Home » Artículos » Joe el Bárbaro
6600

Joe el Bárbaro

FavoriteLoadingAñadir a favoritos
 

Edición original: ene. 2010/mar. 2011; Vertigo (DC Comics).
Edición España: oct. 2011; Planeta DeAgostini.
Guión: Grant Morrison.
Dibujo: Sean Murphy.
Entintado: Sean Murphy.
Portadas: Sean Murphy.
Color: Dave Stewart.
Rotulista: Todd Klein.
Precio: 16,95 € (Rústica, 208 págs.)

 

“Este cuento se va al
al infierno para no volver”

La extraordinaria simbiosis desarrollada entre Grant Morrison y la línea Vertigo de DC Comics ha sido una de las más fructíferas de los últimos veinte años; el afamado guionista escocés ha firmado algunos de sus mejores trabajos bajo la disciplina de este sello editorial, un importante currículum en el que destacan las series regulares escritas por Grant Morrison en sus inicios en el cómic norteamericano, Animal Man y Doom Patrol, con Chaz Truog y Richard Case colaborando respectivamente en el apartado gráfico; una de sus obras cumbre, Los Invisibles, en la que han participado una larga lista de reputados artistas del cómic mainstream estadounidense como Steve Yeowell, Jill Tomphson, Mark Buckingham, Mark Hempel, Michael Lark, Sean Philips, Ashley Wood o Brian Bolland, entre otros muchos; El Asco junto al británico Chris Weston o sus últimas aportaciones a la línea Vertigo, las miniseries We3, con los lápices de su compatriota y compañero Frank Quitely, Seaguy, ilustrada por el canadiense Cameron Stewart y Vimanarama, al lado del también británico Philip Bond.

La miniserie de ocho números Joe el Bárbaro, ilustrada impecablemente por el dibujante Sean Murphy, ha supuesto el regreso de Grant Morrison a la primera línea de fuego de Vertigo, en la que tantos éxitos ha cosechado a lo largo de su carrera; un retorno que se produce después de una temporada en la que su nombre ha estado en intima conexión con las series regulares de Batman y más recientemente siendo uno de los autores que han pasado a conformar la plantilla designada para el nuevo reinicio del Universo DC en el cual Grant Morrison lleva unos meses mostrándonos una nueva cara para el mítico Superman en la longeva cabecera Action Comics. Este nuevo proyecto, Joe el Bárbaro, responde a la obsesión por los relatos de fantasía que Grant Morrison tenía cuando era joven y devoraba con avidez libros de J.R.R. Tolkien, Alan Garner, Susan Cooper, Robert E. Howard o Michael Moorcock. Un cuento de hadas, una extravagante fábula, un relato de autosuperación y una historia de crecimiento personal, una narración en clave de fantasía épica, una superproducción ochentera; Grant Morrison y Sean Murphy consiguen mostrarnos en Joe el Bárbaro un híbrido con identidad propia y ampliamente multirreferencial, un preciosista cómic adscrito al sentido de la maravilla que sorprenderá a propios y extraños.

Sinopsis de Joe el Bárbaro

Joe Manson es un chico diabético, melancólico y poco sociable, apasionado por el dibujo y con una rata por mascota. Recientemente, Joe perdió a su padre en la guerra de Irak y ahora su madre hace todo lo posible por no perder la casa en la que han vivido toda su vida. Pero todo ello pasará a un segundo plano cuando un día, en la soledad de su hogar, Joe padezca un grave ataque hipoglucémico provocándole una serie de alucinaciones relacionadas con un universo mágico y fantástico en el cual realidad y ficción se muestran indisolubles. Mientras intenta buscar ayuda desesperadamente, ante los ojos de Joe se abrirá un mundo lleno de aventuras habitado por extraños y familiares seres que lo confundirán con un guerrero legendario llamado El Moribundo; un héroe destinado a acabar con el gobierno de terror instaurado años atrás por el poderoso Rey Muerte.

