CRIMINAL #1: COBARDE, de Ed Brubaker y Sean Phillips

 

Edición Original: Criminal #1-5: Coward (octubre de 2006 / marzo de 2007); Marvel Comics Icon.
Edición España: febrero de 2008; Panini Cómics.
Guión: Ed Brubaker.
Dibujo y entintado: Sean Phillips.
Color: Val Staples.
Formato: tomo recopilatorio de 144 págs.
Precio: 15,00 €.

 

Con Sleeper, colección ubicada dentro del Universo Wildstorm, Ed Brubaker y Sean Phillips sorprendieron a la crítica especializada con el relato de las desventuras de Holden Carver, agente doble infiltrado en una organización internacional de supervillanos. Espionaje, acción, e intriga, regadas con buenas dosis de violencia, deleitaron a menos lectores de los que cabría esperar, pero pusieron de manifiesto la habilidad de ambos autores para moverse entre los convencionalismos propios del género negro y superheroico. Apenas un par de años más tarde, guionista y dibujante aprovecharon el éxito cosechado por sus más recientes trabajos para ver materializado Criminal, serie que promete ser un concienzudo muestrario y análisis de los tópicos propios del género negro puro y duro, abordados desde una adoración reverencial hacia clásicos de la literatura y el cine que durante décadas han poblado pequeñas y grandes pantallas, y páginas de infinidad de libros, de tipos duros, perdedores, timadores, estafadores, ladrones, asesinos y carteristas.

Editado bajo el sello Icon de Marvel Comics, y publicado en España durante el recién finalizado mes de febrero, este tebeo parece garantizar una satisfactoria y gratificante aproximación a un tipo de historias que por lo general difícilmente encuentran acomodo entre los saturados catálogos de las grandes editoriales norteamericanas. Por fortuna, el talento y la fama que acreditan sus creadores han posibilitado que un proyecto tan especial haya visto la luz. Sin más dilación, a continuación desgranaremos la génesis de esta colección, y el análisis del arco argumental Criminal: Cobarde.

Ed Brubaker & Sean Phillips: “comic noir”

“Sean y yo siempre hemos entendido que seguiremos trabajando juntos. En ocasiones, simplemente desarrollas un ritmo con un colaborador que no quieres abandonar. Así que el plan siempre fue continuar como un equipo. Creo que también sacamos lo mejor de cada uno en el trabajo del otro, otra razón por la que siempre trabajaré con Sean, porque me desafía a ser un escritor mejor.” (Ed Brubaker).

De la lectura de las líneas inmediatamente anteriores, resulta evidente que el entendimiento entre Ed Brubaker y Sean Phillips excede de lo que suele ser habitual en la industria norteamericana, pero en este punto el talentoso guionista siempre se ha caracterizado por trabajar con una serie de dibujantes que además de ajustarse a la perfección a su estilo, gozan de su total confianza: nos referimos a Michael Lark (La Escena del Crimen, Gotham Central, Capitán América, Daredevil), Steve Epting (Capitán América), y el propio Phillips (Sleeper, Batman: Gotham Noir, Criminal), por quien Bru parece sentir especial predilección. A continuación repasaremos la trayectoria profesional de dos autores que hacen buena la frase según la cual “el resultado final es mayor que la suma de las partes”. Y si en este caso partimos del arrollador talento que atesoran ambos autores, podemos hacernos una idea de la calidad apreciable en sus diferentes proyectos en común.

Ed Brubaker (Maryland, EE.UU.; 1966) comenzó su andanza profesional en el mundo de los cómics de la mano de la editorial Alternative Press, para la que escribió Detour. Tras A Complete Lowlife (Fantagraphics) se encargó de los guiones de Escena de un crimen y Deadenders para Vertigo, a las que le seguirían proyectos de mayor envergadura como The Authority, o su prolífica etapa en las colecciones relacionadas con el “Hombre Murciélago”: Batman, Catwoman y Gotham Central.

