Thunderbolts: El Sabor clásico de Los Vengadores

Por
10
2327
FavoriteLoadingAñadir a favoritos

Durante los cincuenta años de historia de Los Vengadores no han sido pocas las veces que Los Heroes Más Poderosos de la Tierra hna sido una franquicia en toda regla, sosteniendo no una sino dos cabeceras mensuales en el duro y competitivo mercado de cómics americano. Los Vengadores de la Costa Oeste durante diez años (X 85 – I 94) fueron el primer y más claro ejemplo de ello, seguidos por la breve y noventera Fuerza de Choque (VII 94 – IV 96). Más recientemente, bajo la batuta de Brian Michael Bendis, la franquicia ha experimentado una potente expansión manteniendo al menos dos series desde el escenario post-Civil War e incrementándose paulatinamente incluso hasta los siete títulos mensuales durante la época Disney. Pero hubo un tiempo en el que, aunque sobre el papel tan solo estaba impresa la palabra Vengadores en una cabecera del mercado, era en dos en las que residía el espíritu del grupo y el sabor más clásico de la colección. Se trata, ¡cómo no!, de los Thunderbolts. Tras varios años desde la desaparición de la cabecera (en una última época tan revolucionaria como fallida) y con motivo del evento Standoff, la Casa de las Ideas ha decidido resucitar el título de los Thunderbolts, en una nueva serie regular a cargo de Jim Zub y John Malin, la cual debuta esta misma semana en los Estados Unidos (y por ende, gracias a las plataformas digitales, en todo el mundo). Un nuevo impulso al concepto a un año vista de su vigésimo aniversario, que se ve apoyado con la primera adaptación del grupo en el mundo audiovisual en la tercera temporada de la serie de animación de los Vengadores. Con motivo de este relanzamiento, hemos querido hacer un repaso a la historia del grupo y de la serie, poniendo énfasis en su relación con su cabecera madre: los Vengadores.

300px-Thunderbolts_Vol_1_1 300px-Thunderbolts_Vol_1_11

La justicia… como el rayo

Thunderbolts fue una colección creada por Kurt Busiek y Mark Bagley a mediados de los oscuros noventa como respuesta a uno de los movimientos editoriales más vergonzosos y lamentables del medio siglo de vida de la editorial: Héroes Reborn. Aprovechando el hueco dejado por la desaparición de los Vengadores tras vencer a Onslaught, ambos autores introdujeron un nuevo grupo de superhéroes. Bajo una hermética y críptica campaña promocional (“Un grupo, un objetivo, un oscuro secreto”) y tras un par de apariciones previas en The Incredible Hulk 449 (I 97) y el especial Tales of the Marvel Universe (II 97), febrero de 1997 fue testigo del primer número de Thunderbolts bajo el título de “¡La justicia… como el Rayo!” A primera vista, era evidente el aire retro y clásico que presentaba el grupo, formado por unos héroes bastante típicos: el líder carismático y patriota (Ciudadano V), el gigantón y forzudo del grupo (Atlas), un moderno pseudo-Iron Man (Mach-1), el clásico técnico inventor de todo grupo que se precie (Tecno) y a un par de chicas atractivas y poderosas, una de ellas de lo más tímida (Pájaro Cantor) y otra muy segura de sí misma (Meteorito). Nada llamaba la atención sobre ellos, aunque hasta eso formaba parte de un plan mayor. El lector que degustara las primeras treinta y seis páginas, poco más que un cómic cumplidor y clásico se podía encontrar. Pero al llegar a los dos últimas hojas iba a darse de bruces con una sorpresa mayúscula cuando descubriera atónito y boquiabierto, en una vuelta de tuerca hoy histórica, que en realidad estos Thunderbolts son los Amos del Mal dirigidos por el Barón Zemo, quién afirma: “El mundo descubrirá que hay una víbora oculta en su seno, pero para entonces ya será muy tarde”. Así pues, clásico instantáneo y una de las mejores (si no la mejor) páginas finales de un comic de la historia Marvel.

