Guía de Lectura: La ReGénesis de la Patrulla-X

Cuando Charles Xavier decidió retirarse, dejando su sueño en manos de sus alumnos, es muy probable que ninguno de estos imaginase que les iba a tocar lidiar con una de las etapas más difíciles de la especie mutante. Diezmados por tres amargas palabras pronunciadas por la Bruja Escarlata durante la Dinastía de M, los mutantes pasaron de ser una especie emergente destinada a heredar la tierra a convertirse en una raza obsoleta en constante flirteo con la extinción.

Si los apenas doscientos mutantes que todavía conservan sus poderes y su correspondiente dotación genética han conseguido escapar a tan aciago destino ha sido gracias al esfuerzo de Cíclope y sus compañeros de la Patrulla-X, quienes sacrificarían todo lo decible y lo indecible para mantener a los suyos con vida. Una lucha interminable por la supervivencia en la que Lobezno llegaría a convertirse en el principal apoyo del primogénito de los X-Men, permitiendo que ambos dejaran atrás sus diferencias desarrollando una complicidad única como compañeros de armas.

Sin embargo, las fisuras de esta relación terminaron provocando un enfrentamiento entre ambos dando como resultado una división ideológica dentro del seno de la Patrulla-X a raíz de los acontecimientos acaecidos en X-Men: Cisma. Arrancando este mismo mes en nuestro país, X-Men: ReGénesis supone un punto de acceso perfecto para aquellos lectores que quieran adentrarse en las aventuras de la Patrulla-X.

Con el eje central de la franquicia dividido en dos colecciones correspondientes a cada una de las dos facciones, resultantes. A cargo de equipos creativos de auténtico lujo, esta nueva etapa supone el inicio de una macrohistoria que culminará el año próximo cuando el rumbo de ambas colecciones culminará en la colisión de los mutantes con los Vengadores a raíz de una amenaza de proporciones cósmicas.

Pudiéndose seguir cada una de las colecciones de forma independiente y luego disfrutar de la citada maxiserie sin necesidad de otras series ni complementos, esta nueva etapa de la Patrulla-X nos devuelve la cara más fresca e imaginativa de los hijos del átomo. Apostando cada una de las series por un tono completamente diferenciado, el hecho de que se trate de una etapa compacta con principio y final la hacen todavía más apetecible para cualquier aficionado de los X-Men ya se trate de novicios que acaban de llegar a la franquicia o a aquellos que llevan siguiéndola durante años disfrutando de cada nuevo capítulo que añadía un escalón extra a la rica mitología mutante.

A continuación, os ofrecemos un breve repaso de lo que nos ofrecen cada una de las colecciones de la Patrulla-X y lo que encontraréis en cada uno por si todavía no os habéis subido al carro con esta disfrutable nueva etapa y pudieráis estar interesados en ella:




La Imposible Patrulla-X de Kieron Gillen

Si erais de los que seguíais Patrulla-X durante la dictadura de hierro de Matt Fraction sobre la cabecera, es muy probable que más de uno viviese el desembarco de Gillen como un día de radiante sol tras demasiadas tardes nubladas. Y es que a pesar de que Fraction puso empeño e intentar introducir ideas nuevas con más o menos acierto, con el guionista de Phonogram los personaje volvieron a sonar como siempre y a lucir como nunca.

Con un historial que incluye la divertidísima miniserie Astonishing X-Men: SWORD, la interesante Generación-X y las últimas sagas de la Patrulla-X (donde hemos podido ver desde un impecable retrato del Amo del Magnetismo hasta una vibrante reinvención de la saga clásica del Juggernaut pasando por un arco que cerraba lúcidamente varios de los cabos sueltos de la etapa de Josh Whedon), Gillen destaca por ser uno de los mejores dialoguistas de la Marvel actual y por una flema británica tan imaginativa como sutilmente vitriólica.

Para esta nueva etapa, el guionista reestructura la jerarquía de la facción mutante asentada en Utopía centrando el protagonismo en un equipo presentado como una suerte de cruce entre la JLA y Authority. Preactivos y poco abiertos a aguantar embates de nadie, el equipo formado por Cíclope, Tormenta, Emma Frost, Magneto, Namor, Coloso (actualmente ejerciendo como avatar de Cyttorak), Peligro, Magik y Hope Summers se enfrenta saga tras sagas contra amenazas a la altura del nivel de poder de sus integrantes incluyendo a Mister Siniestro, los Celestiales, la Falange o algún que otro viejo conocido para los seguidores del guionista.

