Mort Cinder

Por
17
2009
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Edición nacional/ España:Astiberri Editorial
Guión:H. G. Oesterheld
Dibujo:Alberto Breccia
Formato:Cartoné, 256 Páginas
Precio:24€

 

Mort Cinder es la muerte que no termina de serlo. Un héroe que muere y que resucita.

Astiberri Ediciones recupera este mes Mort Cinder. Lo hace con una edición de lujo, con unos niveles de calidad en la reproducción similar a los Artist’s Edition. Que es lo que una obra maestra como ésta se merece. Mort Cinder es un cómic creado por el guionista Héctor Germán Oesterheld y el dibujante Alberto Breccia para la revista argentina Místerix. El 20 de junio de 1962 apareció la primera entrega en su número 714. El 13 de marzo de 1964, en el número 800 se publicó el último episodio de esta maravilla por la que no pasan los años.

Héctor Germán Oesterheld es un guionista y editor nacido en Buenos Aires en 1919. Sus primeros guiones de historieta se publican en los años 50. Colaboró con varios dibujantes entre los que destacan Hugo Pratt con el que realizó Sargento Kirk, Ticonderoga y Ernie Pike; con Francisco Solano López realizaría la que es su obra más conocida El Eternauta; y con Alberto Breccia con el que formaría uno de las mejores parejas guionista-dibujante de la historia del medio, fruto de la cual surgirían Sherlock Time, Mort Cinder, Vida del Che, Richard Long y una nueva versión de El Eternauta. Como editor fue responsable de la creación de la editorial Frontera que dio vida a dos revistas míticas Hora Cero y Frontera. En 1977 fue secuestrado por las fuerzas armadas durante la dictadura militar argentina de Videla, siendo uno de los muchos desaparecidos. Sus ideas de libertad y humanismo sobrevivieron a sus despreciables asesinos.

Alberto Breccia es un historietista nacido en Montevideo en 1919. Inició su carrera a los 19 años. En 1946 comienza a dibujar Vito Nervio con la que adquiere notoriedad. En 1958 comenzó su colaboración con Héctor Germán Oesterheld en la serie Sherlock Time, de esta colaboración salieron obras tan importantes para la trayectoria de ambos como Mort Cinder, Vida del Che (realizada con su hijo), Richard Long y una nueva versión de El Eternauta. En 1973 junto al guionista Norberto Buscaglia adaptó Los mitos de Cthulhu, de H. P. Lovecraft. Durante su carrera también se encargó de adaptar obras de Borges, García Márquez, Edgar Allan Poe o Ernesto Sabato entre otros. Su otro gran colaborador a los guiones fue Carlos Trillo con quien en 1974 creó Un tal Daneri, con él también realizaría El viajero de Gris, Nadie y Buscavidas. Sus últimas grandes obras serian Drácula, Dacul, Vlad?, Bah…, Perramus con guiones de Juan Sasturain e Informe sobre ciegos. Breccia falleció en Buenos Aires el 10 de noviembre de 1993.

Ezra Winston, anticuario londinense, vive rodeado de objetos que evocan recuerdos del tiempo al que pertenecieron. Un día llega a su vida Mort Cinder, un misterioso personaje inmortal, un hombre que muere y resucita, y cuyos recuerdos, avivados por los objetos de la tienda de Ezra, le llevarán a rememorar historias de sus vidas pasadas, como un simple ladrillo que despierta sus recuerdos de obrero de la torre de Babel, o un antiguo jarrón griego que, en un episodio magistral, arrastra a Mort a revivir la batalla de las Termópilas, en la que él sabe lo que pasó porque fue el único espartano superviviente.

Los antecedentes directos de Mort Cinder los encontramos en otra obra de los mismos autores: Sherlock Time. Además también comparte cosas con El Eternauta que Oesterheld creó con Solano López. En literatura se pueden apreciar la similitudes con El Vagabundo de las estrellas de Jack London. Pero las vicisitudes personales que atravesaban los dos autores en el momento de su realización le dan un aire de oscuridad, melancolía y pesimismo que la hacen única. El germen de la historia es la fascinación que los objetos viejos ejercían sobre Oesterheld. Según sus propias palabras: “Siempre me han fascinado los objetos viejos, no por su estética sino por las historias que encierran; todo objeto está impregnado de vida pasada. Me atraen los recuerdos, aunque no sean míos ni de nadie.” Esto es algo que en mayor o menor medida todos compartimos, por eso la serie es tan fascinante.

