Planetary (II): Un mundo extraño
Escrito por Zona Negativa el día 19 Mayo, 2007 = Planetary: Análisis global (2 de 2)
Edición original: 1999/2009; Wildstorm (DC Comics).
Edición España: I Planeta DeAgostini/ II Norma Editorial.
Guión: Warren Ellis.
Dibujo: John Cassaday.
Entintado: John Cassaday.
Portadas: John Cassaday.
Color: Laura DePuy Martin, David Baron, Wildstorm FX.
Precio: 26,00 € (12 números y Preview); 14,00 € (Crossovers). Otras ediciones descatalogadas.
Autores del artículo: David Fernández y José Torralba
Elijah Snow. Poco podemos decir de él sin destripar la serie: es muy viejo (a pesar de que no lo aparenta en absoluto), es amnésico (gran parte de la serie se estructura en base a sus recuerdos), tiene la capacidad de “sustraer el calor” y es increíblemente inteligente y deductivo. Reclutado por Jakita Wagner en el primer número de la serie para sustituir a un miembro del equipo de campo de Planetary, su personalidad se irá haciendo más cínica a medida que avanza la serie, hasta componer un personaje claramente amoral alejado de las habituales características de los superhéroes clásicos. Tal vez por esa ambigüedad moral y por poseer la misma información que el lector, es el miembro de Planetary más idóneo para generar empatía.
Jakita Wagner. Envejecimiento enlentecido, fuerza potenciada, agilidad sobrehumana, resistencia inusitada y sentidos hiperagudizados. Tales características hacen de Jakita Wagner el miembro más físico del equipo de campo. Leal y fiel al misterioso Cuarto Hombre que dirije Planetary, Wagner se muestra especialmente lacónica cuando se le pregunta por el miembro caído al que Snow está sustiyendo (algo que se aclarará más adelante). A pesar de aparentar ser muy dura, es la más sensible y moral de todos los personajes del cómic. No obstante, su motivo para estar en la organización provoca una carcajada de admiración y sorpresa: para no aburrirse.
El Batería. De veintipocos años, los orígenes de El Batería son los últimos en conocerse de la serie. Proporciona un importante apoyo al comunicarse con sistemas de información tecnológicos, mágicos, físicos… todo lo que contenga información jerarquizada, codificada y en uso. Su comportamiento es errático, y a veces su condición de benjamín postadolescente le acarrea broncas con el resto de los miembros del equipo, incomodados por su bromas y su falta de madurez. Una curiosidad (apuntada por Juanjo Palacios): está físicamente basado en la imagen del propio Cassaday.
The Four (Los Cuatro). Ninguna colección superheroica es tal si no dispone de una galería de villanos adecuados. The Four, la organización compuesta por cuatro integrantes sospechosamente parecidos a los 4 Fantásticos está a la altura, convirtiendo la inquietante aparición de cada miembro en un momento de alta tensión para el lector. Descubrir los poderes de Randall Dowling (Reed Richards), Kim Süskind (Sue Richards), William Leather (Johnny Storm) y Jacob Greene (La Cosa) se convierte en uno de los muchos alicientes de la serie pues aunque guardan relación con sus referentes, las modificaciones pueden llegar a ser sustanciales. Su objetivo: controlar la tecnología, el progreso y el conocimiento de la humanidad.
La composición de página de Planetary es deudora clara del mejor Jim Steranko y está dedica por completo a dos funciones: satisfacer perfectamente la narratividad y vehiculizar el eclecticismo referencial del tebeo. Con un número de viñetas por página que usualmente suele ser de 4-5, no hay ningún tipo de viñeta que sea preponderante, si bien si podemos decir que todas ellas son cuadrangulares, que no se entregan a experimentos formales y que no se opta por un uso funcional del espacio interviñeta; esto es, que o bien no aparece o bien es un clásico fondo monocromo que enmarca las unidades funcionales del tebeo.
Sin embargo, este análisis es sólo válido cuando hacemos una aproximación muy general. Hemos dicho que Planetary se estructura como una serie de números unitarios (con la notable excepción del #19-20) cada uno de ellos presentando una historia más o menos autoconclusiva, con una subtrama de fondo que se desarrolla paulatinamente. Cada número obedece a su vez a las reglas más clásicas de la narración: planteamiento (se expone el misterio a investigar), nudo (que puede estar destinado a la acción o la explicación del misterio), y desenlace (destinado a la acción o a una serie de conclusiones). El nudo y el desenlace suelen ser alternantes, es decir, si uno desarrolla un pasaje de acción, el otro es el discursivo y viceversa.
