablamos de dibujos y de historias, en su obra, ¿qué dibujantes podrían ser considerados como referentes?

JC. Por mi estilo puede notarse que me han influenciado en un principio Mortadelo y Filemón y demás personajes de la “escuela Bruguera”. Aunque con el tiempo me influenciaron otros estilos como el manga, pero al final nunca he podido, o no he sabido, perder ese estilo inicial.


ZN. ¿Cómo son sus rutinas diarias realizando las páginas que luego compondrán el todo de cada una de sus historietas?

JC. En el caso de Pafman, primero me aboceto toda la historieta en folios vulgares desarrollando el guión en el proceso. Como lo hago para mí, yo “ya me entiendo” e imagino que si enseñara esos bocetos a otro, no se enteraría de nada. Luego paso todo ese boceto a lápiz, ya en papel de dibujo. Finalmente paso todas las páginas a tinta. Durante el proceso del lápiz es habitual que haga cambios, añada o elimine gags. ¡A veces hasta he cambiado todo el argumento! (risas)

ZN. Y, ¿cuál es su ritmo de trabajo habitual?

JC. En el caso de este nuevo formato de “Crónicas de Pafman”, son muchísimas páginas (90), y teniendo en cuenta que también hago al cabo del año dos álbumes de Los Xunguis, los días que dedico a Pafman no puedo permitirme hacer menos de 4 páginas a lápiz al día, o 4 páginas a tinta al día. Lo que da una suma total de dos páginas por jornada.

ZN. Usted cómo entiende el cómic, ¿más como arte o como artesanía?

JC. Arte es, o al menos debería considerarse así. Aunque también tiene mucho de trabajo artesanal, pues hasta el momento aún no han hecho ninguna máquina que pueda inventarse guiones o dibujar por sí misma. Y espero que siga siendo así por muchos años.

ZN. Dicen que la inspiración llega cuando se está trabajando en algo, ¿a usted le aparece así?

JC. La inspiración para mí es ponerse ante un papel en blanco y dejarme llevar por, en mi caso, mi particular sentido del humor. También a lo largo del día, siempre uno se sirve de lo que ve cotidianamente para que surjan elucubraciones que se van almacenando en el coco.

ZN. Si tuviera que quedarse únicamente con uno de sus personajes, ¿cuál sería el elegido?

JC. Supongo que Pafman pues es en el que he podido desarrollar con más libertad mi particular vis cómica.

ZN. Díganos el nombre de otro personaje, de los creados por otros autores o editoriales, que le guste especialmente.

JC. Por decir uno sólo, el Dios de J. L. Martín, por ejemplo.

ZN. Centrémonos entonces en Pafman, el defensor de Logroño City, y su compañero felino, Pafcat, sdos de sus personajes más conocidos, con elementos paródicos de otros superhéroes, ¿cómo se le ocurrió la idea?

JC. Ante la propuesta de la editorial de hacer otra parodia de superhéroes como Superlópez, supongo que en su momento pensé que lo más adecuado era hacer una parodia de Batman. Aunque tras las primeras historietas acabé pasando bastante de lo que es parodia en sí para centrarme en hacer algo más a mi bola.


ZN. Muchas de las aventuras de este personaje tienen relación completa con el mundillo de los fans, de los aficionados, ¿hay alguna base autobiográfica en esto?

JC. No. No me considero en especial un gran fan de nada en concreto. Pero sí que es un guiño a aquellos lectores que me consta que lo son.

ZN. Nos dice que no es un gran fan de nada, pero me gustaría saber si usted lee cómic de superhéroes. En caso afirmativo, ¿cuál sería su favorito?

JC. En mis años mozos sí que tuve una breve temporada en que me enganché a la Patrulla- (me gustaba Lobezno, como a todos) pero fue algo pasajero. La verdad es que no soy muy fan de ese tipo de publicaciones. Ahora sé que se hacen cosas más creativas y trabajadas de temática superheroica, pero es que desde hace años que no sigo mucho ese mundo.

ZN. Antes hablaba de su particular vis cómica, algo que se aprecia en sus historietas, que se caracterizan por destilar un sentido del humor envidiable y por estar repletas de gags, tanto visuales (me viene a la cabeza el tema de lanzar los dados en “En la Tierra Mediocre”, para que los magos puedan lanzar sus hechizos, ¡divertidísimo!), como en los diálogos, ¿destila ese mismo sentido del humor, paródico, disparatado, a veces surrealista y referencial, que también se ha visto en los libros de los Xunguis, en otras facetas de su vida diaria?

JC. Noo (risas). Es lo que piensa mucha gente cuando sabes que te dedicas al humor. Piensan: “tú debes ser la pera, todo el día contando chistes y diciendo paridas…” ¡Qué va! Todo eso es fruto de la concentración, no sale espontáneo, al menos no tanto como piensa la gente.


ZN. En relación a estos otros seres, los Xunguis, que creó junto a Juan Carlos Ramis y que son una especie de mezcla entre los Gremlins, los Critters y los Pitufos, famosos por los libros infantiles y juveniles en donde había que buscarles, al estilo de los míticos “Dónde está Wally”, ¿cómo se les ocurrió esta idea?

JC. La editorial quería aprovechar el tirón en su tiempo de Wally para hacer algo parecido (ya se sabe, si algo funciona, ¿para qué romperse el coco con algo original? Bueno, eso también pasa mucho en la tele, el cine, los libros, etc.…) A pesar de eso Ramis y yo buscamos algo que marcase la diferencia. Unos extraterrestres gamberrillos y nuestros gags marca de la casa no estaban mal, y así salieron los Xunguis.


