Best of Marvel Essentials: MK Daredevil #05

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Edición original: Marvel Knights Daredevil #32-37
Guión: Brian M. Bendis
Dibujo: Alex Maleev
Formato: Libro cartoné, 144 páginas.
Precio: 15,95€
Panini.

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En este tomo da comienzo uno de los elementos más importantes y de mayor calado de la estupenda etapa de Bendis en Daredevil. El que ahora es guionista estrella de la Casa de las Ideas y timonel de Invasión Secreta abrió la caja de los truenos en estos memorables números en los que el mundo de nuestro protagonista cambió de arriba a abajo. ¿Por qué? Porque su identidad secreta, su más preciado tesoro, su protección para poder cumplir con la misión que se encomendó a sí mismo, salió a la luz. Como en casi todas las cosas de la vida, un conjunto de circunstancias desafortunadas acabó llevando a la divulgación de una noticia bomba: Matt Murdock, abogado ciego de día, justiciero de noche.

Es un tema serio, y con seriedad es tratado. Por ejemplo. Su identidad no se hace pública porque quien tiene ese conocimiento – y puede ponerlo en manos de la prensa – sea un bastardo que quiere hacer daño al héroe. Es un individuo corriente que lucha contra sí mismo, contra la tentación del dinero fácil que le llegaría como caído del cielo si vendiese la información a la que ha tenido el privilegio de acceder. Es fantástico ver como masca la idea, como medita, lleva a cabo tímidos intentos de ponerse en contacto con Murdock y acaba tomando la decisión solo, en una calle oscura y desierta, como un proscrito. La lenta narración que imprime Bendis a estos instantes viene como anillo al dedo, marcando el parsimonioso ritmo de la tragedia que se acerca.

Más ejemplos. La idea de Murdock de demandar al periódico es la más lógica, y te hace anticipar el juicio con muchas ganas, cortesía de intensas fricciones entre el abogado y el director del Daily Globe. La reacción de Daredevil es muy distinta, más visceral, más humana incluso, lo que establece una interesante diferencia entre la identidad civil y superheroica que va más allá del traje para reflejarse en la forma de actuar ante el mundo.

Abunda la interacción de Matt con varios secundarios – llegando a ser la parte central de un par de ejemplares – desde Foggy Nelson y Ben Urich a Elektra y la Viuda Negra, a través de los cuales obtenemos un retrato cada vez más detallado de su personalidad. Algunas conversaciones son más enriquecedoras y completas que otras y en ocasiones son más bien monólogos, pero tienen algunas reflexiones interesantes. Por poner un caso, es curioso ver como la obstinación de Matt de seguir adelante con su misión viene del corazón, mientras que los argumentos de su amigo Foggy para colgar las mallas vienen de la cabeza: una forma eficaz de dibujar la motivación de Daredevil y el instinto que le impulsa a luchar.

A lo largo de los ejemplares aquí recogidos hay varias referencias salpicadas sobre el mundo del hampa. Aquí, como en el tomo anterior, vuelve a establecer una contraposición entre el crimen organizado de antaño, elegante, distinguido y profesional; frente al moderno, mucho más chapucero, mezquino y cutre. Se palpa en el resultado que se encuentra muy cómodo escribiendo historias policíacas y de genero negro, aunque exagera la diferencia entre las dos formas de delincuencia.

Es importante señalar que aquellos que busquen acción se van a ir con las manos vacías. O casi. Sólo hay una pelea y es bastante breve, casi por cumplir y para tener a un invitado especial. La práctica totalidad del tomo son diálogos y escenas tranquilas. En todos ellos se hace evidente la narrativa de Bendis: lenta, con abundantes silencios sucedidos por largas conversaciones, horrenda en otras series pero adecuada para la expectación y tensión del contenido.

Alex Maleev es el compañero perfecto del guionista, y su estilo no podía ser más adecuado. Pese a ser oscuro y sobrio en las formas y el trazo, también es bastante expresivo, conduce bien las conversaciones y maneja bien los tiempos muertos y las pausas. Hace un buen uso de la composición de página para apoyar el ritmo y hace gala de algunos recursos interesantes como dibujar viñetas con el borde rallado cuando Daredevil se quita la máscara para devolverlas a su rectitud original cuando se la vuelve a poner o varias viñetas pequeñas de conversación sobre fondos salvajes y enérgicos. Hay varios dibujos que abarcan una página completa para momentos especiales, y se emplean con muy buen criterio.

Este quinto volumen de Daredevil es una lectura recomendable, pero muy particular. Es pausado, tranquilo, sombrío, sobrio. Por un lado es adecuado para el tono de la historia, es inmersivo y detallado, pero puede resultar pesado o tedioso. La premisa es fascinante, da mucho juego y está bien desarrollada, ofreciendo un punto de vista interesante sobre las identidades secretas. Y la dicotomía Murdock/Daredevil, además de mucho protagonismo, tiene una impecable presentación. Si el ritmo pausado no te supone un problema y quieres probar algo diferente en ambientación y ejecución, estás ante una etapa que no deberías perderte.