El planteamiento generalmente se compone de dos tipos de viñetas: panorámicas, de distinta altura, que permiten enmarcar a los personajes junto a extensas líneas de diálogo en sus respectivos bocadillos; y la clásica viñeta cuadrada o muy proporcionada, compartiendo protagonismo con la anterior. A veces tenemos que Ellis, muy juguetón y cinematográfico, da un golpe de efecto rompiendo el esquema con una página de viñeta única, pero siempre con carácter expositivo y no narrativo (muestra sin estar dedicada a acción alguna), con el fin de sorprender al lector.
El nudo, si está dedicado a la acción, será justo lo contrario: primacía de lo narrativo y espectacular frente a lo expositivo. Las viñetas suelen superponerse entre sí, y sobre una imagen mayor más espectacular; es frecuente que los personajes se salgan de las viñetas, creando ilusiones tridimensionales; segmentación en viñetas verticales; apenas hay líneas de diálogo; zooms sobre acciones muy específicas, etc… Todo ello en pos de una sola palabra: dinamismo. Sin embargo, como veremos más adelante, el nudo también puede usarse con otro tipo de fines.
La conclusión vuelve a los esquemas del planteamiento, aunque suele ser más corta y casi siempre finaliza con una viñeta de planos generales, a modo de final soberbio y épico o para potenciar el efecto cliffhanger. Si se dedica a la acción será muy similar al nudo, pero finalizando abruptamente en una página cuyas viñetas nos enseñan a nuestros héroes después de la batalla, descansando y comentando algo al respecto.
Pero como dijimos al principio, el aspecto formal también busca potenciar la sensación de eclecticismo, de fusión de toda la cultura pulp del siglo XX. Para ello Ellis altera el aspecto del tebeo en algunos números a placer, intentando semejar la estética del mito que se explora en el ejemplar. Así por ejemplo tenemos que las primeras páginas del #3 (dedicadas a la acción en este caso) se componen exclusivamente de viñetas panorámicas en sucesión, refiriendo a las películas hongkonesas (como las que John Woo rodaba con Chow-Yun Fat en su mejor época) que se intentan emular. O las páginas expositivas del #6, cuando empequeñece las viñetas sobre un fondo negro para similar una sesión de briefing de la II Guerra Mundial. O cuando en el #5 elige un formato más propio de la novela ilustrada que del cómic para contar la historia de Doc Brass. O cuando…
El dibujo de Cassaday sigue unas reglas similares. Dejando aparte su sentido de la proporción anatómica, su estilo oscila entre un dibujo ligeramente esquemático o de corte neoclásico, basado en la línea de trazo preciso, cuando deben primar la composiciones estáticas o los diálogos; cierta aproximación al realismo cuando quiere captar matices faciales expresivos (elevando el nivel de complejidad del trazo); y un barroquismo muy profuso en detalles cuando se enfatiza la acción o la epicidad (sólo hay que observar las distintas interpretaciones del personaje de Snow un poco más abajo). Esa capacidad de saltar entre estilos según la situación y su dominio de las sombras gradadas y no gradadas, es la que más lo distingue de otros dibujantes como por ejemplo Phil Jimenez (crossover Planetary/Authority), que mantiene siempre en cualquier situación el mismo nivel de detalle.
Y para terminar, es preciso hablar del magnífico color de Laura DePuy. En manos de otro profesional el dibujo de Cassaday probablemente habría perdido puntos. El uso de una paleta de colores muy variada y luminosa pero casi siempre usando tintas planas proporciona un aire contemporaneo y actual, desenfadado y algo pop, que resulta el tono idóneo para tratar una serie que revisita todos los mitos del siglo XX y su imaginería pulp. Otro tipo de color más gradado o minucioso probablemente habría redundado en una imagen demasiado hiperrealista y estática, que le habría quitado frescura al cómic.
Como se desprende de la propuesta de la serie redactada por Warren Ellis, las portadas de Planetary desempeñan un papel fundamental a la hora de delimitar el tono, estilo y vocación de la misma. En la mayor parte de los casos, las portadas de los cómics pertenecientes a una misma colección tienden a ser uno de sus principales elementos unificadores: mediante la introducción de logotipos y la creación de un estilo propio se busca proporcionar al lector una seña de identificación comercial clara entre la gran cantidad de números de las estanterías, al tiempo que cohesionar una historia serializada desde la fuerza de la estética.