Joe el Bárbaro: Un Cuento de Hadas Postmoderno

Los cuentos de hadas de procedencia occidental eran, originariamente, historias destinadas a un público adulto, el término sería acuñado a partir de las obras de Madame d’Aulnoy, una escritora francesa del siglo XVII cuyas recopilaciones Les Contes des Fées y Contes Nouveaux ou Les Fées a la Mode tuvieron un destacado éxito en su época. Con el tiempo el cuento de hadas se convertiría en un género independiente del simple cuento tradicional y a partir del siglo XIX estos serían adaptados como literatura infantil y pedagógica purgando de ellos sus posibles referencias sexuales, limitando su uso de la violencia a lo metafórico y moralizando sus argumentos así como sus personajes y las acciones que estos llevaban a cabo en estos relatos. Podría ser que estas reinvenciones de la tradición oral sean, en parte, una de las claves de la popularidad y pervivencia de los cuentos de hadas hasta nuestros días presentes; historias sujetas a interpretaciones y reinterpretaciones, entroncadas inevitablemente con la mitología de origen grecolatino, con un nivel superficial de entendimiento y otro más simbólico y profundo, más netamente adulto, al que no resulta imposible acceder. Pero, más allá de las popularizadas adaptaciones “disneyanas” de moda en el siglo XX, las raíces del género y su influencia se trasladaron a otras artes adaptándose a las particularidades propias al medio que se hacía eco de ellas.

Cinematográficamente hablando, por ejemplo, tenemos películas tan dispares como La Noche del Cazador de Charles Laughton, una versión de “Hansel y Gretel contra el ogro” como la califica José Antonio López en su artículo Érase una vez: Los Cuentos de Hadas en el Cine en La Quinta Dimensión, Pretty Woman de Garry Marshall, nuestra Cenicienta moderna en clave de comedia romántica, o algunas más obvias, Dentro del Laberinto de Jim Henson y Eduardo Manostijeras de Tim Burton, más deudoras directas del cuento de hadas clásico del que, no obstante, en mayor o menor medida, beben todas las producciones citadas. En la literatura clásica, por otro lado, el cuento de hadas daría paso a la novela de corte fantástico, desde el relato de herencia fabulística en el que podemos catalogar La Metamorfosis de Franz Kafka, pasando por exitosos títulos de la prosa juvenil en la línea de La Historia Interminable de Michael Ende , la heptalogía de Las Crónicas de Narnia de C. S. Lewis o la más reciente del Harry Potter de J. K. Rowling, y llegando hasta la epopeya épica cuyos referentes modernos hay que encontrarlos en El Señor de los Anillos de J.R.R. Tolkien. En el cómic, en las últimas décadas, cabría mencionar el The Sandman de Neil Gaiman o las Fábulas de Bill Willingham como muestras del espíritu “renacentista” que ha intentado en los últimos tiempos recuperar la esencia de los cuentos de hadas originales para resucitarlos a nuestro mundo contemporáneo.

En este panorama debemos insertar el Joe el Bárbaro de Grant Morrison y Sean Murphy, un cuento de hadas postmoderno ligado al género de aventuras del cine de los años ochenta que representan producciones del calado de Los Goonies de Richard Donner, Una Pandilla Alucinante de Fred Dekker, la adaptación a la gran pantalla de La Historia Interminable por parte de Wolfgang Petersen, Tron de Steven Lisberger o las ya mencionadas Dentro del Laberinto Jim Henson y Eduardo Manostijeras de Tim Burton; pero filtrado por el peculiar caleidoscopio surrealista y psicodélico de su guionista que tan decisivamente ha definido su estilo a lo largo de toda su carrera. No obstante, para este su primer coqueteo directo con la fantasía, según su propia interpretación de los hechos, encontramos a un Grant Morrison más contenido y lineal de lo habitual en él, con un punto de partida o planteamiento más “mundano” de lo que se podría esperar dado el género que en Joe el Bárbaro aborda y en el cual le podría haber resultado fácil perderse. Lejos de eso el afamado autor logra enhebrar una historia en la que los tópicos y estereotipos del género sirven a la causa para construir una aventura llena de un significado y una profundidad emocional remedo de obras clásicas como Alicia en País de las Maravillas de Lewis Carroll, El maravilloso Mago de Oz de Lyman Frank Baum o el Peter Pan de James Matthew Barrie.

