ASTONISHING X-MEN: DESGARRADA, de Joss Whedon y John Cassaday

 

Edición original: Astonishing X-Men #13-18; Marvel Comics.
Edición España: Astonishing X-Men vol.2 #1-6 (abril / septiembre de 2007); Panini Comics.
Guión: Joss Whedon.
Dibujo y entintado: John Cassaday.
Color: Laura Martin.
Formato: comic-book; serie regular mensual de 24 págs.
Precio: 1’90 €.

 

Tras una espera de ocho meses, durante el mes de abril de 2007 regresó a las estanterías de las librerías especializadas uno de los más destacados títulos de Marvel Comics en general y de la franquicia mutante en particular. A diferencia de lo acontecido con la edición americana, desde Panini Cómics optaron por renumerar Astonishing X-Men, aprovechando el inicio del arco argumental Desgarrada para inaugurar un nuevo volumen de la colección. Dejando a un lado la idoneidad de tal decisión, a continuación analizaremos las conclusiones que se pueden extraer de la lectura de estas 144 páginas.

Antecedentes: “El Don” y “Peligroso”

La etapa de Joss Whedon y John Cassaday al frente de Astonishing X-Men, lejos de conformarse por arcos argumentales estancos, se caracteriza por acoger una gran historia dividida en cuatro episodios fuertemente interrelacionados que, supuestamente, se verán complementadas por un especial cuya publicación es temida por muchos lectores. No por su calidad, que imaginamos estará a la altura de lo mostrado hasta este momento, sino por significar la salida de dos grandes autores de una colección que ha logrado recuperar un estilo y unas sensaciones sumidas en el olvido colectivo de los seguidores de la franquicia mutante.

En El Don, observamos cómo hombres-x de primer nivel buscan unir sus talentos con el fin de que el resultado sea mayor que la suma de las partes. Pero no será sencillo: entre ellos hay desconfianza, dudas y heridas del pasado que lejos de cerrarse corren el riesgo de enquistarse. Por si ello fuera poco, tendrán que enfrentarse a un relevante descubrimiento médico realizado por la Dra. Kavita Rao, un descubrimiento relacionado con la comunidad mutante, en cuya gestación parece haber intervenido Ord, siniestro personaje que parece empeñado en acabar con todos los portadores del gen-x. Durante el transcurso de esta aventura, primera misión del nuevo grupo comandado por Scott Summers, regresará, aparentemente de entre los muertos, Coloso.

En Peligroso, todavía impactados por el regreso de Peter Rasputín, los miembros de La Patrulla-X tendrán que enfrentarse a un mortífero enémigo que conoce a la perfección sus tácticas, estrategias y puntos débiles: ¡la personificación de la Sala de Peligro! El modo en que el Profesor Xavier está relacionado con el rencor que con este temible adversario siente sus más ilustres estudiantes, acarreará gravísimas e imprevisibles consecuencias.

Sinopsis

Tras lo acontecido en El Don y Peligroso, Whedon y Cassaday nos traen de vuelta nuestra ración mensual de las aventuras del equipo formado por Cíclope, Emma Frost, Bestia, Lobezno, Gatasombra y Coloso. Cuando todo parecía indicar que los hombres-x dispondrían del tan ansiado como necesario respiro para recuperarse de lo acontecido en fechas recientes, tendrán que enfrentarse de forma individualizada a sus más terribles e inesperados enemigos: ¿el Club Fuego Infernal?

Estos sucesos parecen guardar algún tipo de relación con el extraño comportamiento de Emma Frost, quien jugará un papel determinante en la extraña partida de ajedrez que contará con la participación de Ord, Peligro, y la Agente Brand, de la agencia S.W.O.R.D., quienes parecen tener cuentas pendientes con La Patrulla-X.

Análisis comparativo con el “Whedonverso”

A estas alturas, teniendo en consideración precedentes como Buffy, Cazavampiros, Angel, o la desgraciadamente truncada Firefly, podemos afirmar sin miedo a equivocarnos que Joss Whedon tiene una especial predilección y facilidad para narrar historias centradas en el crecimiento personal de sus protagonistas. En sus obras siempre está presente la búsqueda de la madurez, su significado, las responsabilidades que dicha condición acarrea, y el dolor implícito en todo proceso evolutivo, partiendo del presupuesto de que, para avanzar en un periplo vital repleto de brumosas encrucijadas, y alcanzar la redención necesaria para afrontar los desafíos que depara el día a día (por muy peculiar que éste sea) resulta imprescindible la asunción de los actos realizados en el pasado. Los personajes guionizados por Whedon suelen ser almas torturadas: Buffy Summers, inadaptada hasta que llegó a Sunnydale, Angel, incapaz de asumir su naturaleza dicotómica, Spike, en constante conflicto con su lado más salvaje, o el Capitán Malcom Reynolds, tratando de convivir con la certeza de que en la batalla librada en el pasado, venció el bando erróneo.