El tomo recopila todas las historias que crearon del personaje. La obra tiene dos partes claramente diferenciadas; la primera formada por Ezra Winston (una historia corta que sirve de prologo aunque se publicará posteriormente al comienzo de la serie), y Los ojos de plomo; la segunda parte estaría formada por el resto de historias. Los ojos de plomo es una novela-rio que ocupa casi la mitad del tomo y que sirve para presentar a Mort Cinder y su relación con Ezra Winston. Es una historia de terror y misterio que se acaba convirtiendo en ciencia ficción, formada por capítulos de 3 páginas en los que la tensión va subiendo hasta llegar al clímax de la historia. Mort pese a ser el protagonista tarda bastante en aparecer, debido a las dificultades que tenía Breccia para ponerle cara.
Las siguientes historias son más reducidas y presentan una estructura similar entre ellas: un objeto, noticia o una persona sirve de detonante para que Mort le narre a Ezra alguna historia de su pasado. Esas narraciones nos llevarán a distintas épocas, pasaremos por la Primera Guerra Mundial en La madre de Charlie, el esplendor de Babilonia en La torre de Babel, la época de la Depresión en En la penitenciaria: Marlin y En la penitenciaria: El Frate, la conquista de América en Sacrificio a la luna (El vitral), la época esclavista del siglo XVII en La goleta de los esclavos, el antiguo Egipto en La tumba de Lisis o la Grecia clásica en La batalla de las Termópilas. Todas ellas contadas con un rigor por la historia fuera de lo común ya que aunque aparecen elementos fantásticos, todos los datos históricos son rigurosos. Estas historias mezclan el misterio, la ciencia ficción, las fugas de prisiones, el bélico, el terror, etc. y en todas consiguen hacer historias memorables. Si bien hay una que para mí brilla por encima de todas: La batalla de las Termópilas. En ella nos cuentan lo mismo que contó Miller en 300 pero de manera más objetiva y realista, usando para ello apenas 25 páginas en las que Breccia da lección tras lección de dibujo y narrativa. Comparando las dos obras no deja de ser curioso que Mort diga “Los griegos jamás dramatizaron tanto” que es lo que posteriormente hará Miller en su versión. Y a pesar de que soy una gran admirador de Miller, Breccia esta a un nivel al que el mejor Miller nunca llegó por mucho que le copió. Aunque la historia de Oesterheld y Breccia sea superior, la de Miller sigue siendo una de los mejores obras que ha producido el cómic estadounidense.

Mort y Ezra forman una pareja de “héroe” y ayudante-escudero que puede recordar a tantas otras que pueblan la historia de la narrativa desde Sherlock Holmes y Watson hasta Don Quijote y Sancho Panza. Sin embargo Mort dista mucho de ser un héroe, la primera vez que oímos hablar de él es como un asesino. Mort Cinder, muerte y cenizas, es el hombre de las mil y una muertes, un nuevo Ave Fénix que nos mostrará la historia de la humanidad en sus momentos más miserables y cobardes, sin escatimar en detalles, para que observemos las oscuridades que encierra el alma humana. Su carne es mortal, pero su espíritu permanece y puede revivir sus vidas pasadas. En ninguna es protagonista, en unas es un simple observador y en otras un secundario que participa de los sucesos pero incapaz de cambiarlos. Gracias a que viajamos al pasado con Mort tenemos la suerte de conocer a personajes tan memorables como Noah Stellus, Orman, Charlie McLarnin, Marlin, Wangó, El Frate o Alpheus con los que compartimos unos breves momentos de sus vidas que marcan la nuestra con lo hicieron con la de Mort, lleno de cicatrices de su pasado.

Los guiones de Oesterheld siempre tienen varias lecturas con distintas capas y múltiples caras, en ellos nos nuestra los miedos de la humanidad, su falta de escrúpulos, la persecución al diferente, los intentos de privar de libertad al semejante por parte de los poderosos,etc… Algo que para su desgracia traspasaría la ficción y le costaría su vida. Sus guiones se mueven igual de bien por cualquiera de los géneros que componen la obra. Lo que parece obvio es que en ésta se deja llevar por la oscuridad del alma de Breccia en esos momentos y la suma de dos talentos únicos multiplica el resultado dando lugar a un clásico. Demuestra ser un maestro del ritmo narrativo que le imponía la publicación seriada de sus obras, que aunque siguen la estructura de los folletines con finales de episodios acabados en continuará, al leerla en tomo no se aprecia, ya que da la impresión de ser una obra planificada y completamente cerrada. Abundan los textos de apoyo, pero en ningún momento son superfluos o repetitivos sino que siempre aportan algo a la historia. La obra es un continuo hallazgo de ideas, con una gran construcción de personajes y con una belleza, que aunque oscura resulta cautivadora. Otra de la características que la hacen una obra distinta a las demás es que a pesar de las cosas terribles que nos cuentan nunca hay ningún juicio de valor, ni héroes ni villanos, las valoraciones quedan en manos de los lectores.

