Criminal #3: Los muertos y los moribundos

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Edición original: Criminal vol. 2 #1-3 (febrero / abril de 2008); Icon, Marvel Comics.
Edición España: marzo de 2009; Panini Cómics.
Guión: Ed Brubaker.
Dibujo y entintado: Sean Phillips.
Color: Val Staples.
Formato: tomo recopilatorio de 120 págs. encuadernado en cartoné.
Precio: 13,95 €.

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Durante el pasado mes de marzo, aquellos que habitualmente disfrutamos con el género negro, con independencia del medio en el que se materialice, tuvimos un motivo de regocijo. No en vano, atendiendo las innegables aptitudes de su equipo creativo y a los reconfortantes precedentes establecidos en las páginas de Cobarde y Sin ley, la publicación de una nueva entrega de Criminal parece garantía de regocijo y disfrute, pese al amargo regusto derivado de la combinación de pólvora, alcohol y traición en ingentes cantidades.

En las líneas que siguen a continuación comentaremos Los muertos y los moribundos, tercer tomo recopilatorio de una serie que, con el mayor de los merecimientos no cesa en su indiscriminada acumulación de parabienes y galardones varios. Una entrega en la que, además, se materializan una serie de cambios experimentados en su edición original.

The times they are a-changin


La finalización del arco argumental LawlessSin ley, en su edición española– supuso un punto y aparte en el planteamiento de esta colección, hasta el punto de representar una pequeña revolución encabezada por sus autores. Tanto Ed Brubaker como Sean Phillips supieron rentabilizar las excelentes críticas recibidas para potenciar determinadas características de Criminal, adecuándola al concepto que desde un primer momento tuvieron en mente: convertir la serie en un contenedor no solo de historias, sino también de artículos centrados en el género negro. De esta forma, en febrero de 2008 vio la luz el segundo volumen de la colección, con un formato que presentaba no pocas diferencias frente a entregas anteriores: papel de mejor calidad y un mayor número de páginas, tanto de historieta, como de escritos redactados por ilustres invitados. Todo ello con un ligero incremento del precio –50 centavos– y la inauguración de una nueva numeración que a buen seguro atrajo a numerosos lectores.

El propio Ed Brubaker tenía las ideas muy claras cuanto comentaba lo siguiente: “Todavía conservamos el tamaño de los cómics y los tomos son recopilaciones de las historias que estamos serializando, pero el paquete completo son los número individuales. Cada entrega es única, con los artículos, las páginas de correo de los lectores y las grandes ilustraciones de Sean, que no se pueden conseguir de otro modo. Si íbamos a expandirlo, simplemente pensé ¿por qué no hacer un nuevo número 1?“.

Comentario
Jake “Gnarly” Brown, en la espectacular portada de Criminal vol. 2 #1

Dicho y hecho. Así que las historias recopiladas en Los muertos y los moribundos se corresponden con las tres primeras entregas del segundo volumen de la colección. Desgraciadamente, aunque la edición de Panini Cómics es más que correcta, el hecho de publicar la obra en formato recopilatorio impide que apreciemos buena parte del encanto de esta serie. Al menos, en su descargo cabe señalar que se intuye la vocación de compensar esta circunstancia con la inclusión de material cuanto menos interesante, que comentaremos en el apartado correspondiente de este artículo.