Los Thunderbolts resultan ser artífices de la mayor derrota que han sufrido los Héroes Más Poderosos de la Tierra, en la ya legendaria saga de El Asalto de la Mansión. Cinco miembros de aquella formación repiten en esta: su líder, el Barón Zemo (aquí Ciudadano V), además de Goliat (Atlas), El Arreglador (Tecno), Piedra Lunar (Meteorito) y Mimí Aulladora (Pájaro Cantor). A esta alineación se le suma El Escarabajo (Mach-1). Aprovechando el vacío de poder y la necesidad de protección, los Thunderbolts se hacen rápidamente con un hueco en el corazón de la sociedad, en la Torre de las Cuatro Libertades y consiguen así acceso a los sistemas militares y de alerta del mundo. Durante sus primeras aventuras, los enemigos a los que han de enfrentarse los Thunderbolts son reminiscencias de aventuras clásicas de los Vengadores: La Pandilla Demolición, El Circo del Crimen, El Pensador y su Superadaptoide, una sexta encarnación de Los Amos del Mal (liderados por un nuevo misterioso Capucha Carmesí), Arnim Zola, El Hombre Creciente, Von Strucker… Todos ellos resultado de una exhaustiva búsqueda en el baúl de los recuerdos Marvel, en lo que sería santo y seña de la serie. También hubo hueco para dos nuevos personajes que darían que hablar: Dallas Riodan, enlace del grupo con el Ayuntamiento de Nueva York (en otro guiño a figuras similares clásicas de Los Vengadores, como el caso del añorado Henry Peter Gyrich) y Jolt, una joven muchacha con poderes eléctricos que nada sospecha de los planes reales del grupo al que se une en el cuarto número, sirviendo como contrapunto jovial y alegre al resto de miembros y mostrándoles, involuntariamente, el camino hacia la luz.

Thunderbolts Vol 1 27 Thunderbolts Vol 1 33

Y es que, a pesar de la premisa de caballo de Troya de la serie, la temática de la colección iba a ir por un lado muy distinto: la redención. Como muchos miembros clásicos de los Vengadores que empezaron como villanos para acabar convirtiéndose en héroes de primera fila (Clint, Wanda, Pietro, Simon, Natasha…), este hecho también iba a ser seña de identidad de esta colección. Adorados y respetados en su papel como protectores de la ciudad, algunos Thunderbolts se plantean dar el paso definitivo y abrazar la posibilidad de convertirse en parte de las fuerzas del bien, motivados por una posible vida mejor, por un amor estable o por la satisfacción del reconocimiento sincero de la sociedad. Zemo y Tecno (quien debe trasferir su mente a un cuerpo robótico para sobrevivir a la muerte) son los únicos que no tienen dudas de cuál es el verdadero y ambicioso objetivo que persiguen: el control total del mundo. Los acontecimientos se precipitan una vez que se confirma el regreso de los héroes (dándose por finalizado, con nota muy deficiente, el experimento de Heroes Reborn en manos de Liefeld, Lee y compañía) y el Barón Zemo pone en marcha su plan maestro de dominación mundial (TB 10-12, IX-XI 97), consiguiendo el control mental de la mayoría de los recién resucitados héroes, para disgusto de la alianza rebelde, formada por los redimidos Mach-1, Atlas, Pájaro Burlón y Meteorito, además de Jolt. Como en todo buen cómic de héroes y villanos que se precie, los buenos ganan este asalto, pero Zemo y Tecno, secundarios de lujo de la serie a partir de ahora, consiguen escapar para seguir luchando desde las sombras.

Los más buscados de Marvel

A pesar de haber conseguido redimirse a ojos de los Vengadores, los Thunderbolts deberán seguir buscando la confianza del público general, comenzando un viaje que les llevará durante los siguientes años a convertirse en algunos de los personajes más originales, frescos, auténticos y tridimensionales de la Marvel del cambio de siglo, en una colección rebautizada como “Los más buscados de Marvel”. Un viaje al universo Kosmos, vuelta a casa para enfrentarse a S.H.I.E.L.D. y los mandroides, un desternillante enfrentamiento con los Pararrayos, anteriormente conocidos Vengadores de Los Grandes Lagos (quienes cambiaron su nombre, en una tradición que se mantendría con gracia con el paso del tiempo, al albor de la fama de los Thunderbolts), los planes secretos de Dallas Riodan, el regreso por todo lo alto de Graviton, un ultimátum de los Amos del Mal, un nuevo y misterioso Ciudadano V con ganas de venganza contra Zemo, los Thunderbolts buscando trabajo, un nuevo villano y futuro aliado: Carbón, la visita del Caballero Temible… Todos estos hechos, que actualmente darían para años de historias, suceden en tan solo ocho números (TB 13-20, IV-XI 98). Durante esta etapa, el lector experimenta una sensación de descenso de calidad y de pérdida de rumbo, pero una vez más es algo aparente y premeditado, orquestado por parte de Kurt Busiek, para dar una sensación de grupo huérfano de líder y ensalzar todavía más su siguiente vuelta de tuerca a la colección, que no se haría esperar, en un nuevo final antológico: el ingreso de Ojo de Halcón en los Thunderbolts y su liderazgo del grupo. Clint Barton, personaje favorito de Busiek, abandona Los Vengadores para ayudar a los Thunderbolts en su camino a la redención, como le sucedió a él a comienzos de su carrera. Esta incorporación, sin lugar a dudas, acentúa el carácter de colección hermana de Los Vengadores, actuando como catalizador de nuevos invitados especiales (Hércules, Capitán América, Viuda Negra, USAgente), además de una visita a los Vengadores en su colección (AV 12, I 99).