Tras dejar su indeleble sello en DC, fichó en exclusiva por por Marvel Comics, donde se ha convertido en uno de los guionistas de referencia de la editorial gracias a su aclamado trabajo en Capitán America, y a las interesantes miniseries Los libros de Muerte y X-Men: Génesis Mortal. Precisamente con este último proyecto inició su andadadura en la franquicia mutante, consolidada con la sucesión de Chris Claremont al frente de Uncanny X-Men que se plasmaría en un ambicioso y extenso -doce entregas- arco argumental titulado Ascensión y caída del Imperio Shi’ar, que la próxima semana reseñaremos en Zona Negativa. Lejos de dejarse intimidar por semejante reto, lo compaginó con la sustitución de Brian Michael Bendis como guionista de Daredevil, colección donde coincidiría de nuevo con el dibujante Michael Lark y, tal y como se ha confirmado recientemente, con el escritor Greg Rucka, volviendo a repetirse la conjunción de talentos que deslumbró a la crítica en Gotham Central. Otros proyectos de este infatigable guionista incluyen la serie regular Iron Fist, ilustrada por el español David Aja, y Criminal, proyecto de corte más personal que hoy nos encargamos de analizar.

Sean Phillips (Cambridge, Reino Unido; 1965) formado académicamente como diseñador gráfico, es todo un veterano en el mundo del cómic que atesora años de experiencia en las más importantes editoriales. Tras debutar realizando diversos trabajos para la editorial Fleetway, dio el salto a los EE.UU. para encargarse de Hellblazer, título en el que permaneció durante una extensa etapa guionizada por Paul Jenkins que dejaría un grato recuerdo en muchos lectores. A éste le seguirían múltiples encargos, y numerosos fill-ins o números únicos, además de interesantes estancias en WildC.A.T.s, Batman: Gotham Noir, La Patrulla-X, o la miniserie Kingpin.

El hecho de haber trabajado de forma continuada para el mercado norteamericano no ha impedido que reservara tiempo en su apretada agenda para participar en proyectos británicos, destacando sus colaboraciones con el guionista John Smith, junto al que realizaría Devlin Waugh: Swimming in Blood y Straitgate. Durante los últimos años, gracias a su aportación a la colección Sleeper, el proyecto Marvel Zombies, y Criminal, se ha consolidado como una de las más interesantes alternativas al estilo imperante en el panorama editorial norteamericano, conjugando alabanzas por parte de la crítica con el éxito comercial.

Génesis de un homenaje al género negro

Criminal es el resultado de la condensación de las más profundas influencias de Ed Brubaker, tanto en el campo de la novela negra -de Jim Thompson a James McCain, pasando por George Pelecanos, Dennis Lehane, Johnny Craig o Ross Mac Donald- como en el de los más grandes clásicos del celuloide. Pero el verdadero detonante de esta fenomenal colección fue Kiss Kiss, Bang Bang, una pequeña película dirigida en el año 2002 por Shane Black. Con Robert Downey Jr., Val Kilmer y Michelle Monaghan como protagonistas, la opera prima del creador de la saga Arma Letal rendía su particular homenaje al género negro a través de la historia de un ladrón de poca monta que, huyendo de la policía, se cuela en una audición para el papel protagonista de una película policíaca de Hollywood (para más detalles acerca de esta imprescindible cinta, consultad los enlaces recomendados). En palabras del propio Ed Brubaker: “Shane Black era un gran guionista de Hollywood, un buen escritor, cuyas películas por lo general apestaban un poco. De modo que dejó de escribir para otros directores, e hizo su propia película criminal, y lo cierto es que me sorpendió muchísimo. Es divertida, es moderna, y es clásica, todo al mismo tiempo. Vi la película, y simplemente me vino a la cabeza: tengo que hacer Criminal. Tengo que abrir esos viejos cuadernos, rebuscar entre esas historias, y hacerlo. Si no ahora, ¿cuándo?”

Lo que realmente buscaba el guionista de Maryland era destilar los elementos superheroicos presentes en sus últimos trabajos para afrontar un proyecto de género negro puro que satisficiera a quienes durante la publicación de Sleeper mostraron sus reticencias a que esta sensacional obra estuviera encuadrada dentro del Universo Wildstorm. Si a ello sumamos el hecho de que los tiempos de La Escena del Crimen y The Fall, dibujadas por Michael Lark y Jason Lutes, quedaran demasiado lejanos, Brubaker consideró que estaba ante la ocasión idónea para sacar adelante un proyecto como Criminal. Su privilegiada posición dentro de Marvel Comics facilitó el que desde la editorial le ofrecieran dar salida a un tebeo como éste dentro de la línea Icon, con las ventajas económicas y creativas implícitas: derechos de la colección en propiedad de sus autores, y libertad creativa total y absoluta. El control del guionista y dibujante sobre Criminal sería casi absoluto, demostrando una implicación en todas las fases de desarrollo del tebeo considerablemente superior al de cualquier otro proyecto. Así, Sean Phillips se encargaría no sólo de dibujar cada portada y página, sino también de tareas de entintado, rotulación y diseño de maquetación. Val Staples, con quien Brubaker coincidió en X-Men: Génesis Mortal, hace las veces de colorista y supervisor de impresión, además de aprovechar su experiencia como editor para coordinar tareas de packaging. Por su parte, Ed Brubaker no duda en hacer valer su tirón mediático para promocionar de todas las formas imaginables esta colección, concediendo numerosas entrevistas a medios especializados y generalistas.