Si con Hugo Pratt ya teníamos una deuda difícil de pagar por sus obras y personajes, ésta se torna en imposible de asumir al descubrir que fue el catalizador del salto creativo de Breccia. Un salto que le situó a la altura de Eisner, Tezuka, Hergé o Winsor McCay como uno de los autores que hacen crecer las posibilidades gráficas del medio. Y es que en el mundo del cómic hay un antes y después del Breccia de Mort Cinder. Y todo empieza en estas páginas. En ellas partiendo de una construcción de página simple, formada por tres tiras por página en las verticales y dos en las apaisada, Breccia de una lección de cómo hacer un cómic. Vemos como su trazo pasa progresivamente del realismo al expresionismo, una evolución que no se parará en esta obra, sino que acompañará a toda su obra posterior. Ese expresionismo se ve frenando en parte en la última historia del tomo para dibujar alguna de las mejores escenas de acción de la historia. Despliega un inagotable uso de distintas técnicas, que van desde el uso del pincel, a la cuchilla, pasando por plumillas, palillos y un sinfín de materiales, con ellos obtendría un dominio perfecto tanto del uso de la mancha y la raya como del blanco de la página. Estos recursos le otorgan a la obra frescura, soltura y vigor. En la nueva edición al incluir los grises, observamos por fin lo mejor de la obra, que es el increíble uso de la luz. La luz hace que la atmósfera de la obra sea más claustrofóbica y opresiva si cabe. Pero no solo vemos mejor la luz, también da una nueva dimensión a los volúmenes y los ojos de plomo son más terroríficos que nunca. La aportación de esos grises da un nuevo aspecto a la obra que pasa de lo maravilloso a lo sublime. Todo el trabajo gráfico de Breccia es el reflejo de la oscuridad que sentía en su interior ya que cuando realizaba Mort Cinder su mujer se encontraba enferma y esta obra le sirve para de alguna manera exorcizar sus demonios. Como curiosidad cabe señalar que Alberto Breccia dibujo a Ezra con sus propios rasgos y a Mort con los de su ayudante Horacio Lalia.


La diferencia entre las dos ediciones es palpable.

La edición de Astiberri es una maravilla que respeta las páginas originales tal y como la realizara Breccia, han recopilado la mayor parte de los originales posibles y de ellos han realizado el escaneo directo. Es una edición que supera con mucho la anterior de Planeta que no respetó los grises y tenía parte de los negros quemados. Completa el tomo un proyecto de guion para una continuación de la serie, realizado en 1974 que desgraciadamente nunca vio la luz y una introducción escrita por Juan Díaz Canales.

Mort Cinder es una de las obras capitales del cómic mundial, una obra maestra en mayúsculas que tiene una edición a su altura. En un año plagado de reediciones de obras fundamentales brilla con luz propia y aunque es un tópico, en este caso es verdad, si solo puedes comprar un cómic este año tiene que ser Mort Cinder. Es una obra que no debe faltar en ninguna tebeoteca que se precie.

¿Está el pasado tan muerto como creemos?

  Edición nacional/ España:Astiberri Editorial Guión:H. G. Oesterheld Dibujo:Alberto Breccia Formato:Cartoné, 256 Páginas Precio:24€   Mort Cinder es la muerte que no termina de serlo. Un héroe que muere y que resucita. Astiberri Ediciones recupera este mes Mort Cinder. Lo hace con una edición de lujo, con unos niveles de…
Guión - 10
Dibujo - 10
Interés - 10

10

Obra Maestra

Edición insuperable para una OBRA MAESTRA.

