Knights of Sidonia 1

Subimos a bordo de la Sidonia para analizar la última obra de Tsutomu Nihei publicada en nuestro país

Por
11
1180
FavoriteLoadingAñadir a favoritos
 

Edición original/ Japón: Sidonia no Kishi, Kodansha 2009
Edición nacional/ España: Knights of Sidonia, Panini Comics 2017
Guión: Tsutomu Nihei
Dibujo: Tsutomu Nihei
Formato: Tomo B6 en rústica con sobrecubierta. 176 páginas B/N
Precio: 8,95 €

 

No quería acabar el año sin comentar la que para mí ha sido una de las lecturas más satisfactorias del mismo. Por lo menos dentro del terreno manga «más comercial».

La última obra larga de Tstumo Nihei —autor de Biomega y Blame! entre otras— ha aterrizado en nuestro mercado este año gracias a la intención de Panini Comics de recuperar la obra del autor, que sin duda es todo un referente moderno en el terreno de la ciencia ficción.

Las dos obras comentadas en el párrafo anterior, siendo más conocidas y habiendo llevado largo tiempo publicadas en todo el mundo, han merecido ediciones de lujo bastante atractivas. Knights of Sidonia, en cambio, ha salido publicada en formato tankobon; ni existe edición mejor ni ha llegado a ser conocida por su juventud. Pero esto es algo que intentaré cambiar con la presente reseña, porque lo cierto es que la obra que tenemos entre manos aglutina lo mejor del autor.

Publicada originalmente en las páginas de la revista Afternoom de la editorial Kodansha entre 2009 y 2015, Knights of Sidonia (Shidonia no Kishi) cuenta con un total de 15 tomos, una serie de animación de 24 episodios dividida en dos temporadas y una película. Hoy nos centraremos en el primer volumen publicado por la editorial española, publicado el pasado mes de noviembre, que deja muy buenas sensaciones en cuanto a ritmo y concepto.

Y es que Knights of Sidonia va directa al grano. Sin llegar a ser una descarga de adrenalina extenuante consigue, en tan solo cuatro capítulos, meter al lector de lleno en el grueso de la acción narrativa. Los motores que mueven la historia de la obra funcionan a pleno rendimiento; y es que quizás sean tan potentes como el reactor del Tsugumori, la armadura que pilota Nagate Tanikaze, el protagonista de la misma.

Sí. Así es. Robots. Estamos ante uno de los géneros favoritos de los japoneses: el mecha. Esto es algo que inicialmente puede echar para atrás a más de uno; pero si bien estas perlas del imaginario fantástico nipón son importantes en Knights of Sidonia, la obra va mucho más allá.

Nihei nos plantea un futuro en el que hace mil años unas criaturas denominadas Gauna destruyeron el sistema solar. El Sidonia, una gigantesca nave de transporte de semillas, viaje por el espacio manteniendo la propagación y reproducción del ser humano. Los encargados de proteger el último vestigio de humanidad en su travesía por el espacio son los pilotos Guardianes, a bordo de poderosas armaduras. Nagate Tanikaze, un chico que se crió en los niveles más bajos de la nave, se convierte en cadete de piloto de Guardián y recibe el permiso para pilotar el Tsugumori, una máquina que, a pesar de ser de anterior generación, goza de fama histórica. El futuro de la humanidad pasa ahora por las manos de este joven muchacho.

Ante tal síntesis uno puede pensar que el elemento central de esta obra son los robots, que efectivamente son clave, pero la obra descansa en otros mecanismos que van desde lo dramático a lo introspectivo. Sorprende especialmente la humanidad y los sentimientos que Nihei ha sabido impregnar a sus personajes que, por cierto, aún no ha quedado del todo claro cuántos de ellos son realmente humanos; al menos en el sentido tradicional.

En lo fantástico, el autor mete una cantidad de conceptos impresionantes. Algo que al principio, junto a ese rito que acelera de manera rápida, puede dar algo de vértigo. Pero es la marca Nihei: nos lanzamos a un mundo enorme —aunque sea dentro de la nave Sidonia, que bien podría ser una ciudad como Tokio surcando el espacio— en el que nos costará saber lo que pasa más allá de lo que le sucede al protagonista (que al principio puede ir incluso más perdido que nosotros). Esta dinámica, lejos de zancadillear la lectura, es algo que Nihei sabe manejar con maestría y la utiliza de manera interesante. Lejos de perderse, el lector se engancha, ávido de saber comprender dónde se encuentra y qué dimensión tiene en lugar que visita.

Con Blame! ya pasaba algo parecido, el protagonista aparecía en los niveles laberínticos de un mundo cyberpunk sin ningún tipo de explicación previa. Lo único cierto es que todo era peligroso, nada era lo que parecía ser y todo iba más allá del típico imaginario cliché de la ciencia ficción. Con Knights of Sidonia pasa algo parecido, sobre todo al principio. Los niveles inferiores de la Sidonia son bastante parecidos a los laberintos de Blame! y todo parece gigantesco, desde el entorno hasta la cantidad de conceptos a los que nos enfrentamos. No obstante, la última obra de Nihei presenta una mayor cantidad de diálogos y ahí es donde le gana el pulso sus hermanas mayores.

Los sentimientos, la parte humana, se hacen más visibles que nunca. Nihei sigue siendo críptico, pero de alguna forma se vuelve mucho más transparente y se agradece. Quedan por responder muchas otras cuestiones que van surgiendo y conceptos importantes que se tratarán más adelante pero la base, el concepto, parece haber quedado sumamente claro en el primer tomo. Y engancha.