Finalmente, en el mes de octubre del año 2006 se publicó la primera entrega de esta serie regular. Todo un acto de fe y devoción hacia un género muy arraigado dentro de la ficción nortemericana, adaptado con maestría al lenguaje del cómic.

Análisis argumental y estructura

Mediante una narración en primera persona, Ed Brubaker nos acerca la historia de Leo Patterson, un experto ladrón que tras sobrevivir al fallido “trabajo de Salt Bay” intenta ganarse la vida ejerciendo de discreto y habilidoso carterista, mientras se las ingenia para cuidar de Ivan, amigo de su fallecido padre que tras el Alzheimer y su adicción a las drogas oculta un glorioso pasado criminal. En contra de lo que le indica su sentido común, y las autoimpuestas reglas y una prudencia que a menudo se ha confundido con cobardía, Leo termina involucrándose en el asalto a un furgón blindado, formando equipo con Seymour, un viejo conocido, Jeff, un policía corrupto, Greta, ex-drogadicta y viuda de un viejo amigo de Leo, y Donnie, timador epiléptico… Pero lo que se antoja como el más rápido camino hacia una vida sin preocupaciones termina convirtiéndose en una auténtica pesadilla.

Criminal se presenta como una colección articulada en diferentes arcos argumentales autoconclusivos, que unidos parecen conformar un amplio tapiz indagatorio de la interrelación existente entre diferentes personajes ligados genalógicamente al mundo criminal. Manteniendo una clara vocación de que con cada historia se posibilite la llegada de nuevos lectores, sin que éstos se vean perdidos en el desarrollo de la acción, esta estructura facilita la presentación de un reparto coral, y el objetivo de abordar diferentes tópicos propios del género a partir de los cuales desarrollar diferentes relatos.

La historia central cuenta con la peculiaridad de presentar una pequeña intrahistoria, desarrollada en la ficción en la tira de prensa diaria Frank Kafka: Detective Privado. Una historieta dentro de la historieta que pretende hacer las veces de “Coro Griego que está hablándole directamente al lector y comentándole la historia”, de modo que provoque una “resonancia emocional entre lo contado en Frank Kafka y la historia principal. Una resonancia emocional entre Frank y las escenas de Cobarde que le rodean”.

Comentar que, pese a que tanto en los Estados Unidos como en Europa se han publicado ediciones recopiladas -en el caso nortemericano, con posterioridad a las entregas mensuales- sus creadores matienen la opinión de que el formato idóneo para disfrutar de esta colección es original, es decir: mensual, de veinticuatro páginas, complementadas con material adicional en el que tanto Ed Brubaker como Sean Phillips cuentan con la ayuda de diferentes amigos -en este tomo recopilatorio, Ande Parks- para analizar las claves del género a traves de interesantes artículos centrados tanto en películas -Retorno al pasado, Sed de mal- como en detalles relacionados con la trama de Criminal.

La obra, en palabras de sus autores

Ed Brubaker

El Argumento de Criminal: “Trata acerca del crimen. Acerca de estar en un banco y pensar en cómo lo robarías si pudieras. Trata acerca de crecer en el lado equivocado de la ley, y aún así mantener un código moral. Trata básicamente acerca de aquellas cosas que me fascinan, que fascinan a la mayoría de lectores y espectadores de televisión. La primera historia es la de un robo, que se puede apreciar en la preview que hemos preparado. La siguiente historia de la serie es una mezcla de venganza y misterio, y a partir de ahí, tengo ideas para literalmente docenas de otras historias criminales.”

Posible adaptación cinematográfica: “Estuve en Los Ángeles hace un par de semanas, teniendo diferentes encuentros con estudios de Hollywood que están interesados en que escriba un guión cinematográfico basado en la serie.”

