Tranquilos: Todo fue un sueño

La actual etapa de Spider-Man está siendo para muchos un mal trago que esperamos que termine pasando pronto, es cierto que se trata (en su mayoría) de buenas historias pero no es menos cierto que no hacía falta cargarse toda la continuidad del personaje estrella de Marvel para generar nuevas e interesantes aventuras. Los mimbres estaban ahí y eran buenos, no hacía falta devolvernos a Harry de la tumba menospreciando la grandísima historia que fue su muerte en Spectacular Spider-Man #200, ni separar a Peter de Mary Jane, tampoco era necesario deshacer uno de los capítulos más bellos de la historia del trepamuros, La conversación, en la que Tia May le explicaba a su sobrino que se había enterado de su doble identidad y necesitaba mantener con el esa “conversación“, sin lugar a dudas un paso arriesgado, aunque necesario, eso si, nada comparable con el desenmascaramiento de Peter durante Civil War.

Como os decía, se han cargado antiguas buenas historias a fin de tener una tabula rasa sobre la que trabajar y moldear de nuevo al personaje sin darse cuenta de que no necesitaba ese lavado de cara sino autores que supiesen que rumbo tenía que seguir.

Este cambio, o este volver al pasado, llámalo como quieras, no solo tuvo lugar en Amazing Spider-Man sino que también se emuló en las tiras de prensa del personaje, aunque allí por suerte, los lectores han visto como el brand new day (como se ha llamado a esta nueva etapa), se daba a su fin de la forma más simple. Lo que daríamos porque Joe Quesada decidiese hacer lo mismo en Amazing Spider-Man, que todo hubiese sido un sueño.

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