Sand Land

Reseñamos una de las mejores historias cortas de Akira Toriyama, fruto de su libertad creativa e interés por asombrar al lector con aquello que le gusta

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Edición original/ Japón: Sand Land, Shueisha 2000
Edición nacional/ España: Sand Land, Planeta 2001 / 2014
Guión: Akira Toriyama
Dibujo: Akira Toriyama
Formato: Tomo A5 en rústica con sobrecubierta. 216 páginas B/N (nueva edición)
Precio: 10,95 € (nueva edición)

 

Corría el año 2000 y Akira Toriyama ya estaba de vuelta. Su serie más larga y prolífica había acabado cinco años antes y desde hace cuatro había dejado las riendas de su producción en manos de Toei, la compañía de animación. Tras el éxito superventas de Dragon Ball (que sigue rentando a día de hoy de manera casi incombustible), Toriyama pudo permitirse el lujo de realizar todo lo que quisiera, sin restricciones editoriales de ningún tipo. Así, su etapa artística tras el manga de Goku y compañía está repleta de obras humorísticas y satíricas, tremendamente relajadas y descuidadamente frescas. Comenzaba una etapa de tranquilidad y disfrute: las periodicidades, el estrés y las presiones de la editorial habían quedado atrás. Él ya había hecho su trabajo y ahora le tocaba disfrutar con el oficio de manera tranquila y satisfactoria.

Retomó así su faceta humorística más original, la cual se remontaba a obras tempranas como Dr. Slump o un buen puñado de historias cortas. También se podía ver parte de ese humor desinhibido en los primeros pasos del manga Dragon Ball, que luego evolucionaría hacia tramas mucho más serias y enfocadas a combates extremadamente largos tras añadir el sufijo –Z al título.

Toriyama se lo pasaba bien creando esas primeras obras cómicas, plagadas de referencias paródicas a la idiosincrasia del cine o la televisión. No en vano dejó de lado su trabajo como joven publicista para dedicarse por completo al manga tras ganar un concurso de autores amateurs.

Con todo ello, tras el éxito de Goku y compañía el autor quiso retomar esa corriente creativa que tuvo que abandonar con la publicación de Dragon Ball Z. Obras cortas como Bubul, Alien X Peke o títulos algo más duraderos como Kajika, Cowa! o Nekomajin Z vieron la luz. También lo hizo Sand Land, un manga publicado en la revista Shonen Jump entre los números 23 y 36/37 del año 2000 y compilado posteriormente en un único volumen publicado tanto en Japón como en otros países. La por entonces llamada Planeta DeAgostini fue la encargada de traer el volumen a España un año después.

La historia nos sitúa en un mundo devastado por la sequía, Sand Land, cuyo rey cobra cantidades escandalosas por el agua embotellada. Rao, un militar retirado, decide viajar al Sur en busca del «Lago Fantasma», alentado por el avistamiento de un ave conocida por alimentarse de peces pequeños. Para enfrentarse a este peligroso viaje decide pedir ayuda a los monstruos que habitan la región y a él se unen Belcebú y Thief. Comienza así un viaje complicando y lleno de enemigos que les deparará sorprendentes revelaciones sobre el pasado de Rao y los motivos de la terrible sequía.

Tanto el planteamiento como la tónica general de su desarrollo descargan la fuerza en lo desenfadado, en la comedia de situación a través de un viaje lineal con tintes de aventura y cargado de acción. Esto se debe a que Toriyama, tal y como confesó, empezó la historia queriendo hacer un manga corto sobre un hombre y un tanque para su propio entretenimiento, pero dada la dificultad de dibujar la máquina se sintió frustrado y estuvo a punto de desistir. No obstante, ya que había planteado la historia decidió continuar. Y no le salió mal la jugada.