En el apartado gráfico podremos encontrarnos a un Carlos Pacheco con algún que otro problema con las fechas de entrega pero tan espectacular como siempre (nunca Emma Frost ha lucido tan bien como a manos del gaditano), un Greg Land mucho mas tolerable desde que no hace experimentos que le quedan fatal o el “infográfico” Brando Peterson. Aunque la etapa puede hacerse algo “incómoda” en un principio por un ritmo algo “trasnochado” la tendencia de Gillen a demoler las salidas argumentales simples y optar constantemente por el uso del pensamiento lateral, a la suma resulta francamente gratificante para cualquier aficionado de la ciencia ficción más extrema y elegante.

Recomendable para cualquiera que disfrute con los incesantes intercambios de diálogo cargados a la mejor tradición de House, que busque enfoques diferentes y atrevidos de la cosmología mutante, que sea asiduo a las aventuras televisivas del Doctor Who o que disfrute con aventuras de superhéroes sofisticadas en la tranquilidad de su estudio acompañado de un buen LP de música indie.

[La Imposible Patrulla-X de Kieron Gillen, Carlos Pacheco y Greg Land]




Lobezno y la Patrulla-X de Jason Aaron

A estas alturas, el nombre de Jason Aaron deber ser sobradamente conocido para cualquier aficionado que lleve afincado desde hace unos años en la franquicia mutante o el cómic americano. Responsable de la que ya se puede considerar como una de las mejores etapas de Lobezno desde que Chris Claremont lo dejo huérfano, el guionista de Scalped tiene como principales virtudes un carácter tan referencial como iconoclasta así como un certero ojo a la hora de captar la esencia de los personajes.

En sus manos, el canadiense dejó de ser el vacuo cliché de ”garra-venganza-tajada” al que había sido relegado durante los últimos años para convertirse en un personaje complejo y tridimensional. Enfrentándolo a retos y dilemas que iban mucho más allá de lo fuerte o duro que fuera el enemigo de turno, Aaron aprovecharía su evolución durante los últimos años (sí, habéis leído bien “Lobezno” y “evolución”, dos términos que hasta hace no demasiado parecían contradictorios) para colocarlo en una situación insólita a raíz de las consecuencias de X-Men: Cisma.

En Lobezno y la Patrulla-X, Logan se convierte en el imposible director de un reabierto Instituto para jóvenes mutantes y junto a viejos conocidos como Kitty Pryde, Bestia, el Hombre de Hielo, Rachel Summers o Doop intentan hacerse cargo de una inmanejable jauría de críos hiperactivos con las hormonas por los cielos. Con alumnos como Quentin Quire, Idie Okonkwo, Alud, Armadura y otros cuantos a los que todavía no conocéis pero que no tardarán en convertirse en vuestros favoritos, la serie nos ofrece un festival de ideas bizarras y alocadas con grandes dosis de humor negro y patán a medio camino los New X-Men de Grant Morrison y la Generación-X de Scott Lobdell.

Con villanos como la retorcida versión ”Kick Ass” del Club Fuego Infernal, casinos interestelares o monstruos de Frankenstein con lanzallamas, la serie sigue la estela del tono que Aaron ya utilizar en la divertidísima e imaginativa Astonishing Spider-Man y Lobezno. Sin dejar de lado un fantástico desarrollo de los personajes entre WTF? tras WTF?, la serie cuenta con el atractivo gráfico del incombustible Chris Bachalo y un Nick Bradshaw que parece poseído por el espíritu de Arthur Adams.

Irreverente, demencial y con un trasfondo repleto de sustancia, Lobezno y la Patrulla-X nos devuelve a una época en la que la diversión primaba sobre cualquier aspiración “metafísica” agarrándose a las tripas a golpe sorpresas, carcajadas y sonrisas cómplices. Tomándose en serio a si misma lo justo para no ser un delirio sin pies ni cabeza ni un solemne tostón, la serie de Aaron es una propuesta ideal para revivir al crío que todos seguimos llevando dentro.

