ZN Reseñas: Los Leones de Bagdad

 

Edición original: Pride of Bagdad. 2006 DC/Vertigo.

Edición España: Junio de 2007; Planeta.
Guión: Bran K. Vaughan.
Arte: Niko Henrichon.
Formato: Libro cartoné, 168 págs.
Precio: 14,95 €.

 

Resumen de la editorial:

La historia se basa en un hecho real: durante el bombardeo de Irak, en el 2003, cuatro leones escapan del zoo de Bagdad. A través de estos animales, los autores realizan una crónica de las calles de la ciudad, bombardeada y sitiada. Perdidos y confundidos, hambrientos pero finalmente libres, los leones luchan desesperadamente por sus vidas, realizando así una reflexión sobre el verdadero significado de la palabra “libertad”, si realmente puede ser dada o únicamente puede ser ganada mediante la autodeterminación y el sacrificio.

El guionista Brian K. Vaughan es autor también de otras obras publicadas por Planeta DeAgostini, como “Y, el último hombre” o “Ex Machina” (error, esto último lo edita Norma). El dibujante Niko Henrichon ha colaborado en otras obras de DC/Vertigo como “Barnum” o “The Sandman Presents: Taller Tales”.

Y añado que también ha firmado para Marvel las series Runaways, The Hood (¡publícala Viturtia!), Cámara, Ultimate X-Men y Spider-Man: Exposición Negativa. Además para Dark Horse la miniserie Los Escapistas (¡publícala David Hernando!) y para Wildstorm ha escrito un curiosísimo episodio de la serie regular de Midnighter. Por si fuera poco también se ha incorporado al equipo de guionistas de la serie de tv Perdidos y trabaja en la traslación de sus obras a otros medios.

Ese interés por ver publicadas en España todas las obras escritas por el señor Vaughan es muy compresible por mi parte, porque se trata del guionista al que sigo con más atención en la actualidad. Casi más si cabe que a otros ilustres cerebros como Grant Morrison, Warren Ellis o el cada vez menos activo en las viñetas Alan Moore.
Se debe a que las historias de Vaughan me resultan tremendamente frescas, da gusto leer sus cómics porque son una auténtica manifestación de hacia dónde ha de dirigirse el medio para perpetuarse con dignidad en vez de estirando artificialmente franquicias.

No sólo es capaz de ofrecernos una visión novedosa del concepto de los superhéroes (en Runaways), sino que tiene la habilidad para crearse sus propias series desde cero, si acaso con la cultura popular como base de datos atemporal. Así surgen títulos tan interesantes como Y-El Último Hombre o Ex Machina, cuyo final ya está de antemano planificado para no quemar las ideas por exceso de exposición. De esta manera parece que esté escribiendo novelas gráficas de gran extensión, al estar delimitada de forma aproximada su duración total. Pero realmente su primera novela gráfica per se hasta el momento es Pride of Bagdad, conocida aquí como Los Leones de Bagdad, en vez de los más lógicos El Orgullo de Bagdad o La Camada de Bagdad.

La historia descrita en el resumen que abría este texto está fundamentada en hechos reales que en su día reflejaron diversos medios informativos. Por descontado se le ha añadido para la ocasión una importante carga de ficción, empezando por la capacidad parlante y pensante de los animales, bastante cercana a la humana. Gracias a ello son personajes con vida y voz propia, capaces de conmovernos en su historia vital por las calles del Irak en guerra.

A ello ayuda enormemente el cuidado trabajo gráfico de Niko Henrichon, que se ocupó de él por completo durante meses, logrando por fortuna un resultado a la altura del guión.

Si tuviera que quedarme con un solo cómic este mes, pasaría de guerras civiles y cincuentaydoses, incluso le pediría perdón a Alan Davis por no contar con su 4F: El Fin. Pero seguro que se mostraría de lo más comprensivo al enterarse de que la traición estaba justificada en los expresivos, majestuosos, salvajes y trágicos Leones de Bagdad.