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Nacido en Barakaldo en 1977 donde sigo viviendo. Descubrí los cómics en una librería de barrio con Tintin, Asterix, SuperLopez y los personajes de Ibáñez. En 1989 descubrí los superheroes de la mano de Stern y Buscema con el numero 73 de la edición de Forum. A estas lecturas se fueron incorporando la novela gráfica y el manga de los cuales, a diferencia, de los superheroes nunca me canse. Todavía sueño con ser agente Espacio-Temporal y de Planetary, con visitar mundos de fantasía con el señor T., Philemon, Lord Morfeo, Arale y Thor. Viajar con Reed, Ben, Susan y Johnny al futuro y pasear por el cuartel de la Legión. Recorrer la antigua Roma con Alix y una cantimplora de poción mágica. Buscar Mú, perderme en un viaje al corazón de la tormenta, contemplar el Olmo del caucaso mientras paseo por una Barrio lejano leyendo El almanaque de mi padre. Conseguir beber la sangre del Fénix. Leer, al fin, algún articulo de Tintin y de Fantasio sin que me molesten los absurdos inventos de Gastón. Perderme por las murallas de Samaris, mientras de la pirámide flotante de los inmortales cae John Difool. Enamorado de la chica de los ojos rojos y de Adele. Y cabalgar hacia el amanecer con Buddy Longway, Red Dust y el teniente Blueberry. Con un poco de humo azul en los labios…

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17 Comentarios en "Mort Cinder"

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Krokop

«Un salto que le situó a la altura de Eisner, Tezuka, Hergé o Winsor McCay como uno de los autores que hacen crecer las posibilidades gráficas del medio. Y es que en el mundo del cómic hay un antes y después del Breccia de Mort Cinder.»

Completamente de acuerdo. El 11 de noviembre es el Día del Dibujante en Argentina en honor a Breccia, y perfectamente podría adoptarse a este lado del charco. Seguramente los teóricos y estudiosos podrán encontrar precedentes, pero éste, poco más o menos, es el tío al que se le ocurrió y aplicó que para hacer cómic podían utilizarse otras técnicas plásticas diferentes a las establecidas durante los cincuenta años anteriores.

Hay una anécdota que, si no lo es, merecería ser cierta y que Breccia recordó más de una vez según la cual, a los dibujantes que llegaban nuevos les mostraban las planchas pluscuamperfectas del Viejo con su estilo clásico de entonces y todos se quedaban alucinados al verlas. Salvo Hugo Pratt de joven, que las miró, puso cara de desprecio y dijo al maestro:

—Vos sos un vendido, que podés hacer mucho más y sin embargo, os conformás para cobrar el cheque y listos.

A partir de ahí, según cuenta, Breccia se preguntó cómo leches se podía hacer algo más que unas viñetas perfectas y empezó a investigar nuevas técnicas.
Desde entonces, con Vida del Ché hizo uno de los cómics documentales más influyentes de tdos los tiempos, con Lovecraft uno de los meejores de terror, con sus colabraciones con Trillo algunos de los mejores álbumes autoconclusivos, con Sasturáin una de las grandes series de los ochenta…
Siempre cambiando de estilo y técnicas según lo que demandase el guion y, curiosamente, pese a tabajar con escritores diferentes, manteniendo esa estructura en episodios habitual en su trabajo.

A ver si Astiberri, o quien sea, le dedica una colección completa, que no sé por qué, pero sus cómics siempre aparecen desperdigados en ediciones puntuales aquí y allá, y algunas de sus obras más emblemáticas, como Sherlock Time o su versión de Lope de Aguirre son imposibles de encontrar.

LECTOR FURIOSO

Me vais a permitir que disienta: yo tengo la edición original de Lumen, que es un horror (encima cambia el orden de dos páginas), la de Colihue (que también está espantosamente remontada, aunque el tamaño es mayor) y la de Planeta. Y hoy me he ojeado la de Astiberri.

Humildemente considero que la mejor, o al menos la que prefiero, es la de Planeta. Por una serie de razones:

-Ojalá la de Astiberri fuera una “Artist edition”! Es en cambio una mezcla de páginas escaneadas de los originales y de reproducciones. Eso hace que la obra no tenga una unidad estilística. Además, las reproducciones no aparecen tan nítidas y limpias como las de Planeta.

Estoy de acuerdo en lo que comentais de la luz que aparece en los escaneos, pero también habría que preguntarle a Breccia si esa era su intención, o si, por el contrario, su intención era que esos grises se reprodujeran como negros sólidos. Dado que el Maestro no puede responder, todo queda en una cuestión de gustos. Y los míos me dicen que, mientras que es cierto que es una gozada poder ver, aunque sea escaneados, como eran los originales, prefiero como lucen en la edición de Planeta, es decir: me encanta el contraste violento entre blanco y negro.

