Batería de reseñas: semana del 4 al 10 de Junio

Reseña de Transformers: Armada 1 y 2, por Alberto Benavente

 

Edición original: Transformers: Armada 1 a 4 (2002); Dreamwave.
Edición España: 2006/07; Norma Cómics.
Guión: Chris Sarracini.
Dibujo: James Raiz y Edwin García.
Entintado: Rob Armstrong y Erik Sander.
Color: The Real T!.
Formato: 2 Tomos prestigio 80 y 48 págs.
Precio: 6,95 € y 5,00€.

 

Puede que haya perdido mi inocencia para según qué cosas”. Estas palabras las decía la semana pasada un crítico de cine en una radio nacional, a propósito de la tercera entrega de Piratas del Caribe. Esa inocencia, decía, le impedía ver con buenos ojos algo que, para él, no era más que un saca cuartos y poco más.

Empezamos con esa frase porque es algo similar a lo que ya dijimos hace dos semanas con respecto de la nueva serie de los Transformers que nos trae Norma. Que el lector veterano no encontrará aquí nada nuevo. Es más, puede que hasta le resulte irrisorio el aspecto o incluso hasta una mera copia de lo que solo supo llevar a buen puerto Simon Furman (por cierto que este se sumó más adelante en esta etapa Dreamwave y ahora forma parte de los nuevos “nuevos” Transformers de IDW).

Hablando del comic en propiedad, en esta ocasión, y tras el final apoteósico de la anterior miniserie, nos retrotrae al inicio de todo, al planeta Cybertron donde la batalla entre Autobots y Decepticons es inevitable. Y desde donde asistimos en primera fila a la llegada de todos ellos a la tierra. También asistimos a un nuevo tipo de TFormers…y hasta aquí puedo leer. Decir que esta serie Armada, que luego pasaría a ser llamada Energon, corría en paralelo y en continuidad con la serie de dibujos que estrenaron en aquel momento en los USA (titulada tambíen Armada. Originalidad, ya saben), algo que no cabe en ninguna cabeza a día de hoy con ningún tipo de tebeo de otro tipo. ;)
Sin llegar a ser nada del otro mundo, es de agradecer que al menos haya guiños al lector, tanto novato como veterano ya desde la primera página, donde una simpático robotito nos da la bienvenida a Cybertron “tanto si es su primera vivita como si ya ha estado aquí antes”.

En resumen, lectura agradable sin más, para la muchachada que busca algo actual de tan magnos robotajos y aperitivo ideal para la “omnipresente en todas las noticias relacionadas” película de inminente estreno con los coches, aviones, radiocasetes y ambulancias preferidos de todos los lectores de esta serie.

Oh, y claro…!!!A Transformarse!!!!

Reseña de Jóvenes Titanes #18, por David Fernández

 

Guión: Geoff Johns
Dibujo: Tony S. Daniel y Todd Nauck
Entintado: Marlo Alquila, Richard Bonk, Sean Parsons, Nelson y Lary Stucker.
Color: Jeromy Cox y Tanya & Richard Horie
Correspondencia USA: Teen Titans # 31-32 USA
Planeta DeAgostini Cómics – 48 págs – 3,5 €

 

El Hermano Sangre, demonios, muertos vivientes, la profundización en la incipiente relación entre dos Titanes, la recuperación de un atípico héroe supuestamente muerto… y ¡el Capitán Zanahoria y el Equipo del Zoo! Sin lugar a dudas, los arcos argumentales de Jóvenes Titanes más directamente relacionados con Crisis Infinita no dejará indiferente a nadie.