[Lobezno y la Patrulla-X de Jason Aaron, Chris Bachalo y Nick Bradshaw]




Títulos Complementario

Aunque estos dos títulos llevarán el peso central de la franquicia, para todos aquellos aficionados que busquen una dosis extra de X-Men o que no conecten con los enfoques de Gillen y Aaron, Marvel ofrece otras series con un perfil más discreto como complemento a las citadas:

  1. X-Men Legacy de Christos N. Gage: Tras la marcha de Carey, Gage toma las riendas de la colección manteniendo el rumbo de su predecesor pero con un tono más clasicote. La serie continúa centrándose en Pícara desarrollando el cada vez más patente control de sus poderes mientras se traslada junto a Gambito, Rachel Grey, Frenesí y compañía al instituto fundado por Lobezno. La serie es un buen complemento a la colección de Aaron centrándose en temas menos relevantes para el futuro de la franquicia mientras da voz a los integrantes más secundarios de la facción. Con un espectacular dibujo a cargo de nuestros compatriotas David Baldeón y Rafa Sandoval, es una serie más que recomendable para todos los seguidores de Gage o la mutante sureña que destaca especialmente por unas ESPECTACULARES peleas superheroicas como las que se hacían antes (X-Men Legado de Christos N. Gage, David Baldeon y Rafa Sandoval)
  2. X-Men: Alfa y Omega de Brin Wood: Miniserie centrad en la difícil relación entre el intratable Quentin Quire y Lobezno, trae de vuelta al guionista de DMZ y Northlanders para adentrarnos en una historia al más puro estilo Inception en la que el muchacho y el canadiense emprenderán una guerra entre el plano físico y el astral. Con un apartado gráfico francamente estimulante a cargo de Roland Boschii y Mark Brooks sirviendo tanto como complemento la serie de Aaron como para ver la primera toma de contacto de Wood con la franquicia (Próximamente)
  3. Astonishing X-Men (Varios artistas): Desde la marcha de Ellis, la serie se ha convertido en una colección de miniseries y así seguirá.. En la primera de ellas, Greg Pak y Mike McKone explorarán los sentimientos de Cíclope respecto a la marcha de Logan y el resto de sus amigos lanzándolo a una aventura a través del espacio tiempo a la mejor tradición de los llorados Exiliados. Bebiendo de la temática de las Cajas Negras, el arco servirá como germen para una futura serie deudora del espíritu de nuestros viajeros interdimensionales favoritos. Pero esa es una historia para otro día.

    Tras dicho arco, Marjorie Liu y Mike Perkins pondrán rumbo a Nueva York para centrarse en el equipo de Lobezno con una historia que contará con Estrella del Norte y Karma como personajes principales y que ha provocado un gran revuelo en los Estados Unidos (Astonishing X-Men Vol3 a partir del número 27)

  4. X-Men de Victor Gischler: Y ya para terminar nos toca hablar de la colección del guionista de Masacre: El Mercenario Bocazas, que continuará con un enfoque similar al de Marvel Team Up mutante que tenía hasta ahora pero con algunos cambios, siendo el fundamental el abandono de las alineaciones rotativas para mantener un elenco fijo compuesto por Tormenta, Mariposa Mental, Dominó, Sendero de Guerra y la Vampírica. Los cinco conformarán el equipo de seguridad de Utopía enfrentándose desde a Centinelas a Skrulls o The Unforgiven. Pese a la icorporación de dibujantes de la talla de Jorge Molina o Will Conrad, la serie de Gischler ha sido la menos beneficiada con esta leve reestructuración de la franquicia -aunque más que reestructuración, ha sido una maniobra para llamar la atención sobre los títulos de la línea dividien Uncanny en dos- siendo probablemente la menos inspirada del conjunto. Aun así, Gischler se las ingenia para regalarnos algún que otro aporte lúcido como el asedio de los mercenarios y dar cierta sensación de “cierre” al concluir su trama vampírica (X-Men Vol4 a partir del número 16)




Y con esto concluímos nuestro repaso a las series de los X-Men ligadas a este nuevo movimiento editorial. Todavía nos quedaría hablar de las series satélite del universo mutante con títulos tan recomendables como los Imposibles X-Force de Rick Remender, X-Factor de Peter David, Nuevos Mutantes de Dan Abnett y Andy Lanning o Generación Hope. Pero esto, lo dejaremos para otro día.