Spider-Man: Los años perdidos

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Edición original: Marvel Comics – agosto 1995 – enero 1996
Edición España: Comics Forum – mayo 1996
Guión: J. M. DeMatteis
Dibujo: John Romita JR
Entintado: John Romita SR, Al Milgrom, Klaus Janson
Color: Paul Becton, Christie Scheele
Portada: John Romita JR, Klaus Janson
Precio: 1295 pesetas (tomo de la colección One Shot de 120 páginas)

 

La colección One Shot se cerró cuatro años después de su aparición, con un décimo y último tomo en el que la parte gráfica corrió de la mano del dibujante que a la postre, más aparecería en los títulos de créditos de las obras recopiladas: John Romita JR.

Los años perdidos es una miniserie que cuenta el inicio del vagabundeo de Ben Reilly, justo después de los acontecimientos narrados en la primera saga del clon. En una espectacular imagen del trepamuros bajo la lluvia, dos generaciones de dibujantes arácnidos –papi e hijito- reflejan en una única viñeta multitud de sensaciones que golpean a la parroquia lectora de la misma manera que la revelación que ha caído sobre el protagonista: él no es Peter Parker sino su clon. Vive una vida que no le corresponde, con recuerdos prestados, cuando no robados por obra y gracia del Chacal. Debe desaparecer y borrarse del mapa.

El primer dato que hay que tener en cuenta es el de que en ese momento, las colecciones de la franquicia arácnida están protagonizadas por Ben Reilly. Peter Parker, el que habíamos conocido durante los veinte años precedentes, resultaba ser el clon. La justificación de ese cambio era una retorcida versión del «retorno a los orígenes» que reclamaba el regreso de un lanzarredes que no estuviera casado ni a punto de perpetuar la especie con su esposa. Esta maniobra orquestal en la oscuridad se enmarca en una de las épocas más turbulentas de la historia de la casa de las ideas, con la burbuja especulativa reventada de mala manera, la hipótesis de una venta por parcelas planeando por la empresa y un conjunto de decisiones polémicas sobre la mesa. De esos días son las operaciones de cesión de los derechos cinematográficos más golosos (que aún colean, pues de aquellos polvos vinieron estos niños) y los acuerdos con Jim Lee y Rob Liefeld para cederles el control de los Vengadores y los Cuatro Fantásticos. Estrategias desesperadas que plantearon la reacción de la afición en muy diversos sentidos. La segunda saga del clon y especialmente, su conclusión, generaron una polémica de calibre comparable a la provocada por el «Mefistazo» perpetrado diez años después (en lo que parece ser un Ewige Wiederkunft de la soltería de Parker) pero, más allá de la cuestionable calidad de los tebeos que la integraron (muchos de ellos, espantosos) hay que reconocer que consiguieron remover los cimientos de la escudería de las redes. No son pocas las personas que siguen reivindicando a Ben Reilly como un buen Spider-Man y a las que hubiera encantado verle en acción junto a su «primo» Peter (tal y como estaba pensado originalmente y tal como se repetiría años después con una nueva versión de la Araña Escarlata, que todo se aprovecha en el convento de Marvel). En conclusión, teníamos arácnido nuevo de vecino, que se llamaba Ben Reilly y era divino.

Una de las primeras preguntas que surgía era dónde demonios había estado y qué había hecho un clon de Peter Parker durante los cinco años –de los tebeos- / veinte años –en los tebeos-. La respuesta llegaría en la forma de esta miniserie que constituye, en mi opinión, de lo mejor que se publicó bajo la égida de la saga del clon. Sus responsables, un J. M. DeMatteis que se contaba entre los mejores guionistas de la franquicia en aquellos tiempos y un JRJR en auténtico estado de gracia.