Curiosamente, en todos estos casos, termina demostrándose que la unión hace la fuerza, pues los protagonistas de las creaciones del guionista norteamericano encuentran en el apoyo propiciado por el resto de personajes las fuerzas necesarias para superar las adversidades: Willow, Xander, Giles, Dawn, o el mismísimo Spike ejercen una influencia en Buffy similar a la de Cordelia, Doyle, Connor o Wesley sobre Angel, o River, Kaylee, Zoe, Wash, o Inara sobre Malcolm. Son, en definitiva, historias muy similares, presupuestos y premisas semejantes que ensalzan el valor del compañerismo y la camaradería, poniendo de manifiesto la necesidad de recorrer el periplo vital junto a compañeros de viaje que determinen el nacimiento de sentimientos no necesariamente egoístas, ajenos al mero instinto de supervivencia del individuo aislado.

Precisamente por la importancia concedida a la colectividad, al papel determinante jugado por los secundarios en el desarrollo y evolución de sus protagonistas, Whedon siempre ha prestado especial atención a la interacción entre los personajes, haciendo valer su innata habilidad para articular diálogos tan fluidos como cautivadores.

El caso de Astonishing X-Men no es diferente: Hank McCoy trata de superar un miedo exacerbado a terminar involucionando a un estado animal, Emma Frost convive con un sentimiento de culpa, por no haber podido evitar la masacre de Genosha, con el que no está demasiado familiarizado, Scott Summers intenta superar la pérdida de Jean Grey, Piotr Rasputín alberga odio y rencor, al tiempo que trata de recuperar el tiempo perdido, disfrutando de una inesperada segunda oportunidad con Kitty Pryde.

Sentimientos y vicisitudes intensas, agotadoras y extenuantes, a las que habrá que sumar la consabida necesidad de que los “Hijos del Átomo” recuperen la confianza del Homo Sapiens… una confianza que nunca llegaron a ganar.

Valoración personal

Desgarrada supone un interesante punto de partida para el “año dos” de Astonishing X-Men, donde parece que, una vez más, guionista y dibujante unirán su talento para ofrecer una obra no necesariamente original, pero sí elegante, a la par que respetuosa y, en su vocación clasicista, deudora de algunas de las mejores etapas de La Patrulla-X.

Pese a que desde su primera entrega la colección parecía ostentar una clara vocación de independencia, las dieciocho entregas publicadas hasta la fecha revelan una evidente interacción con la continuidad del resto del Universo Marvel, concretamente con el trabajo de Brian Michael Bendis en Secret War, o de Grant Morrison en New X-Men, legado que, por cierto, apenas ha sido respetado por el resto de guionistas Marvel, lo cual no considero intrínsecamente malo, pues no soy un gran admirador de la etapa del escocés al frente de los X-Men, muy superior a la media de la franquicia mutante, pero demasiado rupturista para mi gusto. Sin embargo, Whedon aprovecha a la perfección parte del legado dejado por el guionista escocés, aunque, en lugar de transformar los personajes para adaptarlos a su estilo, aborda cada página de este cómic desde el respeto y la admiración que profesa por las más recordadas etapas de La Patrulla-X, trayendo de vuelta muchas de las características que en su día alzaron a los mutantes como claros dominadores del panorama editorial norteamericano.

Se le ha achacado a este arco argumental una lentitud considerable, que bien podría entorpecer la lectura o el disfrute de lo narrado. En su momento, tuve mis dudas acerca de si el ritmo y el tono impreso por el guionista a la historia eran los más adecuados. Ahora escribo este artículo teniendo en mente una respuesta afirmativa, matizando que tal vez el fallo radica en el medio empleado para transmitirla, o más concretamente en el formato escogido para publicarla, pues los tomos recopilatorios se antojan como la presentación más adecuada para disfrutar y apreciar todos los matices de uno de los títulos más interesantes de cuantos ha publicado “La Casa de las Ideas” durante los últimos años. Aunque mucho me temo que, lejos de tratarse de un defecto achacable de forma exclusiva a este equipo creativo, estamos ante un mal endémico en la industria tebeística contemporánea (ya sabéis, aquello que algunos han tenido a bien denominar “narración descompresiva”).

Por lo que a Cassaday se refiere, demuestra una vez más su talento y versatilidad, adaptándose al tono sosegado de la narración de Whedon. Quizás menos detallista de lo que en él suele ser habitual, pero realizando igualmente un trabajo más que meritorio, espectacular, comedido, emotivo o aterrador, en función de lo que la escena requiera.

En definitiva, un arco argumental que, tras el pequeño bache sufrido con Peligroso, logra acercarse (aunque sin terminar de alcanzar) al nivel de calidad e inspiración evidenciado en El Don, finalizando con un “cliffhanger” que terminará conduciendo a la Patrulla-X de Whedon y Cassaday, La Patrulla-X tan añorada por muchos lectores, a un enésimo viaje hacia la nostagia, hacia lo desconocido, hacia el espacio… hacia Breakworld.

Enlaces de interés

Página web oficial de Joss Whedon.
Página web oficial de John Cassaday.
Astonishing X-Men: El Don.
Astonishing X-Men: Peligroso.

Un saludo y hasta la semana que viene! (eso espero)