De esta manera, los ecos y resonancias del Joe el Bárbaro de Grant Morrison y Sean Murphy son de gran magnitud y alcance permitiendo realizar con él todo tipo de asociaciones ya que sus autores consiguen plasmar y captar de forma perfecta el tono y sentido hermenéutico de los referentes que residualmente toman como modelos. De hecho, Grant Morrison definía la presente obra como su versión resultante de la mezcla entre las ya mencionadas El Señor de los Anillos y Alicia en el País de las Maravillas; del primero su influencia argumental se puede palpar en más de una ocasión en la trama de la historia y de la segunda podemos recrearnos en la estética de la que toma parte Sean Murphy de manera esplendorosa, aunque la intención y el mensaje de Joe el Bárbaro toma prestado mucho de una tercera obra, la también mencionada La Historia Interminable, con un principio y un final plenamente deudores de su adaptación fílmica. Por otro lado, no se olvida Grant Morrison en Joe el Bárbaro de buscar un hueco al cómic de superhéroes, son habituales los guiños y homenajes a este, nada disimulados ni ocultos pues actúan muchas veces como silenciosos extras de lujo de la epopeya narrada, aunque limitados, como es normal, a la aparición de personajes franquicia de DC Comics como Superman, Batman, Lobo, Wonder Woman o incluso ese maldito bastardo de John Constantine.

El cómic como medio sirve a Grant Morrison para fusionar de manera indisoluble en Joe el Bárbaro lo en apariencia simplemente cotidiano con lo puramente fantástico, el protagonista realiza un viaje iniciático que sigue el patrón narrativo que Joseph Campbell puso sobre relieve en 1949 en su obra El Héroe de las Mil Caras, un trabajo en el cual analizaba el “viaje del héroe”, las pautas y ciclos recurrentes que se encuentran en los mitos, leyendas e historias de todas las culturas del mundo. En este caso, el relato concebido por Grant Morrison y plasmado por Sean Murphy no escapa al dictado de los llamados “doce estadios del viaje del héroe”; más bien al contrario, parece ser consciente de ellos y manejarlos con soltura mediante el uso de personajes e ideas arquetípicas en una aventura que tiene todo el sabor de un verdadero clásico. No obstante, los saltos entre realidades, la cotidiana marcada por el aislamiento, la soledad y la melancolía del protagonista; y la fantástica, un camino a la redención emocional y a su autoconocimiento; pueden romper el ritmo de la historia y hacer que el lector no llegue a conectar totalmente con la propuesta expresada. Esto es consecuencia directa del hecho que Grant Morrison propone en Joe el Bárbaro un juego de niveles, esconde algunas pistas de sus intenciones en la trama y desarrolla su cuento de hadas en función de ello hasta sus últimas consecuencias pero, aquí radica la cuestión, estos niveles nunca llegan a ser independientes el uno del otro.

Mención aparte merece el trabajo de Sean Murphy en Joe el Bárbaro, es su dibujo de trazo preciosista y abrumador el cual hace funcionar en última instancia el guión de Grant Morrison recreando esa atmósfera intrínseca al cuento de hadas o el relato fantástico que nos reconoce la cualidad del mismo para permitirnos dudar de la realidad manifiesta; de hecho, Sean Murphy logra lo increíble al hacer que el elemento cotidiano de la historia resulte igual o incluso más fantástico que la parte directamente asociada a ello en la que nos vemos rodeados por enormes ratas guerreras, pintorescos magos y piratas, máquinas y reinos imposibles con un leve toque steampunk, villanos de metafórico poder y un largo etcétera ligado a la imaginación de sus creadores. Todo esto no es baladí pues la premisa de este cuento de hadas en manos de un artista menos talentoso o dotado que Sean Murphy posiblemente podría haber hecho que esta acabase naufragando en la mediocridad o perder la fuerza que de manera subyacente, y pese a sus posibles defectos, parece atesorar Joe el Bárbaro. La contribución del veterano rotulista Todd Klein y el colorista Dave Stewart al conjunto de la obra, sabiendo preservar y realzar en todo el momento el dibujo de Sean Murphy, acaban por confirmar un apartado gráfico que sobrepasa la excelencia, una delicia visual que por sí misma es capaz de justificar el acercamiento al presente relato.