Thunderbolts Vol 1 28 Thunderbolts Vol 1 34

El tercer año fue el último de Kurt Busiek. Misterios y subtramas en segundo y tercer plano planteadas durante los dos primeros años adquirieron relevancia. Muestra de ello son la identidad de Capucha Carmesí (en un primer momento se revela como Dallas Riodan, aunque números más tarde veríamos que era un señuelo, en un nuevo homenaje a cierta historia vengadora), el misterio en torno a la identidad de la nueva Ciudadano V, el amor entre Pájaro Cantor y Mach-1 truncado por el ingreso en la cárcel de este último como paso definitivo hacia la redención, un homenaje a Los Campeones en forma de nave y Ángel como invitado especial, el regreso triunfal de un Graviton con las ideas bien claras y la conquista global en mente en la primera gran saga del grupo, un cameo de X-51 (El Hombre Maquina), recuerdos de su pasado, y dudas sobre el futuro, de Piedra Lunar, con su posterior romance con Ojo de Halcón, un nuevo Escarabajo controlado por la Comisión de Actividades Superhumanas (con Gyrich a la cabeza), un guiño a Steve Englehart con el secuestro de Carbón por parte del Imperio Secreto y otro guiño a Roy Thomas (las dos grandes influencias de Busiek en la mayor parte de su producción, Thunderbolts incluidos) revelando la identidad del misterioso inquilino de la nueva base de los Thunderbolts como un oscuro personaje de la etapa de Thomas en Patrulla X: El Ogro, solo para suplantarlo inmediatamente después en otro final sorpresa marca de la casa por el robótico Tecno en su vuelta secreta al grupo. Y con esto, que no es poco, acaba la etapa de Busiek en Thunderbolts. Las bases de la colección estaban sentadas y ahora solo hacía falta alguien que siguiera con la misma fuerza y energía.

Fabian Nicieza y la expansión de los Thunderbolts

Fabian Nicieza, guionista de la casa que había adquirido gran éxito escribiendo Los Nuevos Guerreros (precisamente junto a Bagley) y diversas colecciones de la franquicia mutante, tomó el relevo en la serie. Las señas de identidad se mantendrían durante su etapa (TB 34-75, I 00-II 03): finales sorprendentes, subtramas y secretos durante varios números, y el rescate de personajes olvidados Marvel. Hulk, un nuevo Azote que asesina a Jolt, El Barón Zemo y Tecno (curiosamente los tres acabarían resucitando), el regreso de Abner Jenkins, con cambio de piel para pasar de incognito y armadura evolucionada a Mach-2, la revelación de Dallas Riodan como la identidad de Ciudadano V, la vuelta del Batallón V, organización secreta cazadora de criminales que lleva en danza desde la Segunda Guerra Mundial… Los esfuerzos de Nicieza por situar a los Thunderbolts en el centro del Universo Marvel dieron su resultado. Crossovers varios (Los Protocolos de Nefaria, Maximun Security) sirven para potenciar el grupo y en ellos se resuelven las subtramas de la gema alienígena que daba poder a Piedra Lunar, un poco cambiada en los últimos números y empezando a disfrutar de su nuevo heroísmo, además del regreso de Jolt, un cameo del Capitán Marvel (futura pareja romántica de Pájaro Cantor, a tenor de lo visto en el futuro de Siempre Vengadores) y, en un triple salto mortal, un tercer Ciudadano V, nieto del original y suplantado mentalmente, como se descubriría más tarde, por el Barón Zemo. Los acontecimientos se suceden a un ritmo vertiginoso. Tras descubrir que Jack Monroe, el antiguo Nómada, se encontraba detrás del Azote, y desbaratar los planes de Gyrich de destrucción de todos los superhumanos de la Tierra manipulado desde las sombras por el Barón Strucker, los Thunderbolts por fin consiguen el perdón presidencial a manos de Val Cooper, aunque para ello Ojo de Halcón deba ingresar en la cárcel: “Era una jugada imposible. Si perdía, su reputación… y la de los Vengadores, habría quedado irreparablemente dañada. Si lo conseguía, seis ex convictos se convertirían en héroes. Era una jugada imposible. Pero funcionó”. El siguiente villano de la serie, secundario de lujo hasta el momento, sería Graviton, quien vence a todos los héroes, eliminando del mapaa algunos personajes de tercera fila de un plumazo. Solo una nueva formación de los Thunderbolts, con Zemo en cabeza, y una nueva iteración de Mach-3, pudo salvar el día.