Esto está tan asentado entre los creadores, editores y consumidores de cómics que, cuando se quiere romper esta regla, se debe dar algún tipo de explicación conceptual al respecto. El caso de Planetary es claro: la ruptura se justifica en primer lugar por la necesidad de explicitar aún más si cabe que cada número es relativamente unitario respecto al misterio que se investiga y al homenaje que se desea hacer. Pero también se entiende desde la lógica interna de la serie ya que se pretende retratar todo un siglo en imágenes, como si se estableciera un juego metaliterario entre la labor de Elijah Snow en el cómic y el propio cómic. Desde este punto de vista “el cómic Planetary” es en sí mismo una “Guía Planetaria” como las que aparecen en la serie, y lo único que Ellis tendría que hacer para redondear la jugada es firmar los guiones como Elijah Snow.
Pero hay otro aspecto importante en la variabilidad de las portadas: la identificación. Vivimos en una época en la que el ser se encuentra indefectiblemente ligado a la imagen que proporcionamos. La imagen, en menor o mayor medida nos define pero, si nuestra imagen fuera mutable ¿cómo nos definirían? A este respecto es interesante pensar que Planetary hace, como ya hemos repetido hasta la saciedad, homenajes y referencias en cada número y que las portadas son un elemento más en ese juego, pero que eso también le impide tener imagen clara, definida y, sobre todo, propia.
¿Cómo podríamos juzgar pues la serie de Ellis a través de sus portadas, de la imagen que ofrece y de su apariencia? ¿Cuál es la verdadera portada de Planetary? Hay tres que la definen totalmente; que trascienden la referencia: la del número 1, la del número 24, y la del número 26. La primera porque todo número uno sienta las bases de la relación con el lector; porque no se puede jugar sin antes haber sentado las reglas. En la portada del #1 se presentan los tres protagonistas de la historia en una postura calmada, con el logo de Planetary y el “Copo de Nieve” al fondo, encuadrando la serie en el género fantástico y parcialmente superheroico. Sin embargo, hay algo enormemente contemporáneo en esa imagen que la hace ser hija de nuestro tiempo. Esta portada es lo que la serie ofrece.
La cubierta del #24 es una guía planetaria; núcleo de la labor del protagonista y punto fundamental en la trama. Esta portada es lo que la serie es. Y para finalizar, la portada del #26, con Snow encajando la última pieza del puzzle de Planetary, indica el final del rompecabezas; ejemplifica, en definitiva, cómo se desarrolla la colección.
Planetary/Authority (Gobernar el mundo). (PdA, marzo 2001, 48 pgs.). Guión por Warren Ellis, dibujado por Phil Jimenez, entintado de Andy Lanning y color de Laura DePuy. Cómic bastante flojo en el que se narra la colaboración entre The Authority y Planetary (que se encuentan investigando al supergrupo de WildStorm) a la hora de resolver una amenaza, oponiendo los métodos de fuerza bruta superheroica de los primeros a la opción detectivesca de los segundos (a pesar de que ninguno de los dos llega encontrarse con el otro). Lo más interesante que ofrece para la continuidad son las referencias al encuentro entre Snow y Jenny Sparks, y de Snow con H.P. Lovecraft; y aún así es sólo una mera curiosidad que amplía las ramificaciones de Planetary en la cultura popular. Otro punto a tener en cuenta es que parece diseñado para contentar a todo el mundo en las típicas discusiones de ¿quién es más poderoso? (Authority sin duda) o ¿quién es más inteligente? (aquí gana Planetary). Un último apunte: se echa de menos (y mucho) a Cassaday.
Planetary/JLA (Terra Occulta). (PdA, enero 2004, 48 pgs). Con guión de Warren Ellis, dibujo y entintado de Jerry Ordway y color de David Baron, este crossover es quizás el que, de los tres, menos pueda integrarse en la continuidad de la serie. El número es de hecho un what if en el que Planetary toma el lugar que The Four ocupa en la continuidad normal, y que muestra a la JLA (Superman, Batman, Wonder Woman) asumiendo el papel de los primeros. Así, reunidos por Bruce Wayne, los tres héroes clásicos se encontrarán en un número totalmente autoconclusivo para derrotar a un Elijah Snow de aspecto tenebroso y a sus secuaces. Tal vez lo más destacable del cómic sea que, a diferencia de The Four, que retiene la tecnología para mantener al mundo en un atraso tecnológico, Planetary la comercializa a base de patentes, constituyendo un lobby mucho más directo y efectivo a la hora de sojuzgar a la humanidad. El cómic funciona como entretenimiento pero dista mucho de poseer la calidad que tiene la serie madre, tal vez precisamente por la poca extensión que posee para desarrollarse (no me imagino la historia de Planetary en 48 páginas).