El segundo dato que hay que traer a colación es el hecho de que aquí no aparecen los pijamas más que en contadísimas ocasiones. Ésta es una historia que podría contarse perfectamente prescindiendo de la premisa superheroica, ya que presenta un thriller donde hay amor, pasión, persecuciones, peleas callejeras y una pareja que se aleja cabalgando en moto bajo el sol de Estados Unidos. ¿Cuántas películas, series televisivas, novelas… hemos consumido que contengan estas premisas? Unas cuantas, por la parte que me toca. Al principio de todo tenemos a un Peter Parker «clon» que decide hacer mutis por el foro sin tener un destino prefijado. Vive una vida que, como se ha dicho, no le corresponde, por lo que sus sentimientos, reacciones y respuestas vitales son consideradas por su parte como pertenecientes a otro ser, al original. Sin rumbo fijo, se embarca en una guagua que podría llevarle a cualquier parte. Quiere renegar de todo lo que es y representa, pero sus instintos parecen traicionarle cuando salva el transporte de un accidente seguro. Una charla con otro pasajero cuyas circunstancias personales son similares a las suyas le lleva a expresar de forma tan violenta como dolorosa sus sentimientos: nada tiene sentido, ni siquiera la vida… pero una vez más, sigue siendo y sintiendo que es Peter Parker / Spider-Man y, aún sin el pijama, actúa como un héroe. Es en ese momento cuando decide tomar el nombre de Ben (por su tío) Reilly (por su tía) y honrar su memoria.

Un hombre nuevo intenta ocupar su lugar en el mundo y dejar el pasado atrás. Encuentra a una mujer con la que rehacer su vida que ¡oh, sorpresa! es una guapa pelirroja llamada Janine. Sin embargo, como la Indomable que grita aquello de «¡suéltame, pasado!» Ben Reilly encontrará que sus tiempos pretéritos tocan a su puerta de la peor manera posible, en la forma de Kaine, el fallido clon primigenio de Peter Parker que creara el Chacal (y del que abjurara cuando su estructura orgánica empezó a irse al garete). En la forma de un greñudo camorrista, este terrorífico persecutor someterá a su hermano de probeta a duras pruebas de las que saldrá victorioso y reforzado en sus intención de seguir adelante. Al mismo tiempo, DeMatteis aprovecha para presentar retrospectivamente elementos y detalles que encajen en la trama de la segunda saga del clon, dejando abierta la puerta para nuevas aventuras de Ben Reilly en sus días anteriores a vestir el espantoso uniforme de la Araña Escarlata (una sudadera pero ¿en qué pensaban?)

La miniserie constituye uno de los mejores trabajos de esos años de un John Romita JR que estaba haciendo disfrutar cosa mala a la parroquia marveliana en aquellos días. Fiel a su capacidad para dibujar escenas, escenarios, personajes y cacharrería de la vida cotidiana y fiel a su condición de ilustrador arácnido (a la que dedicó larguísimas temporadas de su carrera) era el autor ideal para este encargo. Por su parte, DeMatteis está especialmente sembrado a la hora de abordar la tarea encargada, presentando un relato que se disfruta igual de bien ahora que entonces. No sería justo terminar la reseña sin mencionar al resto de personas responsables del trabajo: entintadores de primera fila como John Romita SR, Allen Milgrom y Klaus Janson; coloristas de contrastado prestigio como Paul Becton o Christie Scheele. ¿Por qué no hubo más cosas así durante esos años en la franquicia arácnida?

J. M. DeMatteis volvería a reunirse con Ben y Janine en otra miniserie que tuvo dibujos de otro ilustre colaborador suyo de épocas igualmente memorables: Mike Zeck. Pero ésa, damas y caballeros, es historia para otro día.

P. S. Si quieren conocer otra reflexión sobre la miniserie en esta misma página, no se pueden perder la reseña que realizó en 2012 Jordi T. Pardo.

Ilustración de JRJR, JRSR y Paul Becton
«¿Quién soy yo?»

  Edición original: Marvel Comics – agosto 1995 – enero 1996 Edición España: Comics Forum – mayo 1996 Guión: J. M. DeMatteis Dibujo: John Romita JR Entintado: John Romita SR, Al Milgrom, Klaus Janson Color: Paul Becton, Christie Scheele Portada: John Romita JR, Klaus Janson Precio: 1295 pesetas (tomo de…
Guión - 7.5
Dibujo - 9
Interés - 7

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19 Comentarios en "Spider-Man: Los años perdidos"

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Johnny99
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Para llorar de alegría. De lejos el mejor tebeo q se publicó durante la saga del clon. Realmente todo lo que escribió dematteis durante la misma era bastante potable. Aún así, y supongo que será por la nostalgia, no me parecen comocs taaaan malos. Tenían su punto, pero dieron demasiados tumbos y alargaron la trama en exceso.