Thunderbolts_Annual_Vol_1_2000 Thunderbolts Vol 1 40

Rizando el rizo y fin de ciclo

La sorpresa como elemento constante y la recuperación de personajes y ambientes olvidados (Contra-Tierra) no cesaron. De hecho, Fabian Nicieza abusó de ambas hasta convertir la sorpresa en previsible y unas cada vez más rebuscadas y oscuras referencias a tiempos pasados, agotando al lector veterano y alejando al novel. Sintiéndose arrinconado por la editorial (muestra de ello es el baile de dibujantes que sufrió la colección, después de la marcha de Bagley y de su sobresaliente sustituto, Patrick Zircher), Nicieza preparara para los Thunderbolts una extensa saga de despedida a dos bandas que llevó a los Thunderbolts hasta el número 75. Con motivo de la grandiosa batalla contra Graviton, parte de los Thunderbolts acaban en la Contra-Tierra (donde habían habitado los héroes durante Heroes Reborn): Jolt, Piedra Lunar, Mach-3, Arreglador, el combo iónico Atlas/Dallas Riordan y Zemo. Allí vencen sus demonios y salvan a esa Tierra de la opresión de la Alemania nazi, liderada por una particular versión de Heinrich Zemo y sus malignos contra-Thunderbolts. Por el camino, Karla consigue una segunda piedra lunar, elevando su nivel de poder a cotas casi inmanejables para ella. Mientras, en nuestra Tierra, Ojo de Halcón (fugado de la cárcel), y Pájaro Cantor son los encargados de reunir un nuevo grupo de ex–convictos para desbaratar los planes de Capucha Escarlata (que se desvela como Justine Hammer, hija del mercader Justin Hammer). Las subtramas se van cerrando y las historias divergentes de ambos grupos vuelven a cruzarse en su última saga, con los Jóvenes Aliados y S.H.I.E.L.D. de invitados especiales, donde una nueva anomalía espacial provoca la reunión de todos los Thunderbolts a tiempo para el sacrificio final del Batallón V. El primer viaje de los Thunderbolts ha acabado y todos ellos han recorrido el camino de la redención, convirtiéndose en mejores personas (y personajes) que hace años. Han cumplido su misión. Con disimulo y sin apenas hacer ruido, tal y como empezó siete años antes, la serie llega a su fin.

Segundo volumen y retorno a la Grandeza

Pasando por alto el radical cambio de equipo creativo, personajes y temática del grupo (en un intento fallido de imitar el éxito de la misma estrategia en el caso de los X-Statix de Milligan y Allred) que espantó a los seguidores de la serie, no se verían nuevas aventuras de los Thunderbolts hasta la miniserie de seis números Avengers/Thunderbolts (AVTB, V-IX 04) guionizada por Kurt Busiek y Fabian Nicieza y dibujada por Barry Kitson. En esta miniserie, para salvar al mundo, Ojo de Halcón debe lobotomizar a Piedra Lunar, consiguiendo el rencor eterno de Zemo, que escapa con las piedras lunares de Karla. Posteriormente, la serie se relanzó con un nuevo volumen y un ligero cambio de título: Nuevos Thunderbolts. Liderados esta vez por Mach-4 y con Pájaro Cantor y Atlas en el grupo, se incorporan nuevos fichajes: Capitán Marvel, Ventisca, El Hombre Radioactivo, Demonio Veloz y Joystick, a los que se une más adelante un nuevo Espadachín. Una vez alcanzada la redención, los héroes saborean por primera vez las mieles de la popularidad, aunque no les faltarán ofertas para volver a la senda del lado oscuro. Antiguos invitados se dejan ver por la serie (Barón Strucker, La Brigada de Demolición, El Hombre Púrpura, Namor, Escuadrón Siniestro, Gran Maestro…). Pero la serie había perdido la chispa. Ni siquiera un crossover con los Nuevos Vengadores (con los que barren el suelo), la muerte del Capitán Marvel en el número 100 de la serie, el retorno de Piedra Lunar o una participación activa en Civil War pueden levantar la serie.