Como toda buena obra coral, el título de Nihei es rico en cuanto a personajes. El equipo de guardianes que protege la Sidonia está conformado por una mezcla de personalidades de lo más extrañas y absorbentes. Gran parte de la incógnita de la obra reside en ellos, en sus relaciones como equipo y como individuos. Por lo que no sólo debemos estar atentos a las amenazas externas que se ciernen sobre la Sidonia.

Unas amenazas externas representadas principalmente en los Gauna, unas moles de carne gigantescas con forma embrionaria que se mueven por el espacio absorbiendo todo lo que se acerca. Tienen la habilidad de divirse y mutar en diferentes formas, lo que resultará en más de una sorpresa. Por otro lado, son capaces de regenerarse de manera continua, siendo las Kabizashi (unas lanzas gigantescas que portan los guardianes, extremadamente limitadas) las únicas armas que pueden hacerles frente. No obstante, parece que los Gauna ocultan algo extraño que nuestros protagonistas no saben, a diferencia de los mandos superiores…

En cuanto al dibujo, el autor se muestra más resolutivo que nunca. Si bien para muchos su cima artística es la desplegada en Blame!, Knights of Sidonia muestra un dibujo más actual y accesible. Aunque tampoco debemos olvidar las virtudes gráficas de Biomega y simplemente podríamos decir que la obra que hoy nos ocupa es el ejemplo perfecto de cómo el dibujo de un autor va mutando. De alguna manera todos los entornos nos recuerdan a lo ya visto en sus obras anteriores, pero su imaginario es tan rico e interesante que no resulta algo negativo. Las figuras humanas cobra algo más de signficado, sobre todo en planos medios y cortos, y se muestran mejor. La acción queda gráficamente bien desarrollada y por momentos es espectacular. Como detalle, sólo comentar el acierto con el que Nihei ha sabido crear el reflejo de las luces en los cascos de los protagonistas. Algo insignificante en la lectura rápida, pero sorprendente si nos paramos a contemplar la estética de manera detallada.

Decía que la obra que hoy analizamos me ha parecido una de las lecturas más satisfactorias del año, y eso es por la cantidad de información que despliega y responde el autor en un único tomo. Como ya hemos comentado, en tan sólo cuatro volúmenes el protagonista ya está subido al robot. Una celeridad, especialmente movida por los impulsos humanos, que bebe de Neon Genesis Evangelion. Muchos conceptos que introduce Nihei homenajean a la que es una de las mejores obras del género. Y hablando de referentes no podía faltar Gundam, la mítica franquicia mecha a la que toda obra del género debe reverenciar.

Poniendo ambas influencias en relieve, podríamos decir que Knights of Sidonia es una particular mezcla de conceptos aparecidos en otras obras el género que tiene mucho que ofrecer. La obra de Nihei sabe ser propia y demuestra tener una personalidad sumamente atractiva. Por supuesto, se trata de una lectura obligatoria para los aficionados al género de las armaduras robóticas o de la ciencia ficción, pero también de la intriga, el drama y las relaciones «humanas».

  Edición original/ Japón: Sidonia no Kishi, Kodansha 2009 Edición nacional/ España: Knights of Sidonia, Panini Comics 2017 Guión: Tsutomu Nihei Dibujo: Tsutomu Nihei Formato: Tomo B6 en rústica con sobrecubierta. 176 páginas B/N Precio: 8,95 €   No quería acabar el año sin comentar la que para mí ha…
Guión - 8
Dibujo - 7.5
Interés - 8.5

8

Knights of Sidonia es una de las lecturas del año. Una obra mecha-cyberpunk que aglutina lo mejor del autor y supone un soplo de aire fresco al género de la ciencia ficción.

Vosotros puntuáis: 9.36 ( 3 votos)
Compartir
Artículo anteriorMefisto contra cuatro héroes
Artículo siguienteZona Marvel Plus #63

(Valencia, 1993) Ecléctico de la viñeta, lector empedernido y amante del cine.
Crecí junto a Goku, viajé con Tintín y exploté con Akira. Ahí fue cuando me enamoré del manga y desde entonces no lo he soltado: Urasawa, Ito, Maruo, Taniguchi, Tezuka, Matsumoto, Kishiro… son algunos de los autores cuyas obras nunca me cansaré de leer. Me fascina la ciencia ficción, el buen suspense y lo extraño. Graduado en Comunicación Audiovisual, actualmente escribo para Zona Negativa.

Leave a Reply

11 Comentarios en "Knights of Sidonia 1"

Notifícame
Ordenar por:   Recientes | Antiguos
Garrac
Lector

Yo esta obra empecé a leerla el año pasado, pero la dejé tras unas cuantas decenas de números. Me cuesta mucho tomarme en serio una serie que te mete fanservice innecesario cada dos por tres

Lord_Pengallan
Lector

A me me ha parecido una obra muy menor de Nihei. Yo leí y gocé Blame y todo lo demás cuando se publicó en España por 1ª vez así que hacía mucho que no lo leía y no me esperaba un trabajo tan mediocre. Ahora el mangaka se dedica a hacer un manga para adolescentes totalmente convencional tirando de los últimos éxitos de CF (Galáctica y saga de Ender). Hay que comer así que nada reprocho a Nihei, pero esto no merece la pena. Al menos por lo visto en los 2 1º tomos, donde no he visto fan service aunque igual soy yo que soy… En fin, Nihei tiene más talento que lo que aquí demuestra pero el mercado no le permite desplegarlo. Pena.