Joe el Bárbaro, la que probablemente sea la novedad Vertigo más importante del año publicada en nuestro país, es una obra que se podría catalogar de menor en la producción de Grant Morrison pero que, ocasionalmente, podrá contentar a sus seguidores incondicionales y también a algunos de sus más encontrados detractores en virtud de un relato que apela a nuestro niño interior y a la magia que la misma imaginación nos brinda a esas edades. Por ello, Joe el Bárbaro es un cómic que exige poner algo de nuestra parte como lectores, debemos dejarnos engañar y seducir por el mundo de fantasía que Sean Murphy dibuja ante nuestros ojos y en el que Grant Morrison ejerce de cuentacuentos mayor del reino; si este principio no se cumple difícilmente la historia tendrá el mismo efecto o dejará la misma huella en nosotros. No obstante, en el peor de los casos, siempre quedará un espectacular retablo y una aventura entretenida y divertida para todos los públicos que hará especialmente las delicias de los amantes de este tipo de historias. En la actual situación de la línea Vertigo, Joe el Bárbaro se descubre como una pequeña joya a rescatar, una reivindicación de la fantasía forjada con oficio y estilo por Grant Morrison y Sean Murphy pero, sobre todo, con mucho corazón.

Enlaces recomendados

  Ficha de la obra en Comic Book Database y entrada en la Wikipedia anglosajona. De postre, todas las entradas relativas a Joe el Bárbaro en el blog oficial de la línea Vertigo y análisis en Zona Negativa a propósito de la publicación en Estados Unidos del primer número de la maxiserie.

  Webs oficiales de Grant Morrison y Sean Murphy. Además, entrevistas a Grant Morrison a propósito del cómic en Comic Book Resources e IGN y conversaciones con Sean Murphy sobre el tebeo en Newsarama y CBR.

Reseñas en Zona Negativa de Animal Man, Doom Patrol, Kid Eternity, Sebastian O, El misterio religioso, Los Invisibles, Mata a tu novio, Flex Mentallo, El Asco, Seaguy, We3 y Vimanarama.

Última actualización de este artículo: 14 de diciembre de 2011

The following two tabs change content below.
Barcelona (Septiembre, 1980). Licenciado en Historia. Mi obsesión por las novelas de misterio y aventuras facilitó mi acercamiento al cómic con los Clásicos Ilustrados que adaptaban historias como El Escarabajo de Oro o La Isla Misteriosa. Luego llegarían Mortadelo y Filemón, Superlópez, Spider-man y Dragon Ball. Descubrí las posibilidades del medio con autores como Alan Moore, Neil Gaiman o Kurt Busiek desarrollando mi ecléctica pasión por la viñeta: cómic estadounidense, europeo, manga y webcómics. En la actualidad, colaboro como reseñista y articulista en esta, mi segunda casa, hablando de cómics y cine.

Te puede interesar

GalleryComics_V_1900x900_20140900_Mr_Punch_new_ed_53b2fd45d3a075.06910456

La Trágica comedia o cómica tragedia de Mr. Punch

Añadir a favoritos   Edición original:Gollancz (1994), Vertigo (1995) Bloomsbury Publishing (2006) . Edición nacional/ ...