New_Thunderbolts_Vol_1_13 New Thunderbolts 1

Cambio Radical y pérdida de identidad

En un escenario post-Civil War, Warren Ellis y Mike Deodato (quien fuera el encargado de dibujar la primera aparición oficial del grupo una década antes) tomaron las riendas de la colección durante un año (TB 110-121, III 07-VIII 08) partiendo del nuevo statu quo para el grupo introducido por Mark Millar en Civil War. A los Piedra Lunar, Pájaro Cantor, Espadachín o El Hombre Radiactivo, se unen los pesos pesados comerciales de la editorial: Veneno, Bullseye o Penitencia (Speedball), además del cabecilla de este grupo: Norman Osborn. La misión del grupo, más paramilitar que nunca y alejada de cualquier concepto de redención, consiste en cazar héroes no-registrados. El buen hacer y el excelente tratamiento que Warren Ellis dio a un manipulador Norman Osborn al borde de la locura y la obsesión de este con Spider-Man sirvió para que Marvel poco después estirara esa premisa durante todo un año (Reinado Oscuro). Traiciones, alianzas, muertes, deserciones y locura a partes iguales marcaron esta andadura, rubricada con una espectacular batalla final entre el Duende Verde y Pájaro Cantor, siendo esta última, una heroína de pleno derecho, el único foco de claridad mental del grupo.

Thunderbolts Warren Ellis 2 Thunderbolts Warren Ellis

Tras la marcha de Warren Ellis, los Thunderbolts siguieron siendo un grupo de asalto secreto al servicio del gobierno de turno y cruzándose con todos los crossovers editoriales habidos y por haber (Invasión Secreta, Reinado Oscuro, Masacre, Guerreros Secretos, Asedio, etc.) para destacar y sobrevivir en las listas de ventas, algo que hasta ahora nunca había sido necesario en una serie que se valía por sí sola. Tras el paso de los Thunderbolts a formar parte de los Vengadores Oscuros de Norman Osborn, la alineación cambió por completo (una vez más) dando cabida a villanos olvidados de Marvel, recuperando el concepto original de la serie, pero sin tanto acierto. Bajo la batuta de los guionistas Christos Gage (122-125), Andy Diggle (126-136) o por último Jeff Parker (137 en adelante) y con un autentico carrusel de dibujantes, tuvimos un desfile de nuevos miembros, los cuales entran y salen de la colección sin pena ni gloria: La Viuda Negra (Natasha disfrazada como Yelena), Paladín, El último Hombre-Hormiga (Eric O`Grady), un nuevo Azote (que resultará ser el Nuke del Daredevil de Frank Miller), Verdugo, Grizzly, Mister X o Fantasma. En un nuevo relanzamiento, enmarcados en la Edad Heroica, bajo la tutela de Luke Cage, se recuperó la formula de un grupo formado por pesos pesados de la editorial, con la incorporación de Juggernaut, Calavera o El Hombre Cosa, además de antiguos miembros como Piedra Lunar, Pájaro Cantor, Tecno y un actualizado Mach V. Cruces con Tierra de Sombras, Academia Vengadores y Miedo Encarnado, cameos de los Vengadores y nuevos miembros aquí y allí no ayudaron a que la serie consiguiera grandes resultados en las listas de ventas. Para ello, tras una breve saga Thunderbolts vs. Thunderbolts con viajes temporales de por medio (donde Tecno debe suplantar a su identidad pasada para salvar el espacio-tiempo… algo que estaría bien comprobar cómo solucionan ahora), la serie cambió su título a Vengadores Oscuros (VI 12), una prueba más de que Thunderbolts es la serie hermana de Los Vengadores. Pero aquello tampoco duró y, con motivo del relanzamiento Marvel Now!, la serie se reformuló por completo en las manos de Daniel Way una alineación de los anti-héroes más clásicos de la editorial (Punisher, Elektra, Red Hulk, Masacre, Veneno…). Este concepto se alejaba tanto del concepto original (como la mini-etapa post Thunderbolts 75) que ni merece la pena reseñarla, más allá de los esfuerzos a final del volumen de un recién llegado a Marvel Charles Soule por darle algo de vidilla. La serie cerró y los personajes desaparecieron del mapa… hasta ahora.

