Green Lantern: Amanecer y Ocaso

 

Edición U.S.A.: Emerald Dawn Nº I y II TPB, New Dawn y Testament TPBs USA.
Edición España: julio de 2008; Planeta DeAgostini.
Guión: Gerard Jones, Jim Owsley, Keith Giffen.
Dibujo: M. D. Bright,Bill Sienkiewicz .
Formato: voluminoso tomo de 592 págs.
Precio: 28 €.

 

Descripción editorial:

El anillo de poder de un Green Lantern, el arma más poderosa del universo, solo acude en busca de alguien que esté más allá del miedo. Cuando Abin Sur, el Green Lantern del sector espacial 2814, se estrelló en la Tierra, supo que era el momento de pasar el manto esmeralda a un humano que fuera digno de semejante tarea. El anillo eligió a Hal Jordan, un piloto aéreo que estaba viviendo un momento de incertidumbre en su vida. Una vez elegido como nuevo portador, Jordan descubrió poco a poco el legado al que acababa de formar parte. Desde los Guardianes hasta Oa, pasando por Sinestro o Kilowog. Entrenó, maduró y adquirió una experiencia que lo encumbraron a lo mejor del Cuerpo de Green Lanterns, un ejército de soldados dedicados a proteger el universo.

Hal Jordan fue el mejor Green Lantern de la Tierra, sin lugar a dudas. Y también fue el que traicionó a todo el Cuerpo y mató a todos los Green Lantern en su peor momento.
Green Lantern: Amanecer y ocaso presenta la historia completa del alzamiento y caída de Hal Jordan, desde su origen como Green Lantern hasta su caída entre los escombros de su ciudad, por Keith Giffen, Gerard Jones, Jim Owsley, Ron Marz, M.D. Bright y Daryl Banks. Además, la edición se complementa con la última voluntad y testamento del personaje, por Joe Kelly, Brent Anderson y Bill Sienkiewicz.

Reseña:

Leer este cómic a día de hoy en un alivio. Es así porque los horrores que en él someten a Hal Jordan han sido ya hábilmente deshechos y hasta integrados coherentemente en la continuidad por el maestro moderno del Universo DC, Geoff Johns. De lo contrario, si Kyle Rainer aún fuese el único linterna activo, la lectura de Amanecer y Ocaso sería amargamente insatisfactoria. Ahora con la perspectiva del tiempo podemos acercarnos a esta convulsa historia con la curiosidad arquelógica de quien ha descubierto en el siglo XXI el infinito potencial de la línea Green Lantern, un capítulo del que ya no merece la pena renegar porque para bien o para mal forma parte del entramado que han vertebrado esa línea hasta permitir su actual nivel de grandeza.

En este gran volumen heredero del formato que Planeta ha estrenado con La Muerte de Superman presenciamos la conversión al lado oscuro del mayor Linterna Verde que jamás ha existido. Pero antes de que Jordan se sumerja en la más absoluta de las negruras contaremos con un repaso a sus orígenes con tragedias y angustía trufando la acción, así como revelaciones sobre tiempos pasados muy relacionadas con una volatil estancia en prisión.

El giro siniestro al que es sometido Hal no deja de ser producto de una terrible falta de ideas para llevar hacia adelante a la franquicia esmeralda. Si recurres un tanto forzadamente a villanizar al héroe protagonista eso significa que estás aferrándote a un intento desesperado por impactar a los lectores y así aumentar la atención del público sobre tu serie. Por eso esta historia fue tan polémica, por forzar un cambio difícil de tragar y que años después Johns adjudicó al parásito amarillo Parallax.

En un alarde de ingeniería tebeística el guionista refinó los argumentos de Ron Marz para redimir en la medida de lo posible a Jordan y allanar el camino de cara al renacimiento de la franquicia. Tiene mérito si tenemos en cuenta que bajo la identidad del poderoso Parallax el heredero del anillo de Abin Sur asesinó a compañeros del Cuerpo de Green Lanterns y provocó escarnios diversos cual Fénix Oscura de DC, demostrando nuevamente la veracidad del dicho que asegura que el poder corrompre y el poder absoluto corrompe absolutamente.

El tercer acto del tomo es el más emotivo por sentar las bases de la herencia de Jordan y del foco de esperanza que supone el nuevo portador de la antorcha, el joven dibujante Kyle Ranier que para muchos es mejor linterna aún que el propio Hal.
La presencia de otros secundarios como Killowog o de enemigos tan esenciales como Sinestro (con una caracterización demasiado empecinada en obsesionarle con el orden y el caos) terminan por rematar una puesta al día del origen de Jordan, aunque curiosamente en éstos momentos la cabecera USA del personaje está volviendo a contarnos aquellos primeros días bajo el primsa enriquecedor de Geoff Johns.
No le hubiese ido mal a los tres actos que componen este tocho unos dibujantes más espectaculares y cuya labor hubiese envejecido mejor y no tan mediocremente (casi aplicable también al antes citado gran tomo de Superman).

La publicación de los cómics contenidos en este volumen de amplio ancho es prácticamente obligada en vista de la relevancia e interés que ha cobrado Green Lantern en los últimos años. Si ya se completó la edición de la etapa de Judd Winick o las clásicas etapas de Neal Adams y Gil Kane también era necesario recuperar la historia más polémica del personaje con su auge y caída. El formato a pesar de suponer un desembolso económico que de una tacada produce mayor incomodidad que una compra de números en grapa (aunque al final al cuantía sea la mimsa o incluso menor) se hace apetitoso por la cantidad de lectura que proporciona y por lo práctico de tener un único tomo todo el embrollo de Parallax.
Imprescindible para quienes quieran ahondar en el historia de Green Lantern, pero con la advertencia de que no se ecnontrarán ni de lejos una calidad como la de la serie regular en curso.

P.D: ¡Qué portada más fea tiene el tomo por dios! Podían haber utilizado las de Alan Davis.

Un saludo a todos.