Planetary/Batman (Noche en la tierra). (PdA, mayo 2004, 48 pgs). El tercero de los crossovers de Planetary tiene un invitado de lujo y un escenario incomparable: Batman y Gotham City. Los miembros de Planetary acuden a Gotham siguiendo la pista de un peculiar asesino, quien al parecer crea campos de distorsión que ocasionan el choque de universos paralelos a pequeña escala. Llegado el encuentro con el criminal perseguido, Elijah, Jakita y The Drummer asisten atónitos a la aparición de diversas versiones de un vigilante enmascarado que responde al nombre de Batman. Partiendo de esta base argumental, Ellis, Cassaday y David Baron (quien sustituye a Laura Martin, colorista habitual de la colección) ofrecen al lector un crossover diferente, divertidísimo y sorprendente, destacando especialmente el sobresaliente trabajo de Cassaday, quien haciendo uso de todo su talento, homenajea a algunos de los más grandes artistas que durante su carrera han dibujado al “Caballero Oscuro”: Neal Adams, Frank Miller, Bob Kane y Bill Finger, dejando espacio para una cómica recreación de la versión de la serie de televisión de mediados de los sesenta, interpretada por Adam West. Un cómic imprescindible, que en su alejamiento de la continuidad de la colección, supuso un delicioso paréntesis, ideal para hacer mucho más llevadera la espera entre un número y otro.
La buena sintonía entre Warren Ellis y John Cassaday quedó patente desde un primer momento, pues el dibujante afirma sentirse muy a gusto trabajando junto a Ellis, y éste llegó a decir que Cassaday es “un Dios de la ilustración”. Así, se entiende con mayor facilidad que ambos autores hayan sobrellevado las dificultades atravesadas durante la publicación de la colección, en buena medida propiciadas por la apretada agenda de ambos autores. A continuación recogeremos algunas declaraciones realizadas por este equipo creativo en relación a su trabajo en la colección:
Warren Ellis
• Preguntado acerca del hecho de escribir comics de género superheroico, sabiendo la opinión que por lo general estos le merecen, Ellis responde lo siguiente: “Bueno…esto no representa ningún problema para mí. Es un trabajo que alguien tiene que hacer. Quiero decir, Planetary es más que un cómic de superhéroes, un cómic sobre el género superheroico, sobre sus antecendetes, de dónde viene y hacia dónde se dirige. Es un libro acerca del género. Ésto se debe a que hubo un tiempo en que los cómics de superhéroes parecían tratar precisamente acerca de los cómics de superhéroes, pero sólo desde la más superficial de las maneras. Mi intención era la de profundizar más en el subgénero, expuestas sus raices y ramificaciones. Ésta fue la razón por la que creamos Planetary.”
• En relación al errático calendario de publicación de la colección, argumenta que se debe a un cúmulo de circunstancias: desde una enfermedad que padeció durante una temporada, hasta la compra de Wildstorm por parte de DC Comics, lo cual afectó a la publicación de la serie por razones meramente editoriales, ajenas al equipo creativo.
• En cuanto a la fina línea que separa los arquetipos de los estereotipos, puestos en relación a personajes utilizados en Planetary, contrapartida de versiones plasmadas en novelas pulp, seriales o cómics antiguos (Tarzan, Fu Manchu) que contenían un trasfondo político, ideológico o cultural políticamente incorrectos según los cánones contemporáneos, afirma que la intención buscada era la de examinar a dichos personajes, no para “exonerarlos” de sus pasados, o de sus propios creadores. “Es sencillo decir, bueno… Eran tiempos diferentes, y por supuesto, eran racistas. O…si, son arquetipos existentes en todas las culturas. Pero mientras Tarzan es el “niño salvaje” con una larga y legendaria tradición escrita a sus espaldas, Fu Manchu no es un “genio del mal”, sino que representa al Mal procedente de China. Y esto es algo que puede ser explorado desde mútiples perspectivas”.
• También comenta Ellis que su concepción de la colección no varió demasiado desde su propuesta inicial, pues desde un primer momento su intención era la de ahondar en lo insinuado someramente por los creadores del Universo Wildstorm, al tiempo que recordarle a la gente porqué un género como el superheroico siempre ha atraído a millones de lectores, hasta que la excesiva proliferación de colecciones terminó por diluir lo que antaño hacía tan atractivos a los superhéroes.