Los muertos y los moribundos: vidas cruzadas, destinos sellados


En este tomo recopilatorio se dan tienen cabida las tres primeras entregas del segundo volumen de Criminal. Tres historias autoconclusivas –aunque leídas de forma conjunta ganan enteros y matices–, centradas en el pasado de la generación de perdedores que conocimos en los anteriores, que bien merecen comentario individualizado:

Segunda oportunidad en el infierno nos retrotrae a principios de la década de los 70 para conocer la historia de Jake “Gnarly” Brown, tal y como comprobamos en anteriores entregas de Criminal, propietario del Undertow(n). Este prometedor boxeador creció condicionado por las decisiones de su padre, quien en 1954 desobedeció las órdenes de su patrón, consistentes en liquidar a Walter Hyde. En su lugar, se convirtió en amigo íntimo y mano derecha de Hyde –¿os suena este apellido?–, quien con su ayuda logró hacerse con las riendas del crimen organizado de la ciudad. Sus respectivos hijos se criaron juntos, pero a diferencia de Sebastian Hyde, Jake prefería el cegador brillo de las luces de un ring que los tejemanejes inherentes al “negocio familiar”. Entonces regresó Danica Briggs… precisamente en vísperas del combate que bien podría cambiar la trayectoria profesional de Jake.

Comentario
Portada de Criminal vol. 2 #2: presentando a Teeg Lawless

Lobo entre lobos presenta a Teeg Lawless –efectivamente, el padre de Tracy–, veterano de la Guerra de Vietnam que a su regreso a los Estados Unidos apenas puede soportar, no ya a su familia, sino a sí mismo. Severamente traumatizado por los rigores de un conflicto bélico brutal, Teeg busca refugio en el fondo de la botella, en la blanca sustancia esnifada con un billete, en la pelea de turno que caliente sus nudillos o entre las hospitalarias piernas de una desconocida… el método es indiferente con tal de lograr el objetivo: evadirse de una realidad demasiado dura como para ser afrontada por un cobarde que se niega a aceptar sus obligaciones y responsabilizarse de sus actos. En su lugar, Teeg opta por escuchar el plan enunciado Hamsunn, barman de dudosa reputación, y su novia… Danica.

Hembra primordial se centra en la figura de Danica Briggs, quien bajo su apariencia de femme fatale esconde unas heridas físicas y emocionales derivadas de su encuentro con un joven perteneciente a la más selecta estirpe criminal de la gran ciudad: Sebastian Hyde. ¿Cómo habría sido su vida si, siguiendo los dictados de su corazón en lugar de los de su cuenta corriente, hubiera escogido a Jake Brown? Quizás encuentre la respuesta años más tarde, cuando de vuelta de todo, regrese a la ciudad. ¿Cuál es su verdadero objetivo? ¿Qué as esconde en su manga?

Valoración personal


Llega un punto en el que la constancia se convierte en un problema, pero en este caso no lo es para los lectores, sino para quien escribe estas líneas. Y es que en las páginas de Los muertos y los moribundos podemos apreciar las mismas virtudes que en entregas anteriores de esta colección y la misma ausencia de defectos. Aunque esta última afirmación debería matizarse: el lector que busque una aproximación revolucionaria a un género ligado por convicción a sus convencionalismos, bien haría en optar por otro tebeo. En Criminal no se produce esa revolución… ni falta que hace, pues en su lugar nos encontramos con el tributo que dos autores rinden a historias con las que han crecido. Historias duras e impactantes protagonizadas por perdedores, timadores, borrachos, ladrones, fulanas, estafadores y matones. En definitiva, criminales de la más variada clase y condición que en su deambular vital suelen optar por el camino equivocado. Pero lo hacen como los grandes, como Raymond Chandler, Dashiell Hammett, James Ellroy y ¿por qué no? David Simon, Shawn Ryan o David Chase, es decir: jugando con los estereotipos, al tiempo que presentan al lector / espectador las razones que han llevado a estos personajes a caer en un círculo vicioso del que parecen incapaces de salir. Y los matices que no solo impiden que resulten forzados y artificiales, sino también desatan nuestra empatía, matizada por sentimientos que can desde la admiración y la simpatía, hasta el más absoluto rechazo y desprecio.

De forma adicional, en Criminal destaca la articulación de historias aparentemente inconexas, perfectamente comprensibles y disfrutables de forma individualizadas, pero que puestas en conjunto, devienen en un enorme collage que retrata dos generaciones de familias criminales. Todo ello de forma sorprendentemente fluida y precisa.

