Planetary #27: Se acabó la espera

Si las estrellas del celuloide no refulgen en su particular firmamento sin una muerte prematura, las colecciones tampoco se consagran si no contienen pocos números, sufren penalidades y cambios de periodicidad varios, y se extienden a lo largo de años. Algo así debieron pensar Warren Ellis, John Cassaday y Laura DePuy Martin allá por 1999 cuando concibieron la serie cuyo final hoy celebramos porque, señoras y señores, hoy 7 de octubre de 2009 ha llegado a las tiendas estadounidenses el número 27 de Planetary. Con un broche de oro además: una entrega que no sólo cierra el último cabo suelto que le quedaba a la serie a nivel argumental sino que también se permite el lujazo de encarar el último gran motivo ficcional que hemos heredado del siglo XX. Uno que implica radiación de Cherenkov, relatividad, cuántica, el gato de Schrödinger y la indeterminación de Heisenberg.

Obviando vocacionalmente el destripe (no me interesa lo más mínimo) sólo queda recordar todos esos momentos que hemos pasado leyendo y releyendo las mismas páginas durante tanto tiempo. Y es que, personalmente, ante la falta de ración mensual de un material tan bueno lo que hacía era pasar las tardes revisando antiguos números una y otra vez, ora en las grapas de Planeta, ora en el tocho de Norma. O rescatando los artículos que publicamos David Fernández y yo (primera y segunda parte) puliendo detalles. O soñando junto a Juanjo Palacios con posibles adaptaciones cinematográficas. O indagando obsesivamente en los foros en busca de noticias. Todo eso ha acabado y sólo quedan dos preguntas por hacer: una al aire –¿cuándo va a sacar Norma esta maravilla?– y otra a vosotros… ¿qué os ha parecido el 27, si es que lo habéis leído?