Fichando a Sean Phillips: “Sabía que lo siguiente que hiciéramos Sean y yo iba a ser diferente. Durante un tiempo, barajamos otros proyectos: uno que mezclaba varios géneros pulp, otra idea de terror… pero yo volvía a formularme la pregunta: ‘Si pudiera hacer cualquier tipo de libro, ¿Cuál sería?’ Y la respuesta siempre fue la misma: un verdadero cómic criminal. Así que escribí un borrador rápido y se lo envié a Sean, quien inmediatamente me envió un e-mail de respuesta comentándome que estaba dentro del proyecto”.

Sean Phillips

Repitiendo colaboración con Brubaker: “En esta ocasión estamos trabajando juntos después de haber hecho Batman: Gotham Noir y Sleeper de forma tan esperanzadora que nos conocemos el uno al otro mucho mejor que cuando comenzamos. Nos llevó un tiempo encontrar el proyecto adecuado tras Sleeper, hemos estado desarrollando y descartando otros proyectos durante el último para de años. Creo que Ed se ha dado cuenta de que lo que mejor hace es la ficción criminal despojada de los elementos superheroicos y un universo compartido.”

Preparando el proyecto: “Ed y yo pasamos una semana juntos a principios de este año -2006- aburriendo a nuestras esposas hablando acerca de todos los aspectos relacionados con Criminal, la historia, el arte, la tipografía, los colores, y todo lo demás. Porque lanzaremos este libro a través del sello Icon, de modo que tendremos control total, y queremos asegurarnos de que todo saldrá bien.”

¿Qué es Criminal?: “Criminal es un título ‘paraguas’ bajo el que podemos publicar cualquier historia criminal que queramos. La primera historia involucra a un carterista en el asalto a un furgón blindado que no sale como estaba planeado. El segundo arco se centra en diferentes personajes envueltos en el atraco a un banco. Las historias tratan más acerca de los personajes y las consecuencias de sus acciones que en los crímenes que cometen. Cada arco argumental es autoconclusivo, aunque hay personajes recurrentes y líneas argumentales que se desarrollarán a lo largo de la serie.”

Valoración personal

Partiendo de la cálida acogida de la crítica hacia Sleeper, y del éxito comercial de sus más recientes proyectos -Daredevil, Capitán América y La Patrulla-X en el caso de Ed Brubaker, y Marvel Zombies en el de Sean Phillips- dibujante y guionista bien podían haber intentado repetir esquemas en busca de un best-seller de similares características. Pero en su lugar, se embarcaron en uno de sus más personales proyectos, donde poniendo de manifiesto lo más selecto de su variado repertorio de virtudes, encuentran el perfecto vehículo a través del cual enunciar su visión de un género por el que sienten especial predilección.

A diferencia de Sleeper, donde se abordaba la historia de “un buen tipo tratando de comportarse como un mal tipo, preguntándose si realmente marcaba una diferencia, si la persona interior era más importante que las acciones realizadas bajo su falsa identidad”, Criminal se centra en “personajes que viven al margen de la ley, que técnicamente son malas personas, pero que en realidad no son tan malos. Que tienen interiorizado un código moral que los hacen menos rastreros que el resto de la gente que conocen”. Se trata, en definitiva, de personajes que habitan un mundo donde no tienen cabida los blancos y los negros, sino que los conceptos del bien y el mal, de lo correcto e incorrecto, se diluyen en tonalidades grises impregnadas de un realismo y una sutileza que para sorpresa del lector, compatibiliza con sorprendente efectividad emotividad y crudeza. Estos perdedores, construidos a partir de arquetipos fácilmente reconocibles -benditos géneros, que diligentemente abordados derivan en la complicidad inmediata del lector- representan un cruel muestrario de sueños rotos, esperanzas baldías y miedos camuflados en forma de cobardía. Miedo a la violencia y oscuridad que anida en nuestro interior. Miedo a que esta violencia se desate y salga a la luz, dejando en evidencia la ¿verdadera? naturaleza de quien la ejerce. Miedo a que por tomar el control de nuestras acciones, condicione nuestro destino. Miedo a vivir. Miedo a morir.

