ZN recomienda: Top Ten

 

Top Ten
Guión: Alan Moore
Dibujo: Gene Ha y Zander Cannon
Norma - 352 pg. color – 26 €

 
Descripción editorial

Alan Moore (V DE VENDETTA), Gene Ha y Zander Cannon son las tres mentes criminales que han agitado las bases del cómic con el objetivo de cambiar el mundo de los superhéroes y las novelas policíacas. Adéntrate en el Distrito 10, la zona más chunga de Neópolis. Allí te puedes encontrar con los casos más extraordinarios en la ciudad más sorprendente, con los criminales más alucinantes y los agentes menos convencionales. ¡Descubre TOP 10!

Reseña


En cierto portal dedicado a Alan Moore comentan que Top Ten, a pesar de su tono humorístico, no es menos relevante que la tripleta formada por Watchmen, V de Vendetta y From Hell, las obras tenidas por más importantes en la producción de este guionista británico. Para mi propia sorpresa, ahora que me acerco a este trabajo aprovechando la edición de Norma Editorial, debo darles la razón.

Las capas de una cebolla

Hace ya un tiempo Josep Rom me explicaba que, si comparáramos los distintos niveles narrativos de una historieta con las capas de una cebolla, podría decirse que pocos autores a excepción de Hergé y Alan Moore dominan todas esas capas. Proseguimos nuestra conversación apuntando que, fruto de ese dominio casi matemático del devenir narrativo, algunas obras de los maestros llegaban a resultar algo frías en ocasiones, poniendo a Watchmen como ejemplo de ese envaramiento que produce su preciso mecanismo de relojería. Pero si eso acontece en Watchmen, no puede decirse que pase lo mismo con Top Ten. Porque aquí, en esta serie, ese brillante manejo de todos los estratos literarios que Moore posee genera una obra redonda.

Extrapola que da gusto

Curiosamente, tanto Watchmen como Top Ten parten de una extrapolación similar. En Watchmen este autor se planteaba cómo serían los superhéroes en realidad y cómo afectaría su existencia al mundo. En Top Ten también se juega con el binomio que forman los héroes y su entorno inmediato, pero esta vez para retratar cómo afecta una determinada circunstancia a los superseres, la de la cotidianidad en una ciudad donde toda persona tiene algún que otro poder. Y así, si en Watchmen las derivadas de esa interacción resultaban de lo más deprimentes, en Top Ten casi todo toma un cariz ligeramente jocoso.

Riamos un rato

Ese tono humorístico es una de las primeras cosas que destacan al acercarse a esta serie sobre las andanzas de “los superpolicias de la superciudad”, haciendo que la lectura de la misma nunca deje de resultarnos agradecida y amena. Dicho matiz cómico surge a partir de dos desencadenantes: Por un lado, del propio salero de los personajes, con sus típicas bromas de colegas, y por otro lado de las absurdidades que se derivan de convertir al superhumano en superciudadano.

Si sonríes duele menos

Fijémonos, no obstante, en qué esa comicidad sirve para que Moore trate de forma más digerible temas de gran relevancia para él, como lo son los prejuicios y la discriminación. La colorista combinación de personajes que presenta la serie, su conducta y las relaciones que establecen entre ellos, suponen a menudo una interpelación – si no un desafío – para esos mismos personajes y también para los lectores. Junto con las ya acostumbradas referencias a la dignidad de las personas homosexuales y las de raza negra, Moore se las apaña para hacernos reflexionar sobre la “humanidad” de la inteligencia artificial, distinguir la pedofilia de las relaciones con menores maduros y justificar emotivamente ciertos comportamientos cercanos a la zoofilia.

Las propinas del Sr. Moore

Todo eso, por supuesto, aliñado con el buen hacer típico de este guionista. Con ese esmero que sabe abarcar cada capa de la narración para hacernos vibrar de principio a fin, ahora indignados por los abusos de los poderosos, ahora conmovidos por las penurias de ciertos personajes, ahora intrigados por el desenlace de una trama… en vilo ante una prevista amenaza.

Ponle dibujitos

Sabiendo escoger bien los artistas que desea para cada una de sus obras, ni qué decir tiene que el apartado gráfico de Top Ten resulta de lo más adecuado para la obra. Gene Ha y Zander Cannon consiguen darle a su grafismo un acabado verosímil y realista que resulta épico cuando a la trama le conviene y un tanto ridículo cuando el guión así lo precisa. Impagables son también todos los homenajes a infinidad de personajes del género de superhéroes o derivados que salpican sus fondos, imaginamos que muchos de ellos propuestos por el mismo Alan Moore.

Todos queremos más

Ante una obra tan redonda y una lectura tan agradable, nuestro mayor deseo es que Norma se anime a editar las secuelas y precuelas que la serie ha tenido (Smax, Top 10: The Forty-Niners, Top 10: Beyond the Farthest Precinct)… y ustedes que lo vean!