ZN. En esos libros, ¿cómo se reparten el trabajo?, ¿uno dibuja, dibujan los dos…?

JC. Es un sistema muy particular, pues al ser los dos guionistas y dibujantes no es lo habitual de uno hace el guión y otro dibuja. Sencillamente tomamos una gran hoja en blanco y la rellenamos entre los dos a lápiz, cada uno con sus gags. Luego yo lo paso a tinta para unificar el estilo de dibujo, y luego él le da color.

ZN. Muy interesante, ¿y de dónde sacaban la inspiración para cada nueva aventura de estos seres?

JC. Al principio es muy fácil, pues tienes todo un gran abanico de temáticas para desarrollar, siempre que se presten a mostrar grandes escenarios atiborrados de personajes. Después de 20 títulos ya va siendo más complicado. Pero siempre acabamos encontrando temas adecuados.

ZN. Ha habido xunguis bárbaros, xunguis superhéroes, xunguis vampiros, xunguis robots… xunguis aventureros (con un aire a lo Indiana Jones), xunguis galácticos… ¿en qué se basan en la actualidad para ellos? ¿qué personajes veremos “xunguificados”?

JC. En nuestro actual proyecto vamos a hacer un homenaje al mundo de los videojuegos. Así que ya te puedes imaginar un xunguimario, un xunguisonic, una xungui lara croft, etc.… Siempre intentamos buscar temáticas muy cercanas a los niños, que identifiquen rápidamente.

ZN. Junto a Ramis también se encargó de un intento de renovación de los hermanos Zipi y Zape, ¿qué recuerda de aquella experiencia?

JC. Fue un reto renovar unos personajes tan arraigados en la cultura popular del país sin traicionar el estilo de su genial creador. Al principio nos costó, pero cuando ya empezábamos a soltarnos dándoles nuestro particular sentido del humor… decidieron dejarlo. Quizá un poco precipitadamente, pues no dio tiempo a que esta renovación se consolidara.


ZN. La que sí parece consolidada es la relación entre el cómic y el cine. La globalización cultural, la moda de las adaptaciones constantes… están a la orden del día. Todo esto, según su criterio, es algo positivo o negativo para el mundo de la historieta.

JC. El cine, a pesar de todas las crisis mundiales y tal, sigue siendo un gran escaparate que llega a todas partes. Es muy difícil, más bien imposible, que un cómic por bueno que sea tenga la promoción de una película de Hollywood. Por tanto, pienso que, a pesar de lo discutibles que puedan ser algunas versiones cinematográficas de cómics, éstas ayudan mucho a atraer a nuevos lectores y reivindican de alguna manera la importancia que esa expresión cultural merece.

ZN. Se imagina una película sobre Pafman, ¿qué actor cree que podría interpretarlo?

JC. Sinceramente no creo que Pafman haya alcanzado la suficiente relevancia como para que un productor serio de cine lo considerara viable. Ahora, si algún chiflado decidiera aprovechar el personaje para hacer un disparate delirante hecho con cuatro perras… ¡Lo mismo podía ser un descojone total! El actor no sé quién podría ser, pero desde luego nadie que tenga mucho sentido del ridículo.

ZN. En esta moda del cine de las adaptaciones no sería descabellado pensar en una película sobre los Xunguis, ¿se lo han propuesto en alguna ocasión?

JC. No. Habría primero que desarrollar unos personajes con cierta personalidad propia como protagonistas, inmersos en el mundo de los xunguis. Ahora trabajamos en un cómic sobre los xunguis (ya hicimos un par hace años). Pero pasa como con Pafman, necesitarían más relevancia.


ZN. Usted también ha trabajado como guionista de televisión, ¿en qué programas ha habido guiones suyos?

JC. Fue hace muchos años. Junto con Ramis nos encargaban guiones para contenedores de programación infantil. Hicimos guiones para “Mucha Marcha” con Leticia Sabater, y otras colaboraciones puntuales para programas por el estilo.

ZN. Veo que ahí podría haber alguna anécdota interesante… En estos años de trabajo dentro del mundo del cómic, publicidad y televisión, seguro que atesora gran número de anécdotas, ¿cuál de todas es la que recuerda con más fuerza?

JC. Guardo muy buenos recuerdos de los tiempos en que publicábamos en las revistas de Mortadelo, TBO, Zipi y Zape, etc.… Teníamos una relación muy cercana entre autores y gente que trabajaba en la editorial. Quedábamos los viernes para comer, echar partidas al futbolín… Recuerdo en especial las tonterías que decíamos mientras jugábamos, y a veces teníamos que parar del dolor de barriga de tanto reírnos…

ZN.Para terminar, ¿podría adelantarnos algo de sus próximos proyectos?

JC. Actualmente tengo a medias el segundo Crónicas de Pafman, en el que hago una parodia entre el cine de catástrofes de los 70 y Titanic. (¡Juro que lo del Costa Concordia ha pasado bastante después de que tuviera el guión hecho!). Y como te comentaba antes, los Xunguis en el mundo de los videojuegos. También acabamos de entregar un cómic de los Xunguis con tema Olimpiadas.

ZN. Joaquín, muchas gracias por su atención.


Nos leemos.