Vertigo Express: Balance de un año

Si un adjetivo puede aplicársele al año 2009 en relación con la línea Vertigo en España, ése es el de “desconcertante”. Tanto que hacer un balance no resulta en absoluto fácil, aunque la recuperación de los planes editoriales por parte de David Hernando lo haga indudablemente más llevadero. Y es que si para algo sirven los planes editoriales es para programar el gasto y analizar retroactivamente si se ha cumplido o no con el comprador.

En este sentido, la programación para el primer semestre de 2009 vino marcada por retrasos constantes, caídas permanentes y ediciones muy mejorables a nivel técnico. No sólo no se recuperaron los materiales anunciados a lo largo de 2008 (Dios salve a la Reina, Egypt, Sentences, Noches Eternas, El Multiverso de Michael Moorcock, Kid Eternity, El libro de los Pequeños Eternos) sino que se añadieron otros como Midnight Mass o Proposition Player y se gestaron formatos casi sin continuidad (Biblioteca de Lucien) o totalmente reorientados (Vertigo Visions). Sin embargo, pese a las circunstancias que ya analizamos en su momento, el período que fue de enero a junio del año que acaba tuvo un acierto interesante: Planeta no se durmió con las series regulares, que siguieron saliendo como un reloj mientras se completaban colecciones como Los Invisibles y Lucifer, y se emprendía una prolífica política con Hellblazer (mediante tomos por autores).

Este acierto en el primer semestre, único pero importante, ha hecho posible un segundo semestre caracterizado por su racionalidad y su precisión. Pese a problemas de imprenta como el que afectó a Northlanders o retrasos rápidamente subsanados como el del último tomo de Fábulas, el cumplimiento del plan esta vez va a ser total. Y además, no ha sido baladí, ya que en el terreno de las series regulares se ha conseguido por fin una tábula rasa que se necesitaba desde tiempos inmemoriales. Mejor o peor, se ha finiquitado la herencia de las antiguas series mensuales, se han terminado colecciones de dudosa rentabilidad (Loveless, The Un-Men, Los Exterminadores), se ha acortado el colchón editorial en algunas series regulares, han finalizado grandes hits como 100 Balas o Y, el último hombre y se ha procedido al desembarco de las novedades más relevantes del otro lado del charco (Northlanders, House of Mystery, Madame Xanadu) en las que, por cierto, al fin se ha incluido la tan demandada numeración de colección.



Lo mejor del año: El final de Y, el último hombre
El mejor debut: Northlanders, El regreso de Sven

Así las cosas, si atendemos a las expectativas que teníamos a finales del año pasado y a los propios planes editoriales (primero y segundo) veremos que una buena parte de los objetivos se han cumplido y son pocos –aunque ciertamente relevantes– los que no. Hagamos un recuento comprobable de estos últimos para que no sea todo tan abstracto:

  • El primer punto incumplido es, como decíamos hace unos párrafos, el rescate de maxiseries, miniseries y demás productos unitarios que se arrastraban de planificaciones anteriores.
  • El segundo, maxiseries, miniseries y demás productos unitarios anunciados para este año: Midnight Mass, Proposition Player, Kid Eternity, etc. Aquí también sería interesante introducir ediciones unitarias de series canceladas al otro lado del charco como son Testament, Young Liars y Vinyl Underground.
  • El tercero correspondería a la falta de continuidad y cumplimiento con respecto al plan editorial de las líneas Vertigo Visions (Jonah Hex, Deadman, Zatanna) y Biblioteca de Lucien (Kid Eternity de Nocenti, La Cosa del Pantano de Vaughan).
  • En último lugar, y como incumplimiento más sangrante, tenemos la edición de lujo de The Sandman, que sigue sin ver la luz pese a que ahora se nos promete de cara a 2010.

¿Quiere decir esto que 2009 ha sido un buen año? Bueno, bajo mi punto de vista ha constituido lo que debería haber sido el 2008: un año de limpieza. Lo interesante y arriesgado, lo que todo el mundo está esperando, es lo que pase a partir de aquí. Pero ahora, hagamos un inciso para evaluar cómo le ha ido el año a los estadounidenses.

El 2009 en Estados Unidos

Además del lanzamiento de un imprescindible blog oficial que informa de casi todas las noticias relacionadas con la línea (obligatorio tenerlo en los sindicadores RSS), cuatro han sido los acontecimientos primordiales en el mercado americano este año: el primero, sin duda, es The Unwritten, la nueva y estilosa serie regular de Mike Carey que está convenciendo a público y crítica a partes iguales. Ambiciosa, fantástica y muy literaria, podría definirse casi sin problemas como el gran éxito editorial del 2009. El segundo acontecimiento importante lo ha constituido la vuelta de Peter Milligan a su patria autoral. Un regreso no excesivamente celebrado en tanto en cuanto el irlandés parece haber perdido “su toque”. Ni Greek Street ha cumplido con las expectativas que había levantado, ni la etapa del guionista en Hellblazer está siendo memorable, ni nada de nada. Una completa decepción.