Pero, claro, eso es subjetivo. Yo me quedaría con las dos, una en plan “edición pura y dura” y otra en plan “semi-artist edition”. Pero si tuviera que recomendar una, recomendaría la de Planeta.

-Además, y ya objetivamente hablando la de Planeta tiene un detalle que esta no tiene: detallar la fecha de publicación de cada historia, además de incluir la única portada de Misterix dedicada a Mort Cinder.

De todos modos, no deja de ser mi opinión personal: de lo que no cabe duda es que, sea una, u otra, Mort Cinder es una compra absolutamente imprescindible.

Kaulso

Yo en mi caso prefiero y por mucho la de Astiberri por los grises y por ser los originales (en el caso que lo son ya que también creo que sus páginas en negro no están tan bien reproducidas).

Eso sí, Astiberri si indica la fecha de publicación, y numeración, de las historias al principio de las mismas aunque Planeta es lo realizó bastante mejor poniéndolas en cada segmeto de las historias mismas.

Otra cosa, que me gustaría saber, ¿en la edición de Planeta la historia “Ojos de Plomo” se publicó en formato apaisado las primeras páginas como la edición original verdad? Asimismo, ¿en la edición de Planeta se incluyó la viñeta ampliada que rehizo Breccia en la historia de las Termópilas?

LECTOR FURIOSO

Hola Kaulso:

Sí, naturalmente que se publicó apaisada (la parte que originalmente se publicó así, claro está).Y sí, incluyeron como extra la viñeta que comentas completa (eso sí, reproducida a tamaño pequeño) además de una estupenda introducción, la única portada de Misterix dedicada a Mort Cinder y también el guión inédito “Diligencia a cuchillo”. No incluye la separación por capítulos, como sí lo hacía la de Colihue y también hace la de Astiberri.

Para mí la edición de Planeta es extraordinaria, y creo que realizada con el mayor de los esmeros.

Cuestión distinta es que, en la de Astiberri, podemos apreciar el maravilloso trazo de Breccia al natural, “en crudo”, podríamos decir.

Ciertamente ambas ediciones son recomendables, pero siendo reduccionista diría que la de Planeta es una edición “para leer” y la de Astiberri “para admirar”. Una no es sustitutiva de la otra, sino que son complementarias… para el que se lo pueda permitir, por razones de espacio y dinero, claro está.

Un saludo

Kaulso

Gracias Lector Furioso.

Pues sí, al final como bien has dicho son ediciones complementarias… pero como no tengo la suerte de tener la edición de Planeta y aunque ya andaba detrás de ella… me pillaré la de Astiberri para tener esta gran obra maestra de la historieta.

LECTOR FURIOSO

Por cierto, me vais a permitir que introduzca una nota de humor. Cuando Planeta sacó Mort Cinder, escribí una solemne tontería, pretendidamente humorística, a cuenta de esta obra capital La acabo de releer y no es tan nefasta como recordaba. Con vuestro permiso, la posteo por si alguien le pudiera hacer gracia (si no os parece apropiado, borrad el comentario, por favor)
Saludos!

-Pero Esra… ¿Que hasés vos mano sobre mano? Deberías laburar más
-Y vos sos un boludo, Mort Sinder. Y nesesitás un sicoanalista.
-No me rompás las bolas, Esra.
-Basta ya de platicar y vení, que soy yo el que se está rompiendo las bolas tratando de clasificar esta vaca de bronse… ¿Qué pensás?
-Y, no se…Parese una reproducsion de una vaca de la Pampa, pibe. Del siglo 19. Buenos churrascos, Esra. De cuando Buenos Aires era la tasita de plata de Latinoamérica.
MORT SINDER TOCA LA VACA DE BRONSE Y EMPIESA A ENTONAR UN TANGO
Mi Buenos Aires querido,
cuando yo te vuelva a ver,
no habrá más penas ni olvido.
Hoy que la suerte quiere que te vuelva a ver,
ciudad porteña de mi único querer,
oigo la queja de un bandoneón,
dentro del pecho pide rienda el corazón.
Mi Buenos Aires, tierra florida
donde mi vida terminaré.
-Sinder, vos sos un mamado, un anormal, un tarado… Si vos sabés que su vida no va a terminar nunca. Vos estás condenado a resucitar una y otra ves. Sos el Maradona de la historieta Argentina…
-Sí, pero sin plata.. que ni me acuerdo la ultima ves que comimos bife.
FIN

LECTOR FURIOSO

Ciertamente, en la de Astiberri se pueden admirar matices ausentes en la versión de Planeta, algo lógico ya que estamos hablando de la reproducción directa del original, tal cual. Lo cual es una maravilla, ojo.