Deja un comentario

55 Comments on "Joe el Bárbaro"


Invitado
Mr X.
15 diciembre, 2011

A mí me recordó en el tono a ese tipo de películas de los ochenta: El secreto de la pirámide, Dentro del laberinto… y, por supuesto, y mucho, a La historia interminable. Es como Morrison para toda la familia. Y el dibujo de Murphy, uf, es una pasada.

Invitado
I, Spyder
15 diciembre, 2011

Estabas en la obligación de mencionar ‘En compañía de lobos’, tocayo. Por lo demás, excelente artículo y muy agradecido por el mismo

Invitado
Guildartz
15 diciembre, 2011

Coincido, hacia tiempo que no disfrutaba tanto un cómic y más con ese regustillo ochentero^^

Invitado
José Torralba
15 diciembre, 2011

Enhorabuena por este estupendo artículo y muchas gracias por recoger el guante cuando te propuse hacerte cargo de este material, Jordi. ¡Así da gusto jubilarse! Sobre esta Joe el Bárbaro coincido en gran parte con tu análisis, especialmente en lo relativo a las referencias que maneja Morrison, al estupendo trabajo de Sean Murphy (aunque muy puntualmente se atasca como narrador en la transición entre viñetas) y a la condición de obra menor que se asocia al cómic. No estamos ante el Morrison denso, contracultural y metaficcional de sus obras más potentes, sino ante alguien con ganas de ofrecer un producto “familiar” que rinda homenaje a una forma ochentera de ver la ficción protagonizada por preadolescentes; ante alguien que produce, en definitiva, un producto coherente con el abandono de la Dark Age y el rescate del sentido de la maravilla que lleva propugnando de un buen tiempo a esta parte.

Empero, no puedo dejar de comentar una importante pega –a mi parecer, la mayor– en esta historieta: su innecesaria y exponencial complejidad argumental a medida que pasan los números. Tengo la sensación de que Morrison se pierde en un mar de imaginación demasiado revuelto; que malogra en cierta medida la gran presentación que hace en el primer número de la serie limitada (glorioso) ampliando en exceso una mitología que acaba por ser confusa y que enfría la capacidad nostálgica de la trama. No sé muy bien como explicarlo, pero diría que a Morrison le habrían venido mejor menos páginas (para olvidarse de tanto describir y contar mejor) o todo lo contrario: una regular en condiciones para explorar y mostrarnos bien ese universo que, se nota, tiene tantas ganas de mostrarnos. En definitiva… un tebeo hermosísimo y muy digno, imaginativo y poderoso, cuyo corazón pierde impulso y calidez merced a unas ambiciones cerebrales expuestas con precipitación. ¡Un abrazo, Jordi!

Invitado
Tigre Hobbes
15 diciembre, 2011

Jo q bien me lo habéis vendido… Pa la lista de Reyes!!

Lector
15 diciembre, 2011

Estabas en la obligación de mencionar ‘En compañía de lobos’

La nostalgia no es algo que vaya conmigo, pero cada vez que mencionan la cinta de Jordan o el Storyteller de Henson me dan ganas de volver a los 80. Gran reseña de un grandísimo comic, Jordi. De lo mejor que nos haya dado Morrison desde We3. Un comic para todo el mundo (y cuando digo todo me refiero a todo) de esos que crean afición

Invitado
F.X
15 diciembre, 2011

Me encantó, aunque tengo que decir que me lo compré sobretodo por el dibujo de Sean Murphy: genial, sucio pero claro a la vez. ¡A ver si se me pega algo!

Invitado
Spirit
15 diciembre, 2011

Pues yo tenía algo de miedo respecto a la obra, porque eso de que el chico imaginase mundos y tal me temía era la excusa perfecta para el peor Morrinson, el que se le va la olla o se pasa varios pueblos con las cosas esas raras que toma e hiciera pajas y pajas mentales sobre la física y la metafísica y lo onírico y demás que sólo entendía él y que los gafapastas decían que eran lo puto mejor.
 