Thunderbolts_Vol_1_170 Dark Avengers 175

Allá van otra vez

Como comentábamos, con motivo del crossover Avengers: Standoff, la serie se relanzará. En esta ocasión, será El Soldado de Invierno, un personaje que encaja a la perfección en la naturaleza del grupo (villanos en búsqueda de redimirse) y que liderará a los miembros fundadores Tecno, Mach V, Atlas y Meteorito, además de Kobix, el nuevo personaje que ha debutado en Avengers: Standoff. El guionista de la serie será Jim Zub (un casi desconocido en nuestro país pero uno de los más interesantes del panorama indie en los USA desde hace años gracias a su obra SkullKickers) será el encargado de narrar las aventuras de este grupo, acompañado de un dibujante recién llegado a Marvel, Jhon Malin. ¿Será este la primera piedra para revitalizar de nuevo la franquicia Thunderbolts con vistas a una posible adaptación cinematográfica o caerán en errores pasados? Esta nueva generación de autores (Nick Spencer, Jim Zub) crecieron leyendo las aventuras clásicas del grupo (con veinte años ya a sus espaldas), así que no podrían estar en mejores manos.

Thunderbolts_1_Cover Thunderbolts_1_Bagley_Variant

Leave a Reply

10 Comentarios en "Thunderbolts: El Sabor clásico de Los Vengadores"

Notifícame
Ordenar por:   Recientes | Antiguos
Fabio Gonzalez

Excelente artículo Pedro. Me encantan este tipo de repasos. Para ser sincero, mi único material comiquero de lectura durante muchos años fue solamente Spider-Man, y recién en los últimos tiempos me he animado a salirme un poco de mi zona de comfort y leer algo de otros personajes. Y este tipo de artículos sirve mucho para ampliar mis conocimientos del universo Marvel. Por cierto, el plan del Barón Zemo de infiltrarse con los Amos del Mal para dominar el mundo me recordó mucho al de Hydra en Capitán América: El Soldado de Invierno (que justo acabo de terminar de volver a ver) de infiltrarse en S.H.I.E.L.D. para instaurar un nuevo orden mundial. ¿Habrán tomado la idea los hermanos Russo de los Thunderbolts?

Raúl Peribáñez

La idea de Hydra infiltrada en SHIELD está tomada del Imperio Secreto (etapa de Steve Englehart en Captain America).

Fabio Gonzalez

Gracias por el dato Raúl! No tenía idea. Voy a ver si consigo esa etapa para leer.

Save

Añádele Nick Fury vs S.H.I.E.L.D.

flashpoint

Los Thunderbolts fue la mejor serie que publicó Marvel tras Osnlaught, junto con Kazar, Silver Surfer y Deadpool.
Cómo nadie daba un huevo por el Universo Marvel fuera de Heroes Reborn y que no llevara una X en portada los escritores nadaban con total libertad creativa y fue algo que los lectores agradecimos.
Busiek nos presentó una serie inesperada con mucha acción y clifhangers muy bien logrados que al final encumbraron al cómic a nivel de clásico instantáneo.
Su lectura era amena, rápida, adictiva que nunca perdió el rumbo de los acontecimientos. Es más con Nicieza incluso algunos aspectos se volvieron mucho más interesantes al rescatar personajes olvidados de la editorial, aunque al nivel de aventura bajó un poco el listón.
Con Ellis la serie se la guardó el bolsillo e hizo lo que quiso con ella y la convirtió en el Escuadrón Suicida de la Marvel, donde los que le siguieron mantuvieron ese estilo, aunque debo rescatar que Parker logró llevar muy bien las tramas, con personajes que te daría ganas de encerrarlos y tirar la llave, con un Luke Cage tremendo.

JackMcEnzie

Pero… Bucky no se había quedando siendo el Hombre en el Muro en sustitución de Fury…?

Ed

Regreso precisamente para este evento.

Luis Javier Capote Pérez

Un buen artículo de una de las series de los noventa que más continuidad ha tenido. Gran grabajo de Busiek, Nicieza y Bagley.

Jack

Serie de notable alto y algunos episodios de sobresaliente. Muy buenas tanto la etapa de Busiek como la de Nicieza aunque para mi bajo la calidad un poco sin Bagley a los dibujos.

Jose Maria Vicente

Y yo sin leer las etapas clásicas de Busiek y Nicieza. ¡Quién pudiera tener tanto tiempo y dinero!

wpDiscuz