Before Watchmen – Rorschach #1

Aviso de Spoilers: El artículo que sigue a continuación trata información de actualidad en Estados Unidos, por lo que puede desvelar detalles argumentales que todavía no han sido abordados en la edición española.

 

Edición original: Before Watchmen – Rorschach #1.
Guión: Brian Azzarello.
Dibujo: Lee Bermejo.
Color: Barbara Ciardo.
Formato: Grapa, 32 páginas.
Precio: $3,99.

 

Bastante distanciados ya de la mucha atención que recibiera con su anuncio y luego con la publicación de los primeros #1 de las series iniciales, debo recordarles que Before Watchmen sigue existiendo. Y no sólo existe en la publicación de aquellos cómics, sino que hay un nuevo #1: es el turno de Rorschach. (Y habrá otro #1 la semana próxima, Dr. Manhattan).

Intentando revivir las sensaciones al momento de la noticia de este “evento”, creo recordar que la reunión de la dupla Brian Azzarello – Lee Bermejo para el comic de Rorschach fue algo de lo poco que rescataba. Más allá de lo que sintiera (y todavía siento) respecto de esta iniciativa editorial (y comercial), tener la posibilidad de leer a este equipo creativo de vuelta, y que a su cargo esté la presentación de uno de mis personajes favoritos de Watchmen (no soy original, lo sé) despertaba buenas sensaciones. Algo así como “si esto debe existir, que lo hagan Azzarello y Bermejo es relativamente bueno”.

Con la publicación y la lectura del #1 concretada, debo decir que estoy satisfecho aunque no mucho más allá; en términos escolares, sería nada más que un aprobado para un alumno del que se espera entre muy bueno y sobresaliente. Reseñemos primero lo que hace que llegue a ese aprobado para luego ir a lo que lo aleja del sobresaliente.

En primer lugar, está muy bien captada y plasmada la esencia del mundo de Watchmen, con una civilización occidental (y en particular, norteamericana) en plena decadencia, vista a través de los suburbios de New York, violentos, inmorales y patéticos. Asimismo, la presentación de Rorschach, desde su revelación hasta el final del número, está en bastante sintonía con lo que es el personaje a rasgos generales: un hombre de pocas pulgas, que no vacila en recurrir a la violencia para obtener lo que necesita para llevar adelante su lucha contra el crimen, que no se rinde ante la adversidad y volverá a la carga hasta conseguir lo que busca.


El guión es consistente, puede contenerse por sí mismo en estas páginas ya que lo que presenta al principio tiene cierta conclusión hacia el final, aunque esta sea un continuará que invita a seguir leyendo el desarrollo de la narración en los próximos tres números de la miniserie. Este #1 es un primer capítulo de la historia, y funciona muy bien como tal presentando al protagonista, a su mundo, al conflicto e insinuando al antagonista del héroe. Es de notar también este punto, que la narrativa propuesta por Azzarello y Bermejo está muy cerca del género de policial negro, con ese héroe políticamente incorrecto que comete errores, enfrentado en una batalla sin cuartel a unos villanos que son seres mucho peores que él.

Lo mejor del comic, no obstante, no se encuentra precisamente en el guión sino en el trabajo artístico de Bermejo, tal como sucede en todo este proyecto de Before Watchmen. Sin dudas, el estilo del dibujante cuadra muy bien con el tono del personaje, de su mundo y de la historia, desenvolviéndose notablemente a lo largo de estas primeras páginas de la miniserie, jugando además con ciertos recursos que identificamos con el Watchmen de Alan Moore y Dave Gibbons y con otros que sin ser propios aquella obra se emparentan con ella.


Ahora bien, todo eso no basta para colmar las expectativas. La presentación de Rorschach no es tan profunda como lo era en el comic original, siendo un personaje mucho más chato que aquel que tenía un gran trasfondo que lo construía más allá de la violencia para combatir el crimen en un mundo decadente.

Igualmente el guión, completamente lineal y directo que en su consistencia no logra proponer nada que no veamos ya explicitad; queda poco para que aporte el lector en la lectura, la cual ni siquiera es tan entretenida. Por lo único que los lectores pueden llegar a volver a leer en la siguiente entrega, es para seguir leyendo más de Rorschach en acción, ya que es un personaje de lo más atractivo que con seguridad es el favorito de muchos. Puede, entonces, ser efectivo este #1 de Rorschach, pero la efectividad no hace a la calidad.

Para concluir, una nota meramente descriptiva que seguramente será de interés, es que esta miniserie se desarrolla de manera independiente del Watchmen original, al margen de menciones a detalles que no hacen a la historia de este comic en particular, referencias estilísticas o la obvia cuestión de que estamos situados en el mundo de la obra de Moore y Gibbons siguiendo a uno de sus personajes. Ambientada en el año 1977, todo parece indicar que esto tratará nada más (y nada menos) que uno de los tantos casos en los que Rorschach se vio involucrado en su larga carrera combatiendo el crimen.

En pocas palabras, es un comic de cierta calidad pero dista de ser una obra de lectura obligada.