Ver que es una obra accesible, aún teniendo presente el elemento surrealista e imaginativo, me ha dado la puntilla para pillármela finalmente….basta! no hagáis más reseñas! Que ya llevo una pasta en cómics este diciembre con la excusa de la navidad y la paga extra y…

Invitado
DS
15 diciembre, 2011

Tiene muy buena pinta, y un toque que lo convierten en uno de esos cómics que suenan regalables, incluso a gente no lectora habitual. No terminaba de quitarle mi miedo a Morrison, y lo dificil que es entender, en ocasiones, que pasa por su cabeza, pero si es “para toda la familia” me fiaré, igual que con We3 (y en ese caso, no me arrepentí)

La premisa me recuerda, levemente, a una serie de TV de finales de los ochenta o principios de los noventa que emitió en España Canal+, las mañanas de los fines de semana, en abierto, y cuyo título no recuerdo. En aquella, un chico en como vivía en su interior aventuras en un mundo fantástico, que se relacionaban con lo que le sucedía en el mundo exterior, en una cruzada por despertar.

Invitado
José Torralba
15 diciembre, 2011

Juraría que te refieres a La Odisea. ¿Puede ser?

Invitado
James
15 diciembre, 2011

Siento disentir, pero ‘Joe El Bárbaro’ es para mí una de las decepciones del año. Muy de acuerdo en que Morrison homenajea las aventuras de los 80, pero el mundo imaginario que crea no tiene ninguna coherencia interna. Lo sé, sé que ese mundo es fruto de una alucinación, pero el protagonista va saltando de un lugar a otro sin pararse en hacernos interesantes esos escenarios y sus habitantes. Quiere ser ‘Alicia en el País de las Maravillas’ pero al final sólo es una sucesión de escenas inconexas con una subtrama -la del mundo real de Joe- que se alarga absurdamente. Pese al maravilloso dibujo de Sean Murphy, me arrepiento de haber comprado este cómic.

Invitado
DS
15 diciembre, 2011

Mr. Torralba, me has hecho un friki-fan feliz, que no conseguía que nadie la recordase.
Algo parecido me pasaba con Mission Top Secret. ¡Eso era TV!

Invitado
jorgenexo
15 diciembre, 2011

¿Y We3 qué tiene de bueno, además de los cojodibujos de Quitely? Porque historia más tonta…

Invitado
Cable
15 diciembre, 2011

Me ha gustado mucho el artículo. La obra es buena y divertida, pero me ha parecido algo superficial. Se que es obvio, pero  yo he notado también la influencia de la saga Toy story, que creo que es importante, sobre todo, y no sólo por lo obvio que los muñecos cobrando vida o viviendo una vida alternativa que en este caso al contrario que en la saga el protagonista humano participa de ella, sino por la ternura y simpatía con la que Morrison al igual que Lassiter ve la infancia, en este caso la preadolescencia, como un momento donde la imaginación se desborda de una manera que nunca se vuelve a tener.

Invitado
Elokoyo
15 diciembre, 2011

Me lo compré precisamente la semana pasada y pensaba leerlo a finales de año cuando coja las vacaciones de Navidad, pero después de leer la reseña adelantaré la lectura para éste fin de semana.
Por lo que he hojeado, el dibujo me parece muy bueno pero quiero ver si la narración gráfica está a la altura, que hay mucho dibujante espectacular pero poco dinámico a la hora de narrar.
Lo dicho, cuando lo lea, opinaré en consecuencia… pero le tengo muchas ganas.

Invitado
cilo
15 diciembre, 2011

Hola ¿alguien me puede decir porque el enlase a Doom Patrol no fuciona? El link es este: http://www.zonanegativa.com/?p=9860

Invitado
Ocioso
15 diciembre, 2011

A mí me gustó, pero estoy con El Torralba, el guión se va complicando innecesariamente a medida que avanza la historia y pierde buena parte de su gracia. Oye, a mí Morrison no me gusta nada nada requetenada y así todo aguanté hasta el final. Me imagino que me fué empujando el maravilloso dibujo de Murphy.
 