• En su momento se comentó que Warner Brothers Television adquirió una opción sobre una hipotética adaptación televisiva de imagen real basada en Planetary. Preguntado sobre si la ingente cantidad de referencias al mundo del cómic presente en la colección supondría un problema para los espectadores menos familiarizados con el medio, el guionista británico responde en primer lugar que la adquisición de esos derechos no significan que el proyecto termine viendo la luz, para posteriormente aclarar que hay numerosísimas referencias que no aluden al mundo del cómic, y llegado el caso, si se considerara oportuno,no sería demasiado difícil sustituir esas referencias al noveno arte por otras relativas a otras parcelas de la ficción. De hecho, en su día redactó un tratamiento para una hipotética adaptación cinematográfica, donde centraría las referencias en lo que viene en llamar “ficción rara” (weird fiction), desde Julio Verne a Mary Shelley, pasando por Arthur Conan Doyle, dotando de un gran protagonismo a la trama centrada en El Cuarto Hombre, cargada de mistrio e intriga.
• Por último, Ellis afirma que la materialización de Planetary representó para él “sacar de mi cabeza cinco años de estudio….Nunca fui un gran lector de cómics de superhéroes, de modo que tuve que estudiar a conciencia el género para poder acometer este proyecto. Y ahora tengo la cabeza totalmente llena de todo esto, junto a la certeza de que aquéllo que en su día atrajo a tanta gente hacia este género, se ha perdido por completo”
John Cassaday
• Comienzos en la colección: “Warren y yo intentamos hacer algo para Caliber comics justo después de una Convención de San Diego. Había hablado con alguno de los tipos de Caliber, quienes le pasaron una muestra de mi trabajo. Quería trabajar conmigo en una miniserie de seis números titulada Six Steel Hearts, para la cual hice su primer número, de unas treinta páginas. Pero por aquel entonces comencé a recibir encargos por parte de las grandes editoriales…. Warren vio que se me presentaba una gran oportunidad, de modo que la mencionada miniserie no llegó a ver la luz, pero nos encantó trabajar juntos. Estuve hablando con Wildstorm, en donde estaban interesados en que participara en diferentes proyectos. Entonces me enviaron la propuesta de Planetary, ¡y enloquecí!”
• En relación al aumento de los veinticinco números iniciales, Cassaday comentó: “decidimos añadir más números por una mera cuestión de necesidad de espacio para desarrollar todo lo que teníamos en mente. Después de todo el cuidado puesto en la colección, no podíamos apresurarnos”. En la misma entrevista, inquirido acerca de su implicación en el desarrollo argumental de la colección, el talentoso dibujante afirmó “en la mayoría de las ocasiones, me llegan los guiones bastante desarrollados, y lo cierto es que disfruto enormemente leyendo cada nuevo guión que llega a mis manos…. El proceso es muy diferente de una entrega a otra, pero lo mejor es que no me limito a recrear, sino que reimagino lo escrito por Warren. Gozo de bastante libertad, y suelo necesitar de bastante estudio para estar plenamente convencido de cómo abordar cada episodio.”
• Para finalizar, en relación a las quejas de los aficionados por la caótica periodicidad de la colección, afirma “me incomoda en los casos en que no tengo yo la culpa…pero ya sabes… los cómics tienen que escribirse y dibujarse, y no todas las colecciones pueden garantizar una periodicidad mensual”
David Fernández. Pese al transcurrir de los años, aún recuerdo vívidamente el día en que, casi por casualidad, llegó a mis manos la primera entrega de Planetary. Esperando mi ración mensual de La Patrulla-X, me acerqué a mi kiosco habitual (porque, efectivamente, hubo un tiempo en que los tebeos abundaban en dichos establecimientos), pero los tan frecuentes como frustrantes retrasos de las distibuidoras echaron por tierra mis planes. Sin embargo, no estaba dispuesto a irme de vacío, de modo que centré mis miras en la colección protagonizada por los “Arqueólogos de lo imposible”. De su primera entrega, me llamó especialmente la atención el sorprendente grafismo de Cassaday, y el innegable carisma que el mejor Ellis lograba insuflar al trío protagonista. La suerte estaba echada: Planetary contaba con un nuevo incondicional. A partir de ahí, tuve el placer de asistir mes a mes (es un decir…) a un auténtico festival de imaginación, talento, diversión, misterio y emoción, sazonado con alusiones a la cultura popular, tan numerosas como oportunas, sorprendentes e inspiradas. Un cómic como los de antes creado por dos mentes preclaras, dispuestos a reconciliar al lector habitual de cómics con el género superheróico, y obligando al ocasional a replantearse las imágenes preconcebidas y prejuicios que rodean a este medio.