Por otro lado, Toriyama ya había utilizado temas planteados en Sand Land de manera previa. Una historia corta titulada PINK, por ejemplo, se desarrollaba también en un desierto sin lluvia. Igualmente había dibujado una gran cantidad de máquinas y vehículos de guerra en casi todas sus obras pasadas (uno de los puntos fuertes del arte del autor, su exquisito y detallado dibujo de las máquinas futuristas, que parecen sacadas de rigurosos planos y cortes seccionales reales).

En Sand Land, si bien Toriyama descarga todo el peso de la obra en lo cómico como elemento vertebrador de la aventura, los personajes son el auténtico vehículo narrativo de la misma. Por un lado tenemos a Rao, un veterano de guerra convertido en alguacil que tiene claras sus ideas. Algo así como el sheriff que se cansa de aguantar una situación injusta y decide actuar. Su contrapartida es Belcebú, el príncipe de los diablos, un monstruo preadolescente pícaro a la par que algo inocentón. Lo que une a estos dos personajes tan distintos es su firme determinación; la capacidad de superación y una decidida fuerza de voluntad. Una serie de tópicos que todo protagonista shonen debe tener y que el autor sabe retratar tan bien. El trío lo completa Thief, un monstruo ya viejo que sigue los pasos del príncipe para velar por su seguridad.

Juntos, estos tres personajes recorrerán las áridas tierras de Sand Land en pos de ese fantástico oasis. La peculiaridad es que lo harán montados en un tanque, y en su viaje se toparán con una buena fila de personajes a cada cual más extraño. Se trata pues de un viaje de búsqueda, ya no sólo de la fuente prometida como algo físico, sino de la superación a través de la fuerza de voluntad. Pese a los problemas, nuestros personajes no se rinden y son capaces de sacar fuerzas en situaciones límite. Se hace pertinente decir que, si en un principio esto puede parecer repetitivo al tratarse de unos mecanismos propios del género, Toriyama hace gala de esa libertad creativa de la que goza y lo lleva todo de forma sumamente ligera.

Por último, antes de pasar a comentar la edición, una obra del padre de Goku y Arale siempre merece ser comentada desde el punto de vista artístico y en detalle. Toriyama muestra en Sand Land un nivel de dibujo sencillo, pero detallado y expresivo. Se podría decir que cuenta con la simpleza del dibujo de obras como Dr. Slump y la depuración de la mejor etapa gráfica de Dragon Ball. Los personajes humanos recuerdan a los de este último título, por ejemplo, mientras que los monstruos nos retrotraen a diseños más propios de esas primeras obras de corte cómico.

Se podría decir que el tanque en el que viajan los personajes principales es el cuarto protagonista, y eso nos hace pensar en lo bien que dibuja Toriyama los vehículos. Originales, bien pensados y llenos de detalle. Una delicia gráfica.

En cuanto al tema editorial, debemos comentar que en España Sand Land ha tenido dos ediciones publicadas por Planeta. La primera data de 2001 y se trata de un tomo único en rústica de 224 páginas en b/n cuya calidad dista mucho de la que se considera estándar a día de hoy; pues es algo más pequeño que un tomo tankobon y tiene un guillotinado irregular. Eso sí, este tomo mantuvo el sentido de lectura oriental en una época en la que hacerlo era de valientes, su precio fue de 7,15 euros (1.190 pesetas) y ha aguantado muy bien el paso del tiempo.

Sand Land no volvió a reeditar en España desde comienzos de siglo y, tras años de peticiones por parte de los aficionados ante la imposibilidad de encontrar una obra largo tiempo descatalogada, finalmente Planeta decidió darle un nuevo formato en 2014. Se hizo así justicia y cualquier lector podrá encontrar el manga a día de hoy en una edición de tamaño mayor (A5) y sobrecubierta, similar a la kanzenban de Dragon Ball. También cuenta con nueva traducción y mejor impresión. El precio sube a los 10,95 €, pero vale la pena porque el salto cualitativo es tremendo y la obra lo merece.