Me gustó mas el recopilatorio de El Mago de Oz que salió por las mismas fechas y que podría englobarse en el mismo género. El dibujo está un punto por debajo pero la historia es mucho mas fluida. No hay ratas gigantes con espadones pero sale un señor de lata con un hacha que es capaz de cortar árboles centenarios de un solo tajo. Un fiera.

Invitado
Vangell
15 diciembre, 2011

Que bueno encontrar opiniones dispares, yo siendo un seguidor de Morrison, esta obra no me causó mucha impresión, la verdad como dice arriba James, sentí muy poco de profundidad en el universo creado,ni los enemigos ni los amigos me parecen relevantes en su fondo… ahora, y punto a favor para la obra en su totalidad es redonda y eso me gusto, sobre todo el final, quizás mejore en una segunda lectura, pero mi primera impresión fue esa.

Saludos

15 diciembre, 2011

Antes de nada, muchas gracias a todos los comentarios 😉

“Estabas en la obligación de mencionar ‘En compañía de lobos’, tocayo.”

Pues no lo he hecho por una sencilla razón… Nunca he visto En Compañia de Lobos. Algo que resulta extraño porque el cine ochentero lo tengo bastante controlado pero para serte sincero ni siquiera la conocía. Tendré que poner remedio a ello lo más rápido posible.

“Empero, no puedo dejar de comentar una importante pega –a mi parecer, la mayor– en esta historieta: su innecesaria y exponencial complejidad argumental a medida que pasan los números. Tengo la sensación de que Morrison se pierde en un mar de imaginación demasiado revuelto; que malogra en cierta medida la gran presentación que hace en el primer número de la serie limitada (glorioso) ampliando en exceso una mitología que acaba por ser confusa y que enfría la capacidad nostálgica de la trama.”

Muchas gracias, José. Respecto a lo que comentas, tienes razón, aunque yo diría que en este caso no se traduce en una mayor complejidad, Grant Morrison presenta un mundo de fantasía deudor de los cuentos de hadas clásicos, por ello aporta retazos de mitología pero no profundiza en ella dejando que parte de la interpretación recaiga en el lector. Por cierto, como bien dices, la presentación es gloriosa; increíble porque realmente lo que manejan sus autores entre manos es un inicio bastante prototípico lleno de tópicos recurrentes pero lo envuelven en una atmósfera tan pausada y contemplativa que resulta una delicia.

“Gran reseña de un grandísimo comic, Jordi.”

Muchas gracias, Daniel.

“Me ha gustado mucho el artículo. La obra es buena y divertida, pero me ha parecido algo superficial. Se que es obvio, pero yo he notado también la influencia de la saga Toy story”

Muchas gracias, Cable. Lo que comentas de Toy Story tiene sentido, de hecho, creo recordar que alguien en la editorial lo comentó en esos términos.

“Oye, a mí Morrison no me gusta nada nada requetenada y así todo aguanté hasta el final. Me imagino que me fué empujando el maravilloso dibujo de Murphy.”

Yo no diría requetenada, pero lo cierto es que, antes de que me acuse alguien de lo contrario, Grant Morrison no es ni de lejos uno de mis autores preferidos; por eso me acerqué un poco receloso a esta obra en un principio pero lo cierto es que, en esta ocasión, al final consiguió convencerme.

Invitado
José Torralba
15 diciembre, 2011

Cilo, el artículo de Doom Patrol no está disponible porque, sencillamente, no está publicado. Antes de irme dejé cerrada la lista de lectura de la línea Vertigo con todos los artículos y materiales pendientes de reseñar. Hace poco se liquidó el Sandman Mystery Theatre, hoy le ha tocado a Joe el Bárbaro, mañana se publicarán los artículos correspondientes a Una historia de violencia y al repaso editorial de la etapa Vertigo en Planeta y eso nos dejará con todo listo a falta de la pobre Doom Patrol, que hace tiempo que espera un artículo a cargo de Sergio Robla. Cuando menos nos lo esperemos se publicará. ¡Un saludo y disculpa por las molestias!