Ignoro si “sonará” pretencioso, exagerado, o acaso demasiado entusiasta, pero no tengo la más mínima duda de que, sometido al más minucioso de los exámenes, la calificación que merece Planetary rebasa el sobresaliente, hasta alcanzar la categoría reservada a las obras maestras. Sin más, le cedo el testigo a Jose Torralba para que comparta con nosotros su opinión acerca de este cómic…
José Torralba. Para el que esto escribe Planetary es, de lejos, lo mejor que ha dado toda la producción de WildStorm hasta el momento, seguida de cerca por las dos temporadas de Sleeper, y a años luz de todo lo demás (sin entrar en molestas comparaciones con la línea ABC). En un momento en el que el género superheroico me tenía ya algo hastiado, en el que todo me parecía lo mismo repetido una y otra vez, esta serie me devolvió la ilusión por el medio proporcionándome lo que deseaba: el tipo de personaje e historia que concordaba con la evolución que, como lector, había experimentado. Ambigüedad moral, referencias culturales muy bien introducidas y una trama que funciona como un reloj de alta precisión. Lo único que me preocupaba era la forma en que Ellis encajaría todas las piezas del puzzle que compone número a número pero, una vez leído el 26 (y a falta de un epílogo que será más una curiosidad que otra cosa y que deberá cerrar un último cabo suelto) puedo decir que el final ofrece todo lo que se esperaba de este clásico contemporáneo. Los que habitualmente siguen mis reseñas sabrán que nunca pongo estrellas (no porque lo considere una mala práctica ¡ojo! sino porque se me hace difícil establecer una gradación de los cómics que leo en sólo 5 items). Sin embargo, cuando llegó la hora de hacer este post conjunto con David Fernández (que sí gusta de ponerlas), no tuve ningún problema porque si hay una serie que para mi merezca un 10 absoluto (o 5 estrellas), es esta.
Sin duda, la página definitiva sobre Planetary. Contiene sumarios de cada número, análisis de los personajes, búsqueda de referencias, fondos de escritorio y un largo etcétera.
Un documento de sumo interés: propuesta original de Planetary, elaborada por Warren Ellis en 1997. En apenas cuatro páginas, el guionista británico plantea las líneas maestras de la colección: descripción de la trama, personajes protagonistas, formato, portadas, etc.
Completa web donde se desglosa cada entrega de la colección, al tiempo que ofrece información acerca de los autores y personajes, así como enlaces a otras webs centradas en la serie.
Planetary en Comic Vine, enciclopedia virtual acerca del mundo del cómic.
Línea temporal de todos los acontecimientos acaecidos en la serie. Tened mucho cuidado porque, como es lógico, contiene multitud de SPOILERS.
Ficha de la serie en La Guía del Cómic. Está un poco desactualizada, pero para hacerse una idea de qué va, la serie es óptima, y está en español.
Planetary en la Wikipedia: ficha bastante completa acerca de la colección, disponible en la popular enciclopedia virtual.
Reseña de la colección, anteriormente publicada en Zona Negativa.
Reflexión a propósito de la finalización en USA de la colección el 7 de octubre de 2009.




































19 Mayo, 2007 a las 9:30h
Un gran repaso a una gran serie, sí señor. Enhorabuena.
19 Mayo, 2007 a las 10:33h
Pues yo la abandoné allá por su número 5 por lo poco que sucedía en cada número y las muchas series que ya seguía… pero escuchándoos a vosotros y con el nuevo formato escogido por Norma para publicar la serie, igual me vuelvo a animar.
¿Quién podría esperar otra cosa de vosotros dos?
Estupendo análisis, por supuesto
19 Mayo, 2007 a las 11:18h
Toni, sólo por la portada del Llanero Solitario ya deberías tenerla…
Yo también recuerdo perfectamente cuando tope con el número 1 de la serie (año 2000, junto con el primer tomo del Stormwatch de Ellis publicado por PdA) y cómo me encantó la serie a todos los niveles (argumental, gráfico, color, referencias, etc).
Por cierto, resulta muy curioso ver como los héroes de los pulp se tienen que enfrentar a la Liga de la Justicia en el número #1 de la colección, o como posteriormente los iconos sacados por Marvel (4F) son los responsables de la aniquilación de los iconos de DC (la capa, la linterna y los brazaletes), en referencia a la lucha de los héroes de las revistas pulo con los comics o cómo posteriormente la Silver Age se sobrepone a la Golden Age…
Y una última cosa, creo que además de los distintos niveles de lectura ya comentados en la reseña, es una obra donde con cada relectura se pueden descubrir pequeños detalles nuevos.