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Lector

Yo me lo leí el año pasado. No es nostalgia, es un tebeo muy bien hecho. El único defecto que le veo es que en ese momento Ben Reilly era oficialmente el original y no el clon y se refieren a ello varias veces.

Johnny99
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Un apunte más: ¿soy el único al que le gustaba el no-uniforme de ben reilly?

Miki
Lector

No, a mí lo de la sudadera me parecía una variante guay de las chaquetas de cuero (que también me molaban en algunos personajes), quizá con otro traje más de calle y menos en mallas hubiera pegado más (el Hércules de la época, por ejemplo, no hubiera desentonado con la sudadera).

katmudah
Lector

Definitivamente, lo más bonito de toda la Saga del Clon (junto con la muerte de Tia May en el nº 400). Un Reilly más macarra de lo que fue Parker nunca, un Kaine que odiaba/amaba al Trepamuros con todas sus fuerzas, y unos secundarios perfectamente definidos.
En mi tebeoteca hay números y volúmenes recurrentes, de esos que más se suelen mover de las estanterías. Este tomo es uno de ellos

frankbanner49
Lector

pues yo tengo unos recuerdos buenisimos de toda una saga que se marcó howard mackie con el eje central de un personaje llamado jimmi-6 (o jimmi six) y que contaba en su mayoria con los dibujos del romita,y que rogaria que alguna vez los de panini (EEOOOO¡¡¡) se marcasen el detalle de reunirlos todos juntitos en uno o dos tomitos.

guerra de bandas en toda regla con don fortunato,jimmi six,el duende,cabeza de martillo,punisher,etc…unos números cojonudos.o yo asi lo creo,vamos.

unos números que me encantaban,pero que se publicaron intercalados y sencilamente mal dispuestos en la edición española.por eso digo que un par de tomos recogiendo esos episodios concretos reparaban en justicia esa saga que creo que pasa injustamente desapercibida,y nunca se la tiene en cuenta.

que ,vale,que es howard mackie.pero es que aquí howard mackie se portó.y como.

y,ojo,que contaba tambien con alguna historia sin relación con la saga como aquella con el juggernaut que tenia que llevar una espada mágica a no-sé-donde,y spidey trataba de pararlo,en un episodio cercano al clásico “quien puede parar al juggernaut”.

de hecho,creo que era ben reilly el spidey oficial por aquella época,¿no?.

o me voy por otro lado?.

Johnny99
Lector

Ciertamente mackie estaba entonado, sus historias de la época estaban bien, aunque ayudaba mucho un jrjr en estado de gracia. Los capítulos que mencionas son posteriores a la saga del clon propiamente dicha, después de la saga revelaciones, ya con peter como spidey oficial y definitivo. De la época son spiderhunt y crisis de identidad, q fueron divertidos, y algunos favoritos personales, como los episodios de dematteis con la pandilla de perdedores( gibon, canguro, la mancha…).hilarantes

Johnny99
Lector

Tienes razón frank, estaban bastante bien, aunque son ligeramente posteriores, ya después de la saga revelaciones, por tanto el protagonista es peter, no ben. Son de la época de spiderhunt y crisis de identidad, no recuerdo si antes o después.

frankbanner49
Lector

ah,o.k.¡¡ agradezco el apunte¡.con el tiempo me baila la memoria con esa etapa,jejé.

ya con las mismas,pediria, si fuese posible, que pudieseis hacer una reseña de esto para un futuro(¿alguien?),y si es posible con la correspondencia española.me gustaria tratar de intentar hacerme con todos esos números que,creo,salian en tomos (¡¡mal¡¡).

¿o lo mismo ya habeis reseñado todos esos números con howard mackie?.

si hay algún enlace a ello,colgadlo,please.lo agradeceria.