En tercer lugar se encontraría todo lo relativo a Fábulas. Vertigo no está cosechando éxitos precisamente y su buque insignia para el siglo XXI, su nuevo The Sandman, empieza a estar algo explotado: dos series regulares, numerosas miniseries asociadas, un crossover, una novela… y todo lo que esté por venir. En Willingham y sólo en Willingham estará la capacidad de dotar a todo su Fabulaverso de una homogeneidad cualitativa adecuada o, en caso contrario, de cortar por lo sano y decir “aquí se acabó”. De momento, los aficionados estamos a la expectativa.



The Unwritten y Vertigo Crime:
Lo más destacado en USA

Y finalmente, en cuarto lugar, estaría la línea Vertigo Crime y todo lo que se le asocia: un cambio de mercado forzado y todo un equilibrio de poderes. Respecto al primer punto, resulta evidente que desde hace mucho, muchísimo tiempo, las ventas de la línea no son ya lo que eran. Excepto Fábulas, la nueva The Unwritten, House of Mystery y una Madame Xanadu que subsiste gracias a compradores del UDC, las series regulares no tienen buenos números con independencia de su calidad. Proyectos minoritarios como Sweet tooth son directamente un suicidio, propuestas sólidas como Air o El soldado desconocido están en el límite de la cancelación, y series veteranas como Northlanders o DMZ (con final anunciado, por cierto) apenas llegan a los ocho mil ejemplares. La gente espera al primer TPB, y si el primer TPB no convence, la colección está muerta.

Frente a esta dinámica auspiciada por la fundadora del sello –Karen Berger– se ha alzado recientemente un nuevo modelo concebido por el editor que, desde hace tiempo ya, se perfila como su futuro sucesor: Will Dennis. La apuesta de Dennis en este sentido es clara: transformar el modelo para que su punto fuerte sean las novelas gráficas, las miniseries y los productos unitarios. Y de esta idea surge el subsello Vertigo Crime que, de tener éxito, supondrá el espaldarazo definitivo de su creador. ¿Resultados? De momento tibios a nivel cualitativo, pero todo se andará.

¿Qué espero de 2010 como aficionado?

Suele decirse que en el caos están las oportunidades. Y de ser cierto, Planeta DeAgostini tiene una gran oportunidad en el horizonte. Pero empecemos por lo fácil: la política con respecto a series regulares NO DEBERÍA cambiar en 2010. Ese gran acierto de 2009 ha permitido que, con la excepción del último tomo de American Virgin (que no se va a publicar) y Los Invisibles (es de suponer que sí), la editorial no tenga nada en el “debe” en relación a colecciones de largo recorrido. Mantener el ritmo con las actuales y añadir algunas apuestas como El soldado desconocido, Air o The Unwritten (y las dos primeras con reservas debido a sus ventas) bastará. Siempre y cuando, claro está, esto se acompañe de saludables integrales de Testament o, con menor interés (al menos para mí), Young Liars.

Puestos a rizar el rizo y a pedir demasiado, no estarían demás recuperaciones de Deadenders y de los primeros tomos de Los Perdedores (por aquello de la adaptación cinematográfica), así como integrales del Animal Man de Grant Morrison y del Blanco Humano de Peter Milligan (nada a tamaño bolsillo, por favor).

Pero ahora viene lo difícil: 2009 ha acabado con las excusas y los lastres, y 2010 necesita, de una vez por todas, encarar el fondo editorial de la línea Vertigo de una forma seria, directa y organizada. Y aquí entra el tema de la oportunidad… los retrasos de este año han recaído principalmente sobre las miniseries y los productos unitarios, facilitándose por tanto una reestructuración global en la salida de este material. Se impone la creación de una biblioteca de autores, se impone la selección de pequeñas joyas olvidadas, se impone definir un formato claro y se impone la salida organizada de todo ello. Una salida en la que además se debe tener en cuenta el nuevo modelo de negocio que se está imponiendo en Estados Unidos: la novela gráfica en general, y la línea Vertigo Crime en particular. Ése y no otro es el gran reto para el año que está a poco más de un mes de comenzar; un año en el que además la editorial debería hacer especial hincapié en mejorar la realización técnica editorial de los tebeos y en un problema que se le han enquistado desde hace tiempo: la nueva edición de The Sandman.

Comentario

The Sandman:
Lo más esperado en 2010

Respecto a estos menesteres, el Hablando con Hernando más reciente indica que la línea va por el buen camino si las promesas se cumplen y si la fiabilidad del plan editorial a lo largo del segundo semestre de 2009 se mantiene el año que viene. Ahora bien, habrá que ver si la nueva Vertigo Voices y las ediciones en cartoné (aquí se ofrece un debate a propósito de las mismas) acometen el “ataque” al fondo editorial de forma adecuada con respecto a la periodicidad de las salidas y a la selección del material. La oportunidad es la de dotar a la línea de lo que nunca ha tenido: cohesión. Y el caos podría venir de una suerte de “política de tierra quemada” si las cosas no se hacen bien. El 2010 nos lo dirá…