La historia continúa donde la habíamos dejando en la anterior entrega de la colección, con el retorno del Hermano Sangre, dispuesto a sembrar el caos con tal de traer el infierno a la Tierra, sin pensárselo dos veces a la hora de utilizar los más macabros métodos. La trama, como viene siendo habitual, está plagada de numerosas referencias a la historia pasada de los Titanes, valiéndose de los menos experimentados miembros del supergrupo para justificar argumentalmente la explicación de dichas referencias, destinadas principalmente a los lectores más veteranos. Una buen historia que, en esta ocasión se ve lastrada por las páginas protagonizadas por El Capitán Zanahoria, que si bien en el anterior arco argumental servían como contrapunto cómico, y enriquecían la trama principal con un curioso juego de paralelismos, en esta ocasión se antoja un tanto cargante y anticlimática,

En cuanto al #32 USA, decir que viene a representar un enfrentamiento ¡Superboy vs Superboy!. Enfrentamiento, por cierto, ya plasmado en Crisis Infinita #4, pero en esta ocasión narrado desde una perspectiva diferente. Todo un duelo de tintes épicos y existencialistas, que bien podría representar una metáfora, no demasiado disimulada, de la angustia juvenil por la búsqueda de la identidad propia, la reivindicación de la individualidad, y de los rasgos diferenciadores, puestos en relación con la potenciación de dichos valores mediante la integración, en este caso, en una familia: Los Titanes.

Un buen cómic, aunque un tanto irregular, que deja patente que nada volverá a ser lo mismo para estos jóvenes héroes. Pese a lo dicho, en mi opinión esta colección gana enteros en cuanto se aleja de la farragosa continuidad del Universo DC, aunque su papel en esta Crisis se haya escenificado de forma más que digna.

Reseña de Astonishing X-Men vol.2 #1, por David Fernández

 

Guión: Joss Whedon.
Dibujo y entintado: John Cassaday.
Color: Laura Martin.
Correspondencia USA: Astonishing X-Men #13
Panini Cómics –24 págs– 1’95 €

 

Por fin, tras una espera de ocho meses que se ha hecho eterna, llega a las estanterías de las librerías especializadas uno de los más destacados títulos, tanto de Marvel Comics como de la franquicia mutante. Aprovechando la ocasión, desde Panini cómics han optado por renumerar Astonishing X-Men, a diferencia de la edición americana, en la que la presente historia fue publicada como el # 13 del volumen 1 de la colección.

Tras lo acontecido en El Don y Peligroso, primero arcos argumentales de Whedon y Cassaday, ambos autores nos traen de vuelta nuestra ración mensual de las aventuras del equipo formado por Cíclope, Emma Frost, Bestia, Lobezno, Gatasombra y Coloso, planteando una trama ya insinuada en anteriores entregas, donde se recuperará a uno de los enemigos por antonomasia de La Patrulla-X: El Club Fuego Infernal. Pero en un número caracterizado por la profusión de diálogos, la acción no se centra de forma exclusiva en tan selecta asociación, pues Whedon analiza el nuevo estatus de la relación entre Peter y Kitty, nos muestra a Logan tutelando a la nueva (y poco numerosa) generación de mutantes, y a Maria Hill, directora de S.H.I.E.L.D., preocupada por los tejemanejes intergalácticos relacionados con la organización S.W.O.R.D, los X-Men, y el alienígena Ord. Suficientes asuntos como poder intuir por dónde discurrirán los derroteros argumentales de este “año dos” de Astonishing X-Men, donde parece que, una vez más, guionista y dibujante unirán su talento para ofrecer una obra no necesariamente original, pero sí elegante, a la par que respetuosa y, en su vocación clasicista, deudora de algunas de las mejores etapas de La Patrulla-X.

Comentar que, pese a mantener una clara vocación de independencia, las páginas de este cómic no están exentas de cierta interacción con la continuidad del resto del Universo Marvel, concretamente con el trabajo de Brian Michael Bendis en Secret War, o de Grant Morrison en New X-Men, legado que, por cierto, apenas ha sido respetado por el resto de guionistas Marvel, lo cual no considero intrínsecamente malo, pues no soy un gran admirador de la etapa del escocés al frente de los X-Men, muy superior a la media de la franquicia mutante, pero demasiado rupturista para mi gusto.

Por lo que a Cassaday se refiere, demuestra una vez más su talento y versatilidad, adaptándose al tono sosegado de la narración de Whedon. Y es que en definitiva, estamos ante un número introductoria, donde los diálogos gozan de un protagonismo casi absoluto, frente a las escasas (casi inexistentes) escenas de acción. Un punto de partida que hace augurar un par de arcos argumentales realmente interesantes, quizás lastrados por el errático ritmo de publicación en su edición americana, que esperemos no termine por afectar a la española.