BLUNTMAN
Lector

La saga del Clon hubiera sido memorable si se hubiera organizado de manera correcta, desgraciadamente pretendieron hacer lo mismo que con la patrulla-x y su Era de Apocalipsis, pero sin poner los mismo profesionales ni coordinadores. en esa época lo que partían el bacalao eran los mutantes y los “héroes normales” se tenían que confirmar con los restos (algunos mejores y otros peores) con un decremento de la calidad.
En cuanto al uniforme de Ben Reilly…bueno era un traje de los 90 y cosas peores se habían visto (ej: el uniforme-armadura del Capi).
Personalmente me gustaba más el traje que hizo Romita JR cuando se acabó la saga.

John Friend
Lector

La saga del clon no era una mala idea. El impacto psicológico de que Peter descubriera que era un clon, un farsante sin recuerdos propios, me parece de lo mejor que he leído nunca. Pero luego la saga estuvo tan mal llevada que se convirtió en una porquería. Este cómic de DeMatteis reúne los mejores aspectos de la saga. Es de mis favoritos.

A día de hoy, lo único que deseo para Spiderman es que se largue de una vez Slott, porque para los que no nos gusta es una tortura tener que aguantarlo tantos años.

Save
Lector

La gracia era que Ben tuviera recuerdos de otro, algo parecido a la Cosa del Pantano de Moore, salvando las distancias. Si Ben es el original y Peter el clon, te cargas ambos personajes

Si me atrevería a asegurar que el descubrimiento de Peter como supuesto clon es el momento más bajo de la saga.

John Friend
Lector

Entiendo y comparto la referencia a la Cosa del Pantano. Pero no entiendo que cuando Peter pasa a ser el clon, lo de tener recuerdos prestados pierda su validez. Lo mismo da que sea Peter o Ben quien tiene recuerdos de otro. Dentro del clima de confusión que rodeaba a los personajes no me pareció un mal golpe de efecto final. En su día recuerdo que estuve deseando que Ben terminara siendo el auténtico. Para mí, el problema es el de siempre, que el fan es por naturaleza conservador y siempre se ha de dar marcha atrás con los verdaderos cambios.

Save
Lector

Considero que pierde validez porque se carga la dinámica de los personajes. La historia de Ben es la historia de la búsqueda de su identidad personal. Si Ben resulta ser Peter, todo lo que el personaje vive desde que el Chacal hizo un clon carece de sentido. Todo lo que ha pasado para nada. En cuanto a Peter, sencillamente es cargarse al personaje. El tipo con el que la parroquia se identificaba pasa a ser un impostor (involuntario, eso sí).

Todo ello unido a que esos momentos de la saga estuvieron horriblemente escritos como esto:

comment image

Normal que los lectores se sintieran insultados.

flashpoint
Lector

El cómic es muy bueno. El dibujo de Romita es maravilloso y la historia está muy bien contada. ¿Qué más quieren?
Para mi, que nunca me gustó Peter como persona, si me parecía un gran héroe como Spiderman, Reilly le daba más peso al personaje.
La Saga del Clon la tengo completa y la leí hace poco y la encuentro 100 veces mejor que la era de Slott y compañía, porque el Mefistazo fue mucho peor.

Alejandro Ugartondo
Autor

Excelente reseña como siempre. Esta se me pasó porque nunca he sido muy seguidor de Spiderman y en su momento la saga del clon levantó tanta polémica que ni me acerqué a ninguna de las series implicadas.

Por otro lado, si mis cálculos no fallan, te falta por reseñar un número de la colección One Shot de forum, precisamente la que para mi es la mejor obra que apareció en este formato, el Man Withour Fear de Miller y Romita Jr. Te la reservas para más adelante 😉 ?

Shockbringer
Lector

Ya lo he contado alguna vez. Yo empecé en esto de los cómics con Spiderman y la Saga del Clon y los recuerdo como unos cómics que me sobrecogían emocionalmente. Seguramente porque me pilló en a comienzos de la adolescencia, un momento tan incierto, definitorio y sombrío como el que atravesaban Peter y Ben en esta saga, así que mi identificación con su situación fue mucha. Por aquel entonces no me planteaba además si el autor era tal o cual o si había detrás una editorial con decisiones comerciales. Yo leía aquello como si del diario de Peter Parker se tratara. Eso era lo que le estaba pasando oficialmente Spider-man en ese momento y era algo misterioso y terrible. Echo mucho de menos el poder leer cómics con esa visión inocente y entregada de las primeras veces.

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