Eso si, yo soy de los que están a la espera de leer los últimos números. Arggghhh
19 Mayo, 2007 a las 11:44h
jope…nada, esta tarde me paso por mi tienda habitual y a pillarmelo…se os deberia prohibir escribir de esta manera…lo compro todo!!!
Fletcher!!
19 Mayo, 2007 a las 12:29h
Pues yo ayer mismo me hice con el primer tomo de Norma, juego con ventaja, leí los textos hace un par de días cuando los tenían en borrador
Impresionantes artículos compañeros ¿cuando os volvereis a unir para crear otra maravilla como esta?
19 Mayo, 2007 a las 13:58h
la palabra “enlentecido” existe?:)
19 Mayo, 2007 a las 13:59h
al final vais a hacer que me gaste las pelas tambien en este, maldición
19 Mayo, 2007 a las 14:06h
Jajajjajaj sí que existe Bruce. Lo que pasa es que no la encontrarás en el diccionario porque es el participio pasado de enlentecer (que sí que viene), y las conjugaciones verbales no vienen en el DRAE.
A todos los que hayás pensado en comprar la serie por las reseñas, os diré una cosa: no os arrepentiréis en absoluto.
19 Mayo, 2007 a las 14:23h
ok, yo suelo decir “retardado”, pero me la apunto
19 Mayo, 2007 a las 14:55h
yo suelo decir: Enhorabuena de nuevo a los “apañeros”. Con un par…de posts.
Ahhh no melo puedo pillar este mes…demasiadas cosas por leer….y tan poco tiempo…y recuerdo a todo quisqui:
La proxima semana reseña de OCEAN…que ya os digo ni se acerca a lo que han hecho estos dos fieras…
sigh..
Cya tomoz!
19 Mayo, 2007 a las 16:33h
Pues muchas gracias a todos por los comentarios, tanto en el popst de ayer, como en el de hoy.
Toni, hazme caso, es imposible que este cómic no te guste. Cómprate el tomazo de Norma, y si no te convence, te reembolso el dinero invertido (Aclaración: oferta no extensible al resto de lectores de la web
).
Phantomas: los enfrentamientos que comentas son, ciertamente de lo más interesante. Y, efectivamente, hay infinidad de niveles de lectura. De hecho, con cada relectura resulta casi inevitable no descubrir detalles que anteriormente habían pasado desapercibidos.
Juanjo, Alberto, Raúl: mil gracias!
La colaboración con Jose ha sido genial, pero esta claro que no es un tipo de post que se pueda colgar todas las semanas (al menos, lamentablemente, yo no dispongo del tiempo necesario…si contara hasta qué punto he ido contrarreloj…ahora más que nunca entiendo a Jack Bauer!), pero al menos por mi parte han quedado ganas de repetir la experiencia. La cuestión sería encontrar una serie que nos entusiasme a los dos por igual. Seguro que alguna encontramos!
Un saludo a todos!
19 Mayo, 2007 a las 16:49h
Amén a lo de Jack Bauer… los dos artículos son enormes (por separado) hasta para lo que habitualmente hacemos David y yo… bufff Y ganas de repetir hay de sobra, pero de momento descansemos que ha sido agotador. Eso sí, en cuanto recobremos fuerzas ya veremos qué serie nos gusta a los dos como nos apasiona esta.
En fin… yo estoy muy orgulloso de la reseña. Espero que a vosotros también os haya gustado y si hemos conseguido descubriros nuevos detalles o lecturas, me doy por satisfecho.
19 Mayo, 2007 a las 18:01h
Compradlo.No os arrepentireis.Lo mejor que he leído en…ya no recuerdo cuando leí algo tan bueno.
19 Mayo, 2007 a las 19:57h
Es curioso lo que pasa con wildstorm. Por un lado, representa un atisbo de esperanza en su forma de abordar el cómic de superhéroes (aunque soy de los que creen que no hay una única manera de abordar un género: un cómic como Invencible poco tiene que ver con esto y ahí está) pero al mismo tiempo me da la impresión de que ya empieza a caerse a cachos. Antes representaba la opción mainstream al mainstream clásico, y hoy forma cada vez más parte del sistema. A ver e qué acaba.
Planetary lo compré en el saló y aluciné en colores. Creo que es lo mejor que le he leído a Ellis, quien normalmente no me acaba de convencer.