Que Ed Brubaker nació para escribir historias de corte criminal a estas alturas resulta una afirmación digna del mismísimo Perogrullo. Lo ha dejado patente a lo largo de toda su carrera, pero en ocasiones los elementos más característicos del género negro se ven eclipsados por la necesidad de ajustarse al marco superheroico. Afortunadamente, Criminal demuestra que el bueno de Brubaker ha entrado por méritos propios dentro de esa privilegiada categoría de autores que con su mera presencia pueden sacar adelante cualquier tipo de proyecto. Dejando a un lado su consabida habilidad como dialoguista, Bru utiliza cuadros de texto con funciones explicativas, que en ningún momento parecen sobreutilizados: ahonda en las motivaciones, pensamientos y personalidad de Leo, tejiendo esta historia aparentemente sencilla. Una historia que no se caracteriza precisamente por que su final resulte especialmente sorprendente -quien esté mínimamente versado en el género habrá disfrutado en numerosas ocasiones de finales similares- sino por valerse de esos lugares comunes, de esas frase manidas ingeniosamente insertas en cada escena, para crear personajes reminiscentes de la mejor tradición literaria y cinematográfica. ¿Una historia tópica? Sí. Por momentos de forma exagerada. Pero perfectamente escrita. Deliciosamente narrada. Y magistralmente dibujada.

Sean Phillips evidencia su madurez artística con una planificación de página tan premeditada -ausencia de splash-pages, disposición de viñetas en forma de tres tiras dipuestas en cada página- como fluida en lo que a sus funciones narrativas se refiere. Adaptando los guiones de Brubaker, quien demuestra su confianza confiriéndole libertad casi absoluta en el desempeño de sus funciones, Phillips marca a la perfección el ritmo y el tono de la narración, insertando planos de situación, o dividiendo paneles con efectos contemporizadores o enfáticos, dependiendo de las necesidades de cada escena. Todo ello partiendo del despliegue de su trazo, tan característico, que despierta filias y fobias… ¿a partes iguales? No puedo evitar poner en duda este interrogante, pues difícilmente puede discutirse la idoneidad de su estilo -más aún cuando se presenta tan cuidado como en Criminal- para abordar relatos de corte realista. Un estilo desprovisto de artificios que sorprende por su crudeza, por resultar especialmente directo, y por jugar con tanto acierto con la iluminación. Por no mencionar las preciosas portadas que ilustran cada entrega de la colección… Como valor añadido, en esta ocasión cuenta con la inestimable colaboración de Val Staples, quien con un esquema de colores y tonalidades tan definido como sencillo, mantiene en todo momento la atmósfera que se le presupone a un tebeo de género negro.

Por lo que a la edición española se refiere, Panini Cómics ha realizado un gran trabajo, presentando una encuadernación en cartoné, en un tamaño sensiblemente superior al habitual en los comic-books, y recopilando tanto las portadas de Sean Phillips como diferentes articulos realizados para la serie regular. El precio -15,00 €- resulta un tanto elevado para la recopilación de cinco tebeos, pero aunque muy probablemente la publicación con cadencia mensual sería la opción más recomendable, podría decirse que en esta ocasión los pros superan con creces a las contras, y que las características de este tomo admite pocos reproches no relacionados con su precio.

En resumidas cuentas, Criminal ha resultado ser una agradable sorpresa, acreditativa del brutal talento de dos autores en estado de gracia. Una colección sencillamente imprescindible cuyas futuras entregas -esperemos que no se demoren demasiado en el tiempo- esperaré con ansiedad.

Enlaces de interés

Página web oficial de Ed Brubaker.
Página MySpace de Ed Brubaker.
Página web oficial de Sean Phillips.
Página MySpace de Sean Phillips.
Blog de Sean Phillips.
Semana Criminal en My Space Comics.
Blog dedicado a Criminal.
Preview de Criminal, en pdf.
Entrevista a Ed Brubaker publicada en Newsarama.
Billa Hader entrevista a Ed Brubaker (vídeo).
Entrevista a Ed Brubaker, publicada en Comicsreporter.com.
Entrevista a Brubaker publicada en Comicbookgalaxy.com.
Entrevista a Ed Brubaker publicada en Comicbookresources.com.
Entrevista a Sean Phillips, publicada en Comicon.com.
Entrevista de Michael Lark a Sean Phillips, publicada en MySpace Comics.
Entrevista de Michael Lark a Sean Phillips, traducida y publicada en Entrecómics.
Articulo centrado en Criminal, publicado en Comicbookresources.com.
Reseña de Criminal: Cobarde, publicada en La Cárcel de Papel.
Artículo centrado en la primera temporada de Sleeper, publicado en Zona Negativa.
Artículo centrado en Daredevil: El diablo en la galería D, publicado en Zona Negativa.
Excelente review de Kiss Kiss, Bang Bang, publicada en Un Mundo desde el Abismo.

Un saludo y hasta la semana que viene! (eso espero)