Para cerrar la reseña podríamos decir que Sand Land queda lejos de ser una de las mejores obras del autor (para ello ya están Dragon Ball o Dr. Slump, por supuesto), pero sí que es una de sus mejores historias cortas. Una aventura increíblemente entretenida y bien resuelta que es fruto del trabajo de un autor ya experimentado que busca divertirse y asombrar a los demás con sus historias.

  Edición original/ Japón: Sand Land, Shueisha 2000 Edición nacional/ España: Sand Land, Planeta 2001 / 2014 Guión: Akira Toriyama Dibujo: Akira Toriyama Formato: Tomo A5 en rústica con sobrecubierta. 216 páginas B/N (nueva edición) Precio: 10,95 € (nueva edición)   Corría el año 2000 y Akira Toriyama ya estaba…
Guión - 7
Arte - 8.5
Interés - 7

7.5

Altamente recomendada tanto para los fans de Akira Toriyama como para los lectores que busquen un lectura ligera, agradable y sumamente entretenida.

Vosotros puntuáis: 7.42 ( 4 votos)
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(Valencia, 1993) Ecléctico de la viñeta, lector empedernido y amante del cine.
Crecí junto a Goku, viajé con Tintín y exploté con Akira. Ahí fue cuando me enamoré del manga y desde entonces no lo he soltado: Urasawa, Ito, Maruo, Taniguchi, Tezuka, Matsumoto, Kishiro… son algunos de los autores cuyas obras nunca me cansaré de leer. Me fascina la ciencia ficción, el buen suspense y lo extraño. Graduado en Comunicación Audiovisual, actualmente escribo para Zona Negativa.

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7 Comentarios en "Sand Land"

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Raku

Toriyama nunca publicó Dragon Ball Z. Lo de añadirle la Z al título es algo exclusivo del anime que se inventaron para separar la etapa del Goku pequeño de la del adulto, que poca relación tienen entre sí (una es más cómica y divertida y la otra es una sucesión de combates y power-ups que adolece de todos los males de los mangas juveniles).

Thorin_II

Y no hablemos de Dragon Ball Super…

Save

De todas formas el cambio a un manga de combates exclusivamente se inicia ya con Tao Pai Pai y sobre todo Piccolo Daimao. Es más orgánico el cambio de lo que parece.

Raku

Te lo acepto con la etapa de Piccolo, que es más seria que lo acontecido hasta entonces. Con Tao Pai Pai sigue habiendo mucho humor.
De todas formas, el cambio drástico se da con Raditz y toda la movida de los saiyans. Las etapas de Freezer y Cell (sobre todo esta última, aún a pesar de Mr. Satán) son una exacerbación de lo visto con Vegeta y compañía. La de Buu es ya el acabose, aunque la primera parte con el Buu gordo es una pequeña vuelta a los orígenes de la serie con el Goku pequeño, con tanto humor marca Toriyama; lástima que luego acabase yéndose otra vez al power-up sin sentido.

De Super no digo nada, que directamente no la veo. Y a tenor de las imágenes, con tanto Supersaiyan de colorines, creo que voy a pasar….

batlander

A mi como miniserie me encanta y me parece la mejor de las que ha hecho Toriyama*. La historia me parece bastante buena y my divertida. Aunque si te has leido su Teatro Manga (no me se el nombre oficial xD) compruebas que se ha basado en una parecida donde en ese caso tenian al dios de la lluvia en un zulo llenando botellas de agua xDD. Este humor loco de los inicios de Tori para mi no tiene competencia alguna.
De todas formas lo que mas recuerdo del manga es el tanque y su dibujo, personaje inerte pero de gran importancia en la historia, como bien apunta Alejandro.

* Considero solo 3 miniseries: Cowa, Kajika y Sandland. Nekomajin es otra cosa y Jaco, aunque me gusto, no deja de ser fanservice y marketing para La batalla de los dioses.

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