Comentario
Portada de Criminal vol. 2 #3: Danica Briggs, femme fatale


Pero hay dos elementos relativos a este proyecto que merecen una mención realmente especial: por una parte, el hecho de que Brubaker y Phillips no se hayan limitado a hacer un buen tebeo –que no es poco–, sino que hayan puesto todo el mimo y empeño posibles en hacer de ésta una colección diferente, trascendiendo el formato y los contenidos habituales del comic-book americano hasta convertirse en revista punto de encuentro de los amantes del género negro. Una revista donde tienen cabida excelentes artículos, como el de Jason Aaron, centrados en sus predilecciones televisivas –haceros un favor: si todavía no habéis visto The Wire, dadle una oportunidad–, la introducción de John Singleton, el escrito de Michael Stradford centrado en el largometraje Yakuza, de Sidney Pollack, o el comentario a la película The Burglar, redactado Duane Swierczynski. Excelentes piezas a las que en su edición española se unen –y aquí Panini se ha ganado una merecida felicitación– diferentes artículos obra de José Miguel Pallarés y María Jesús Sánchez Raya.

El otro elemento que merece mención destacada es el trabajo realizado por Sean Phillips. No me cansaré de repetir, enumerar y alabar las virtudes de un autor que, bajo una aparente sencillez, juega como nadie con el ritmo y la iluminación, sacando el mayor de los partidos de sus numerosos puntos fuertes y ocultando con suma destreza sus pocas carencias. Sencillamente alucinante tanto en la realización de páginas interiores como de portadas, y realmente meritoria su compenetración con Val Staples, colorista clave a la hora de la construcción de ambientes y sensaciones.

Me despido permitiéndome el lujo de parafrasear a Jason Aaron: “No sé qué opinarán los demás, pero yo no me trago esa porquería de historias en las que los buenos son todos buenos, los malos son todos malos y no hay nadie en la extensa zona gris entre ambos territorios. Me gusta que mis héroes tengan los pies de barro. Me gustan los policías que cruzan la raya, y los delincuentes que se esfuerzan por llevar una vida honrada. Al menos en la ficción; en la vida real les tengo pánico a esos tipos.”. A lo que me atrevo a añadir un enérgico “Amén”.

Enlaces de interés


Página web oficial de Ed Brubaker.
Página MySpace de Ed Brubaker.
Página web oficial de Sean Phillips.
Página MySpace de Sean Phillips.
Blog de Sean Phillips.
Semana Criminal en My Space Comics.
Blog dedicado a Criminal.
Preview de Criminal, en pdf.
Artículo centrado en Criminal: Cobarde, publicado en Zona Negativa.
Reseña de Criminal: Lawless, publicada en Zona Negativa.
Entrevista a Ed Brubaker publicada en Newsarama.
Billa Hader entrevista a Ed Brubaker (vídeo).
Entrevista a Ed Brubaker, publicada en Comicsreporter.com.
Entrevista a Brubaker publicada en Comicbookgalaxy.com.
Entrevista a Ed Brubaker publicada en Comicbookresources.com.
Entrevista a Sean Phillips, publicada en Comicon.com.
Entrevista de Michael Lark a Sean Phillips, publicada en MySpace Comics.
Entrevista de Michael Lark a Sean Phillips, traducida y publicada en Entrecómics.
Articulo centrado en Criminal, publicado en Comicbookresources.com.
Reseña de Criminal: Cobarde, publicada en La Cárcel de Papel.
Artículo centrado en la primera temporada de Sleeper, publicado en Zona Negativa.
Artículo centrado en Daredevil: El diablo en la galería D, publicado en Zona Negativa.
Excelente review de Kiss Kiss, Bang Bang, publicada en Un Mundo desde el Abismo.

Un saludo y hasta pronto! (eso espero)