Pero no dejo de tener la sensación personal de que la obra así reproducida está “cruda”. Es, por ejemplo, como la Artist edition de Ronin. Es algo impresionante, y se aprecian matices en el arte de Miller que no están en ninguna de las ediciones que han salido por aquí desde los 80. Pero personalmente no la cambio por mis 6 grapas de Ediciones Zinco.

Por eso no estoy de acuerdo en que una edición de Mort Cinder sea superior a la otra. Tal vez algún día caiga la de Astiberri, para poder admirar a Breccia en estado puro, casi como si me invitara a su casa a un mate y me enseñara las páginas originales, a riesgo de que me de un colapso por la impresión. Pero como experiencia lectora, me quedo con la de Planeta.

En lo que seguro estamos de acuerdo todos es qué Mort Cinder es un clásico entre clásicos que no debería faltar en ninguna estantería. Y que ojalá se editen otras obras de Breccia, tristemente inaccesibles, como sus cuentos cortos, desperdigados en miles de revistas y antologías o sus estupendas adaptaciones de Poe. Hay una de Doedytores, del año 2011, imposible de conseguir a precios razonables.

Os enlazo video del Maestro dibujando que corta la respiración.

https://www.youtube.com/watch?v=b9Pnz66-7qc

Saludos!

PD: Y ojalá que este empeño en traer obras geniales y diferentes no se quede ahí. Hay tanta obra genial inédita por aquí. Y cito cinco ejemplos escandalosos al azar: SHERLOCK TIME, de Héctor Oesterheld y Alberto Breccia; SALAMBÓ, de Phillipe Druillet; SNAKE AGENT, de Stefano Tamburini; THROUGH THE HABITRAILS, de Jeff NIcholson y LOS ULTIMOS DIAS DE POMPEO (GLI ULTIMI GIORNO DI POMPEO) de Andrea Pazienza

magosto

Me apunto a lo de Salambo de Phillipe Druillet , pienso que podría editarse en España pues hay una edición nueva en Francia y Druillet es una auténtica Bestia al dibujo que es muy poco conocido en nuestro país.

LECTOR FURIOSO

Yo tengo el integral de Salambó en francés. Y os puedo asegurar que provoca escalofríos la inmensa, enorme, calidad artística de un proyecto demencial: Nada menos que adaptar escrupulosamente la obra homónima de Gustave Flaubert en un escenario intergaláctico. Uno de los grandes tebeos olvidados de los 80.

Otro gran olvidado de los 80 es Pompeo, de Andrea Pazienza (por aquí se editó un sensacional tomo, tristemente incompleto, de su Zanardi). Un viaje arrebatadoramente lírico al infierno de la adicción a la heroína de su malogrado (y genial) autor. Editado en gran formato en Italia.

Si nunca habéis leído “Through the habitrails”, de Jeff Nicholson, estais de enhorabuena: está recién reeditado en los USA por Dover, en su colección de novela gráfica. Este fue uno de los grandes tebeos de los 90, y Nicholson, “descubierto” nada menos que por Stephen Bissette para su antológica antología Taboo, tristemente el paradigma de autor maldito que se ve obligado a abandonar el mundo del tebeo por su nula fortuna comercial.

Poco o nada hay que decir sobre “Sherlock Time”, un trabajo soberbio. Para el recuerdo, “Tres ojos”, sensacional Obra Maestra que bebe de Lovecraft y anticipa la genial película “La cosa”, de John Carpenter.

¿Y que puedo añadir de “Snake Agent”? Tal vez el tebeo underground más estupefaciente que os podáis echar a la cara. Un puñado de historias de “Agente Secreto Corrigan”, convertidas por obra y gracia del genio de Stefano “RanXerox” Tamburini en una cosa digna del más desquiciado William Burroughs, a base de fotocopias difuminadas y tramas y diálogos imposibles. Aquí se editaron algunas historietas en “El Vibora”, y tengo un gran recopilatorio, de Coniglio Editore, hoy imposible de conseguir.

Todos esos y muchos mas, son de imprescindible recuperación. Como el genial Mort Cinder, que estuvo décadas descatalogado.

magosto

Joer muchas gracias por dar esta información de grandes obras desconocidas , a Pazienzia ya lo conocía , pero a los demás no, más para la saca….jajjajaj