19 Mayo, 2007 a las 20:15h
Venga, va, yo me uno a David en su propuesta y pago la mitad del tomo de Norma si Toni se lo compra y no le gusta…
19 Mayo, 2007 a las 22:06h
De hecho puede que a Toni no le terminara de gustar porque Los Cuatro (y todas las líneas maestras de la serie que comienzan con su aparición), no hacen acto de presencia hasta el número 6 , y él dice que lo dejó en el 5 por lo poco que pasaba en cada número. Yo diría que los números 1-5 son un prólogo (por supuesto pasan cosas muy importantes pero como de tapadillo), y que hasta que algunos de los personajes que aparecen en las historias unitarias no vuelven a salir la serie no coge toda su fuerza argumental.
20 Mayo, 2007 a las 0:03h
Que serie mas buena es esta.
Yo me pille el tomo y flipe con Ellis/Cassaday,los dos geniales.No conocia casi al grupo,solo sabia que los creo Ellis y poco mas,y la serie es muy buena.
Gracias por aclararme lo del JLA/Planetary que me quede un poco rallado al ver con que facilidad caian los Superman y compañia.
Para mi gusto es una serie cojonuda y es ahora mismo la unica que mantiene viva a Wildstorm.Authority despues de la marcha de Millar empezo a ser muy mala.
Aunque creo que los 30 y pico primeros de Authority son algo mejores,creo que esta etapa Ellis/Cassaday en Planetary ha sido junto con la nombrada las mejores etapas de Wildstorm.
Felicidades otra vez ahora que lo vi completa.Por posts como estos visito la pagina a diario.
Saludos a todos!
PD:Los thunderbolts de Ellis/Deodato seran tambien muy buenos,no?Tengo ganas de que lleguen a Spaña
20 Mayo, 2007 a las 0:21h
Gracias de nuevo Hawksmoor… Yo me acerco poco a WildStorm: Planetary y Sleeper básicamente. Bueno, y la línea ABC que, no nos olvidemos, también le pertenece (aunque sí… es más una cuestión empresarial que de línea de cómics pura y dura).
Últimamente también me he acercado a productos como Ex-Machina aunque, sinceramente, el último tomo continuó para mi la decepción que fue el segundo, y no creo que la continúe.
Por cierto, aclarar que Planetary está cerrada (preview, 26 números, tres especiales y epílogo/número 27) y que el equipo creativo es (excepto en dos de los especiales), el trinomio Ellis/Cassaday/DuPuy.
20 Mayo, 2007 a las 2:42h
Una pequeña matización, a lo “Salsa Negativa”: el equip creativo está formado por Ellis/Cassaday/Martin, creo…y es que la Srta. Laura Dupuy se casó con un tal Mr. Martin!
Un saludo y gracias a todos por los comments!
20 Mayo, 2007 a las 13:18h
Bueno, me sumo a las recomendaciones, aunque me resulta extraño que todavia quede gente que no conoce o ha probado la serie… ¡pero si es imprescindible!.
20 Mayo, 2007 a las 17:01h
Pues yo estoy de acuerdo con Toni, una vez que has visto un homenaje después de otro y que no acaba de arrancar la cosa, la sensación que queda es un poco decepcionante.
No digo que sea una mala serie, ni mucho menos, la sigo haciendo, pero entre lo comentado anteriormente y que tarda horrores en salir un nuevo número, llega un momento en que te resulta indiferente lo que les pueda pasar a estos arqueólogos de lo imposible (que además me caen todos mal de lo macarras que son).
21 Mayo, 2007 a las 17:11h
Los doce primeros números son “lo mejor de lo mejor, de lo mejor lo superior” ;-P , en serio están muy, muy bien. Yo estoy con la duda de comprarme el tomo de Norma por el dichoso número 0, no me gusta ni repetir tebeos, ni tirarlos, pero esta serie es taan buena.
En lo único que no coincido es en lo de los especiales, los tres me gustaron bastante, pero curiosamente el que más me gustó fué el “what if”, a pesar de que Ordway no es mi dibujante favorito, en cambio el de Batman es simpático, Cassaday está muy bien, pero no deja de ser una chorradilla graciosa. Pero vamos que yo me compraría un cruce entre Planetary y Youngblood
21 Mayo, 2007 a las 19:50h
yo descubri planetary por casualidad en una tienda en la q vendian todo el vol 1 a 12€. ¿quien no dejaria escapar esa oportunidad? desde entonces lo releo de vez en cuando o solo me entretengo en mirar sus dibujos.la ultima pagina del vol. 1 español es memorable cuando ya empiezas a atar cabos. todavia espero con impaciencia la aparicion de los ultimos nº en españa. planetary es u comic q nadie se deberia perder.
6 Junio, 2007 a las 15:01h
Creo que no se ha dicho, pero el personaje de El batería (The Drummer) está basado físicamente en el propio Cassaday!!!
22 Enero, 2009 a las 15:25h
what a real story..